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Diggers: Hard To Find - Vol.7

Se dice de que es la feria del disco más grande del mundo. Nos consta que reputados diggers que no se plantean la más remota posibilidad de ir algún día, a riesgo de, y cito textualmente, “ponerse malos”. Nos estamos refiriendo a la feria de Utrecht, que se celebra dos veces al año, en los meses de abril y en noviembre. Un auténtico tour de force para obsesos del vinilo que por otro lado saben dosificar sus ahorros. Hablamos a través de Skype con el Dj cántabro afincado en Madrid, Javi Bayo, para que nos explique qué es lo que ha recolectado en su estreno en esta feria que este 2015 ha cumplido su 42 edición.

Bayo me explica que tiene experiencia en la feria de Austin en Texas y en varias ocasiones ha pisado la de Nueva York. “Pero me ha parecido que esta supera a todas las demás. Es increíble, por selección, incluso por precio”, nos comenta tan avezado y contrastado digger. Nos explica que en el área de justo en la entrada del coloso del plástico se encuentra una feria de antigüedades que sirve de antesala a un área gigante en el interior de la gran nave que se levanta dividida en dos grandes zonas. Por esa gran superficie se ha cruzado varias veces con una nutrida delegación de compradores españoles, como la gente de Discos Paradiso de Barcelona, con los cuatro miembros del staff de la nueva tienda madrileña El Almacén, con la gente de Wah Wah, que fiel a su cita contaba con su propio puesto, lo miso que la leridana Guerssen, por no hablar de un reputado digger de Valencia que se hace llamar Vinyl Tribes y que también correteaba por ahí. Pero obviamente, a orillas del Rin se reúne gente de muchos países. “Alemania, Escandinavia, Bélgica, Guatemala...”. Javi recuerda especialmente a “un chico que vive en Bolivia y vende boogaloo, beat y psicodelia facturada en ese país andino”.

“Me gustan los discos que reflejan el encuentro entre la tradición musical local con un estilo imperante en un momento determinado. Yo que sé, la psicodelia que se hacía en Nicaragua en los 70, por ejemplo, porque seguramente sonará muy diferente a la matriz inglesa o americana que en ese caso eran la predominantes por entonces. Teniendo en cuenta además que en esa época no estábamos tan conectados como lo estamos ahora, y según qué países pues mucho menos, te acabas preguntando siempre lo mismo, ¿cómo una banda de cierto país podía llegar a reproducir según que estilos musicales?. Pero es que en estos lugares de la, digamos, periferia cultural predominante la música sigue viva, sigue estando en la calle. Supongo que acogerían con entusiasmo que alguien llegara con un disco de un estilo diferente al folclore local o a aquellas sonoridades a las que estaban acostumbrados. Aquí ocurre algo parecido con unos discos que parece mentira que consiguieran editarse en época de la dictadura”.

Le comento que me llama la atención cómo ha cambiado el cuento en los últimos años. Hace no tanto, cuando salíamos de la dictadura franquista, los jóvenes rechazábamos el folclore imperante. Hoy en día, y gracias a estos diggers que lucen su trabajo a través de la red, nos enteramos que, por entre los pliegues del folclore oficial, se escapaban esquirlas de libertad musical, de producciones que se saltaban las normas convenidas y que hoy se presentan ante nosotros como lo haría un tesoro escondido. Me explica una anécdota que tiene que ver con esto. Hace poco pinchó un tema de la cantante brasileña Fafá de Belém, un tema de funk muy bueno que se titula Naturalmente. “Al poco, unas chicas brasileñas me preguntaron quien cantaba en el disco porque seguramente les llamaba la atención el acento. Me dijeron que les estaba gustando mucho y cuando les comenté de quién era no se lo creían y no paraban de reír. Belen les remitía a otros códigos”. Sobretodo les remitía a la música de una telenovela, titulada Gabriela, que hizo furar en país más grande de sudamérica a mediados de los 70, obviamente orientada a un público adulto, habitual consumidor de este tipo de culebrones.

