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Las privaciones del éxito: Incomodidades y peligros con los que convive el DJ internacional

Escrito por David Puente y David Sánchez | Publicado el 17.08.2016

La falta de sueño, las camas inhóspitas de los hoteles, la soledad después del bolo, los peligros que conlleva la noche, las largas esperas en aeropuertos que se convierten en celdas, la imposibilidad de llevar una vida familiar más o menos convencional. Factores que el público no percibe una vez el DJ llega a la cabina y se pone a pinchar a altas horas de la madrugada, pero que están presentes en la vida de un artista que no para de pinchar en diferentes países, en distintos usos horarios y lejos de su casa.

Hace unos días un artículo en The Guardian nos descubría todos estos peligros a los que se enfrentaban los artistas que están en gira, y que ponían de manifiesto que en el caso de los djs, y en comparación con la de una banda de pop o rock convencional, su alta movilidad ya que pueden viajar mucho más fácil y rápidamente les hacía ser más vulnerables a todos ellos. Si has seguido nuestras noticias en los últimos meses habrás conocido casos de algunos DJ que han tenido que hacer un alto debido a los problemas mentales que han desarrollado por este tipo como en los casos de Benga o de Ben Pearce, e incluso otros han acabado tan cansados de girar (y de la escena en general) que han decidido dejarlo todo para volver a recuperar una vida normal, aún a pesar de encontrarse en la cima de su carrera como en el caso de Dj Fresh o Avicii.

“Con respecto al caché, te digo lo que digo siempre: nosotros no cobramos por pinchar, sino por todas las horas que nos pasamos entre bolo y bolo sin dormir, comiendo regular, perdiéndonos momentos familiares importantes, o enfrentándote a un público que no conoces después de haber pasado alguna mala experiencia personal y con el ánimo por los suelos”, nos comenta UNER respecto a nuestra pregunta sobre el hipotético tanto por ciento que se descontaría del caché por poder llevar su cama al hotel. “Pero muchas veces he pagado por un ‘upgrade’ a una habitación mejor para poder descansar más y mejor”, añade el ilerdense, con producciones en sellos con tirón internacional como Diynamic Music, Visionquest o Cadenza.

Por lo general el Dj se siente pagado por todo lo que conlleva ir a pinchar. Porque pinchar, la mayoría lo hacen por gusto. Ninguno de los encuestados que han querido participar en este artículo dejaría de hacer giras, pese a que en la muestra tenemos Dj con muchos años y kilómetros a sus espaldas. “Cuesta mucho esfuerzo conseguir vivir de lo que te gusta, como para dejarlo alegando que estás cansado, sería ridículo”, comenta el madrileño Miguel Sar aka Tadeo, otro de los Dj con los que hablamos de las privaciones y de las incomodidades que provocan los bolos fuera de de casa. Pero al final, todo compensa al subirse a la cabina y poder hacer lo que más les gusta: "Esos momentos cuando llegas al sitio, en los que realmente notas que estás trabajando, es un placer y cuesta verlo como un trabajo", comenta Henry Saiz.


El sueño cambiado

“Mi remedio para dormir se encuentra en el interruptor que mi cerebro ha desarrollado después de tantos años de giras. Me ayuda a dormir en cualquier momento aunque sean 20 minutos. Aún así, llegaría a descontar el cincuenta por ciento de lo que cobro por mi cama”, Cristian Varela

“Una vez que vuelvo a casa, lo que hago durante el día siguiente es dormir en el momento que me entra el sueño, no fuerzo. Y en 24 horas estoy a tope de nuevo y listo para jornadas maratonianas de estudio”, explica UNER en torno a los problemas que acarrea la falta de sueño tan característica del Dj que viaja cada fin de semana. El catalán asegura que donde más nota el problema de dormir en cualquier cama es en la espalda: “Una buena cama no tiene unas características concretas, cada uno tiene sus gustos y sus posturas imposibles a la hora de descansar por eso es tan difícil encontrar la cama perfecta en un espacio como un hotel”.

“El lunes aún suelo levantarme algo aturdido e incluso puedo notar algo el martes”, comenta el ovetense Reeko. “Es algo que afecta a mi trabajo de estudio de entre semana”, añade en relación a la doble vida con la que tiene que cumplir el Dj que actúa los fines de semana y produce en el estudio durante los días laborables. “Si el fin de semana ha sido muy duro suelo aprovechar el lunes para hacer otro tipo de trabajos que no requieran la creatividad del estudio”, nos comenta el productor asturiano a modo de truco para no perder el tiempo tras el desgaste del bolo. “Lo más importante es irse a dormir, por pocas horas de sueño que tengas por delante, con el estómago lleno”, añade Juan Rico que reconoce que si le dieran a elegir se llevaría su almohada a los hoteles.

