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12 EP's Post-Dubstep

Escrito por Xavier Puig | Publicado el 10.11.2010
Especial Post-Dubstep

Aquí la segunda parte de nuestro dossier centrado en el convulso e impredecible mundo del continuum dubstepero, movimiento que lleva protagonizando la evolución musical electrónica desde hace ya unos buenos tres años. (La primera parte es el especial que publicó la semana pasada David Puente con la gente de Disboot).

¿Y esto del post-dubstep que carallos es? Pues hoy no trataremos de aclararlo, puesto que ya lo hizo un servidor en su farragoso especial de abril sobre el tema. Faltaban datos, era evidente. Demasiado largo y denso para no citar a nadie, pensaron muchos. Con toda la razón del mundo, debo añadir. Para justificarme, diré que el objetivo de aquél documento era simplemente transmitir mis impresiones sobre la revolución musical que comenzó hace aproximadamente tres años, para a lo largo de futuras entregas, hacer una serie de artículos centrados en abarcar una por una todas las mutaciones que ha provocado el virus del dubstep. Algo así como dedicarle un especial a cada uno de los hijos bastardos que ha suscitado el género de los bajos y las síncopas, desde el dubtec al future garage. Debido a la profundidad de la inmersión a realizar y al insondable mar de referencias y sub-géneros que ha suscitado el dubstep en tan corto espacio de tiempo (desde el 2007 hasta hoy), uno fue desanimándose a medida que iba avanzando y lo guardó en el cajón del olvido hasta encontrar alguna motivación que me empujara a terminar la tarea. Esa motivación llegó aproximadamente hará un mes en forma de e.p de los neófitos Raime para el opaco sello Blackest Ever Black, que encontrarás reseñado someramente bajando el scroll de tu ratón.

Para uno, el post-step (abreviatura que me permitiré emplear para mayor comodidad literaria), no es un género per se. Es más bien una mera etiqueta que resume el reciente movimiento que ha venido influenciado por los elementos de producción provenientes del dubstep y que cada vez va tomando más peso últimamente en los productores de música electrónica que adoptan una clara mentalidad forward thinking. Esto ha resultado en que el vocabulario de estos productores provenientes de distintos backgrounds, ha sumado a su variedad cromática una amplia paleta de colores que ha dotado a la electrónica de una mayor riqueza y nuevos matices como es la síncopa, así como un toque psicodélico imbuido por los difuminados ambientes provenientes del dub. Resumiendo, algunos de las mutaciones del virus son tangibles y claras revisiones de estilos ya existentes, y otros a su vez son inclasificables hijos de mil madres como es el caso de Mount Kimbie, dependiendo claramente de la apertura de mente de sus autores.

Aclarado esto, mi objetivo de hoy era pues ofrecer un breve resumen de lo que ha generado la evolución del dubstep a base de una selección de algunos de los discos que para mi entender han ayudado a difuminar la etiqueta madre mediante cruces con otros géneros. Esta selección desde luego no es absoluta y exhaustiva, no hablaré de fechas ni de orden de aparición, y tiene un carácter totalmente subjetivo. Digamos que es un popurrí de las obras que más me han impactado con esta temática. Algunas de ellas han sido incluidas únicamente por lo rompedor de su propuesta, y otras, simplemente porque reflejan con claridad algunos de los sub-géneros que se han formado en estos tiempos debido a esta tesitura. Otros, por su parte, han sido mencionados porque son de un artista o sello determinado que ha sido protagonista en la interpretación de otras vertientes y fusiones que han sido propuestas debido a sus influencias.

Si bien no profundizaré en cada una de las etiquetas que ha derivado de este monstruo de mil cabezas, mi objetivo no es otro que ayudar a entender el intenso momento que se está viviendo en la electrónica y del cual nuestro género de hoy tiene gran parte de culpa. Si bien esto del post-dubstep no viene dándose desde ayer precisamente, más vale tarde que nunca. Comencemos.



