Sellos de Bolsillo Vol.04: Chaval Records

Escrito por David Puente | Publicado el 04.07.2014

Recuperamos nuestra serie de artículos dedicados a sellos de tiradas editoriales modestas con un monográfico sobre el sello madrileño Chaval Records. Con la reciente publicación de Headway EP, entrega con solo dos días de vida en el mercado, Víctor Santana ha conseguido llegar a las diez referencias en su primer lustro de vida. Desde su primera referencia, firmada por Shadow Runner, el sello ‘chulapo’ ha derrochado tesón y mucho optimismo. Recuerdo las primeras noticias que me llegaron de Santana (en realidad, Víctor González) desde la redacción virtual de clubbingspain: “¿Sabes que hay un tipo que ha montado un sello y se ha ido hasta Detroit para distribuir a mano sus propios discos?”, recuerdo que fue lo primero que escuché en referencia a este productor con alma de músico (y probablemente de negro, en todo caso de chico de barrio al que le ocurren aventuras imposibles desde que pone el pie en la calle que sirven de combustible para encarnar el alma en toda reunión de amigos). “Un primer disco es algo muy importante... es como una primera novia, me imagino que será igual que ser padre por primera vez. Los principios son etapas duras pero muy buenas para aprender de todos tus errores. Nadie nace aprendiendo porque la gracia está en aprender a base de caminar y trabajar poco a poco y este disco es muy importante por eso mismo. Si, este disco fue el principio en muchos sentidos”, nos comenta el propio Víctor de aquel bautismo que ya explotaba la fórmula ‘Victor Santana & Friends’ que en este caso se estrenaba con dos temas, Ain't Playin' del proyecto tal vez más techno de Boris Divider, y Analog Life del propio responsable del sello.

Para la segunda referencia, la siempre difícil segunda referencia, Santana apostó por uno de esos productores con más misticismo que fama en el submundo techno madrileño. Dj F o Ideograma o Flavio Tortora, como prefieran los que siguen desde hace años sus andanzas como un gurú del techno que luce más que vende. Por un techno artesanal, más personal, por tanto más humano. “Con este disco comenzó la búsqueda de una distribuidora, decidimos ir puerta a puerta por las distribuidoras de medio mundo. Primero empezamos por Europa y luego ya EEUU hicimos escala en New York, Detroit , Chicago y Los Ángeles. Sólo queríamos que nuestra música fuese distribuida por una empresa que creyera en nosotros y eso hicimos... buscarla por todo el mundo. Cuando decíamos en alguna tienda, pongamos por caso alemana, que veníamos desde España en coche se quedaban atontados. Luego escuchaban nuestra música, miraban el diseño del art work y entonces como que ya nos miraban de otra manera. Nosotros le decíamos que por mail no hay posibilidad de gestualizar, que no puedes mirar a los ojos... Sólo queríamos comunicarles que tratasen los discos y el sello con el mismo amor con el que tratábamos nuestro material. Normalmente, cuando empiezas en esto de la edición, las distribuidoras no te creen, de manera casi automática piensan que sacarás dos discos y lo dejarás en cuanto la cosa se ponga fea. Por eso decidimos llamar a la puerta de las tiendas y poder desplegar una comunicación distinta a la que es norma en un entorno online”, añade Santana que siempre insiste en el contacto físico. Por entonces, el mito del tipo que distribuía sus discos a mano cruzando media Europa en coche empezaba a crecer. “En esa etapa nos pasaron cosas muy buenas y anécdotas increíbles que nunca olvidaré. En nuestro viaje por Europa nos topamos con gente de sensibilidad radicalmente opuesta en relación a la música, conocimos a gente muy guay pero también nos cruzarnos con prepotentes que solo querían publicar la música de moda o el rollo que se llevara en aquel momento. Por ejemplo, cuando estuvimos en Colonia fuimos hasta las dependencias de Kompakt, justo ese día la tienda organizaba una fiesta en un club pequeño al que, recuerdo que no pensábamos ir porque estábamos cansados, pero sacamos fuerzas de donde no las habia y como acostumbra a pasar al final cerramos el club. Conocimos a gente muy interesante y nos quedamos con ellos. La vuelta al hotel se complicó porque no sabíamos dónde estaba y lo peor aún fue que perdí las llaves de la habitación. En recepción nos negaron el paso a la habitación y tuvimos que dormir en el suelo hasta que vino el botones que nos conocía de cuando hicimos el check in”. Y claro, Víctor y su equipo se levantaron para no dejar escapar la ocasión de hacer parada y fonda en la capital del techno europeo, Berlín, plaza harto difícil por la cantidad de sellos que nacen, se reproducen y mueren cada semana: “Allí pasé por varias tiendas a venderles nuestra música y cuál fue mi sorpresa cuando subiendo las escaleras de Hardwax empezamos a escuchar los primeros bombeos de mi track Analog Life y mi amigo Paco y yo flipamos: “¿Cómo coño pueden tener nuestro primer disco?”. Total que subimos al mostrador y al final se quedaron con bastantes copias de la primera y segunda referencia”. Una mención especial en el apartado “españoles por el mundo” a su paso fronterizo en dirección a los cada vez más herméticos EE.UU. que la delegación de Chaval Records se encargó de retransmitir a sus amigos y allegados a través de Facebook: “Estuvimos en una aduana retenidos durante horas porque tenían sospechas que éramos terroristas. Después de la espera acabé regalándole un vinilo al policía con un plus de pegatinas y como vieron que teníamos una manera muy inocente de ‘sobornarles’ acabaron por dejarnos marchar. En Detroit también nos robaron el GPS del coche en un sitio perdido de la mano de Dios y con la ayuda de un taxista conseguimos volver a donde estábamos durmiendo”, recuerda un Santana que guarda un recuerdo entrañable de aquellos días de asomarse al mundo gracias a la promoción a puerta fría.