Tadeo, por su parte, afirma que lo del sueño en horas intempestivas no le supone ningún problema porque tiene trastornados los biorritmos desde que iba al instituto. “Además ya he aprendido a dormir en todos y cada uno de los vuelos que cojo, indistintamente del horario. Son cosas propias del trabajo”, añade el Dj madrileño. En cambio, UNER asegura que lo de dormir fuera de su cama lo llevaba bien hasta hace un año más o menos. “Me ha empezado a afectar lo de llegar a casa y pasarme noches comiendo techo. A parte de las pesadillas producto del estrés y que ya considero compañero de viaje”.

Por su parte, Henry Saiz confiesa que su biorritmo se ha alterado desde que empezó a girar: "Pensé que me acostumbraría al jet lag pero cuando vienes de lugares como Australia con 12 horas de diferencia, a mi personalmente me cuesta semanas volver a mis horarios (que ya de por sí son caóticos). Lo que peor llevo de este trabajo es la falta de sueño, ir directo del club al aeropuerto donde estás sometido a un montón de presión, sobretodo a causa de los cada vez más estrictos y desagradables controles de seguridad. Es un asco".


La comida sin posibilidad de tupper

“El problema viene cuando los horarios de los aviones y el hotel no son compatibles con los horarios de las comidas, en esos casos te toca comer cualquier cosa para simplemente llenar el estómago”, Tadeo.

Reeko reconoce que es de buen comer y por lo que general no tiene problemas con la gastronomía. “Pero dependiendo de los horarios de los aviones, y el del cierre de restaurantes que normalmente no están abiertos cuando acabas de trabajar y aún nos has cenado, puede darse el caso que estés dos días seguidos comiendo en los aeropuertos o en el peor de los casos que sólo tengas oportunidad de ingerir comida de avión. Para alguien como yo, delgado pero que come bastante, se hace duro en algunas ocasiones”. Tadeo tampoco tiene problemas con la dieta que se encuentra en sus continuas salidas al extranjero, de hecho intenta probar siempre que puede cosas típicas del lugar donde tiene que pinchar: “Porque no deja de ser una oportunidad de probar algo que no sabes si volverá a presentarse en tu vida”.

Tadeo, en cambio, reconoce que es bastante delicado con la comida, aunque le gusta probar cosas nuevas. “Mi estómago es delicado y debo tener cuidado con según qué alimentos, sobre todo cuando es muy picante. Eso si, Omeoprazol no falta nunca en mis viajes”, nos comenta el productor de techno espacial. UNER nos explica que sucumbe a esos momentos de cansancio en los que el cuerpo le pide una buena dosis de carbohidratos y de grasa de la mala, y entonces acaba en el McDonalds de cualquier aeropuerto. “También es cierto que muchas veces es difícil encontrar comida sana en un aeropuerto”, apuntilla.

Cristian Varela va a tiro hecho. Nos explica que se alimenta de ensaladas, filetes de pollo a la plancha y café durante los fines de semana: “Nunca como lo que me sirven en los aviones, excepto en los viajes largos, claro, y procuro beber el máximo de agua posible. Cuando llego al destino descansado intento cenar siempre comida tradicional del lugar con el promotor de turno y la verdad que a veces es sorprendente”. Pepo se cuida durante toda la semana, combinando tiempo en el estudio con el del gimnasio de una manera bastante escrupulosa: “Los fines de semana me gusta comer bien y me puedo permitir degustar los platos típicos de la región a la que voy. Por lo que, para mi no es un problema”, comenta el veterano Dj.

Por su parte Henry Saiz es más cauteloso y procura evitar cierto tipo de comida que pueda darle algún problema: "Ponerse enfermo por comer algo demasiado "exótico" en medio de una gira puede ser una auténtica pesadilla. Intento minimizar los riesgos con la dieta cuando estoy fuera, ante la duda: club sándwich y ensalada Caesar en cualquier hotel decente te mantienen a salvo de posibles trastornos. En lugares como la India te tienes que lavar los dientes con agua embotellada o ducharte sin dejar que el agua te toque los labios o los ojos mucho, puede parecer exagerado pero realmente los que venimos de fuera no estamos preparados y puede ser desastroso".


El arte de las esperas y los tiempos muertos

“Y sino, llamo a mi manager que siempre tenemos algo de que reírnos”. Uner.

