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Carisma meets Trineo

Escrito por Carisma | Publicado el 23.07.2020

Carisma Meets Trineo

Con la excusa de la reedición de Trineo en Amplio Espectro, los curadores del sello, el dúo Carisma, entablaron un diálogo con Flavio Etcheto para preguntarle cómo y cuándo surgió Trineo y el contexto de la escena electrónica en Buenos Aires a mediados de los 90s. Se sumó a la charla el dj local Dani Nijensohn, amigo y colaborador de Flavio.

Trineo es el alias que utilizó Flavio Etcheto para editar música electrónica en la segunda mitad de los años noventa en Buenos Aires, Argentina. El sello Amplio Espectro este mes realizó una reedición del primer disco de este proyecto producido entre 1995 y 1996 que está disponible en versión digital remasterizada por primer vez. En 1988 Catálogo Incierto, sello de culto de Daniel Melero, editó en cassette su primera producción bajo el nombre La Algodonera. Y hace unas pocas semanas salió un simple digital de su grupo con Loló Gasparini, Isla de los Estados, uno de sus principales outputs de los últimos años.

En 2018 editó Superbrillantes, un álbum que él mismo define como “de canciones directas al corazón”. El disco es profundo y emocional en su sonido y en sus letras y fue compuesto a 8 cuadras del mar en Mar del Plata, ciudad donde vive actualmente. La edición en CD y vinilo estuvo a cargo de Casa del Puente, su sello hogar donde también edita bajo el nombre Flavius E.

Desde su primera producción a fines de los años 80 y en paralelo a sus múltiples aliases, fue parte de la banda de Daniel Melero, formó el grupo Resonantes y forjó una enorme amistad musical con Gustavo Cerati, tocando en discos y conciertos tanto de Soda Stereo como de su carrera solista. Participó como compositor y coautor de varios temas de sus discos Bocanada y Siempre es Hoy y juntos formaron dos proyectos electrónicos donde confluyeron sus inquietudes musicales y sus ganas de pasarla bien: Ocio y Roken, éste último junto a Leandro Fresco.

¿Cuándo compusiste el disco? ¿En dónde y en qué período de tiempo?

Trineo fue compuesto entre 1995 y 1996. Quería hacer un disco que fuera bailable y divertido, eso no pasaba en Buenos Aires. Si había djs que tocaban música de otras latitudes pero nadie componía electrónica en ese sentido acá. Yo estaba muy influenciado por la noche y me gustaba mucho bailar e ir a fiestas donde sonaba House o Jungle, y de ahí tomé el impulso para hacer Trineo. La principal influencia era ese nuevo sonido pero al mismo tiempo pretendía generar algo con gusto sudamericano.

¿De dónde salió el nombre Trineo?

El nombre Trineo lo elegí porque es un artefacto divertido con el que se juega en el frío, jugando con lo que se entendía de la música electrónica o de máquinas. Yo sabía de antemano que se iba a hablar de música fría, pero en realidad lo que buscaba era romper el hielo, plantear el juego. Además el anagrama entre Tri (tercer) y Neo (nuevo) me daba la sensación del comienzo de un tercer milenio, de actualidad y me encantaba estar en ese aquí y ahora.

¿Cuándo salió la primera edición y cómo era ese momento?

Hubo una primera edición de Trineo en CD-R editada por el prestigioso sello underground Sonoridades Amapola llevado adelante por Estupendo en 1997. Yo copiaba los CDs y les ponía las etiquetas con el arte maravilloso de Alejandro Ros y después los distribuíamos. La relación con los demás se daba en los lugares donde pasaban las cosas como muestras de arte, recitales y reuniones, nunca hice lobby, sí pensaba en cosas imposibles que se podían dar... y bastante de eso hay en mi vida.

¿Pensabas en la diferencia de escucha entre el club y la casa?

Si bien el disco es bailable también se conjuga una musicalidad que invita a escucharlo con atención y además, en ese entonces, la casa y la pista estaban muy hermanadas para mi.

¿Cuándo fue la primera vez que hiciste algo que consideraste con estilo propio o que te gustara? ¿Qué diferencias encontrás entre tocar en una banda y hacer música con una computadora?

Mi primera producción se llama La Algodonera (1988) y es una especie de jazz híper futurista y experimental. Fue una edición en cassette por otro sello underground y muy prestigioso de Buenos Aires, Catálogo Incierto de Daniel Melero.

La mayor parte de mi vida he tocado varios instrumentos, participado y colaborado con muchos proyectos musicales y artistas y me he gustado en todas mis facetas. Hacer música es algo en lo que confío plenamente y no tengo pruritos de con qué sí o con qué no.

Confieso que dedico más tiempo al software que a otros instrumentos porque me encanta componer, llegar a un todo y eso me lo permite la tecnología. De los instrumentos tomo la interpretación, lo que produce pulsar una cuerda, cómo vibra, cómo reacciona a lo físico y eso me da más ideas para interpretar las envolventes.

Sé que la expresión puede venir de muchas maneras, me refiero a algo con sentimiento, y eso es lo que busco cuando escucho o cuando hago música.

