Sonoramas

Artista: Global Communication
Título: 76:14
Sello: Sanctuary
Puntuación: 9/10
Escrito por David Puente, publicado el 26 de octubre de 2005
Vuelve porque es muy bueno y porque ahora apetece escucharlo. El mercado que es sabio y está en todo nos devuelve ahora estos “76:14” minutos de gloria grabados en 1994 por Tom Middleton y Mark Pritchard con su viejo alias Global Communication. Uno de esos discos que había que tener por su estatus de álbum seminal del ambient-house –empotrado en el estante entre “Adventures Beyond The Ultraworld” de The Orb y “Chill Out” de KLF - que además se había ganado un halo de misticismo merecido además porque era imposible de encontrar por los coleccionistas que se quedaron sin él en su momento. El tesoro se nos presenta en formato doble con un primer disco en el que se incluye el disco original completo remasterizado por Pritchard –Tom Middelton sigue haciendo de Dj en clubs a veces algo sospechosos- y un segundo en el que se regalan siete rarezas que van del bajo de funky clásico de “The Groove” y ese house funkorro de “The way” que bien entrados los noventa tendría continuidad en ese movimiento ‘french touch' –a veces algo sco cierto es ello- de todos esos proyectos como Kojak o Superdiscount. Ya de paso se apuntalan las bases seminales del ambient house que ahora mismo practican otras corrientes de ahora como algunos números de la serie Kompakt Pop y toda esa IDM etérea de productores británicos por la que apuesta ahora Soma como Vectors Lovers incluyendo la vertiente neorromántica de aterciopelados como Ewan Pearson , sin dejarnos algún maxi de Petter para el sello Border Community. Un disco disfrutable en ese espacio de duermevela en el que tenemos licencia para escaparnos a una órbita privada y dejarnos llevar por esos sintes estratosféricos confundidos con esos ecos venidos de dimensiones que sólo los astronautas conocen –la banda sonora perfecta para ponerle música al planeta helado del “Imperio contraataca” de la que tan fan se considera el mismo Tom “Jedi Knight” Middleton-, y todo pasado por unos filtros sutiles que lo convierten en una máquina perfectamente engrasada. Los temas no están titulados más que con el minutaje de cada uno seguramente para que no nos hagamos una idea preconcebida de lo que nos vamos a encontrar una vez nos calcemos los cascos. El trabajo técnico después de 11 años sigue considerándose impecable así que el que comprar los billetes del viaje ya es cosa tuya. Lo que valga un pedazo de polvo cósmico.


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Sanctuary Records