El Dj internacional pincha tres horas pero se puede pasar el triple de tiempo esperando cualquier cosa. Sobretodo el Dj espera que lleguen enlaces con otros aeropuertos en los que aún tendrá más tiempo por delante. “Suelo llevar un buen arsenal de películas y música de todo tipo o algún libro. Hace tiempo que el aburrimiento ya no es problema para mi. Con los años aprendes a distraerte en los viajes incluso aprovechas el tiempo ya que en mi caso ver cine es muchas veces muy productivo e inspirador, así que suelo aprovechar a ver todo el cine que puedo, durante la semana me resulta imposible”, comenta Reeko en torno a sus preferencias a la hora de pasar el tiempo. “Siempre con mucha calma y un libro. Siempre llevo un libro en la bolsa que obviamente va cambiando de poco en poco, literalmente los fundo”, explica Tadeo en términos parecidos.

UNER, por su parte, prefiere apuntarse a la teorías conspirativas: “Aprovecho para hacer música, generar ideas, contestar entrevistas pendientes… Llevo siempre mi iPad lleno de libros y de capítulos de Cuarto Milenio, así que os podéis imaginar que entre JJ Benitez, e Iker Jiménez, tengo la cabeza más ‘p’allá que pacà’. Llevo un montón de podcasts de misterio, gracias a iVoox, en mi iPhone y una libretita donde apunto todo tipo de conspiraciones e informaciones que extraigo de esos podcasts: ideas locas que contrastar o investigar”. “Para ese tiempo que queda colgado antes de coger un vuelo, suelo aprovechar para adelantar trabajo con mi manager”, apunta Pepo.


La familia, bien gracias

“Cuando tengo bolo fuera de España viajo con mi manager y lo que hacemos es irnos al hotel a descansar para pillar el avión lo más pronto posible y volver a casa al calor de mi familia”, Pepo.

Llegamos al punto en el que preguntamos también por las posibles dificultades que puede suponer tanto viaje en sus relaciones con parejas, familiares o incluso hijos. El propio Jose María Alvarez del Real aka Pepo, con experiencia en cabinas desde hace 30 años, nos comenta que en sus gigs por España viaja con su mujer siempre ya que le hace de conductora. “Cuando viajo fuera de España siempre intentamos que pueda venir conmigo y si esto no es posible estoy en contacto constante con ella durante mi estancia fuera de casa. Para mi viajar forma parte de mi trabajo y los dos lo tenemos muy asumido y asimilado. En muchas ocasiones solo pienso en mi mujer y mis hijos cuando termino de pinchar y en volver lo más pronto posible a casa para estar con ellos”, añade Pepo que además es el único de los Dj sondeados que tiene hijos. “Tienen un despertador interno y están al pie del cañón todos los días desde muy temprano. Como se quedan dormidos bastante pronto, les sigo la pista a ellos durante la semana para poder compensar respecto al fin de semana”, añade el madrileño respecto a la convivencia con su familia de entre semana que además le sirve para equilibrar la posible falta de sueño o desajustes del fin de semana anterior.

“Y si no tengo bolo al día siguiente, me voy en el primer vuelo que sale hacia mi casa para disfrutar de mi familia. Y no puedo disfrutar de mi gente sin dormir, o estando reventado. Ellos se merecen lo mejor y no solo están para sacarte una foto con ellos para conseguir likes en las redes aparentando que los quieres mucho. La familia es el mayor tesoro”, nos explica UNER.

Henry Saiz cree que "llevar una relación estable en este trabajo es increíblemente complicado para la mayoría de nosotros por múltiples motivos incluido el viajar constantemente". Incluso admite que "a veces crea un sentimiento de culpabilidad que puede llegar a distorsionarlo todo y acaba afectando tanto a tu trabajo como a tu vida íntima".


Los peligros de la noche

“Yo nunca frecuento afters, sobre todo por que al salir del club y recibir la luz del sol la cabeza te cambia el chip y en mi caso automáticamente me apetece pensar en la semana que está por venir, el trabajo que hay que hacer y la música que desarrollar”, Reeko.

