Crónica: Festival Forte 2018 - La gente del Forte

Escrito por David Elpezs | Publicado el 07.09.2018

Normalmente es difícil ajustar la producción de serotonina después de un festival de finde entero... Se produce esta sustancia a raudales y luego claro, el lunes (o sobre todo el martes) notas como la máquina que se encarga de ello está agotada. Después del Forte ese desajuste no acaba de notarse como en otros eventos. Y es que por lo que sea ese sitio, con esa gente, y con esa música te dota de una vitalidad interna que se pasa por el forro lo estrictamente bioquímico. Es prácticamente imposible narrar en negro sobre blanco lo vivido y escuchado, tanto por ser etéreo en lo primero y por abrumador en lo segundo. No obstante lo voy a intentar, y va a ser un placer hacerlo.

Lo primero que cabe destacar con la lupa del mapa de más a menos es la ubicación. Portugal es (al menos para mi) un paraíso a descubrir más allá de los destinos más obvios (Algarve-Lisboa-Oporto), y es que me he pasado los últimos 20 años recorriendo parte del mundo sin mirar a los vecinos y vaya, craso error. Portugal es un país amable, precioso, barato, cercano y permisivo. El sitio perfecto para organizar saraos de este nivel, de hecho de un lustro a esta parte han aflorado festivales de nuestro palo musical a lo largo y ancho del país como Waking life, Lisboa electrónica o el propio Forte entre otros; gracias, vecinos. La zona costera donde se desarrolla es preciosa, cada pueblo que visité tiene un algo visual que te anima sacar a pasear la cámara de instagram en muchas de sus esquinas. Ya si hablamos de Montemor-o-Velho, el pueblo propiamente dicho, que decir, ese castillo (o ese fuerte) en lo alto del pueblo, bff, en fin, si, hablemos del castillo...

Ejecuto un punto y aparte para seguir hablando de lo mismo, de la ubicación, pero es que me parece la perfecta metáfora con respecto a lo que pasaba cuando atravesabas esas murallas y te “montabas” encima de ese sendero que te empujaba vía tus pies cada vez más cerca de la música y por supuesto de toda esa gente que la bailaba. Y es que la gente que llenó el Forte se merece ser la protagonista de esta crónica, o al menos su hilo conductor. Siempre digo que no hay mejor sesgo que la música, o sea, que si quieres ir a tiro hecho y acertar con la compañía sal corriendo a algún sitio donde los melómanos estén. Importante: melómanos del mismo rincón musical que el tuyo, como era el caso. Cuando llegues, ahí estarán los de tu calaña, no falla. Allí no solo se estaba ubicado en un país, o en una región de este, ni siquiera en la esquina de un pueblo; se estaba ubicado donde tu auténtica etnia se reúne: alrededor del musicón.

