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B12 - BrokenUnBroken

[FireScope]
Escrito por Carlos Añón, publicado el 14 de junio de 2016
La publicación de 3EP en 1998 en el todopoderoso Warp significaba la despedida de B12, uno de los proyectos más precoces en la génesis de la IDM que comenzó cuando todavía no se utilizaba el controvertido acrónimo y en su lugar se hablaba vaga y ufanamente de intelligent techno. En aquel momento, aquella tendencia primeriza agonizaba en favor de otras que paradójicamente bebían de estilos derivados del rave como el jungle o el drum and bass y dejaban de lado, al menos explícitamente, las tan importantes influencias del techno de Detroit, claves en el asentamiento de un techno patrio que plantaba cara a los excesos de la época y se caracterizaba por estar insuflado de matices texturológicos y melodías preciosistas que invitaban a la contemplación, a la coreografía neuronal antes que física. A pesar de que Steve Rutter –copropietario del sello y mitad del grupo junto a Michael Golding– no dejó de manifestar su desencanto, llegando a declarar acerca de la música de Aphex Twin o Squarepusher que no entendía el porqué de tal cantidad de “glitches y tartamudeos”, 3EP parecía un intento de dorar la píldora, no sabemos si con cierta ironía, a estos últimos desarrollos.

Para no perder la costumbre del elitismo que pregonaban, llamaron a los tres temas que componían el EP Dave Brubeck, Joe Morello live y Ron Carter –tres jazzman reconocidos por sus interpretaciones al piano, batería y contrabajo, respectivamente– como queriendo demostrar que si tenían que seguir aquella tendencia la seguirían a su manera. Para el que conoce a B12 sabe que no se encontraban cómodos, y la gota que colmó el vaso llegó cuando vivieron en primera persona un directo de Aphex Twin y la desenfrenada reacción del público. Aunque en los inicios del sello no se dejaba de lado la D del acrónimo, pues en el catálogo de B12 había incitación al baile renqueante, siempre les gustó que se les relacionase con la I. Se cansaron no sólo de la IDM que habían visto crecer sino también del techno y otros estilos, de los sintetizadores, de los sonidos y de la escena en general. Según ellos, tenían que tomar aire fresco.

En 2007, tras realizar un aclamado directo, decidieron reactivar el proyecto animados por las posibilidades del software –incluso llegaron a vender la mayoría de su equipo analógico en Ebay– y los nuevos avances en el mundo del techno. Mucho había cambiado: a la influencia de Derrick May, Carl Craig, Ultravox y compositores de bandas sonoras como Brad Fiedel ahora se añadían Anders Trentemøller, Booka Shade, Gabriel Ananda, Gui Boratto o Joris Voorn. Aquella vuelta llegó con dos EP's reunidos al año siguiente en un álbum junto a otros temas –con su respectiva versión de remixes–, una reedición de la promo de Practopia y sietes CD's donde se reunía todo lo hecho por el dúo junto a algún inédito. Todo este material publicado en B12, lo que daría pie a hablar de la curiosa relación con Rob Mitchell y Steve Beckett de Warp, ponía el énfasis en la D y suponía, por un lado, un reencuentro frío e intempestivo para el technostálgico, y por otro lado, un reclamo de importancia que consistía en sacar pecho y tratar de hacerse un hueco en la actualidad forzadamente. Volvía a salir a la luz el debate entre los que valoran a aquellos grupos, en una especie de mística, que sólo publican un pequeño puñado de discos que quedan como un tesoro de un pasado dorado, para después dejarlo todo, y los que valoran la complejidad de saber evolucionar. Prometían continuar, pero la cosa quedó en nada y sólo volvieron a publicar algún tema suelto en Balkan Vinyl o, ya en 2014, en De:tuned.

En 2015 Steve Rutter volvió a reactivar el proyecto, esta vez en solitario, vía Soma con el EP Bokide 325. Pocos meses más tarde salió en Delsin Orbiting Souls –tal vez el que gestiona de forma más coherente la identidad de B12 en esta etapa–, este año Transient Life en De:tuned y, finalmente, a modo de acicate, BrokenUnBroken da el pistoletazo de salida a FireScope Records, subsello de B12. En primer lugar, las consecuencias de la ausencia de Golding son notorias. En segundo lugar, la emoción que se palpaba entre las delicadas, vivas y nostálgicas melodías que troquelaban a la pareja, símbolo de un aviso ante el exceso pero también de un esperanzador futuro de avances tecnológicos y viajes espaciales, han quedado, en general, sustituidas por otras mínimas que actúan como pinceladas de colores tenues en tapices rítmicos más abstractos y geométricos. Como si de la visión ingenua y original sobre el universo y la ciencia-ficción –fruto tal vez de la juventud– hubiésemos pasado a ejercicios austeros y sobrios que versan sobre funesta psicología o sobre la confirmación de que únicamente somos ladrillos en un espacio helado, gigantesco. Las primeras melodías, múltiples y que actuaban en la constante evolución de las piezas, hacían miran hacia arriba, en vertical, a la inmensidad amable; las de ahora también tienden a lo vertical, pero con los pies en suelo y con tendencia al estatismo.

La pieza que abre el EP, In Pieces, es un grito mudo de tristeza y desesperación, un ejercicio con tan sólo tres recursos-materiales en tres planos distintos –percusión, bajo y melodía– que a nivel tímbrico y melódico se parece sospechosamente a los primeros trabajos de Autechre. Over! Hear! redunda en lo mismo, esta vez con un bajo más firme. Battle Within no se dirige a ningún lugar, es flotante e indeterminada: una sucesión de timbres, conatos de melodía espaciada y ráfagas sonoras que conectan con el concepto de sonido organizado. There Is No Scape –acompañada en su totalidad por un diálogo abstracto de cariz existencial sobre un fondo gris, como su propio nombre indica–, presenta una conjunción de la abstracción de la anterior pieza con dub y procedimientos típicos del electro de corte científico representados por la raquítica percusión y el bajo en forma de bacteria. En este nuevo B12 hay un intento por volver a los orígenes, no tanto a los propios como a los ajenos. Un hecho que por notarse se nota hasta en las portadas. Está Autechre, pero también The Higher Intelligence Agency y otros propensos a la fijación por la textura literal, el silencio, el espacio entre sonidos, la atomización, la D proscrita y la I soberana. En breve saldrá la segunda referencia de FireScope, así que veremos qué nos depara este “nuevo” B12.   

Tracklist: 

A - In Pieces
A2 - Over! Hear!
B - Battle Within
B2 - There Is No Scape


Más información:

FireScope: Web Oficial

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