Sonoramas

Artista: Kiki
Título: Kaiku
Sello: BPitch Control
Puntuación: 7/10
Escrito por Bruno Garca, publicado el 11 de febrero de 2009

Nos ha contado un pajarito que el sello alemán BPitch Control no quiere saber de crisis económicas ni puñetas existenciales. Le vuelven la cara a tantas incertidumbres y nos tienen preparada una artillería sonora para este 2009. Los fogones ya empiezan a sacar sus primeros platos en forma de largo. Al invernal y melódico Inmolate Yourself de Telefon Tel Aviv le sigue este nuevo trabajo del finlandés y no menos frío Kiki. Para no liarnos en nombres largos, raros o complejos, vamos a conocer a este disco como Kaiku (¡“Leches”!¿y no me suena esto a cuando estuve en Sestao?). Nada más empezar a desnudar el disco nos topamos con el halo intimista que envuelve la electrónica de Kiki. Que te vamos a contar que no sepas. Un minimal house suavecito de esos que tanto se agradecen y ayudan a que un hilito de baba se te caiga mientras observas a través de la ventana que está cayendo la de Dios. El máximo padre no se si existe o no, lo que si tengo claro que el sentimiento que le ponen los escandinavos a la música es imprescindible para entender la poética del techno.


Juguetea sin pestañear con house de corte clásico en Good Voodoo. Coloreado este por la voz hipnótica de Chela Simone. Es ella quién pasa la hoja para hacernos desmayar con No Words Necessary, un engendro ambiental jazzie, híbrido entre St. Germain con su Red Rose y Bugge Wesseltoft. Momento lacrimoso también (recuerda comentar si te ven llorando que acabas de cortar cebolla) el emocionante Inmortal. Sin duda uno de esos tracks del disco que me mas darán que hablar y se recordarán por su lastimero soniquete de violines y por la voz “semi-Björktizada” de Pirica. Llanuras que luego cogen altitud a medida que el disco avanza, encontrándonos rompepistas de minimal techno narcótico como el notable Mogadishu. Bien escoltado por un ascendente y repetitivo Twins y el magnético Living on Ffwd que se diluye y desaparece para decirnos adiós el disco con un besito en la frente a modo de buenas noches.


Kiki promete lo que cumple. Compone con el corazón y electrónica afligida para luego darse los pasotes del palote en sus sets histéricos y explosivos. Su percepción es ágil y esto la niña más lista de la clase (Ellen Allien) lo sabe.



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