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Crónica: Festival Forte 2016

Escrito por Alberto Paredes | Fotos de Dina Pascal | Publicado el 06.09.2016

En el actual panorama de festivales electrónicos, Portugal ha puesto todas sus cartas sobre la mesa para ofrecer grandes experiencias musicales en auténticos parajes de ensueño, y en el caso que nos ocupa hoy, debemos de hacer hincapié en esto ultimo, ya que es la base en la que gira todo lo relacionado con la experiencia que nos propone este joven festival (la de este año era la 3º edición) llamado FORTE.

A tan sólo 15 km de Figueira da Foz, nos encontramos con la villa medieval de Montemor-o-Velho dónde, en lo alto del precioso pueblo, podemos ver el castillo donde se desarrolla el festival (resulta curioso acceder a las murallas del mismo mediante escaleras mecánicas) y durante 3 días (con una ultima jornada de 23 horas seguidas de duración, solo para los mas" fortes") acogerán una experiencia a caballo entre las últimas propuestas en materia techno con otras actuaciones mas exclusivas, para dar un toque mas variado al festival.

Antes de nada, me gustaría recalcar el impresionante despliegue audiovisual que realizan en el festival, con una calidad de sonido exquisita (solo empañada en un par de ocasiones con las manazas de algún dj) y una inmersión total que provocaba todo el aparato visual, con una enorme variedad de visuales artesanales (en especial una que creaba mediante video mapping modelos en 3D de los artistas en tiempo real) o la forma que se unían las luces con lo que estaba saliendo de la enorme pantalla curva, creando una especie de "ambi light" en la muralla que acogía el escenario, para el disfrute de nuestros ojos.

Jueves

Una de las particularidades de este festival es que sólo dispone de un escenario. Algo que en momentos puede llegar a ser un handicap si el artista no te agrada. El festival arrancó el jueves con el acto de apertura a cargo de Ben Frost, que junto al artista de visuales MFO, nos daría otra vuelta de tuerca a su espectáculo AURORA (aunque esta vez sólo tocó 3 temas del disco, junto a otras obras anteriores y cosas no publicadas), en una actuación recomendable para todo el que ame la música, ya que la tensión que generan estos artistas durante la hora que dura la actuación es bestial.

Pasada la tempestad que había creado el "escarchado", le llegaba el turno al mítico Richard H Kirk, con su proyecto mas famoso, Cabaret Voltaire que actualmente lleva en solitario. Tal y como había escuchado sobre sus actuaciones anteriores, su música es una adaptación más moderna del sonido original de su famosa banda (eso si, con unos primeros 20 minutos de infarto, quizás los mas fieles al sonido original), con unas visuales totalmente retro, orientadas a la tempestad informativa de los 70/80´s que exponían las intenciones del artista, aunque el resultado resultó algo agridulce.

Tras este directo tocaba ver dos dj sets de artistas que no están acostumbrados a hacerlos. Por un lado, Apparat que hizo una sesión muy variada y ecléctica, aunque personalmente no me hizo mucha gracia por lo difuso del discurso (siempre me pasa lo mismo con estas actuaciones), aunque tenía entregadísima a la audiencia a base de zarpazos de Moderat (pondría unos 4 o 5 temas de la banda) o el momento en que sonaron el remix de Craig al Kill 100 de X-Press 2 o el Turkish Bazar de Emmanuel Top (a una velocidad que cualquier dj que conozca el tema jamás se atrevería a poner).

A eso de las 4 le llegó el turno al CEO de Mute, Daniel Miller, que al igual que a otros editores míticos de nuestra querida música, le ha dado por liarse la manta a la cabeza y pinchar música para el personal. En este caso la verdad es que vimos una de las actuaciones mas flojas del festival, ya no solo por lo regulera que fue la música (a caballo entre el tech house facilón y el progressive house de nuevo cuño, todo muy pelma), sino porque no terminó de conectar con la mayoría de la gente (cosas de no tener una vocación de DJ totalmente definida, creo yo), algo que es indispensable en cualquier sesión de festival que haga uno.

