Así era... Overdrive

Escrito por Daniel Rodríguez | Publicado el 20.11.2017

Nos adentramos en el corazón de OVERDRIVE de la mano de su auténtico legado: su público.

Nota: Overdrive fue un club madrileño de música electrónica que funcionó en el Paseo de Extremadura entre 1993 y 1995. Su calado fue profundo y su leyenda sigue viva en sus reuniones anuales gracias a sus fieles seguidores que la mantienen y la veneran.

Abrumador, diferente, innovador, contundente, espectacular, tenebroso y oscuro, sobre todo muy oscuro. Estas son las palabras más repetidas por los principales impulsores de este documento, 7 personas que vivieron en sus carnes el nacimiento y desaparición de un mito de la noche madrileña: OVERDRIVE.

El que aquí suscribe no llegó a pisar su suelo, mi edad en aquellos años no era la suficiente para acceder, sin embargo si lo fue para divisar en muchas ocasiones su negra fachada desde el interior del coche de mis padres, como también lo fue para disfrutar de dos cintas de cassette con sus sesiones que aún conservo como oro en paño. Ambas cosas hicieron que la leyenda de Overdrive anidase en mi cerebro y me empujara a investigar sobre la marca y acudir a sus eventos “revival”, que fueron sucediendo en años posteriores. Sin embargo, siempre he querido saber más, siempre me hubiese gustado traspasar el umbral de su puerta y ver, y escuchar, y sentir en primera persona lo que en ese espacio aconteció, entender de primera mano las claves con las que se forjó un mito. En la elaboración de este artículo, y con la imprescindible ayuda de sus participantes, he conseguido al menos alcanzar parte de ese anhelo, imaginándolo a través de los sentidos y los recuerdos de 7 intrépidos “bacalas” que sí lo vieron con sus propios ojos. Os invito a adentraros en sus pensamientos, a acceder de su mano a Overdrive: bienvenidos a 1993, Paseo de Extremadura 152. Comienza la leyenda.

Nota: Los tracks que puedes encontrar a lo largo del reportaje han sido seleccionados por los 7 participantes como los más emblemáticos de Overdrive.

Inicios

Tras los años del EBM y las guitarras, la música electrónica fue experimentando un progresivo endurecimiento. El New Beat belga fue dando paso al sonido “Rave” y posteriormente el Hardcore alemán y holandés. La juventud de la época veía en estos nuevos sonidos una válvula de escape para desatar la locura, y Overdrive llegó a la escena para ofrecerles lo que buscaban. En palabras de Miguel Guirado: “había un relaciones públicas en mi instituto, me dijo que Overdrive iba a ser algo diferente a lo que solíamos bailar en La Factoría, Vado Permanente o New World (Consulado), que en esta nueva sala sólo iban a pinchar "bases". El Over apostó por lo que se denominaba entonces como "radikal”: bases, sonido hardcore y después el trance (No confundir con la discoteca de la época llamada Radical). Aquella inauguración no nos decepcionó a los "radicalillos", la sala nos daba justo lo que queríamos, era ideal para volvernos aún más flipados. En Overdrive es cuando se dio el cambio de música y estética más importante. La sensación fue de flipada, flipada total.

Microbots - Cosmic Evolution (K.O. Mix)
(Seleccionado por Iván Corrochano)

Los prolegómenos

La “experiencia” Overdrive comenzaba mucho antes de adentrarse en sus submundos. Los participantes en este documento nos hablan de diversas historias previas al acceso. Patricia Girón nos habla de sus escapadas secretas nocturnas, pues era menor y sus padres no la dejaban ir. Elesbaan de sus caminatas interminables desde Canillejas para coger el bus, e incluso un colaborador que prefiere permanecer en el anonimato nos cuenta una anécdota que nos muestra que el simple hecho de llegar a su puerta ya se convertía en algo excitante y evocador: “Una cola interminable daba la vuelta al edificio y desde fuera podíamos escuchar esta canción…” (Anónimo)

Jam & Spoon - Follow Me
(Seleccionado por Anónimo)

