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theBasement: La inquieta embajada del house en Valencia

Escrito por Pedro José Mariblanca Corrales | Fotos de theBasement / Jota Martínez Photo | Publicado el 30.10.2019

theBasement: La inquieta embajada del house en Valencia

En esta nueva entrega de artículos sobre algunos de los colectivos más activos y dinámicos del país, hemos hablado con el colectivo valenciano theBasement –concretamente con Carlos Alandí, su director de marketing. Aquí os dejamos el resultado de nuestra conversación.

Génesis

En el principio era Valencia, y Valencia era con el Bacalao, y Valencia era el Bacalao. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho hubiera sido posible. Pero todo lo que sube, baja. Y Valencia cayó estrepitosamente, con todos los grandes estigmas inherentes a la etiqueta que se puso a las músicas de baile que irrumpieron a través de la misma en el estado español hace ya casi cuatro décadas –aunque dicha marca apenas sirva para mostrar todo cuanto aconteció con y por ellas en el país más grande de la Península Ibérica–, si bien es verdad que hubo ciertos bastiones –como Le Club, Metro Dance Club, UHF y varios colectivos más– que lucharon por que la caída doliese menos. Y tras la gran resaca de la archiconocida Ruta, la progresiva demolición de su imponente entramado, la expansión de la electrónica por toda España y el riesgo de intentar devolverle a la ciudad al menos la esencia por la que se puso en todos los mapas en su esplendoroso pasado durante los agitados primeros años del siglo XXI, la travesía por el desierto parecía eterna…

Y cuando todo era tinieblas…

A principios de la segunda década del tercer milenio, concretamente a finales del 2012, surge theBasement. Como respuesta “a la intoxicación que sufría la escena de nuestra ciudad en aquellos tiempos”, una escena “que ni siquiera era mínima, en la que había mucho electro, mucho dubstep y mucho guarreo, con fiestas de mucho pogo y poco baile, sin apenas alternativas”. Con el house por bandera, frente a esa “sensación de que todo tiene que ser techno, duro, cañero y bruto para poder petar”. Para “hacer llegar a la gente música de la buena, independientemente de sus bpms, siempre reinando el buen rollo” en cada uno de sus eventos.

Su apuesta por la extrapolación de la música fuera del circuito de ocio nocturno, involucrando en ella a pequeños, mayores y familias enteras es según este colectivo su mayor valor diferencial. Porque “ver cómo en un evento se pueden juntar tres o cuatro generaciones; ver a un transeúnte que pasaba por una de las fiestas unirse, acercarse a la cabina y preguntar ‘¿qué celebráis?’; o llegar a la comunidad erasmus y a la nueva generación de clubbers que con 18-20 años buscan un enfoque underground” no tiene precio, ni parangón. Porque “plantear propuestas en un club es sencillo: programas, haces un flyer, pinchas y te vas; pero salir de la noche, ocupar espacios inesperados y lugares públicos o tocar en un parque, en una plaza o en una calle, un día a las afueras, un finde en el campo… eso es lo que la gente valora y lo que hace que theBasement no sea una promotora más”.

theBasement

Y lo que “empezaron siendo fiestas de 200 personas al principio, 400 después, luego 600… hasta acabar siendo citas consolidadas en Valencia para cualquier amante del house que se precie” parecen estar dándoles la razón, como podemos comprobar con sus Días de Campo –el festival de tres días que celebran en Montanejos (Castellón) desde el 2014, entre lagos y montañas, y donde la oferta cultural cuenta con numerosas sesiones, muy variados conciertos y talleres, e incluso deportes al aire libre–, sus Días de Parque –su fiesta en los Jardines de Viveros del centro de Valencia con mercadillo, foodtrucks, charlas, conciertos, atracciones y sesiones donde los más peques son el centro desde el año 2016–, sus Días de la Marina –los cuales suponen el summum de los Días de Parque desde el 2017, con dos días de programación sónica, lúdica y cultural en el antiguo puerto de Valencia desde el 2017–, sus fiestas de Halloween y Fin de Año y todos los eventos que están realizando en cada vez más clubes y espacios públicos de Valencia –e incluso allende sus fronteras– siempre al son del mejor house y con las mayores espadas locales, nacionales e internacionales del mismo –destacando entre ellas gente como Kostrok, Boranimals, Planetaria Soundsystem, Kamma&Masalo, Paramida, beGun, Nate Cabrera, Pional, Axel Boman, Joy Orbison, Dan Shake, Rahaan o Jamie 3:26.

theBasement

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¿Una lucha contra molinos de viento?