El cierre de la 1ª jornada, y durante 3 horas, le tocaba el turno de rematarnos al bueno de "Vicky el vikingo", Marcel Dettmann, que siempre me ha demostrado, y por encima de cualquier otro dj de la "factoría ostgut", que es un hacha como lector de pistas de baile, dando muy bien lo que necesita el personal (yo mismo pude disfrutar de un cierre suyo de 9 horas en Berghain, y desde ese día soy "ultra Marcel"), y en esta ocasión terminó la jornada por todo lo alto, con un techno a caballo entre el minimalismo actual y la música antigua puramente física (a un tempo bien alto, viendo como están las cosas últimamente), magníficamente mezclada, con himnos del underground como el remix pirata que le hizo Speedy J al proyecto acid de Larry Heard, Gherkin Jerks, o ya irnos al cierre (que no se si seria un guiño al propio Daniel Miller, yo creo que si) en el que para el gozo de la audiencia, puso el Behind the Wheel de Depeche Mode.

Viernes

La del viernes era la jornada más puramente technoide de todo el festival, y nada mas llegar al castillo, vimos por donde iba a tirar el asunto ya que el portugués Schuro estaba calentando al personal con un techno potente, veloz y denso, para el disfrute de los pocos que estábamos en esos momentos. Eso fue antes de la que posiblemente fue el dj set del festival, la de la nueva dama de hierro de la electrónica Helena Hauff. Impresionante set el de la de Hamburgo, moviéndose a sus anchas entre el techno, el acid, el ebm, el electro y la música industrial con una soltura digna de los mas grandes de la materia. Mezclando con vinilos perfectamente, con un saber estar en cabina (curioso lo de liarse los cigarrillos mientras esta mezclando temas a la par que se echa unos bailes) que ya quisieran otras dj´s féminas que dan mas que hablar por eso, que por su discurso musical...

Antes de las 3 de la mañana, y después del correctivo que nos dio la Hauff, fue el turno de uno de los artistas mas en forma de la actualidad, Ancient Methods, que esta vez se presentaba en formato directo y fue una de las actuaciones del festival. Armado de un portátil, diferentes pedales y un maletín de micro modulares, el alemán (ahora ya solo esta Michael Wollenhaupt en el proyecto, en el que antes también estaba Contad Protzmann) hizo un repaso total de techno industrial con toques synth wave / ebm, con su toque único, y prácticamente todo original y a su tempo justo (unos 125 bpm´s, ideal para esa densidad musical).

Tras el vendaval del alemán, aparecería el grotesco (por las pintas, a caballo entre un travestido y una starlet) Rrose, que después de las 2 actuaciones anteriores no entró demasiado bien (otro pequeño handicap, el orden de algunas actuaciones, pero bueno, esto muchas veces no depende de los organizadores...). Su directo de techno minimalista a muy bajas revoluciones, estuvo falto de ritmo y variedad a esas horas, demasiado enlatado y que no terminaó de cuajar.

Uno de los platos fuertes del festival, el binomio que forman Anthony Child & Jamie Roberts, o lo que es lo mismo, Surgeon & Blawan con su proyecto Trade, siguió al norteamericano y, como era de suponer, lo suyo fue una improvisación con los maletines de micro modulares que gastan cada uno, y que la verdad es que dan un carácter muy novedoso al sonido, la forma y, además, tocan música nueva en cada actuación, pero se echa de menos música editada y mítica de estos 2 monstruos. Viendo como le he visto así 2 veces este año a Surgeon, al final el asunto me pareció un poco redundante.

Al igual que la noche anterior, otro dj de la escudería Ostgut Ton tendría el papel de cerrar, quizá el más demandado del sello aleman, que no es otro que Ben Klock. El alemán jamas ha sido santo de mi devoción (no se si será por que casi se le da tan bien pinchar como posar para las cámaras) y esta vez no iba a ser menos, y comparada con la sesión del día anterior de su compañero Marcel, salió totalmente perdiendo. Techno de diferentes tonalidades pero sin magia en las mezclas, en momentos resultaba ser bastante pesado y monótono, con algún que otro temazo, si, como el Connected de Dj T-1000, o que repitió el Zombie Machine de Gesloten Cirkel, que también había puesto Helena Hauff; pero no terminó de cuajar un gran cierre como este festival merecía...