Entramos el jueves con la premisa de no perdernos ni un segundo del directo de PutoAmoHenke a.k.a Monolake. En los corrillos de las cañas prepartyanas se decía que era el primer Must del festival. Yo les corregía to listillo... Uno que ya ha bailado varias veces a la que es su pareja en la vida real, Electric Indigo, sabe que esa señora no tiene nada que envidiar a ningún dj del estilo sin nombre definido (propongo, TELEAC marcándome un Reinolds) y que viaja entre el techno, el electro y el ácid house, y que tuvo durante todo el festival un protagonismo por extensión y éxito. No quiero decir que solo sonaron esos palos, pero si que fueron los dominantes. La combinación de estos estilos gusta y no me extraña, es galopante y dura por momentos, pausada y melódica por la caja del robot en otros, y con ese ácido tan presente como el oxígeno en cada tracklist y que es un valor seguro del levantamiento de brazos coordinado con el cerramiento de ojos. Lo que te queda es una receta musical que es la ubicación a la que hacíamos referencia arriba, melómanos de eso... Nos vamos del tema, estábamos hablando de Indigo, una jefaza que repartió estopa demasiado pronto, sobre todo teniendo por delante el directo de su amante el cual se presumía más mental. Así fue, pero a casi nadie importó. Henke es desarrollador de Ableton (por si algunx despistadx no lo sabía), y eso se nota, porque su mente no es la de cualquiera, no hablo de su talento si no de la profundidad que tiene este tío para llegar un punto más lejos que el resto si hablamos de los tejidos sonoros. Sin ser la mejor actuación que le he visto fue apabullante, no decepcionó, en la línea de su primer Lumiere, un tanto más techno, pero no por ello menos pensativo y profundo. Instaló unos altavoces en la parte trasera del vaso de baile con la intención de que te llegara el sonido también por detrás de la orejas y que ello te retorciera del todo, no obstante no acabé de sentir ese sonido como esperaba atendiendo a la descripción, de hecho, y aquí viene la primera crítica, el sonido sobre todo este primer día no acabó de ser bueno. Me explico, sonaba bien en algunas actuaciones y en otras no. Daba la impresión como que no tenían a ningún técnico dándose vueltas por la pista y que no acababan de saber como sonaba abajo. Los otros dos días esto pasó pero con menos frecuencia afortunadamente, así que bueno de pasar que pase el jueves, ya que aún andaba en ese momento saludando a media pista, casi literal. Una pasada la de gente conocida por allí, y los que no lo eran estaban por serlo. El primer damnificado por lo que decíamos del sonido fue Tolkachev. A partir de media pista no sonaba con presión e incluso ya delante le faltaba músculo con respecto a otras actuaciones. Eso me desconectó un poco por lo que no le voy a juzgar (entre tu y yo, no me gustó). No obstante me voy a fiar de personas a las que adoro su criterio y que si lo siguieron, y diré que gustó, si.

Re-conecté con la música gracias a Umwelt, para mi, el mejor de la noche. Baile, baile y más baile apoyándose para ello en multitud de dibujos de batería distintos, que hacían que de un trackazo a otro los allí congregados cambiaran su paso de baile, se giraran y vieran a ese colega que hacía un año no veían, y se miraban, y se las gozaban. La pista estaba a esas horas como te puedes imaginar, exultante. Era el primer día pero ya se sabía que aquello iba a funcionar, otra vez más la combinación BuenaMúsica-BuenaGente iba a hacer de las suyas. Para el que no fue y se esté imaginando a la gente a la que tanto nombro este sería su retrato robot: el 60-70% eramos españoles, no había más portugueses que de fuera de la península, curioso esto, con un rango de edad de de los 18 a los 50 y muchos y con una media de unos 30-35. La gente más bien guapa (sobre todo ellas) pero no guapxs en plan vogue, si no en plan personajes de comic +18, con unas pintas algunxs del flipar, bien graciosxs. Lo que más les acercaba entre ellxs es que eran más majxs que la hostia.

Muleero, muleeero cerraba el festival. No me gustó. Se quiso poner muy mental con temas de largo recorrido al principio del set y ya lo siento por el bueno de Óscar pero no es Donato Dozzy, zapatero a tus zapatos. Creo que se quedó a medio camino de nada... También hay que decir que este set fue el otro que no acabó de sonar del todo, y que quizás no sea casualidad que tanto el de Tolkachev como este no me llegaran a impactar, no obstante el sentir general del espectador fue de decepción, no con la figura de Mulero que sigue más intacta que nunca, es un jefazo indiscutible, pero si con este set que desmereció ese primer amanecer, primer amanecer que nos enseñaba a todos al cabeza de cartel del festival, SU SOL.

Te pegas un bañito del agua (fría de pelotas) de Figueira de Foz y te piras al segundo día de fiestón. Me sorprendí a mi mismo diciendo “es el peor día de todos por cartel” y era pá darme un patadón en la boca. Que dices chico, me espetaban los de mi barrio, si está el cirujano niño. Y vaya, me lo tendrían que haber dado. Nochaza musical. No conocía a Doña Anastasia y ya me he hecho follower hasta del instagram para ver que desayuna y tal, que selección musical... Estábamos recién entrados y ya estábamos dándolo todo montados en tal sesgo vinilero (creo recordar que con vinilo, me tiro el triple). A todo esto, con un relamerte constante de dejarte marca en las comisuras pensando que Alva Noto te iba a pegar un viaje a dos sentidos de quedarte loco, y así, fue, vaya si fue... Espectacular puesta en escena, donde pocas pistas en tono minimalista jugaban con tus entendederas subiendo y bajando en intensidad, mutando en otras y retorciéndote la percepción con la que “observar” la música, nunca mejor dicha esta sinestesia. Potente a veces, flotante siempre, jodidamente instrospectiva. Fue el momento de menos conversación entre amigos nuevos o viejos, una puta misa. A la vez, unos visuales “al tempo” magistrales impedían el cierre de persianas, “Los altos poneos detrás” gritaba la gente. Bestial Alva Noto, se le quiere.

