Especiales

Sellos de Bolsillo - Vol.1: White Material

Después de la jugosa entrevista que realizamos hace pocas semanas a los chicos del sello de house vallesano Melodram Recordings se nos encendió la lucecita. Se nos abría ante nosotros una serie de especiales en la que sellos pequeños nos podrían explicar los dimes y diretes de su existencia (una cotidianidad tan entusiasta como tormentosa, navegando en un océano editorial inabarcable). Sirva esta entrevista al sello catalán, en la que sobretodo nos hablan de las particularidades de la distribución y promoción contemporáneas, como introducción para este dossier en el que en el futuro los gestores de sellos pequeños nos hablarán de su filosofía y cómo ésta se da de bruces a menudo con la realidad de un mercado complicado por su atomización (y como comprobaremos hoy, atenazado por una especulación feroz producto del corto tiraje de estos sellos).

En este monográfico nos vamos a referir a sellos que tiran aproximadamente entre 300 y 350 copias como es el caso del sello norteamericano White Material que aterrizó a mediados de la semana pasada en Barcelona con sus dos garantes Dj Richard y Young Male protagonizando una Paradiso Night en Moog que sirvió de showcase presentación del pequeño pero ya cotizado sello en la capital catalana.

Un mensaje a Facebook de parte de Discos Paradiso me informa que Dj Richard y Young Male están de gira por Europa con parada y fonda en Barcelona (“son unos americanos aún desconocidos pero que van a petarla en breve. Sus discos duraron cinco minutos en Hard Wax y el mito ha empezado a forjarse”, decía el mensaje). Los dos productores de la costa este norteamericana vienen a promocionar su plataforma editorial de techno White Material que hasta ese momento llevan dos publicaciones en el mercado. Mejor dicho, están de mini-gira. La que les alcanza con su agenda de amigos y conocidos del mundillo que les van abriendo paso en ciudades muy localizadas como explicarán más abajo. Esta noche les toca pinchar en la sesión mensual que organiza la tienda de discos en Moog. Esta actitud me recuerda a la escena de electro de hace unos años en la que los Djs dormían en casa de los promotores de esas fiestas mensuales porque no había pasta para reservar un hotel. Mejor así, porque el Dj internacional que venía a Barcelona o Madrid podía intercambiar información con Djs e incluso periodistas locales. Aquellas eran giras modestas en la que la cultura de clubs acababa en un sofá a compartir por la noche.
Dj Richard vive desde hace pocos meses en Berlín y ha tenido que sincronizar agendas con su socio Young Male que se ha quedado en New York donde nació el sello en agosto del año pasado. “Por lo que hemos podido comprobar con estas dos primeras referencias, el 80 por ciento de nuestro material se queda en Europa. Lo que quiere decir que los bolos nos llegan de Europa. Si a esto añadimos que todo es más barato por aquí, pues te puedo asegurar que para mí tiene todo el sentido del mundo vivir en Berlín. Mis bolos en la capital como Dj Richard son una extensión de White Material, ahora soy su embajador en Europa”, me comenta el propio Dj Richard en la trastienda de Discos Paradiso. “Cuando llegué a Berlín me alucinó la cantidad de gente que se había mudado a la ciudad para buscar el mismo objetivo: dedicarse a lo que realmente les gusta. Muchos profesionales liberales buscando el mismo tipo de trabajo. El barrio de Kreuzberg es un buen ejemplo de la evolución de la ciudad en los últimos años, con unos precios que parecen ciencia ficción comparados con los que se pagaban tres años para atrás. Young Male sigue viviendo en New York y nos comunicamos por Skype unas dos veces por semana. A veces me gustaría tenerlo a mi lado más a menudo pero creo que también está bien que el sello tenga una pierna a cada lado del Atlántico”, añade Dj Richard que tiene más pinta de cantante de hardcore blanco de la costa californiana que de productor de techno recio y oscuro sin concesiones a la galería.
Dj Richard y Young Male llegaron a intercambiar tantos temas propios que el año pasado decidieron que tenían suficiente música como para montar un sello. En verano del año pasado decidieron que Young Male sacara su primer doce pulgadas titulado All R (“aunque tengo 20 temas que considero están redondos y podrían salir ya mismo y creo que Young Male debe tener preparada una cantidad similar”). Tal es el ritmo de producción que la pareja está considerando la posibilidad de sacar un disco al mes. Empezaron con 350 copias publicadas pero ahora van a lanzar unas 400 o 450 copias por cada referencia. “Hard Wax fue la primera tienda europea que apostó por nosotros. Ha sido clave en la difusión del sello. De hecho, cuando vivía en New York consultaba la web de Hard Wax cada cierto tiempo para ver que les había llegado. Así que una vez vi el disco en la tienda todo me pareció un sueño. De hecho todo siguió un curso muy natural. Les mandamos una copia para que escucharan el disco y nos dieran su parecer y a los veinte minutos nos pidieron todas las copias que pudiéramos mandarles. Así que, sin promoción alguna, nos encontramos de repente con que al otro lado del mundo iban a vender todas nuestras copias”, comenta Dj Richard mientras su compañero está finiquitando un directo en el mostrador de la tienda, el streaming oficial y semanal de Discos Paradiso, una manera de promocionar el establecimiento y de paso a los Djs locales y a los que están de paso por la ciudad que van desfilando por la improvisada cabina.