En su camino a la ciudad neerlandesa donde se firmó el famoso Tratado, a partir del cual la corona británica se quedaba con Menorca y Gibraltar, Javi Bayo hizo escala en Amsterdam para poder pasar a saludar un día antes de la feria a la gente de la reputada tienda y sello Red Light Records. “En enero tenemos una fecha en Siroco de Madrid con Tako de Red Light en la que también estará Abu Sou”, matiza. Le dio tiempo a darse una vuelta por Vintage Vudú que es la tienda que está pegada a Red Light, propiedad de Alex Figueira, el batería de Fumaça Preta. Como Bayo se ha comprado un pase especial para lpoder estar presente en el montaje, que tiene lugar el viernes, para los abonados al VIP se trataría de la etapa prólogo. Nuestro protagonista reconoce que cumplió con un horario muy parecido al de un trabajo convencional. “A las siete y media de la mañana del viernes ya estaba en la feria. En realidad, cada día de la feria tiene su gracia. El viernes por poder asistir al montaje para llegar a piezas que más adelante ya no van a estar, el domingo es un día que se regatea muy fuerte, a última hora muchos vendedores ponen cosas a mitad de precio”, me comenta siempre con tono reposado. Se ha pertrechado de buenos discos ya que en pocos días viaja a México donde, por cierto, no había estado nunca. “También pincho habitualmente en el Cafe Populart de la capital que desde hace poco ha cambiado su orientación para combinar conciertos de jazz con sesiones de Dj y cuentan conmigo de manera regular”, me explica desde Madrid.

“De manera cíclica, un país o una zona geográfica concreta, despunta como de repente porque se descubre un caudal musical que nadie antes, en la sociedad occidental básicamente, había descubierto hasta ese momento. Esto ha pasado últimamente con la música turca que en los últimos diez años no ha parado de reivindicarse a partir de infinidad de recopilatorios o de reediciones de discos enteros. Esto también ha ocurrido con la música japonesa, sobretodo con el boogie y el disco facturado en ese país en los años 70 y 80. Yo creo que una vez se agotan estas minas, la atención pasa a otro núcleo de atención. Está claro, los Dj buscan sorprender y buscan nuevos caldos de cultivo para refrescar su maleta. Por ponerte otro ejemplo, también se buscan muchos discos cubanos. En estos momentos, se está reivindicando con fuerza toda esta corriente que en su momento se dio en llamar balearic, que además engloba a muchos artistas que grabaron mucha música, y muy diferente, aquí mismo en España, nombres que van desde Joan Bibiloni, hasta Suso Saiz. Más que un estilo es un estado de ánimo. Música ambiental, electrónica como muy sutil. Por otro lado, se está explotando la música con influencia de la zona caribeña donde también contaron con tradición en cuanto a música disco y boogie que suena muy interesante. Me consta que los diggers de colectivos comos los canadienses Invisible City están viajando mucho por allá para buscar discos nuevos”.

Le hemos pedido a Javi que nos haga una lista de la compra con las joyas más preciadas de todas las que adquirió en los Países Bajos. “Casi todo lo que me he comprado lo utilizaré para pinchar, sobretodo los de jazz. De vez en cuando me gusta hacer una mezcla con jazz grabado en distintos países del mundo. Me viene a la cabeza ahora que he comprado cosas de Venezuela, por ejemplo de Virgilio Armas. Es un país muy interesante por su tradición musical de los años que van de los 50 a los 70, sobretodo gracias a su potencial económico de entonces, que convirtió a ese país en uno de los centros de producción más importantes de toda Latinoamérica. Ya estoy pensando en cómo meter todo este material en una sesión”. De hecho, en enero empieza un nuevo formato de sesión en la sala Siroco de Madrid en el que intentará reflejar el punto en el que se encuentra en los musical: “Pincharé una mezcla entre la música de baile, con funk, boogie, disco e incluso algo de proto-house de Chicago y Detroit como pilares, mezclado con cosas que no tengan nada que ver como música africana y cosas electrónicas menos bailables”, comenta con ilusión: “Me he dado cuenta que hay un núcleo de gente con gustos muy parecidos y que está haciendo cosas muy interesantes. Me apetecía crear una noche donde quedara reflejado todo esto, donde tuvieran cabida músicas muy diferentes. Como te he comentado antes, la primera noche tendrá como primer invitado estrella a Tako. Ahora mismo hay como dos colectivos de Dj coleccionistas que están marcando tendencias, la gente de Red Light y el otro los canadienses de Invisible City. Con la influencia que produce todo lo que estos colectivos van encontrando y pinchando por ahí, se van nutriendo las sesiones de Djs más conocidos para el público como Floating Points o Four Tet”.