Untold - Stop What You're Doing / I Can't Stop This Feeling (Remixes) (Hemlock 006)
Hablar de Hemlock es hablar de revolución. Este barco capitaneado con mano firme por los geniales James Blake y Untold, ha resultado una de las mejores sorpresas que han dado las fusiones del estilo. Su mutación particular es tan personal como inclasificable, aunque la de James Blake destaca por su predilección por sonidos negros como el soul, el hip-hop y cualquiera de los hijos del r'n'b en general, desde el crunk al wonky pasando por el grime o el garage. Untold por su parte, hace gala normalmente de un dubstep más ortodoxo y electrónico. He elegido este disco, aparte de por ser un e.p cuyos dos temas me la ponen tiesa, porque reúne a los dos capos del sello y a Pangaea, otro talentazo que hace avanzar el 2-step a cada referencia. Eso y que el remix de James Blake del Stop What You're Doing de Untold es una auténtica obra de arte, todo un tratado de cómo aunar soul-agospelado y el dubstep embebido de dirty-south à la Joker en lo que para uno es el hitazo del sello, que te obliga irremediablemente a seguir la orden de su título y dejarlo todo a un lado para gozar de semejante pepino. A estos dos hay que seguirles la pista definitivamente, así como a su selecta disquera, capaz de entregar los mejores packagings de vinilo que podemos encontrar últimamente, en formato diez pulgadas para mayor gozo y disfrute de los coleccionistas.


Whistla – When Eyes Meet (L2S 027)

Cuando hablamos de la evolución del 2-Step o Uk Garage, no debemos hablar de post-garage sino de Future Garage, o al menos eso predica Whistla, creador de la etiqueta así como del foro homónimo y comandante en solitario del sello L2S. Hay que tener cuidado con la etiqueta ya que como el propio Whistla me indicó hace un tiempo, mucha gente confunde el Future Garage con el dubstep-garage de raíz americana no inglesa de Joy Orbison. Como nuestro hombre es el máximo predicador de esta actualización del pasodoble inglés, bien cabía reseñar su último trabajo When Eyes Meet. Uno también podría haber optado por destacar aquí los trabajos de las estrellas del género como son Sully, Synkro o Pangaea, pero hubiese sido traicionar los preceptos underground de un género que bien podría resumirse en la máxima del más que recomendable nicho de productores y amantes que es su foro: The Future's Bright, The Future's Garage. Para mayor aclaración del concepto musical del inglés, lean la maravillosa entrevista que el bloggero Blackdown le hizo sobre el asunto. Si bien el no editar en vinilo y optar por no contar mencionadas con estrellas del género le ha restado visibilidad a su sello, las ya 30 referencias de su selecto catálogo son sin duda de lo mejorcito del movimiento future-garagista.


Zomby – Where Were You In 92' (Werk Discs CD006)

Saquen sus máscarillas anti-polvo, abróchense sus baggy trousers, preparen el mapa de la M25 londinense y pinten su ropa de fosforito, aquí hablamos de Zomby. El último enmascarado del dubstep es el mayor baluarte de la horneada de productores que han decidido actualizar el genuino hardcore raver inglés. Sus brillantes trabajos e inimitable originalidad a la hora de producir supusieron en 2008 una bocanada de aire fresco al mundillo de la bass music. Clásicos instantáneos como Liquid Dancehall o Spliff Dub plasmaban el espíritu del '92 a base de potentes beats sincopados incorporando los elementos clásicos de un género que alumbraron grupos como Altern 8, Bizzy B, SL2, Smart E's o 2 Bad Mice, riffs menstasmeros y divas chillonas incluidos. Si bien en Digital Flora nuestro hombre empezó a explorar otros territorios, Where Were You Back In 92' quedará siempre como la obra cumbre del revival rave, por mucho que el D1 de Jus Business se queje.