Operando al margen de la ley cuando empezó, el grupo de amigos que conformó theBasement en su día es actualmente una compañía, sin estructura de empresa –ya que cada miembro tiene su propio trabajo– pero con una organización departamental prácticamente profesional en la que hay administración, producción, booking, comunicación y diseño, donde cada cual, consciente de su rol, saca tiempo de donde sea, hace todo cuanto está en su mano y aporta mucho cariño y mucho trabajo para que el proyecto siga dando qué hablar, poniéndose semanalmente todas las ideas en común en una reunión.

Y aunque la propuesta de theBasement está teniendo una gran respuesta en la comunidad valenciana –que no la Comunidad–, siendo ésta el principal motor para continuar en pie, la relación con las instituciones no es nada fácil. Pues “sentarse con el alcalde no es posible, sentarse con el concejal de fiestas tampoco –Galiana, si nos lees, vamos a quedar, ¡va!– y siempre tenemos que buscar un intermediario que ya esté en conversaciones o que ya tenga ciertas concesiones para poder canalizar y llevar a cabo nuestros eventos”. Pero el grupo mantiene sus esperanzas intactas: “ya no tenemos miedo a la puerta fría”, dicen, “porque todas están tibias”.

Empresa difícil la de estos valencianos, máxime teniendo en cuenta que la música electrónica en España siempre ha estado muy estigmatizada. Porque “sin apoyo por parte de los medios, sin grandes sellos con influencia en el circuito internacional y con el reinado de la música urbana en castellano (trap latino, reggaeton, dancehall) es muy difícil abrir hueco”. Pero al igual que cuando miran a las instituciones, y considerando la situación de las músicas de baile en Valencia, su positividad en este sentido sigue también incólume, pues: “siendo objetivos y observadores, la escena en Valencia está bien, muy bien, diríamos que en plena forma. Si miras el calendario de artistas de primer nivel que pasan cada año por aquí, es flipante. La gente de Barraca, con toda su trayectoria, sigue ahí, con su propuesta sólida en uno de los mejores clubes del país. Edu y todo el equipo de Fayer persisten incesantes en su propuesta de Valencia como hot spot. Además, tenemos un pequeño oasis del clubbing underground como es Oven Club, con el que estamos muy relacionados gracias a nuestra residencia mensual y del que valoramos sobremanera su valiente programación, sin olvidar su dimensión. Luego están la gente de Hotel 82, la de NEXT, los de ZIUR… Y al final, haces cuentas y van saliendo cositas”.

El camino a andar

Por eso, cuando se les pregunta por las batallas perdidas, las ganadas y las que hay por luchar, lo tienen claro. La más importante es la de plantar cara al San Benito que sigue arrastrando la música electrónica desde los tiempos de la criminalización de La Ruta, la cual sigue teniendo sus ecos y juega un papel de lastre en el progreso de la escena de cara al público ajeno a la misma a pesar de que ésta se esté recordando cada vez más con una nostalgia positiva. La siguiente, vital también para theBasement, hace referencia a la puesta en valor de la oferta local porque, según el colectivo, “nos falta proyectar a los DJs, selectores y productores de la ciudad al exterior, gente muy muy muy buena que debería sonar fuera y hacer mucho ruido, gente con maletas increíbles, técnica de lujo y un gusto musical que asusta; hacer que la Marca Valencia tenga ese peso que pueden tener otros núcleos como Barcelona, Ibiza, Ámsterdam o Berlín (siempre salvando las distancias)”. Y la última, la que les concierne directamente “es continuar en nuestra senda, dando cariño a los proyectos que hay en marcha, sorprendiendo a la gente que nos sigue y celebrando Días de Campo –su buque insignia– para que el público lo tenga como una cita ineludible, sin obviar el cuidado de nuestro sello –theBasement Discos–, una aventura que en el 2019 nos ha dado muchas alegrías –como despertar un día con la noticia de que Moodymann ha pinchado uno de nuestros temas en un festival– con música muy guapa, música feliz para gente feliz” y unas cuantas sorpresas más que no pueden desvelar aún –porque tendrían que matar a la persona que las supiese.

Último, pero no menos importante

Valencia, “para nosotros el eje central de toda nuestra fortuna como habitantes de este planeta”. Porque “Valencia lo es todo; Valencia te lo da y Valencia te lo quita. Una ciudad en la que es difícil ser profeta, muy crítica, pero a la vez muy cariñosa y amable. Un territorio en el que es una auténtica bendición vivir y tratar de desarrollar este proyecto, no sólo por la tierra, sino también por sus gentes, pues Valencia no sería tan bonita si no estuviera llena de valencianos y valencianas. Y a quien nos lea y no haya estado por aquí, le invitamos a venir a conocerla”.

theBasement dixit, fecit et sequĭtur

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