¿Qué pensás hoy de este disco al volver a escucharlo? ¿Qué escuchabas cuando lo hiciste?

Por momentos me cuesta creer que yo haya hecho este disco y todo lo que he hecho también. Si bien me reconozco ahí, en las ideas y la interpretación, ese momento musical fue solo ahí que sucedió. Siento como si hubiera estado hipnotizado o poseído o alguna cosa que se le parezca. Mis instrumentos en ese momento eran un sampler Emu Esi 32 (sin expansiones y con 2 megabytes de memoria por track que usaba con diskettes), una PC con el sequencer Midi Plus Gold, auriculares y unos monitores de audio. Fue un trabajo minucioso obtener los sonidos y armar los kits para componer. Debí hacer mucha inteligencia para poder tener todas las sonoridades de cada track en solo 2 Megas. Luego, fue dejarme llevar por la musicalidad. Siempre escuché música variada y de este estilo estaba escuchado Plastikman, Oval, Model 500, Luke Slater.

¿Trabajaste con una idea o concepto previo y desarrollaste la música a partir de ahí o la música te llevó a encontrar el concepto?

Yo venía intentando hacer música bailable y esas músicas me llevaron a los nombres y a buscar uniones entre los tracks y formar una especie de set. Por ejemplo Claras a nieve, viene de lo culinario pero su forma de nieve encajaba perfecto. Igual que Confite, haciendo referencia al estimulante, que puede ser un éxtasis o una píldora para el mal de alturas. Otro nombre es 3000 M (sobre el nivel del mar) que está representado de una manera gráfica en el arte original del CD y tiene una pretensión futurista y de elevación.

Nos comentaste que Trineo tiene vínculo directo con Dani Nijensohn. ¿Cuál es su relación con el proyecto?

Si, de hecho la primer presentación de Trineo fue junto a Dani en un lugar que se llamaba Oval. Dani siempre fue un referente curando discos y tracks, un gurú Dj. Han pasado muchos años y siento en él la misma pasión de siempre. Para la presentación de mi set preparé una retroproyección que daba a la pista y a mí no se me veía, tuvo un efecto muy lindo ya que los asistentes tuvieron una cálida iluminación con cierta rítmica que sumaba a lo que proponía el sonido, bailaron y se dejaron fluir, fue una noche de aceptación, elogios y magia.

Entrevista a Dani Nijensohn por Carisma

Para la primera presentación de Trineo Flavio Etcheto te convocó como Dj colaborador. Cómo era la escena en Buenos Aires a mediados de los años 90?

Nos conocimos con Flavio cuando empezó a tocar la trompeta con Melero. Nuestra primera charla, creo recordar, fue en un colectivo, y a partir de ahí nos hicimos muy amigos. En el momento en que salió el disco de Trineo yo muchas veces trataba de hacer sets solo con música de artistas locales. Principalmente Flavio, Leandro Fresco, Gustavo Lamas, Leo Garcia, Acum 23, Fantasías Animadas, Microesfera, Audioperu, entre otros. Todos ellos me pasaban sus tracks apenas estaban terminados, siempre en CD-R, que creo fue un poderoso instrumento de difusión rápida. En esos años se extendió un fuerte vínculo con artistas alemanes, prueba de ello es el excelente compilado de Traum, Elektronische Musik Aus Buenos Aires de 1999 que incluye Trineo y algunos de esos músicos que menciono antes. No había ninguna diferencia entre nuestra música y la de ellos, todos hablábamos el mismo idioma, por supuesto con características locales. Pablo Schanton fue un muy importante mezclador de ingredientes musicales, el mago de fantasía que nos traía a Gas, Michael Mayer y Superpitcher y todos sucumbíamos a sus hechizos.

Siendo un dj que vio tantos cambios de escenas y formatos, cómo es tu relación con la música e internet en el 2020?

Siempre fue buena mi relación con internet, creo que la uso todo lo que puedo para investigar y escuchar nueva y vieja música. Uso Discogs, Beatport, Juno, tiendas de vinilos y otras páginas con información especializada, cada lugar tiene algo distinto. Hay que estar atento a todos los lugares pero como siempre, es inabarcable todo lo que se ofrece.

Desde que empezó la cuarentena que estás haciendo un set por semana en vivo desde tu casa, cómo vivís este momento siendo Dj?

Hacer un set por semana es mi válvula de escape, es pensar durante la semana que voy a poner, buscar y probar. Siempre con la mayor cantidad de temas nuevos, pero también volviendo a poner algo que ya usé y cuando hago el set es como estar en un lugar de reunión con amigos y desconocidos. Extraño la sensación de vernos e interactuar, el feedback de ver a la gente en la pista es irremplazable, esa energía que va y viene. El set por internet es algo diferente, pero que también nos sirve a todos.

Trineo se reeditó el 10 de Julio por Amplio Espectro y se puede escuchar y comprar desde las principales plataformas online y en el Bandcamp del sello

Distribucion digital: Kompakt Records.


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