Joy Orbison – Hyph Mngo (Hotflush 009)

Antes que describir este e.p, me remito al brillante especial de Javier Blánquez en esta misma página de hace aproximadamente un año. Dicen de él que fue el pionero en esto del post-step, aunque uno cree sinceramente que otras luminarias como Burial, Shackleton, Scuba, Zomby o Boxcutter -por citar algunos- tienen la culpa de las primeras mutaciones, ya que fueron de los primeros en fusionar sus elementos con otras de sus influencias para crear sonidos nunca escuchados antes. Pero bueno, volviendo a Joy, casi no hace falta decir que el tipo cruza el estilo nacido en Croydon con el sedoso garage americano de Karizma y Todd Edwards, y que resulta como la elegancia misma hecha house de terciopelo sincopado y voces de diva pitcheadas. También cabe reseñar el robo a mano armada que los promotores de Heineken Selector practicaron al traerlo a Madrid hace escasas semanas y al que uno asistió. Cobraron 15 euros por una excelente sesión de una hora de este dandy inglés sin siquiera molestarse en poner otros dj's a continuación y dejando al respetable que había desembolsado con cara de tonto. Había que decirlo, que una cosa es agradecer que traigan novedades y otra que se tome el pelo a la gente.


Deadboy – If U Want Me (Numbers 0LTD)

Para hablar del nuevo house adubstepizado, bien podríamos hablar de cualquier trabajo de Kavsrave, de Cosmin TRG, de Joy Orbison, de Lv o de Sepalcure, de VVV e incluso del magnífico e.p de Kode 9 con LD. Pero si hemos de hablar de pepinos, este If U Want Me de Deadboy sería sin duda mi elección. Shuffles, filtracos y un gancho melódico más pegadizo que las bragas de Paris Hilton después de una tarde con el insolente Ronaldo hacen de este tema un clásico que representa a la perfección este nuevo deseo de los productores -británicos en su mayoría- de buscar a Jack. Igual de injusto sería dejar de mencionar el sello escocés Numbers y su afán por dar en el clavo en cada referencia que sacan o fiestón que celebran.


Clubroot – II-MMX (Lo Dubs-10001)

Uno tenía que hablar irremediablemente de la particular reinterpretación del sonido Burial realizado por distintos alumnos aventajados como son el dúo Kryptic Minds o el Breakage de Callahan y Untitled. De sus varios aprendices, sin duda es Clubroot el que ha llevado este sonido más allá. Si lo que en principio trataba era de fumarse el continuum hardcore y aplicar trucos de producción como voces pitcheadas y rítmicas basadas en el 2-step, nuestro hombre se ha encargado en temas como Orbiting, de dotar a este sonido de una sensibilidad que roza la new-age, así como una épica que puede retrotraernos a las emociones que pueden emanar algunas producciones de Orbital. Su primer disco iba dirigido a los fans del dubstep más profundo y fumeta, el que te impone el genuino ambiente tenebroso de una tarde lluviosa de otoño londinense. Aunque aquí he optado por destacar su segundo álbum, ya que añadiéndole un toque de luz y emoción a su anterior, se marcó este disco especial y único en su género.


Raime Ep – Raime Ep (Blackest Ever Black 001)

Este magnífico e.p es una de las últimas mutaciones del virus y la primera referencia de un sello que desde su nacimiento ha decidido no esconder sus cartas. ¿Su nombre? Blackest Ever Black. Un disco que a lo largo de sus tres cortes nos remite a través de sus ritmos sincopados empastados en atmósferas lúgubres y tétricas, a la oscuridad de la escena gótica de grupos como Dead Can Dance o Cabaret Voltaire. El disco suena como si los Raime hubiesen decidido fumarse las atmósferas y colchones de las nanas de catacumba del grupo de Lisa Gerrard como The Host Of Seraphim o Yulunga (Spirit Dance). El todo con influencias oscuroides ya visitadas en las producciones de los simbióticos príncipes de las tinieblas del dubstep y la electrónica sórdida, Shackleton y Mordant Music, y avalado por los popes del medio como Sir Simon Reynolds. Algo así como unos Turner musicales del siglo XX, que en vez de adaptar cuadros de otros a su lenguaje como hacía el genial pintor inglés y emborronarlos con una neblina personal y única, lo hacen con música ochentena tenebrosa y torturada. Para mayor información, escuchen el fastuoso mix que realizó la pareja para el blog Exotic Pylon. Si los monjes góticos de alguna abadía cisterciense hubieran conocido el dubstep, seguro que este hubiese sido su disco favorito.