“Algunos de los temas más antiguos que ya están preparados tienen tres años. El tiempo suficiente como para estar seguro de que ese tema tiene que salir a la calle. En el proceso de producción y edición pasas por varias etapas en las que vives un tobogán emocional en el que amas ese tema tanto como lo puedes acabar odiando. Lo bueno de trabajar con otra persona es que vas repartiendo esa carga emocional. Llega un momento de tal obsesión por acabar el tema que necesitas de una visión externa que te ayude a salir de ese laberinto inacabable. Además, Young Male tiene un estilo sensiblemente diferente al mío, lo que me aporta una perspectiva que ahora mismo aprecio tanto como la que puedo tener yo. Me gusta mucho como mi compañero redefine su sonido y cómo lo va trabajando en progresión. Como los domina en estudio, como utiliza la 909 para darles cuerpo… Somos diferentes y por tanto complementarios. Así que no puedo pedir más”, comenta Dj Richard.

Young Male se ha quedado en la capital del mundo para pinchar básicamente en warehouses ya que no hay una red de clubs de techno lo suficientemente potente como para que vayan a pinchar productores con 350 copias por referencia en el mercado. Algo se mueve en fiestas de zonas concretas como Brooklyn o Queens pero están muy localizadas en almacenes o naves. Uno de los que más está trabajando por “regularizar” la cultura de clubs de techno en Brooklyn es Function One, uno de los legitimadores del techno en la costa este de EE.UU. “Yo me fui de allí en septiembre y no sé si ha habido mucho movimiento en los últimos meses. Tampoco me importa demasiado. Estuve trabajando dos años seguidos de lunes a sábado y ya no quiero ese estilo de vida. De hecho, no sé si volveré a vivir en EE.UU. En Berlín estoy pinchando una vez al mes en Chester junto a mi amigo irlandés Mo Probs en una noche que llamamos Source Material”, me comenta Richard con Young Male que se sienta a nuestro lado y me comenta la agenda de la pareja para los próximos días: “Estaremos hasta el sábado en Barcelona y mañana aprovecharemos para ir a la playa. Después volaremos a Londres para estar tres días más. De ahí saltaremos a Polonia desde donde volveremos a Berlín para acompañar a Dj Richard con el que ya estuve actuando el pasado 4 de mayo, la primera vez que hemos actuado juntos desde el pasado otoño que fue cuando Richard se mudó a Berlín. Esta mini-gira se acaba el 22 de mayo que es cuando vuelvo a los EE.UU. Tenemos un par de bolos en New York para junio que será cuando volvamos a vernos.