“Los momentos de soledad son los más difíciles, hasta que sabes como lidiar con ellos”, explica UNER en torno a problemas que puede derivar de la soledad del Dj en cuanto se acaba el bolo. Esa tentación de seguir de marcha y empalmar el fragor de la noche con la salida del avión. “No soy muy de afters ya que si tengo otro bolo al día siguiente me gusta llegar lo más descansado posible. El público y los promotores merecen todo mi respeto y no concibo llegar sin dormir para hacer una sesión de mierda… Esto es un trabajo muy serio y hay que dar el trescientos por ciento… Si no lo ves así, quédate en casa, o en ese after que tanto te gusta, pero no molestes luego con tus egos de artista con resaca para simplemente llevártelo calentito”, nos explica Uner con cierta vehemencia. “En cuanto abandono el club, esa primera respiración profunda dentro del coche me ayuda a volver al estado de Manu, tranquilo y relajado”, remacha.

“Mi sensación al acabar el bolo siempre es volver lo más pronto posible al hotel para dormir con mi mujer que ya está allí esperando. Me lleva a todos los sitios a pinchar en España, nos movemos en coche porque vamos más tranquilos y a nuestro aire, además con la seguridad que me da María al volante”, comenta Pepo que parece haber solventado hace tiempo lo de la conciliación familiar.

Por su parte, Juan Rico a veces hasta siente que está demasiado acompañado en según que fases de la noche: “A veces lo último que necesitas es un puñado de amigos o personal de la sala hablándote a gritos en el backstage o en la cabina, pero si no es así, no suelo tener problema para adaptarme a la fiesta. En algunas ocasiones, si me noto algo dormido, me sirvo un vaso con hielo y ron, y sin llegar a emborracharte por supuesto, pero me activa y me espabila lo justo para ponerme manos a la obra”.

"No soy muy de afters a no ser de que sea algo muy muy especial. Prefiero quedarme con una buena sensación y descansar, a alargar la cosa hasta que ya no sea divertido. Con respecto a la compañía, si es buena siempre es bienvenida, pero a veces después de todos esos estímulos solo prefieres estar solo y asimilar todo lo ocurrido con calma", nos dice Henry Saiz, que además confiesa que cuando llega al hotel intenta fumar algo de hierba que le relaje y se pone unos podcasts hasta que se duerme.

Tadeo comenta que lo primero en lo que piensa al acabar el bolo es un buen desayuno. “Yo nunca frecuento afters, sobre todo por que al salir del club y recibir la luz del sol la cabeza te cambia y en mi caso me apetece pensar en la semana que está por venir, el trabajo que hay que hacer y la música que desarrollar”.


El futuro

"Posiblemente la tecnología creará modelos de espectáculo muy diferentes a los de ahora pero desde la perspectiva del presente me cuesta imaginar que se pueda sustituir la presencia física del artista por muy desarrollada que sea la tecnología y espero sinceramente que no sea así ya que significará que el contacto físico real ha perdido importancia", Henry Saiz.

A todos ellos les hemos preguntado sobre si en algún momento han pensado en dejar de girar y todos ellos han respondido de forma negativa. Alguno, como Reeko si se ve en un futuro "mas haciendo trabajo de estudio que de gira por el mundo".

UNER confiesa que se plantea como podrán ser sus actuaciones dentro 10 años: "Por ahora, gestionamos el tiempo de la mejor manera posible para poder también disfrutar. Esto no es cuestión de 'a ver quien la tiene mas grande' e intentar tener mas fechas que nadie a cualquier precio. Esto es una 'carrera' de fondo y debe haber tiempo para todo: para girar, para estar en el estudio, para tener tu tiempo de descanso, para disfrutar de tu familia y amigos, etc… Y todo eso hay que saber gestionarlo (y querer hacerlo claro), sino todo esto acaba siendo Pan para hoy y hambre para mañana".

En cambio, Henry Saiz se muestra algo más escéptico: "siempre pasas por alguna crisis y me cuesta verme a mí mismo con una edad avanzada y siguiendo este modo de vida tan sacrificado aunque a la vez sea algo tan increíble de vivir. Supongo que el tiempo dirá".

En lo que todos ellos coinciden es que esperan que las actuaciones presenciales no paren nunca en el futuro, a pesar de que los avances tecnológicos ya permitan que un dj esté pinchando en una parte del planeta y le puedan ver y escuchar en directo a miles de kilómetros. "Sería ya el colmo de la estupidez humana que la gente ya no necesitara ver a su artista en un club sentir la energía de la gente, y del artista y se conformase con un set en directo. Creo que en algunos casos, bastante se ha denigrado ya la figura del DJ en estos últimos años como para perderlo definitivamente. Estoy de acuerdo con que se hagan este tipo de actuaciones vía internet, me parece interesante y productivo, pero nunca podrá sustituir esa combinación que se da entre artista y publico en un club. Después de todo, el techno es eso mismo. Pinchar a distancia sería el fin de la esencia principal del techno", comenta Reeko.


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