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Giant Swan
Giant Swan

[KECK]
Escrito por Santi Paredes, publicado el 12 de noviembre de 2019
El 8 de noviembre, el dúo de Bristol formado por Robin Stewart y Harry Wright, también conocido como Giant Swan, lanzó su esperado álbum debut en su propio sello recién acuñado, Keck. Digo “esperado”, por las altas cotas de expectación que han ido generando con sus EPs previos en sellos como Whities, Timedance, o Mannequin. La principal credencial con la que han llegado hasta aquí, ha sido su adictiva forma de retorcer líneas vocales para sumergirlas en bases rítmicas industriales, todo ello sin abrazar ningún género en concreto y dejándose querer por las audiencias de todos. También han ayudado sus implacables directos a levantar el hype en el que se ven envueltos. El rollo asfixiante, tan punk y enérgico de sus puestas en escena les está llevando en los últimos tiempos al pódium de varios de los mejores festivales de Europa.

Volviendo a lo que nos importa, su estreno en formato largo, tras el preámbulo de esta reseña puede parecer que la nueva entrega del dúo es otra oda a la rave, al sudor, y al desenfreno. Nada más lejos de la realidad. Gran parte del minutaje prescinde de los ritmos, al menos de los que invitan explícitamente a mover los pies, para transitar por parajes abstractos y sumirnos en atmósferas opresivas más propias de una celda de frenopático que de una pista de baile. Todo es confusión en ‘I’ as Proof, Peace Fort 9, y Spisbah, tres temas aderezados con coros de pesadilla que retraen al ritualismo desquiciante de Coil. Pan Head y OPAFS: R ponen también su granito de arena, intoxicando aún más el ambiente con ritmos desmoronados y síncopas fantasmales. Ciertamente es en esta faceta, en la más experimental, donde el trabajo se muestra sorprendentemente original.

Pero también hay espacio en el disco para los Giant Swan más reconocibles, para ese segmento sonoro donde se muestran intratables a la hora de hacernos bailar. En este punto no puedo dejar de mencionar un pepinazo como 55 Year Old Daughter, abriendo el disco de la forma más funky y caústica posible. Tampoco puedo omitir los contundentes golpeos del sombrío Pandaemonium, lo más parecido al sonido de una rave a puertas del infierno que te has echado a la cara. Otro que derrocha poderío es YFPHNT bajo el dictado de un kick de esos que quita el hipo, en el tema más technoide del disco.

Tengo la opinión de que no es fácil el salto al mercado en forma de álbum. Muchos proyectos han decepcionado dando el paso después de una trayectoria brillante en formatos más pequeños. No es el caso de Giant Swan, que lejos de insistir en la misma fórmula durante los diez temas del disco, han sabido entremezclar en la paleta su habitual tono incendiario y directo enfocado la pista, con otros deliciosos momentos de opacidad y desconcierto sonoro. Excepcional.

Giant Swan - Giant Swan [KECK]

A1. 55 Year Old Daughter
A2. Pandaemonium
A3. 'I' As Proof
A4. Pan Head
A5. Not A Crossing
B1. OPAFS; R
B2. Weight Of Love
B3. Peace Fort 9
B4. YFPHNT
B5. Spisbah


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