Crónica: Oasis Festival 2017

Escrito por Vicente Rodríguez | Publicado el 27.09.2017

Un año más hemos vuelto a Marrakech para disfrutar de uno de los festivales de música electrónica más importantes del continente africano. Oasis Festival se está consolidando como uno de los mejores festivales "boutique" a nivel mundial, es decir festivales con un aforo y espacio no demasiado grande y con un line up variado y potente que, como pudimos comprobar, atraen a público de todo el mundo. Gente de todos los rincones del mundo, atraídos también por los singulares atractivos turísticos y culturales que hacen de Marrakech una de las ciudades con más encanto de Marruecos que hay que visitar.

Tras el éxito de la localización del pasado año, Oasis repite en el exclusivo hotel The Source situado a las afueras de la ciudad, que cuenta con unos espacios idílicos donde poder fumar una shisha y tomar un té tradicional; coger fuerzas en cualquiera de los puestos de comidas tradicionales marroquíes servidas por un personal amable y entregado; o refrescarse del calor (sofocante en ocasiones) en la maravillosa piscina central del complejo turístico; además de relajarse y descansar en el área chill out o disfrutar de las vistas del Atlas al atardecer en alguna de sus terrazas. Un espacio que sin duda hace que este festival ofrezca algo más que música electrónica y bailes hasta el amanecer.

La organización ha mejorado con respecto al pasado aumentando la zonas de descanso, además de instalar más barras y estar mejor organizadas, contar con un personal de seguridad sorprendentemente amable y profesional, y ofrecer conexión wifi gratuita, que siempre se agradece por los que venimos de otros países (aunque al tercer dia ya no funcionaba, y eso que uno de los patrocinadores más potentes era Maroc Telecom); y un servicio de transfers desde el centro de la ciudad que facilitaba la movilidad de los asistentes.

Ya entrando en materia musical, sabíamos desde el anuncio de la primera fase de artistas que iban a asistir al Festival que el cartel prometía. Si bien algunos artistas de la talla de Maceo Plex o Mike Servito se cayeron inexplicablemente del cartel a última hora, el elenco de artistas que pasaron por el festival fue realmente espectacular, aunque algunas actuaciones defraudaran como fueron las de Solomun en la fiesta de apertura o la de Nicolas Jaar en su actuación del sábado sustituyendo a Maceo Plex, (no se que se le pasó a este hombre por la cabeza el sábado poniendo temas como el trillado Yeke Yeke de Mory Kanté).



Jueves

Una de las novedades del festival fue la fiesta del jueves, una especie de pre-Oasis, que desde mi punto de vista se podrían haber ahorrado. Ese día las actuaciones se centraron en el escenario principal en una jornada con mucho calor, casi 38º durante prácticamente todo el día, que hizo que muchos retrasasen su llegada al ocaso del sol. El evento comenzó con el carismático Amine K, toda una entidad en Marruecos, con un sonido progresivo muy deep. Le siguió el set conjunto de Kenny Glasgow y My Favorite Robot , que nos ofrecieron unas geniales mezclas para ir cogiendo fondo. Tras ellos, mi actuación favorita del día, Karmon. Me encantó su estilo, un sonido profundo y melódico que hizo brincar al respetable. Y finalmente fue el turno de Solomunque pinchó hasta casi el amanecer… defraudando. Mira que he oído a este hombre en numerosas ocasiones, pero ese no fue su día, incluso él mismo lo reconoció posteriormente. Una pena ya que era el reclamo principal de la preparty.

Viernes

Al dia siguiente entramos de lleno en el meollo del asunto, un cartelazo para la tarde noche del viernes que hizo las delicias de los mas technócratas, con Richie Hawtin y el maestro Marcel Dettmann a la cabeza; aunque como ya he podido comprobar en otras ocasiones, ningún artista techno pincha aquí como en cualquier festival o club europeo… aquí suavizan el ritmo. No mucho, pero lo hacen. Serán los aires marroquinos que influyen. Los directos de Harvey Sutherland y Karenn fueron de lo mejorcito y KiNK , como siempre, hizo saltar al público con sus sonidos más contundentes y espaciales. Hawtin, con su peculiar y personal estilo, levantó a todo el mundo del suelo, era de lo más esperado de todo el festival. Yo, que llevo siguiendo al que denomino “Beethoven del siglo XXI” hace casi más de veinte años, me resultó monótono y repetitivo, creo que necesita darle una vuelta de tuerca a su maquinaria musical. Y finalmente Marcell, al que no pude escuchar entero porque el cansancio hacía mella y según nos comentaron fue el mejor de la noche.



Sábado

El sábado se prometía intenso con una muy variada oferta musical con estilos no tan contundentes como la jornada del viernes, entre la que sobresalió desde mi punto de vista fueron Agents Of Time , que presentaron un directo de esos que dejan huella. El trío italiano estuvo a la altura de Tale Of Us , con un sonido envolvente en el que fusionaron progressive house y techno melódico que realmente nos hizo disfrutar de lo lindo. Apuntados están ya en mi lista de los “must” que ver en cualquier sala o festival. Pero el que se llevó la palma (de oro) este día, fue el amigo Pantha Du Prince gracias a un directo fresco, potente e intenso con un ritmo muy bailable; para mí (y otros coinciden conmigo), de lo mejor de esta edición del festival sin duda.

Domingo

Ya el último día de festival, con pocas fuerzas en el cuerpo después de tanto despiporre electrónico y un calor sofocante aunque llevadero, entramos en la recta final del festival. Eso sí, con la gente con más ganas de disfrutar que nunca, apurando las cervezas y el saldo de las pulseras festivaleras ya que no devuelven el dinero. Comenzamos la velada vespertina con una de esas artistas que impactan por su estilo, Giorgia Angiuli , al que había escuchado anteriormente en Florencia en el Tenax, donde es residente, con un directo que merece la pena por su estilo original y heterodoxo, mezclando instrumentos y sonidos de juguetes o de lo que se le ocurra. Es de esas artistas enérgicas que rompen moldes y su actuación en Oasis no podía ser menos. Posteriormente disfrutamos del gran Marcellus Pittman que le dio ese toque exótico con sus inigualables ritmos houseros que encantaban en la pista de baile. La gente reconoce a los grandes, a los históricos como fue el año pasado con Omar Souleyman, los clásicos son los clásicos, y aquí no iba a ser menos. Ya entrando en la recta final del evento, entró en cabina Anja Schneider , la ex de Mobilee que siempre da mucho juego a la pista de baile con ese sonido berlinés que le caracteriza y que es capaz de levantar al público por muy cansado que esté con una muy buena selección musical. En su línea. Adorable. En cambio en el escenario Oasis, empezaban los acordes del directo de Nicolas Jaar , pero con lo que había sonado el dia anterior, al menos a mi se me habían quitado las ganas de volver a oírlo, por lo que aposté por Black Rose (Henrik Schwarz & Jesse Rose) que presentaron una actuación llena de sonidos tech-house maravillosos con gran carga de bajos que te transportaban a través de las ondas. Y para terminar y como guinda al pastel, Jackmaster y Axel Bomanrealizaban un B2B con el que culminó y cerró el festival, una actuación insuperable, sonidos líquidos para refrescar una calurosa noche y terminar un festival al que ya estamos pensando en repetir.


Más información:

Oasis: Web Oficial

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