Sonoramas

Artista: Fever Ray
Título: Fever Ray
Sello: Rabid Records
Puntuación: 9/10
Escrito por Raúl Linares, publicado el 06 de mayo de 2009
Resulta difícil de describir este disco, aunque el calificarlo es bastante más fácil, se lleva de largo el sobresaliente pese a las dudas que pudiese haber tras este disco de quien fuese la vocalista de The Knife, dúo sueco compuesto de dos hermanos que se emperraron en llevarnos hacia su particular universo de electrónica y tufillo gótico y a veces algo mágico, quizás por la voz tan particular de Karin Dreijer, la mujer que se esconde tras el nombre de Fever Ray (y también tras esas enormes gafas que se gasta en la portada, que de tan grandes ya pasan a ser directamente chofas). Pero la jugada le ha salido genial, si bien se echa de menos un poco más de movimiento, algo más de marcha en su sonido que debía aportar su hermano Olor y que a veces lo llevaban hacia un techno marciano y ochentero pero con la calidad de sonido de ahora. En el disco en solitario de Karin lo que predomina es su voz (de nuevo) y una paleta de productores – The Subliminal Kid, Van Rivers y Christopher Berg - que han creado un sonido para esta mujer con el que se pueda sentir a gusto, una especie de techno muy lento, con muchos espacios en los cuales poder meter su voz y sus gorgoritos marca de la casa y ya de paso meter algunos sintes que acojonen un poco y te sirvan para meter en ambiente, pero todo con una economía de medios que le llevan a meter pocos sonidos por tema, lo justo para crear ambientes y crear ritmos, y sobre todo para sacarse de la manga temas que, si bien no sonarán en casi ningún club en su momento de apogeo, al menos si que ocuparán durante un buen tiempo el reproductor de muchos amantes de la buena música. Y es que la sensación de escuchar temas como When I Grow Up - con su voz de amar u odiar en primer plano - o esos magníficos Seven y Dry and Dusty, es de estar en un sitio oscuro pero acogedor, siniestro pero con algunos puntos de luz que presumen una salida y que pese a ese frío que llegan a tranmitir acaban pasando a ser algo acogedores al escucharlo en solitario y poder disfrutar de cada uno de esos momentos de introspección hacia donde nos lleva. Un disco que hay que tomarse con paciencia para poder disfrutar y sobre todo borrando los recuerdos de The Knife, a los que se acerca tímidamente en I´m Not Done y Coconut, y que no lo hace menos grande.


Más información:


www.myspace.com/feverray