Mount Kimbie – Maybes (Hotflush 21)

Desgarremos las tinieblas de Raime con la desbordante luz que emana del primer e.p de Mount Kimbie sacado -como no- por Hotflush en 2009. Este e.p simboliza a la perfección la necesidad de una etiqueta distinta para calificar el continuum dubstep. Y es que el primer tema de este redondo e.p de Kai & Dom, Maybes abarca tantas sensibilidades que es difícil encuadrarlo en un lugar concreto, de ahí una etiqueta tan opaca como la que hoy nos ocupa. Melodías y voces de corte pop bañadas en una neblina de dubstep post-burialesco, dispersas percusiones emparentadas con el wonky y una rítmica en 2-step hacen de esta maravilla un rara avis musical tan bella y peculiar como las aves del paraíso que habitan en los profundos bosques de Papua-Nueva Guinea. Este tema fue su carta de presentación en sociedad por derecho propio, aunque de no estar, el resto del e.p tampoco hubiese pasado desapercibido ni mucho menos. Y es que la calmada belleza ambiental del house-folk awonkizado de William o la nebulosa idm soulera de Vertical y Taps, dejarían mudo a cualquiera que tenga dos orejas de frente. No dejen de disfrutar de su soberbio segundo e.p, Sketch On Glass, y de su reciente y aclamado álbum Crooks And Lovers. Mount Kimbie o las emociones hechas futuro.


Sigha – Rawww (Hotflush 010)

Como íbamos a hablar de dubtec sin una de sus obras cumbres como es este magnífico e.p de Sigha, al que por cierto le pedimos un podcast hace ya medio año. Su manera de revisitar el techno dista mucho de la vertiente detroit-conguera y de fácil escucha de Martyn, y es de naturaleza menos industrialoide que los últimos trabajos de Monolake y T++, aunque hay muchos puntos sónicos en común con estos dos últimos. Digamos que Sigha recupera la elegancia y minimalismo del techno clásico berlinés y lo monta sobre una compleja estructura de ritmos sincopados. Adam X también lo práctica en las caras b de su aclamada serie como Transversal Wormhole. Ingleses como los Millie y Andrea (MLZ) de Spectral Source o el mismísimo Surgeon ya habían juntado techno con dubstep, pero nunca enfocándolo al prisma berlinés del que hace gala Sigha. Todos ellos han aportado nuevos horizontes al género rey por excelencia, aunque para uno este e.p de Sigha es la obra que para uno se establece como su mejor baluarte.


Kangding Ray – Pruitt Igoe (Raster Noton - 124)

Pruitt Igoe incluye el ultimo hijo bastardo del dubstep, esta vez en claro revolcón con los sonidos del vals de impresoras y faxes chirriantes de Raster Noton. El francés David Lettelier alias Kangding Ray es el nombre del último responsable de fusionar el avant-techno y noise de la casa germana con la rítmica en half-step y los ampulosos ambientes industriales y minimalistas estirados por la aplicación de reverberaciones propias del dub. En definitiva, como si un Byetone cualquiera se hubiese ido a los arrabales del sur de Londres de vacaciones. Dos cortes originales y dos remezclas ídem a cargo del hombre-matriz Alva Noto y el sutil experimentador que siempre ha sido Ben Frost, quién esta vez se ha centrado en añadir los lánguidos pads que adornan su última etapa y que recrean fielmente las ráfagas del viento helado de la taiga, aunque esta vez se ha ahorrado los sonidos de animales de su último disco By The Throat. Si si, Torsten Profrock (T++) ya había hecho algo semejante en el remix del Atlas de Monolake, y el propio Robert Henke a su vez en su último e inconmensurable Silence, lo cual no le quita mérito.