Ya era el segundo día, y cualquiera que te estuviera observando pensaría que aquella chica a la que acabas de saludar era una colega del insti. Que va, la conociste ayer en la barra pidiendo... ya colegas de abrazo pa todas las bibliotecas en las que nos crucemos, y es que así es este mundo que nos hemos inventado los buenos fiesteros. Empezaba Marum, no le conocía. En primera instancia me constó cogerle el rollo, justo a la vez de enterarme que unos de mis totems: Planetary Assault Systems aka Luke Slater no venía... No es que fuera el que más curiosidad me daba, pero si que rindo culto a su carrera y es que siempre tiene algo que decir, me hubiese flipado su presencia. No se que le pasaría pero su hora la ocupó el tal Marum que bueno, según se me fue pasando la resaca AlvaNotoniana (que tiene la sombra muy larga) me fui adaptando a su filosofía de selección y trama argumental de la mezcla, con lo que acabó por dejarme un buen sabor de boca. No tardaron mis compañeros de dancefloor en decirme “eee, al final te ha gustado eee”, y es que es una cosa a resaltar: La conversación sobre la música en pista... Con quien hablaras mantenías una conversación altiva sobre todo al respecto de las actuaciones, cada par de zapatillas con su universo musical inside, muy “culta”, digo esto para el que no fue siga imaginándose a la gente, y que siga construyendote a ti, que estuviste.

Para Surgeon siempre hay que apretar el INTRO, no puede compartir párrafo con mindundis. Es tres, dos o uno por recorrido en la historia de la electrónica (para mi, AFX, Surgeon y Mills, por si te lo estabas preguntando). Un directo con maquinotes los cuales no me acerqué a ver y eso es que estaba muy concentrado en mi baldosa asignada para el baile. Se ponía tó Birminghan ahí, para llegarte al arco pensativo y diluirte en el, y por supuesto se acercaba de una manera melancólica al sonido “Dinamic tension”, el cual me señaló el techno de culto en aquella época en la que no había leído nunca una crónica de un festi. Como comentábamos mientras movíamos los hombros allí insitu es efectivamente un cirujano, abre al paciente y opera si es que algo estaba mal, si todo estaba en orden lo mejora. Siempre mejora al paciente Don Antonio, es puto amo.

Joder, se me van los parrafos y se me olvida citar algo muy importante para la representación visual-mental: LOS VISUALES. No solo Henke o NOTO nos hicieron disfrutar de “la tele”, el resto de actuaciones estuvieron acompañadas por unas imágenes brutales. Originales, trabajadas, al BPM.. un diez para Malo Lacroix, encargado de atraer ojos a pares, gracias de parte de todos ellos. Tengo que reconocer con orgullo que tanto del live de Function como del set de Antigone y su colega no guardo en la memoria recuerdos técnico-narrativos. Me recuerdo feliz, contento, bailaor y sin “quejarme” de la música (y eso el que me conoce sabe que es que me está conmoviendo). Fue un precioso loop de musicón en espiral hacia un amanercer de puto lujo. Jodidamente bien rodeado, por propios y por “extraños” y gozando de un tracklist constante en obvia clave techno ideado para el baile extremo. El éxito de la noche me condujo de cabeza al “after oficial”, “el camping”...

Te imaginas ahí un camping con un dj bajo una sombrilla tó cutre y te encuentras un garitazo al aire libre con un musicón de flipar. De verdad, best after 2018 y os aseguro que voy a muchos. El dj que estuvo de 10 a 12 se clavó un sesionón a bajo tempo empezando por el Dub de Basic Channel y que mutaba en el algo más colorista y “divertido” que flipé...Me prolongó bien el baile y la gozada, ambientazo también allí, no fue una casualidad, eramos exactamente los mismos.

