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Las licencias para Djs por la ejecución de reproducciones digitales

Escrito por Álvaro Díez | Publicado el 23.04.2013

Este artículo se corresponde con la serie de especiales de Clubbingspain.com destinados al derecho de propiedad intelectual en el ámbito de la música electrónica. Esta iniciativa tiene por objeto dar a conocer, desde una perspectiva didáctica, los aspectos más relevantes de los derechos de autor, y de los derechos conexos a los de autor, dentro de nuestro sector. El redactor de estas publicaciones es Álvaro Díez, abogado especializado en la industria musical, y buen entendido de la escena electrónica, quien comparte con nosotros su experiencia y conocimientos profesionales.

En los últimos meses ha sido muy sonada en diferentes medios la intención de GEMA (Gesellschaft für musikalische Aufführungs- und mechanische Vervielfältigungsrechte), la sociedad de gestión colectiva de derechos de autores y editores musicales de Alemania, de cobrar una tarifa a los disc-jockeys que utilicen copias de obras originales en formato digital, en el marco de una actuación, lo cual finalmente hizo efectivo el 4 de marzo de 2013, tras la publicación de dichas tarifas, que entraron en vigor al inicio del mes de abril. En particular, la cantidad que deben abonar los Djs a GEMA es de 0,13 € por cada obra copiada o reproducida, pudiendo acogerse a una tarifa especial, de 50 € por cada 500 obras copiadas o reproducidas (válida para el año 2013, ya que durante los años 2014 y 2015 esta tarifa especial será de 55 € por cada 500 obras copiadas o reproducidas). El pago de estas tarifas permite a los Djs pinchar las copias licenciadas en un número ilimitado de actuaciones. Cabe destacar que estas tarifas resultan de aplicación únicamente a los Djs que utilicen copias almacenadas en un CD, un pen-drive, un ordenador portátil, o cualquier otro dispositivo o soporte susceptible de almacenar copias de obras musicales en formato digital. Es decir, no quedan sujetos al pago de las mismas los Djs que pinchan vinilos originales.

Este modo de proceder por parte de GEMA, se deriva del reconocimiento del derecho de reproducción de los autores en el ordenamiento jurídico alemán, concretamente en el art. 16 de la Ley de Propiedad Intelectual de Alemania. ¿Qué es el derecho de reproducción? Dicho precepto legal lo define como el derecho exclusivo que tiene un autor de hacer copias de su obra a través de cualquier método y en cualquier cantidad. Es decir, corresponde al autor de la obra (o al editor al que el autor haya cedido el derecho de reproducción sobre su obra) autorizar las copias que otros sujetos pretendan hacer de ella. Así, GEMA, organización que actúa en representación de los autores y editores de obras musicales, hace valer los derechos de reproducción de sus socios frente a terceros, autorizando las copias de las obras del repertorio que gestiona.

El derecho de reproducción de los autores no solamente está reconocido en Alemania, ya que se trata de un derecho regulado a nivel internacional, a través del “Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas”, del que forman parte 166 Estados en todo el mundo. Asimismo, también está regulado a nivel comunitario europeo, a través de la “Directiva 2001/29/CE, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información”, la cual despliega sus efectos en los 27 Estados de la Unión Europea. En otras palabras, estas normas establecen pautas básicas para la regulación del derecho de autor, con el fin de que exista cierta homogeneidad normativa sobre esta materia en dichos Estados, y una de las pautas hace referencia al reconocimiento de dicho derecho de reproducción. Así, por ejemplo España incluye igualmente este derecho, en el art. 18 de nuestra la Ley de Propiedad Intelectual (más adelante se hace referencia al caso español en relación con las licencias para Djs). Dado el carácter internacional del derecho de reproducción, no es de extrañar la existencia de más organizaciones, aparte de GEMA, que licencian a los disc-jockeys la reproducción o copia digital de obras musicales para su utilización en el marco de una actuación. Actualmente, otras sociedades de autores y editores musicales de diferentes países, también gestionan licencias de características similares a la de la sociedad alemana. Véanse, por ejemplo, SIAE (Italia); ZAIKS (Polonia); PRS (Reino Unido); TEOSTO (Finlandia).

Por otro lado, es interesante advertir que no solamente se ha iniciado el proceso de gestión de licencias de reproducción digital para Djs en el ámbito de los derechos de autor, sino que también ha trascendido a la esfera de los derechos de los productores de fonogramas (recuérdese la diferencia existente entre productor, asociado al concepto de fonograma, y autor, asociado al concepto de obra), los cuales también gozan de su propio derecho de reproducción sobre sus fonogramas (sobre el plano internacional, a través de la regulación establecida en el Tratado de la OMPI sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas, y a nivel europeo, a través de la citada Directiva). Es el caso de Canadá, donde AVLA (lo que viene a ser AGEDI en España), ofrece licencias a los disc-jockeys por la utilización de copias digitales de fonogramas (no de obras).

En España, ninguna entidad de gestión de derechos de propiedad intelectual ofrece por el momento licencias para Djs por la utilización de copias digitales, ya sea de obras o de fonogramas. No obstante, cabe apuntar que en el año 2009 existieron negociaciones entre SGAE y disc-jockeys españoles de diferentes Comunidades Autónomas para estudiar la posibilidad de generar una licencia por la utilización de copias digitales de obras en una actuación, si bien finalmente no se alcanzó ningún acuerdo entre ambas partes en este sentido.

Por último, es importante indicar que este tipo de copias no están amparadas por el límite de copia privada reconocido en varios países, como España (que permite a los usuarios de obras o de fonogramas hacer copias de los mismos sin necesidad de contar con la autorización del titular del derecho de reproducción), ya que como su denominación indica, estas copias sólo pueden ser destinadas a usos privados, quedando la actuación en público de un disc-jockey fuera de dichos usos.

por Álvaro Díez
Abogado del Instituto Autor y Presidente de 3K Sound Community
Licenciado en Derecho, Administración y Dirección de Empresas, y Máster en Propiedad Intelectual por la Universidad Autónoma de Madrid
Click aquí para leer el anterior especial de la serie: ¿El mal usado término del productor?
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