En New York todo es a lo grande, así que si el sello me permite conocer realidades más a la medida humana”, me informa con unas maneras muy reposadas que contrastan con el pumping techno que acaba de descargar en la tienda de discos del Rawal. “También tengo live set. Uso una 909, un mezclador y lanzo loops en tiempo directo sin saber exactamente los BPM, me los tengo que imaginar, por lo que, básicamente, los utilizo para cargar atmósferas”, comenta Young Male que me informa que su compañero tiene un directo en solitario de industrial en el que aprovecha para cantar “como si fuera Trent Reznor de Nine Inch Nails”. Le pregunto en broma, o no, cuando tiene pensado mudarse a Berlín para estar más cerca de su compañero y me responde que no lo sabe: “Algo se mueve en New York, pero no hay dinero para los Djs de techno si no eres de los que vende en cantidades industriales. El contexto no es demasiado inspirador, pero de momento me quedo. Mi objetivo es visitar Berlín unas dos o tres veces al año. Si puedo, en cada estancia me quedaré un mes y así voy probando el estilo de vida de la ciudad por si me decido a mudarme. Bueno, el estilo de vida de Berlín o de cualquier otra ciudad europea que me cautive. Barcelona me ha gustado bastante”, reconoce Young Male.

“Me tomó bastante tiempo que me llegaran a gustar mis propios temas. Creo que a Dj Richard le pasa igual. Cuando saqué la primera referencia del sello me llegaron dudas por todos lados. No sabía si lo que estaba a punto de sacar tendría algún interés para la gente. Es como que estás trabajando durante meses en una producción y cuando llega la verdad se te cae la venda de los ojos y te formulas a ti mismo todas las preguntas del mundo. Te planteas si vale la pena todo ese esfuerzo… Hasta que llega un momento en el que un rayo de fe se cruza en tu camino que es cuando pinchas la promo en el club y ves que la gente reacciona y hasta se pone a bailar. De tal manera que cuando escuchas el track en un club es cuando vuelves a amarlo”, comenta Young Male. “El momento en que entregas el master es terrible porque sabes que ya es definitivo. Sabes que no puedes escuchar el disco para evitar más dudas”, finiquita su compañero. “Sobretodo porque las condiciones en las que has grabado el tema no tienen nada que ver con el contexto en el que la gente escuchará el disco en cuestión. Es un shock muy fuerte comprobar la reacción del público porque nunca es como te habías imaginado cuando lo estabas trabajando. El que lo escucha siempre encontrará aspectos que tu nunca habías tenido en cuenta”, vuelve a intervenir Young Male que me dice que no tiene más camisetas promocionales del sello como la que luce esta tarde: “Al final imprimí tres o cuatro para amigos muy cercanos. No tiene mucho sentido sacar decenas de camisetas cuando el sello apenas cuenta con dos referencias. Prefiero que el sello se quede en una cuestión familiar. Nos gusta esa idea de la mafia que concibe a la familia como a un reducto en el que sentirte a salvo de injerencias externas. De todos modos no me preocupa que el sello se haga muy popular, entre otras cosas porque sacamos 350 copias de cada disco y con esas cantidades estamos hablando de una realidad paralela a cualquier fenómeno que se conciba como éxito al uso. Es mucho más maduro pensar en que tienes que ir paso a paso y disfrutar del trayecto”.

Dj Richard añade al tema: “¿Llegar a 1000 copias? Si hubiera demanda, ¿por qué no? Pero ahora esa cifra me parece demasiado rotunda. Pero claro, ¿qué pasa si sólo sacamos 350 copias y se venden muy rápido porque tenemos un público que valora positivamente nuestro trabajo? Pues que esas mismas referencias se van a cotizar muy alto en el mercado de segunda mano y se van a disparar los precios. Cosa que odiamos”.