Con la tercera referencia llegó el escándalo. El vendaval evangelista de Eduardo de La Calle y un vídeo promocional mítico que no dejó indiferente a nadie: “Un disco del cual aprendí mucho, igual que con todos, pero con éste especialmente. Fue un aprendizaje acelerado, porque pasaron cosas buenas y malas. A día de hoy he madurado bastante y creo que si tuviera que hacer cosas, bueno, las hubiera hecho de otra manera, pero llevar un sello es como la vida misma. Algunos necesitamos golpearnos duro en la cabeza para poder aprender y reconocer que ese no es tu camino”. Un vídeo que se convirtió en trending topic de los mentideros del techno de aquí. Un vídeo sublime a medio camino de la masonería detroitiana y espiritualidad entre la metafísica más descabellada y la conciencia social atribulada.

A esa tercera y controvertida tercera entrega, le siguió una apuesta segura. Trolley Route o lo que es lo mismo, Óscar Mulero y todo lo que este nombre conlleva. “Para empezar el suyo ha sido el disco más vendido y además fue el principio de mi gran sueño que era tocar en directo con mis máquinas e instrumentos orgánicos reales. Fue muy positivo recibir el apoyo de Óscar Mulero sin conocernos previamente. También pasaron cosas malas que no olvidaré nunca y coincidió justo con mi primera vez en Metrópolis de Córdoba. Estaba llegando al club para la prueba de sonido cuando me llamó mi hermana para decirme que mi hermano Fabio había fallecido y que se iban todos al tanatorio y que el entierro era a las 10 de la mañana. Yo me quedé anonadado y estuve pensando un buen rato que no sabría calcular si debía actuar o volverme a Madrid. Decidí seguir hacia delante con dos cojones. Hice mi prueba de sonido, intenté descansar y tranquilizarme para darlo todo esa noche en el club cordobés . Esa noche me dejé la piel en las máquinas para que mi hermano comprobara que no me iba a rendir nunca. Terminé el bolo, empaqué mi 909 y me fui al AVE para llegar a su entierro”, recuerda emocionado.
Con la quinta entrega de Chaval Records llega el primer sampler recopilatorio del sello con temas de Architectural, Groof, De Felipe, Tadeo, Retrovision y Ausdrücke. “Con este disco intentamos demostrarle al entorno que hay mucho talento entre los jóvenes españoles. Nuestra manera de apoyar a los de aquí. Con este disco es cuando fichamos con la distribuidora Clone y a partir de ese momento cambiaron muchas cosas. Por lo menos ya no teníamos que pelear por mail con las tiendas de medio mundo. Clone ha conseguido que nuestro discos estén en las tiendas de todo el mundo. Recuerdo una anécdota graciosa de cuando Derrick May vino una vez a Madrid, entonces decidí ir a saludarle ya que Cornelius nos lo presenté en Detroit y creíamos que era bueno volver a saludarle para que nos volviera a poner cara. Le fui a entregar una copia de System Failure y me dijo que ya había comprado una en Japón pocos días antes de su visita a Madrid. Nos hizo bastante ilusión saber que había comprado nuestros discos sin conocernos de nada y además nos aseguró que solía pinchar desde entonces varios de los tracks siempre”, otro buen recuerdo para Víctor que entonces se dio cuenta que cuando uno hace las cosas, en realidad nunca saben hasta dónde pueden llegar. Ni a quien. Y ahi reside la magia de todo esto.
Llegados a este punto, es cuando Víctor Santana decide encerrarse con la familia en los flamantes estudios que tiene la Red Bull Music Academy desde que decidió acampar en la capital en 2011. La vertiente musical de la marca de bebidas energéticas decidió abrir sus remozados estudios a varios artistas entre los que se encontraba el propio Víctor que para entonces ya había decidido aventurarse con su banda para dar forma a la sexta referencia. “Estoy muy agradecido a Red Bull por dejarnos el estudio durante diez días en los que podíamos hacer lo que quisiéramos. Cuadramos la grabación con la salida del disco para intentar organizar una presentación por todo lo alto. Pero la suerte no estuvo aliada con nosotros. El