El ritual

Overdrive se caracterizó por una estética y un imaginario muy “oscurantista”. Sus flyers (algunos incluso en 3D) y su merchandising se convirtieron en objetos preciados que plasmaban criaturas de otros mundos, calaveras o mensajes místicos. Iván Corrochano nos cuenta que parte de la experiencia de ir a Overdrive era el ritual de recoger flyers a la salida para su colección particular. Esta estética también fue adoptada por el público. Miguel Guirado nos habla del cambio en las pintas: “pasar de las camisetas blanco y negro de Chocolate a las de Skate, las hebillas de Trasher, el culto a las New Balance, las camisetas de calaveras, de Necronomicón, los rapaos a cero con flequillo, las chupas de borrego, la cadenita colgando del mosquetón en la cintura…” Un nuevo estilo que caló muy hondo en las calles de Madrid.

La rudeza de los seguratas o la búsqueda y captura de las cintas de cassette con las sesiones en directo de Overdrive, fueron también una parte importante de la expansión de este “ritual”.

Nasty Django - Play da same ol' song
(Seleccionado por Tito Fernandez)

Las entrañas de la bestia

Adentrarse en la oscuridad y encontrar la sala con las mejores condiciones técnicas del momento…

Iván Corrochano: “Yo tenía 16 años recién cumplidos, solo conocía OD por cintas que iban cayendo en nuestras manos. Aquello me pareció un universo totalmente diferente. Gente mayor, todo muy oscuro, música muy dura, Rave belga a tope e incluso Hardcore, las pinturas en las paredes y por supuesto, las vitrinas con merchandising nada más bajar las escaleras. La cabina estaba a la altura del público y podías ver al dj de cerca tanto por delante como por detrás”

Elesbaan: “Era un concepto nuevo, para aquel momento OD era de lo más avanzado musicalmente que teníamos en Madrid y en donde podías escuchar las novedades del Techno, Acid y el Trance de aquella época tan creativa. Si querías escuchar buena música ese era el lugar sin duda. Entrábamos prácticamente corriendo directos a la pista a bailar...sin mas.”

Tito Fernandez: “La mezcla de la música, con ese pedazo de soundsystem que sonaba de miedo, la bocina, el láser con esas figuras que hacían con el, las luces y el over-tron de hidrógeno… era espectacular.”

Miguel Guirado: “Lo que vi en Over Drive y no he vuelto a disfrutar en todos los años de fiesta siguientes fueron las sesiones salvajes, el derroche de energía. La locura que se desataba cuando sonaba el Black Out y empezaban a soltar ráfagas cortas del Over-Tron y nos apiñábamos todos en avalancha para pillar el chorro helado gritando y silbando, las sesiones demenciales de Hardcore los domingos con la gente corriendo-bailando por toda la pista sonando temas como el Elevator - Shinny (To Germany With Love Mix), que es la que pinchaba Canito, sin camiseta, mordiendo los discos. Saltar del escenario a la pista bailando, los momentazos ahí todo el mundo con las gafas de sol puestas y el cigarro en la mano bailando como flipados hacia el láser. Se bailaba muchísimo, sin parar.”

Anónimo: “Recuerdo que se llenaba muy pronto, a reventar, no cabía ni un alma más… mucho calor, la pista bailando sin descanso. Ambiente muy periférico canalla, salvo lo que rodeaba la cabina que era mucha niña mona y colorazo!!”

Alberto Galiacho: “Como dicen los guiris, y hablando de Over, yo diría "overwhelming" (abrumador).”

Jones & Stephenson - The First Rebirth
(Seleccionado por Alberto Galiacho)

y su dureza…

Es evidente que las condiciones eran duras, diferente a la actualidad. La gente no se mezclaba, se abusaba mucho de sustancias y en ocasiones había tensión y hasta momentos de miedo.

Tito Fernandez: “A veces experimentabas hasta cierta sensación de miedo, quizá por esos temas oscuros y ácidos con los que la gente hacía pogos. Se me ponen los pelos como escarpias. Nosotros nos poníamos al final a la derecha. Para llegar allí tenías que tener cuidado de no tropezarte con la gente, ya que no se veía prácticamente nada y allí no te relacionabas con otros grupos que no fuese el de tu barrio. Recuerdo también la diarrea que le pegó a un colega por no gastarse el dinero en una botella de agua que eran muy caras, y estar toda noche bebiendo agua caliente de los lavabos. Y por supuesto los desmayos por el calor.”