Últimamente se está dando mucho este proceso, un sello que publica poco de inicio y fomenta de manera indirecta y sin querer una sensación de histeria entre los Djs que no lo han comprado de inicio y que se traduce en un incremento del precio que los chicos de White Material consideran excesivo. Es el pez que se muerde la cola. El sello saca pocas referencias porque no tiene más recursos o porque no se quiere pillar los dedos y al final resulta que los Djs que lo necesitan como herramienta no lo pueden comprar porque llegaron tarde a los pre sales y cuando reaccionan esos mismos discos en Discogs ya valen 50 euros que es un precio excesivo para un disco que se concibió para el trabajo de un Dj que, a fin de cuentas, se gana la vida poniendo discos de otros. “Pues si, la clave está en encontrar el equilibro ideal para evitar esa especulación. Es algo que iremos calibrando en el futuro a medida que vayan saliendo nuevas referencias. Lo único que tenemos claro es que vamos a ir poco a poco. Lo que ocurra en un mercado paralelo con nuestros discos no es culpa nuestra. Por lo menos de momento. El equilibrio está en acarrear con unas cantidades que sean manejables para que podamos seguir gestionándolo entre dos”.

Dj Richard me comenta que, de momento, quedan copias de sus discos en Rush Hour con lo que en su caso, aún no son víctimas de la especulación más salvaje. “Conozco a gente que se gana la vida comprando diez copias de una tirada limitada que después venderá a un precio muy superior al de salida. Además ese mismo especulador las va sacando de a poco. A la primera copia que vende le carga unos dos euros para sondear. Si ha tenido un feedback aceptable la siguiente la sacará a venta por un precio mayor. Y así hasta que venda las nueve copias, probablemente se quedará una por lo que pueda pasar en el futuro. No quiero citar nombres pero ya he detectado a varios vendedores de este tipo que comentan lo bueno que es un disco que está agotado y después te das cuenta que ha puesto a la venta ese mismo disco por 150 euros”, comenta Young Male que reconoce que lo más grave del asunto es que muchos sellos conciben sus discos como herramientas para Djs que aún pinchan en vinilo, un número que ha descendido con el tiempo ya que hay muchos clubs que no cuentan con giradiscos en sus cabinas.

“Esos mismos Djs no pueden comprar ese disco porque alguien se les ha adelantado y los ha puesto a la venta por un precio astronómico para lo que, insisto, consideramos debería ser una herramienta de trabajo no un producto de lujo para coleccionistas”, certifica Dj Richard que reconoce que no tiene planeado colaborar con otros sellos externos. “De momento me voy a concentrar en el mío precisamente para que el control del mismo no se nos vaya de las manos. Estamos en un momento delicado. Hemos tenido buenos feedbacks con estas dos primeras referencias pero aún no sabemos cómo nos vamos a ir adaptando al mercado. El sello es como un bebé al que hay que cuidar desde el principio para que no se eche a perder en el futuro. No es una cuestión de ir sacando temas en cuantos más sellos mejor. Se trata de mimar algo que es tuyo y que ha crecido contigo”, asegura sin vacilar.

Le comento que de aquí a un tiempo, cuando sea un productor de culto y cotizado se podrá poner a publicar material propio y remezclas de artistas ya consagrados como un descosido y cobrar buenas sumas por ello: “Es que no sé si quiero hincharme a bolos. Prefiero mantener un estilo de vida reposado en el que me dé tiempo a disfrutar del sello y de todo el procedimiento que conlleva. Cuantos más bolos te salen, menos tiempo tienes para disfrutar de la periferia de la música. Ahora mismo estamos aquí sentados hablando con un periodista de Barcelona y mañana nos vamos a la playa. Ahora mismo esto es lo más importante. Poder respirar haciendo lo que te gusta y, sobretodo, como te gusta. De momento tenemos algo precioso, el tiempo necesario para disfrutar de nuestro bebé”.

Más información
Soundcloud: White Material Records

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