Que ganas tenía de empezar el primer párrafo que dará pié al último arreón... Si algo caracteriza al Forte es este tercerCuarto día (para los nunca-asistentes: el sábado comienza la timba a las 22h y no acaba hasta 24 horas después) lleno de épica, de interminable musicón al que atender y de conversación que busca sombra después de la última luna enmusicada, antes de deslizarse de nuevo al sol, buscando otro oasis de compañía en el que volver a danzar con la destreza de llevar 3 días seguidos haciéndolo, sólo parando para comer algo y dormir lo justo. Es una manera de vivir un finde de lo más deportiva, social y revitalizante para el mentote ;)

Entramos tarde al festival, perfectamente pensado para perdernos el 80% del live de Blush Response, y es que no era mi favorito, y menos para esas horas. A mi es que ese sonido tan estrictamente saturado por norma no me acaba de mirar a los ojos, de hecho efectivamente lo que escuche de él en ese 20% me pareció el hilo musical perfecto (o sea, te oigo pero no te escucho) para saludar a todos esos personajes que se te ponen a tiro y con los que sabes vas a pasar las siguientes 24 horas gozando. No vi a nadie preocupado al respecto del desubicado set, y es que después venía Adam X, todo un experto en esto de hacer bailar a quien se lo merece por tener buen oído...Pues musicón, pausadito, recorriendo palos... sin ser el mas lustroso del festival pero no desentonando y ayudando al cerebelo a digerir lo que venía por delante. Me recordó mucho en texturas a su a.k.a Traversable Wormhole, y eso siempre es notición para nuestros inquietantes oídos y pies.

Continuó The Hacker... digamos siendo justos que no desmereció, lo que si se le notó desde mi humilde opinión es esa falta de real talento comparado con sus compañeros de cartel. Tiene buenos trabajos por su puesto que si, pero no está a la altura del resto, siempre me chirrió verlo en el cartel y no me confundí. No obstante no se sufrió, simplemente no lució. Vino hasta bien, había que coger fuerzas en los tendones de los tobillos para uno de los mejores sets del festival (para muchos el mejor), si, estamos hablando de ella, dueña y señora de ese sesgo musical y de esa manera de transmitir en cabina que hace que sea la más atractiva como persona del festival, y eso es mucho título. Hablamos de mi prima Helena Hauff, que va para totem de culto en esto del musicón de bailar, si es que no lo es ya, que lo es ya que coño, JEFAZA. Si llega a poner un tema más el público se descoyunta, de verdad, que pasada toda la peña con sus mejores pases de baile ya bien practicados. Y es que la peña se lo baila debuti en este festi eh. Normal, 4 días seguidos haciéndolo... es que eres parte de la música, o la música de ti, o las dos cosas a la vez... Una perfecta simbiosis cuerpo-música-sociedad en definitiva. Helena con ese TELEAC al que poníamos nombre al principio del texto nos brindó uno de esos amaneceres míticos que se quedarán para puto siempre en tó lo hondo... donde miraras veías caretos ACID, con pies de techno y con mente electro. Gozada máxima Helena, olé tu.

Te quedas más suave que un guante cuando acaba algo así, perfecto estado para que Extrawelt entre en tu vida en ese momento. Le otorgamos un notable alto al encargado de diseñar el line-up... buenos giros musicales, con terrazas donde pensar y descasar el ritmo para luego volver a tirarnos por el balcón del baile. Esto fue muy buen ejemplo de ello, y es que las melodías potentes de Extrawelt entraron como dios... Además diría que fueron los que mejor aprovecharon las bondades que las únicas pero suficientes dos torres de altavoces ofrecían. Un sistema Lambda, que para mi es menos hype y más efectivo que los Function one, con los que nos la han colado pero bien. Si faltó algo a nivel sónico no fue equipo si no una buena gestión y mantenimiento de él, cuando sonaba bien sonaba realmente bien... y este dúo lo demostró. Flipante mañaneo musical nos ofrecieron, con esa melodía preciosista constante y ese sub+bajo que sonaba desde tu caja torácica hasta las Azores... pasote.