Ayuntamiento de Madrid decidió cerrar de sopetón la Nave de música del Matadero de Madrid que era lo poco que tenía la ciudad para montar eventos y presentaciones además en una localización increíble. Tuvimos que cancelar cuando faltaban horas para la presentación a la que venían periodistas de fuera de la ciudad. A día de hoy la Nave de Música sigue cerrada sin poder aprovechar ese maravilloso espacio por culpa de lo que entiendo es un Ayuntamiento fascista, paleto y sin cultura ninguna y que solo hacen que joder esta ciudad. Yo estoy seguro que todo esto cambiará y Madrid volverá a ser lo que era porque hay mucha gente haciendo cosas increíbles con ganas de dejarse llevar por la creación y la magia”.
Con la séptima referencia volvemos a la numerología que habíamos dejado con De la Calle. Esta nueva referencia significará el principio del proyecto que comparte con su amigo Hugo y que cuenta con el siete como eje de campaña. “Consiste en una serie limitada de vinilos de colores con portadas diferentes y en el que nos esforzamos por redactar un texto en el que se cuenta una pequeña historia del por qué de esta serie. Cada disco es especial y diferente porque además de orientarse al número 7 que es el de la buena suerte también plantea un tributo al movimiento techno en Detroit, sin olvidarnos de la onda electro. El último disco de esta Seven Series llevará una carpeta especial donde podrás incluir todos los vinilos y todos los textos”. comenta Santana que además destaca la segunda entrega de esta serie firmada por Third Man por considerarlo “un artista muy peculiar, un genio desconocido para muchos pero muy valorado por la cúpula el sello”.
Y entonces llegan las dos últimas referencias del sello que son además las que coinciden con la cosecha de este 2014 del que ya cruzamos su ecuador. La novena referencia que llegó en la primavera de este año llevaba la firma del prolífico Orlando Voorn y una cita velada a la parte más salvaje de Detroit: Livernois Avenue como punto de resistencia de lo salvaje respecto a la maquinación a la que nos empuja el nuevo liberalismo. El neerlandés volvía a las huestes de Chaval Records después de haber participado con un remix de Helmantica para la primera entrega de Seven Series que parecía había concentrado por entonces los esfuerzos de su máximo responsable. “Con esta referencia lo que queríamos era entregar un maxi normal y en ‘vinilazo’ como siempre. Decidí titular uno de los temas como Carabanchel que es muy importante para mi ya que es el lugar donde tengo el estudio. En noviembre de 2011 abrimos una maratón de doce horas a la voluntad de todos los Dj que quisieran venir y en un momento se formó una cola de chavales que sobretodo querían pinchar techno. Acabamos ese streaming por Youtube con un concierto de la banda que fue muy emotivo porque para el final de la maratón ya no se cabía en el estudio”, recuerda Santana que al evento se le llamó I encuentro electro-gastronómico de Carabanchel Alto.
Como alto apunta esta décima referencia del sello que acaba de salir esta semana. Cuenta con dos fichajes de peso. En este flamante Headway, por un lado tenemos a uno de los padres más ninguneados de la (infra) historia del techno soul detroitiano, Eddie Fowlkes y, por otro, a uno de los miembros del núcleo duro de Underground Resistance. “La verdad es que en el momento de acabar de darle forma al concepto me dejé imbuir por el espíritu contestatario de las manifestaciones que estaban teniendo lugar en todo el país. Avisé a todo el equipo que la publicación tenía que comunicar mala leche y mucha rabia. Después pensé que era muy pretencioso por mi parte y di marcha atrás cuando estaba todo preparado para el lanzamiento. A última hora pensé que la arenga era demasiado obvia y que en estas cuestiones de tipo reivindicativo siempre es mucho más honesto y eficaz dejar que sea el público quien tome la última palabra”.

Más información:

Web Oficial: Chaval Records

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