Sábado

Tras 2 jornadas a todo gas comenzamos la última y maratoniana jornada a eso de la 1 y media de la mañana para ver el directo de los canadienses Orphx, y la verdad que como primera actuación entró bastante bien: techno industrial de corte moderno, muy bien ejecutado (con diferentes cacharros, alguna 303, elektron, etc etc ) a un tempo justo, dando bien de candela al asunto y poniendo el patio del castillo en total ebullición. Tras ellos llegaba una de las actuaciones que más esperaba un servidor, el directo de Juan Méndez aka Silent Servant, y la verdad es que no diré que fue una decepción, pero casi, ya que fue más un híbrido entre directo y dj set (puso hasta el Substance Abuse de Fuse), con algunos momentos con la 909, y aunque se notaba bien su mano en sus propio temas (como con su Cut Unconcious), pero viendo las expectativas que tenia uno sobre su actuación (por que hay que decir, que ahora mismo esta viviendo un gran momento como productor) resultó ser algo agridulce.

Después del directo del colombiano, apareció Kobosil (si, otro de Ostgut Ton), y la verdad es que fue una de las actuaciones más originales del festival (sobre todo comparado con los otros 2 compañeros). Su actuación de 2 horas tuvo un primer tramo cercano a aquel techno de mediados / finales de los 90 súper macarra (en la onda de la crew de No Future, los Vogel, Landstrumm, Schmidt, Tarrida y demás) con el que el público pegó más botes que nunca (servidor incluído). Con su segunda hora llegó el acabose, metiendo muchos himnos tranceros (momentazo, con el himno del Love Parade de Da Hool) y terminando con el Warrior's Dance de The Prodigy, ya para rematar la faena. Un 10 para Kobosil, grata sorpresa.

Los suecos Sebastian Mullaert & Ulf Eriksson subieron al escenario tras el joven alemán haciendo un híbrido dj set /directo pero mucho mas trabajado que el de Silent Servant. El dueño de Kontra Musik se dedicaba a crear loops con los cdj´s mientras que Mullaert (como bien hace con sus temas como Minilogue) se dedicaba a meter pasajes, melodías, arpegios y demás desde sus instrumentos, creando una especie de "crossover" entre techno y música melódica (casi trance, por decirlo de alguna manera) muy curioso, muy profundo y muy bien ejecutado (las melodías de minilogue eran terribles). Eso si, se encontraron con el handicap de que a otra hora mas temprana hubiese entrado mucho mejor.

Ya al amanecer, por fin salía el sol en el festival, tocaba ver a Rødhåd, con el que me pasa algo parecido a Ben Klock, no me termina de convencer su discurso, ni su forma de enlazar temas techno, ni su supuesto "carisma". Y en esta ocasión fue mas de lo mismo. Para mi otro de esos casos de marketing berlinés que es mas paja que nada, y en este caso, algo totalmente sobrevalorado.

Con la batería bajo mínimos aguantamos la actuación de Truncate ante un recinto que se había convertido en aquel open air monegrino de antaño, con calor y demás jauría (jeje) y, sin llegar a desentonar los principios musicales del festival (el techno "mono loop", gran reclamo) hizo una sesión bastante curiosa con la que dimos por concluida esta edición del festival, rumbo a nuestra casa en Figueira. Por cierto, asombroso el poco despliegue policial.

Se puede decir FORTE se ha consolidado como una de las citas obligadas del panorama estival de festivales europeos. Como se ha visto en su evolución, año tras año ha ido a más, con una organización impecable (sonido, trabajo audiovisual, comodidades, precios, etc etc), con un ambiente heterogéneo (a destacar la gran cantidad de rusos y japoneses en el festival), en un emplazamiento que es el verdadero cabeza de cartel del festival (de noche con las luces, con las instalaciones de visuales en la muralla de fuera del castillo es sublime) y que con poco, tengamos una experiencia totalmente satisfactoria. Hasta otra FORTE, un festival digno del propio HARAMBE, el gorila.


Más información:

Forte Festival: Web Oficial

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