Alberto Galiacho: “Me impactaron los guardas de seguridad y el hecho de que la botella de agua que rellené en el baño la primera vez que fui casi se derrite en mi mano! Fueron los primeros en cortar el agua de los baños o ponerla hirviendo. También recuerdo el callejón de al lado... qué peligro!!! El ambiente no era algo a lo que estuviese acostumbrado. Yo era rapero y fui con mi camiseta de Public Enemy... fuera de lugar total… Pero la música.... uf!!”

Miguel Guirado: “De repente un viernes por la tarde de 1994, íbamos a disfrutar de la sesión de Canito y nos encontramos con que ponían música pastelera. Órdenes de la sala, creo. Se silbó , se protestó y nos fuimos TODOS a la calle. Se vació la sala. Recuerdo a Canito enfrente de la puerta con un buen cabreo. El Overdrive no sonaba a Overdrive y todo su público nos fuimos fuera. Era otra época.”

Sycro Flash A B - Motorbike Riders Of The Lost Dead
(Seleccionado por Anónimo)

La leyenda urbana…

Un mito como Overdrive no podría existir sin una leyenda urbana que le acompañe de por vida. Curiosamente, todos los participantes en este relato nos cuentan la misma historia, prácticamente con los mismos detalles y la misma rudeza, una muestra clara de la tremenda propagación de la misma. Lo sorprendente es que uno de ellos nos da una versión realmente diferente de ésta, vivida según nos cuenta en primera persona.

Alberto Galiacho: “La leyenda sobre la persona que apuñalaron es mítica. Incluso grabamos una canción que así lo atestigua.”

Miguel Guirado: “Me contaros que lo cerraron porque los de Caño Roto habían tirado a un tío desde la planta de arriba tras apuñalarle.”

Elesbaan: “Existe una famosa leyenda, no se si es real o no, sobre que la sala cerró porque en una pelea tiraron a una persona desde la parte superior o anfiteatro a la pista de baile…”

Iván Corrochano: “Aquello que alguien se cayó desde la planta de arriba, nunca me lo creí”

Anónimo: “Me lo vivi entero, ¡¡estaba todo el día metido en la cabina con Oscar e Yke y en la barra ligándome niñas!! La historia fue que DjCheca se cayó desde el piso de arriba a la pista rompiéndose toda la boca... ¡¡Nos dejo a todos helados!! Ambulancia, hospital y a los meses tenía una piñata nueva ¡¡y bien blanca!!”

Krankenhause - Emergency
(Seleccionado por Tito)


El mito está servido.

Oscuridad, contundencia, autenticidad, épica, peligro, novedad… y una vida más corta de lo que todos hubiesen deseado. Así se fraguó un mito y así perdura en el recuerdo de cientos de fieles que aún hoy veneran el espíritu de “la bestia”. El reflejo de una época en la que todo se vivía con mucha intensidad, y si era entre las paredes de OVERDRIVE, más aún.

Lo que queda patente es que, sean o no ciertas las leyendas urbanas que rodean al cierre de Overdrive, su corazón nunca dejó de latir.

El próximo sábado 25 de noviembre, su ya mítica reunión anual de fieles vuelve a celebrarse en Groove Espacio Multiusos, y tiene como invitado a uno de los dos principales precursores del concepto original: Dj YKE. Y es que en palabras de nuestro colaborador anónimo: “Sin duda lo mejor de Over fue DJ YKE & OSCAR MULERO.... Lo que vino después ha sido y será una copia que intentaba parecerse a ellos!!”

VOOV - Its anything you want it to be, and its a Gas...
(Seleccionado por Elesbaan)


Han participado:

Fan Dl Kaox, aportando contactos y conocimiento.
Tito Fernandez y sus apasionantes recuerdos.
Patricia Girón, recordando lo prohibido.
Iván Corrochano, imprescindible por su conocimiento musical.
Alberto Galiacho, que plasmo los recuerdos en canciones propias.
Miguel Guirado y su multitud de detalles sobre el público de Over.
Elesbaan, parte de la historia techno de Madrid.
Anónimo, un Dj en activo desde principios de los 90 que vivió toda la historia de Over.


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