No tenías tiempo para pensar, I Hate Models estaba a la vuelta de la esquina, una actuación que causaba expectación en pista.... Todo lo que había escuchado de él anteriormente me había gustado y no sonó mal, pero después de la crema de la que veníamos se me atragantó un poco. No eres, tu soy yo. También es verdad que empezaba a hacer acto de presencia el citado cabeza de cartel, el SOL, y eso cambiaba las cosas y por tanto que merece su punto y a parte...

El Sol. Cuando aparece este lo hace también otro paisaje cromático. Sobre todo, es cuando te das cuenta que estás en un Castillo medieval joder, con su Iglesia y sus jardines, no le falta detalle, ni siquiera sus habitantes cambiando sombra por conversación, ni sus bandidos robando sombrillas para llevarlas a la pista y ni mucho sus juglares dando el cante para lxs guerrerxs que bailaban ya para completar su cuarto día de sonreír a carcajadas, que se dice pronto.

Los encargados de las horas centrales del día, entre que anduve buscando un sitio donde al menos bailar sentado y que desde mi punto no estuvieron muy a la altura no me cautivaron. Sobre todo Mumdance, sin duda alguna el peor del festival. Música obvia, sin viveza, aburrida... justo en un momento donde con el sol de justicia que caía te acababa por mandar a buscar abrigo de volumen y grados centígrados. Pensándolo bien quizás lo hicieron aposta para que nos fuéramos a descansar, que lo que estaba por venir era tela... le subimos a sobresaliente al del line-up por esto. Tanto Shlomo como Hedonic 2 los disfruté sentadito en el muro, a la sombra, tan a gusto, con mis compis alrededor y con un invitado especial que se me acercaba proveniente de la pista cada 20 minutos. Ambos me parecieron cumplidores, pero no especiales ni mucho menos. Empezaba Svreca después y los que le conocemos sabemos que Enrique no deja escapar un momento como ese, para una gente como esa, en un sitio tan especial como aquel. Y así fue, para mi la mejor sesión de techno estrictamente hablando del festival. Tan mental como incitadora de baile, tan detroniana como inglesa, saliéndose de su matiz T.O.C.A para profundizar mas en ese SEMANTICA TOTAL de la primera época del sello. “Es madrileño!” gritó un orgulloso Gato al acabar el set. Mientras tanto (ya a las seis de la tarde del domingo), era energizante y revitalizante observar a la peña: ¡como se lo bailaba! ¡a esas horas del cuarto día!, más allá de mostrar flaqueza por el obvio desgaste físico es cuando más y mejor se movían los hombrosCaderas, cuando más se sonreía reciprocamente y en definitiva cuando se podía disfrutar la máxima extensión de la expresión :“La gente del forte”. Da para estudio sociológico tan obvio y simple para ti que has leído hasta aquí, como complejo para quien no sepa de lo que hablamos, ese otro 90% del planeta.

De cerrar el festi se encargaba de ello nada más y nada menos que los Voices from the lake, uno detrás de otro. Afortunadamente el primero en hacerlo fue Neel que es el menos genio del dúo. No obstante hizo el transito perfecto entre el techno de Svreca y el SUBLIME cierre de festival que se marcó el Maestro Donato Dozzy, que barbaridad, que barbaridad... Dozzy nos deleitó ya en el zenit del sol y con los últimos esfuerzos de los trabajados gemelos y cuadriceps de lxs superguerrerxs, un set que directamente ha pasado a la historia de la música electrónica, al menos de los que la vivimos. Un no parar de capas de tejidos empujantes y mentaloides que caían como agua de mayo en los universos preciosamente distorsionados de los abajo bailantes. Un no parar de mensajes eternos que el italiano nos regaló, para acabar a las diez de la noche del domingo este festival que, al menos para quien escribe, ha pasado a ser uno de sus favoritos 4eva.

Desde aquí mando un saludo en forma de abrazo tocho a toda esa peña que conocí en mayor o en menor medida, ya sea por compartir el finde con el(la) o por haber cruzado tan solo un baile acompañado de una sonrisa de complicidad al estar sintiendo lo mismo, hacia lo mismo, en el mismo momento.

Moito Obrigado, Forte.



Más información:

Festival Forte: Web Oficial

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