Sonoramas

Artista: Stefan Goldmann
Título: The Empty Foxhole
Sello: Mule Musiq
Puntuación: 9/10
Escrito por Raúl Linares, publicado el 12 de marzo de 2009
Ocurre cada dos por tres el que cuando un sello anda en tiempos de crisis tira de lanzamientos seguros, de estrellas confirmadas o discos eficaces, para paliar esa sequía económica y seguir lanzando exquisiteces; por otra parte algo a lo que estamos acostumbrados viniendo de este sello nipón especializado en un tech-house de toque melancólico. Stefan Goldmann es el encargado de dar un poco de oxígeno a Mule con un mix que recorre lo mejor que ha ido sucediendo en el tech-house con toques minimal y de profundo calado en estos últimos años, empezando el disco con un Five Boroughs de su cosecha, calmado e hipnótico que enlaza con uno de los capos de Wagon Repair, Mathew Jonson, que con su Symphony For The Apocalypse nos hace pensar en que el final de los tiempos será épico pero de una forma contenida, como cuando reprimes el llanto antes de explotar del todo. Otro de los aciertos viene en forma de Ricardo Villalobos, como no, del que elige What You Say Is More Than I Can Say, que recuerda a la época Closer de Plastikman bañado en folklore chileno; que te hace poner esa mirada circunspecta e introspectiva (como diciendo: aquí estoy a gusto conmigo mismo) en la pista de baile. Joel Mull con su Blossom inyecta unas dosis de trance al artefacto para hacerlo volar durante un rato más. A este par de perlas se le une un Minilogue que está (sigue) de racha, con un Inca que hace que dejemos de lado la discusión de si el minimal es bueno o es una patraña, todo depende de quien lo coja y del arte que le ponga al asunto, mucho en este caso. Y el caso es que la racha no se queda aquí, ya que un poco más tarde Plastikman nos hunde en su miseria con un Hypokondriak delicioso y tanto MIA como Panash’ no se quedan atrás con sus respetivos temas. Me imagino que a estas alturas es cuando Goldmann se engorila en su casa y la lía parda al meter un temita de su cosecha que es uno de los puntos álgidos del mix, con su Wolverine de próxima publicación como single hace que nos quitemos el sombrero y le bailemos hasta que la suela de las bambas se nos acaben gastando. El reposo (relativo) llega con el Sakadat de Petre Inspirescu, un productor del que uno nunca se cansa de escuchar y ver evolucionar, y un tema con un tiempo pero que sigue funcionando a la perfección. Carsten Jost (la mitad de My My) y Francesco Tristano (remezclado por Balil) se encargan de ir cerrando los fastos y Tuomi con su Morning Eyes de dar por finiquitado uno de los mejores mix de este estilo en lo que va de año.


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