Magnetic Man – Magnetic Man (Columbia, Sony Music)

Reza su biografía en discogs.com que "Magnetic Man es un supergrupo integrado por Skream (aka Oliver Jones), Artwork (aka Arthur Smith) and Benga (aka Adegbenga Adejumo), y financiado por el Arts Council England. Explicado en cristiano, Magnetic Man es el proyecto de dos de los fundadores del estilo como son Skream y Benga de asaltar el mainstream rescatando la propuesta de Skream establecida en su premonitorio remix del For The Kill de La Roux. La novedad incluye sin embargo una variedad de elementos de corte comercial enfocados a lograr un mayor alcance mediático, y de paso, una mayor rentabilidad económica. Este pastiche propuesto por el ex-locutor de Rinse Fm, fusionaba el pop de la pelirroja con breaks síncopados y un final hardcoriano que te llevaba a golpe de emotividad y sentimiento a la Inglaterra del 92'. Magnetic Man, sin embargo, no se basa exclusivamente en el revival rave, sino que adopta elementos del progressive-house de mediados de los noventa, las artificialidad antémica del trance, los bajos del wobble, los ritmos del drum & bass y del dubstep, así como vocales pop y de corte skanky-jamaicano. El todo bañado de una pátina de futurismo épico e irresistible. La mutación resultante es por la variedad de estilos y eliminación de prejuicios una inglesada noventera en toda regla, que incluye arreglos y trucos de producción radioactivos que empastados con la plasticidad de las divas invitadas, logran una lluvia ácida capaz de corroer las listas de ventas mundiales. Todo mediante el talento de dos de los productores totémicos que provienen del underground y gozan del prestigio y respeto de la escena. Publicado en un sello tan ancho y popular como Columbia y con un directo incendiario que incluye pantallas de leds y demás fuegos de artificio, la cosa irá a más, eso seguro.


Harmonia & Eno – '76 Remixes (Amazing Sounds 001)

Cierro el especial con un disco que si bien cronológicamente es anterior a los últimos discos reseñados, trata directamente sobre la que uno sueña que sea la próxima mutación del virus, el kraut-step. Digamos que el mundillo electrónico están prestando mucha atención últimamente a dos etiquetas de naturaleza distinta que uno espera crucen sus caminos en algún momento: el krautrock y el post-dubstep. Si bien la primera etiqueta se encuentra inmersa en un potente revival, la segunda lleva géneros ya escuchados a nuevos puertos sónicos. Es exactamente lo que han hecho aquí Shackleton y Appleblim junto a Komonazmuk, actualizar el kraut a base de síncopas y ambientes dub, logrando sin duda uno de los discos clave del año pasado y un e.p que nos adelanta como será la psicodelia del siglo veintitrés. Con la mención de esta -por ahora- absurda etiqueta, acabo el especial a la par que elijo pillarme los dedos con total alevosía y nocturnidad, y de paso añado la nota humorística proponiendo un género que de seguro alguno está desarrollando en secreto. También me valdría el cruce entre la minimal-wave y el dubstep, o el disco y el dubstep, véanse la step-wave y el disco-step (es del todo imposible evitar la risa al pronunciar estos términos, aunque ya veremos que pasa). En el tintero me dejo a otras luminarias como Boxcutter o Kode 9, o los sellos Hessle Audio e Hyperdub, pero la esencia del post-dubstep creo está reseñada. Pero bueno, estas descabelladas ideas son dos de las opciones que representarían el futuro del pasado que estamos reviviendo en el presente, y en caso de que suceda y tomen forma, allí estaremos para verlo y reseñarlo.
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