Anecdotario: Culto a la puesta de sol - 'Cafe del Mar' de Frank Fischer

Escrito por David Fernández | Publicado el 24.02.2018

En junio de 1980 se abrieron, por primera vez, las puertas de Café del Mar. El mítico bar musical de Sant Antoni de Portmany, en Ibiza, nació de una idea tan simple como es la de poder disfrutar de la puesta de sol mientras se escucha buena música y se toma una copa. Fue el primer bar en ponerle banda sonora a las puestas de sol.

La música se convirtió en la seña de identidad más importante del local. A principios de los 90 la gente que volvía a la rutina diaria tras pasar por la experiencia de Café del Mar en el período estival quería llevarse algo de todo aquello, así comenzaron a demandarse recopilaciones de la música que allí se escuchaba. Ese fue el origen de las famosas tapes de Café del Mar. Cintas de cassete grabadas con música recopilada por José Padilla (Mr. Sunset), DJ residente del local desde el año 1991. Las primeras tapes eran un compendio de (agárrate que vienen curvas...) smooth jazz, world music, electrónica, piano, BSO, new age, blaxplotation, música clásica, soul, free jazz y, por supuesto (cómo no!), guitarra. Café del Mar publicó en 1994 su primer recopilatorio oficial. A día de hoy ya van por el volumen 23. En esta última entrega, el finlandés Toni Simonen (actual DJ residente) ha sido el encargado de reunir los temas.

Quién te ha visto y quién te ve. José Padilla, el padre del chill-out ibicenco, inventó las selectas sesiones musicales de Café del Mar, pero ahora tiene que ver como esta etiqueta que define su estilo de pinchar se utiliza para vender recopilatorios de calidad discutible.

Frank Fischer, bajista y teclista alemán, quedó fascinado tras su paso por el emblemático Café. Este fue la inspiración que le llevó a componer su primer álbum Gone With The Wind (Innovative Communication, 1989). Un larga duración que rinde homenaje a la isla blanca, publicado en el sello IC, propiedad del pionero de la electrónica Klaus Schulze. También en el mismo label publicaron Software, Dancing Fantasy o el mismo Schulze.

Cafe del Mar es la perla que abre el álbum y su tarjeta de presentación. Una pieza de música instrumental smooth jazz. Un corte melódico de cálida electrónica donde el saxo y los bongos toman protagonismo. Música emotiva, baleárica, curativa, mediterránea, optimista, positiva, relajante, sanadora… bella. Una atmósfera que sólo he podido/sabido encontrar en Val, I Vuw Ya (1988) y Sa Fosca (1989), ambos del mallorquín Joan Bibiloni. El tema fue reproducido en innumerables ocasiones por Padilla y Mison (Cantoma, Reverso 68) en la época dorada del Café (del 89 al 96).

Años más tarde llegaría el (ya cansino) Cafe del Mar (EyeQ, 1993) de Energy 52 (Kid Paul & Cosmic Baby), remodelación uplifting-trancera cuya melodía principal es un sample basado en el Struggle For Pleasure (1983) de Wim Mertens. Desde entonces el mega-hit de Energy 52 ha sido remezclado infinidad de veces. Destacar la remezcla en clave progessive-house que realizó Dale Middleton en 2016. El español Nacho Sotomayor dijo la suya en Cafe del Mar (Café del Mar Music, 2000), versión fidedigna y muy resolutiva en clave chill-out/downtempo.

Cafe del Mar de Frank Fischer es sinónimo de calidez, serenidad y bienestar. Uno de esos milagros que se producen muy de tanto en tanto.

Don’t stop dreaming, dream on…

PD: Gracias a José y a Phil. Eternamente agradecido.


Más anecdotarios


Más información:

::

Compartir:

« ANTERIOR ABRIR UN ESPECIAL AL AZAR SIGUIENTE »

Comentarios