La Playlist de Javi Bayo
(a partir de sus compras en Utrecht)

 

Jack Giordano - Philopsis (Freesound)

“Lo mejor que he comprado es un disco de librería. Un disco raro, maravilloso… que he visto varias veces en webs de venta muy especializadas a unos precios astronómicos, 300, 400 euros… Estos discos se planchaban en cantidades muy, muy bajas porque no iban destinados al consumo doméstico. Sin distribución en canales habituales, claro. estaban destinados a estudios de grabación, televisiones, radios… Este sello no es de los más grandes. Tienes otros sellos más ‘visibles’ como KPM, por ejemplo, con referencias que se pueden ver de vez en cuando en mercadillos no muy exigentes. Total que encontré una copia por nada, por cincuenta euros. Para lo que es este disco, es una ganga. Estoy encantado, es una producción muy sólida, la percusión se puede utilizar en discos de hip hop. Tiene unas bases que parecen de jazz y que son perfectamente sampleables”.

 

Marc Moulin - Sam’ Suffy (CBS)

“A través de cambios de discos he conseguido otras cosas que me interesaban, como otro disco que considero está en lo alto de mi lista de compras que es uno de Marc Moulin, también conocido por formar parte del grupo belga Placebo con el que hacía algo así como jazz funk. Sus discos también son raros de ver y suelen tener un precio desorbitante”.

 

Marimba Ecos Chapines - Thriller

“Este también me ha hecho mucha ilusión. Lo he conseguido a través de un chico mexicano que es uno de los más activos dentro de la escena de ska y rocksteady de México. Se dedica a recorrer Centroamérica buscando discos. Ahora mismo está viviendo en El Salvador y está peinando ese país y Guatemala. Ha descubierto un disco guatemalteco que contiene una versión del Thriller de Michael Jackson tocada con marimba que está curiosa, aunque el resto del disco no vale demasiado, para que te hagas una idea viene por ejemplo una versión del Negro No Puedo de Georgie Dann. Son piezas que proceden de países muy complicados. Me comentaba este chico que cada vez que va a una ciudad a buscar discos se juega la vida de manera literal. Va muy tatuado y las bandas que allí se llaman maras se lo quedan mirando como intentando reconocer a qué clan pertenece”.

 

Jorge Reyes & Antonio Zepeda - A la izquierda del colibrí (Phillips)

“En este disco de Jorge Reyes, que hacía música electrónica ya en los 80, como un Suso Saiz de México, se puede apreciar lo que comentaba antes en relación a lo que me interesa de un disco. En este caso, una mezcla del folclore mexicano llevado al mundo del ambient. Lo conseguí gracias a unos dealers mexicanos que venían con muy pocos discos pero todos eran estupendos”.

 

Andrzej Kurylewicz - Polish Radio Big Band (Polskie Nagrania Muza)

“También he conseguido algunos de los primeros volúmenes que me faltaban de la serie de jazz polaco, Polish Jazz. En Polonia se hizo un montón de jazz a pesar de estar aislada de la sociedad occidental, además que esa música era tildada de música imperialista por el régimen comunista”.

 

Sabú Martinez - Aurora Borealis (Coop)

“En la onda jazz nos encontramos con esta producción sueca en la que toca Sabú Martínez, un percusionista de ascendencia latinoamericana nacido en Nueva York que en los 60 emigró a Estocolmo donde murió en 1979. Grabó con Art Blakey en el sello Blue Note. En este disco mezcla jazz con funk, algunos temas parecen versiones instrumentales de James Brown. temas cálidos, con mucho groove, muy intensos. Parece mentira que se grabara en un país tan gélido como Suecia”.

 

Wool - Love, Love, Love (Columbia)

“Después tengo por aquí un single que no es especialmente raro pero también es verdad que por España no se ve demasiado. Este disco lo pinchaba Andy Votel, lo incluyó en un recopilatorio de Finders Keepers que se publicó hace quince años”.

 

091 - El Baile de la Desesperación

“También han aparecido cosas españolas. He encontrado uno de los álbumes del grupo 091, que era una banda que en su momento me gustaba. Recuerdo ver actuaciones suyas a finales de los 80 en programas de televisión como Plastic. Ayer mismo comía con un amigo que me comentaba que habían vuelto y que habían colgado el cartel de sold out para tres conciertos en la sala Joy Eslava previstos para marzo próximo. De estos grupos de los 80 que te preguntas si tendrán tirón en 2015 y por lo que parece, sí que siguen generando bastante expectación”.

 

Vladimir Cosma - Enfance

“Otro disco de librería muy único, muy especial... Es de música infantil compuesto por Vladimir Cosma. Destaca por lo bonito de su portada que es obra de un ilustrador llamado Camilo Osorovitz. El contenido musical es muy sorprendente ya que mezcla pop, electrónica y tonos de canciones infantiles”.

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