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Crónica: Replay Año Nuevo 2020

Escrito por Thierry Marseillais | Publicado el 06.01.2020

Crónica Replay Año Nuevo 2020

El Invernadero de La Plaza de Las Ventas acogió este año nuevo 2020 una de las mejores citas dentro de la música electrónica en Madrid. Replay ya se encuentra dentro del epicentro de grandes fiestas en estas lides, alternando diversos territorios estilísticos, algo que juega a su favor y que tuve el gusto de presenciar hace dos años con motivo de su sexto aniversario. Otra cosa son los emplazamientos (a veces no con tanta suerte), pero que en esta ocasión han dado en la diana de lleno. Y es que Las Ventas no puede ser mejor lugar a pesar de las diferencias que puedan existir en los criterios personales de cada persona ya que hay artistas que se niegan a asistir a una plaza de toros. Y lo respeto. Pero es que estamos hablando de un evento de gran envergadura, la gente demanda escenarios amplios y bien resueltos.

A eso de las dos y media de la tarde llegamos entrando por la puerta grande, literalmente hablando. Seth Troxler ya estaba con las manos en la masa frente a un pequeño público bien animado por la nochevieja. Se notaba la huella en sus caras y cuerpos como buenos dancers y que contagiaban de buenrollismo a los recién llegados. Tengo que decir que la impresión que me dio nada más entrar fue la de una carpa pequeña, me chocó en gran medida. Aunque luego, una vez dentro, te das cuenta de la gran capacidad que tiene. Dos food trucks en los lados ante la entrada y con buenos precios. Dentro, tres barras amplias: dos a la izquierda y una a la derecha. Cogimos dos aguas y a bailar con los registros del estadounidense, que se mantuvo en su habitual linea de techno-house, aunque según fue desarrollando el set se acercó a sonoridades más contundentes o ácidas, como el Beatin On Dave de Idjut Boys & Laj o Come A Little Closer de Foolish and Sly. Mientras (entre bailes, copas y charlas), hicimos un recorrido por la plaza para cotillear mejor las instalaciones. Los baños estaban bien situados y con suficiente capacidad, alojados al fondo de las gradas junto al ropero, que también ofrecía espacio.

Si la memoria no me falla, sobre las cuatro de la tarde comenzó Danilo Plessow, la cara visible tras Motor City Drum Ensemble y que puso la nota de color en esta cita. Armado con el mezclador rotativo DJR 400 de E&S, nos hizo bailar bien a gusto gracias a su particular estilo tan divertido entre el house, el funk, la música disco o incluso el techno. Muy grande cuando sonó el Do You Wanna Funk de Sylvester, fue memorable. La gente se vino arriba. También dejó caer otras buenas joyas discoides como Bubblegum de Bubble o esa eterna maravilla de Donna Summer, I Feel Love.

Alrededor de las seis, después de la bonita hazaña del alemán y con el terreno bien preparado para la pista de baile, nos adentramos en la música de Margaret Dygas. Luces arriba caminando hacia la noche y con una entrada perfecta en un invernadero que ya estaba a rebosar de público. Comenzó profunda y algo mística, más cercana al techno que del house, aunque ofreció momentos más coloristas como el London X-Press de X-Press 2.

Y hasta aquí os puedo contar, porque según terminó el set alrededor de las 22h, nos fuimos a casa. Una lástima perdernos la pinchada de Apollonia, pero las piernas ya nos mandaban señales de querer coger cama y no saber de nada ni de nadie. Llenazo total y éxito rotundo, no paraba de entrar gente. Los más valientes seguirían la aventura en Nazca con un line up de lujo que contaba, entre otros, con Traumer, Bawrut o Catz 'N Dogz. Muchas gracias a la organización y en especial a Cristina de Sigh, que fue un encanto por su bonita atención. Feliz año.

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