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Anecdotario: Plastikmanes a 1500 pelas - 'Sheet One' de Plastikman

Escrito por David Fernández | Publicado el 10.02.2018

El hombre de plastilina la lió parda con la publicación de su primer álbum Sheet One (NovaMute, 1993). No hay que ser un lumbreras para darse cuenta de que el proyecto Plastikman es todo un concepto que gira en torno a la dietilamida de ácido lisérgico, comúnmente conocida como LSD. El nombre del proyecto, el logotipo, el título y la portada del álbum (Sheet One/Lámina Uno), su contraportada (simula el típico papel secante utilizado para la fabricación de LSD), la tipografía y el diseño de las letras, el nombre de los tracks (Drp, Plasticity, Glob, Plasticine, Koma), el género musical (acid-techno)… Todo, absolutamente todo, está relacionado.

Los hechos acaecidos en Texas (USA) poco después del lanzamiento del álbum dieron lugar al nacimiento del mito. La carátula del CD era tan real que dos jóvenes fueron arrestados en un control policial rutinario cuando volvían de una rave en algún lugar del desierto de Texas. La carátula se encontraba fuera del CD, en el asiento trasero del coche, esto hizo que los agentes de la ley confundieran la portada con una lámina de LSD.

Un año más tarde de la publicación de Sheet One el camello de mi barrio vendía los plastikmanes a 1500 pelas, al mismo precio que los pingüinos y las letras moras.

Plastikman tiene cara de tripi. Por todos es sabido que al chico le gustaban los ajos más que a un tonto un lápiz. En una entrevista que le hicieron explicaba abiertamente sus orígenes, cómo se convirtió en el asombroso Plastic-Man, superhéroe del techno: “En las fiestas solíamos tomar mucho ácido, y de ahí salió la idea para el nombre. Estábamos organizando una fiesta cuando llegó la policía y la suspendió. No contábamos con la suspensión de la fiesta, y como habíamos tomado ácido no sabíamos donde meternos. Sin fiesta, sin saber qué hacer… y faltaba media hora para que la droga hiciera efecto, o sea, que fuimos a casa de un amigo y nos quedamos allí. Terminé tirado en el suelo y me entró la sensación de undirme y convertirme en plástico. Algunos de mis amigos bailaban, y lo hacían de una forma que a mí no me parecía algo de este mundo, y hacían chistes diciendo: plástico, hombre de plástico, Plastic-Man...”.

¿Pero qué fue exactamente lo que se comió el rubio?: un plastikman de doble gota y a cara perro. A Richie se le quedó cara de tripi. Luego se ganó el nombre a pulso.

Plastikman (marca registrada). El logo mostrando un duende bailando no sólo llega a ser un símbolo de identificación para muchos fans, sino también una de las primeras marcas de la historia del techno.

La mítica La Sala Del Cel (Vanguard Club) de Gerona probablemente se fijó en el hombre de plástico a la hora de diseñar la mascota de su logo.

El tamborileo de Plastikman (Denominación de Origen). Sheet One se abre con la introducción atmosférica que es Drp (Hello Detroit). Le sigue el irritante y líquido Plasticity. Gak es un ejercicio de percusión ambient-techno, acídico y lúgubre. Continúa con el sobrevalorado Helikopter (Spastik II). Glob es acid-house a la detroitiana (Hawtin’s interpretation). El hipnótico y mental Plasticine se sale (crece, rebosa y desborda). Koma es acid-house a la baleárica. Vokx recuerda a Scanner (Robin Rimbaud). Y finalmente Smak: Aphex Twin meets Acid Junkies.

La sombra del Surfing On Sine Waves (Warp, 1992) de Poligon Window (aka Richard D. James) planea sutilmente por todo el álbum (salvando las distancias, claro está). Eso sí, el del tanque tiene 100.000 veces mejor gusto.

Delirios ácidos, himnos lisérgicos. Trippy-techno made in Detroit.


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