Bloc Weekend 2009

Escrito por Xavier Puig | Publicado el 20.03.2009

BLOC WEEKEND 2009

Por fin, después de un largo año de espera, los retrasados pudimos corroborar las delicias de las que nos habló el señor Puente, -canal del festival en la habitación incluido- asistiendo a lo que para muchos es el mejor cartel del mundo. En pleno Sommerset inglés, un pueblecito llamado Minehead albergaba un complejo hotelero digno de Marina D’Or, llenito hasta los topes de actuaciones excitantes de tus grupos favoritos de música electrónica. Butlin’s era su nombre. En Inglaterra llevan años de raves, y como ya se las saben todas, las comodidades que se garantizan para una buena fiesta no son pocas: Para dormir, nada de barro, arena, ni tiendas de campaña, eso lo superaron hace tiempo. Una cómoda habitación con su correspondiente cama, a diez minutos escasos andando del meollo, con ducha, y cocina para reponer fuerzas. A todo lujo, como debe ser. Dentro del complejo, parques acuáticos, pistas de basket (con gente jugando y todo), y una carpa central donde se desarrollarían las actividades musicales con una ración extra de puestos de vinilos, un Burguer King, supermercados y una plétora de máquinas de video-juegos, tragaperras etc. para el que no sepa a que ha ido. El sonido, espectacular, nada de sonidos sucios y cortos, ni de generadores que se quedan sin gasolina, sino cajas de altavoces que te permiten apreciar cualquier tipo de música con predominio de graves con nitidez y algún dolor de pecho que otro. Ya de por sí, y con un  cartelillo únicamente configurado con dj’s locales de pachanga, el festival merece la pena. Pero claro, si además vienen estos…

Viernes:
Applebim & Pinch
Nada más entrar en la carpa, oímos ese extraño cruce entre el pasodoble, electrónica y bajos made in Jamaica que es el dubstep, y nada menos que Applebim soltando ráfagas de bajos gordos para los más madrugadores. Acabó su set con un tema de roots que iba a dar paso a uno de los padres de la movida en cuestión, el bristoliano Pinch. Vaya set cavernario que se marcó el tipo, oscuridad tenebrosa, con momentos para el 2-step y haciendo gala de unas mezclas magistrales. Como el mismo decía: “if your chest ain’t rattlin’ it ain’t happenin’ (Si tu pecho no traquetea, no está sucediendo).

Dynamix II - Red Pill
Q-bert & Dynamix II
Por curiosidad, subimos a ver que hacía el filipino más rápido del oeste, y así coger sitio para Dynamix II, y para nuestra sorpresa, el bajito no ponía clásicos trilladísimos de hip-hop, sino que, ajustándose a lo que venía después, se estaba cascando un set de electrazo de Miami. También es cierto que se había enchufado el ipod con un tracklist y solo se dedicaba a hacer scracthes, pero ha ver quién se quejaba. Para el final se hizo un pedazo de truco acelerando hasta el infinito el pitch de una batería que el mismo se dedicaba a desmembrar en caja y bombo, llegando fácilmente a los 200 bpm’s y gritándole al personal: ¿Do you want it faster? Al final ni se le veía la mano. Salvo por el volumen de la sala, un poco bajo en ese momento, el de Dynamix I -Scott Weiser se había quedado en casa- fue uno de los mejores directos de electro que uno ha visto. Empezó con Sedona, siguió con The Red Pill,  The Beat Don’t Stop y su versión regenerada del Ignition. Se echaron de menos sus primeras producciones, algún clásico y un poco más de volumen, pero fue un show en toda regla que cumplió con las expectativas (y no eran pocas). 

FSOL
Con estos tipos se nos erizaron hasta los pelos del ojete, y perdonen la expresión. Si bien nos costó ubicarnos después de un directo de Miami Bass, llegamos a entrar en el tripi sampleadélico-psicodélico de los ¿ex?-yonkis de Garry Cobain y Brian Dougains en pleno esplendor. Los tipos deben de tener tantos cacharros que es sencillamente imposible transportarlos a un escenario, o eso, o son unos vagos comodones. ¿Solución? Retransmitir en vivo desde su casa, vía ISDN (Integrated Services Digital Network y título de uno de sus mejores discos), y poner una pantalla en la que se mezclan imágenes suyas tocando en directo con videoclips y visuales de la banda. ¿Timo? Cosas peores se han visto, y llevaban diez años sin hacerlo, aunque hace diez años ya lo hacían. Hasta aquí todo bien, salvo que una pequeña latencia cortaba el sonido a cada poco tiempo, aunque sin llegar a molestar. Su concierto fue denso, hipnótico, inteligente, frío, complicado y bello, como su música. La gente no reaccionaba muy bien, quizá se esperaban otra cosa menos espesa, y es que FSOL no son fáciles de dirigir en crudo, hay que ponerse en situación. Pusieron mucho material del ISDN, del Lifeforms (la bellísima Cascade), y también del Dead Cities (My Kingdom, Dead Cities) amén de su tema para el videojuego Wipeout, Herd Killing. Para acabar, en un alarde de compasión hacia sus fans, nos regalaron la versión dub del maxi de Papua Nueva Guinea con el original empalmado detrás. Para llorar y no echar gota.

Surgeon - Basictonal Remake
Daniel Bell & Frequency 7
El americano, que hiló muy fino, se marcó una auténtica sesión de house y tech-house de bajos retumbantes y pocas melodías. Si bien los temas que puso no fueron nada del otro mundo, el discurso y la técnica fueron para enmarcar. Los dos ingleses se tiraron un toma y daca de clásicos de finales de los noventa de techno groovy musculoso, sin llegar a la oscuridad birminghamera del cirujano, pero aderezado con la contundencia de las producciones de este. Surgeon rompía el ritmo con breaks electrosos tipo Exhibit, pero sin el industrialismo rampante y mientras, Ben Sims se liaba a poner temazos con alguna conga que otra. Cayeron un remix de La Real,  el Loops morado de Valentino Kanzyani, un Analord, el Basictional Remake y una versión conguera del Good Life. El cierre fue con un clasicazo de la época rave con el que el domingo empezarían los Altern 8, el salvaje Vamp de Outlander. Buen final para una noche redonda.

Sábado:
Lee Sratch Perry & Scientist
El abuelo jamaicano llegó dos horas tarde a su concierto, destrozando los horarios previstos por el festival. Se dejó el dub en casa y nos pegó un recital de roots reggae y soul con su banda The Upsetters, incitando a la gente a encenderse un cañón y cantando sobre el amor, el fuego y la lluvia, con su místico y peculiar tono de voz, y que por cierto, demostró que cuida con mimo. Scientist tomó el relevo, acompañado de un grupo de músicos y con una mesa de mezclas gigante sobre las que iba haciendo las mezclas en directo, otro conciertazo. Da gusto escuchar dub con semejante sistema de sonido, todo hay que decirlo.

Jaime Lidell & Tim Exile
Por el horario nos coincidían los dos, un pena ver a Lidell y la versión breakcore del primero que es Tim Exile. El de Warp se tiró un concierto suave, con una primera parte de beatboxes sampleados en directo que transformaba en baterías de house y demás aspavientos vocales dignos de él. En la segunda parte del concierto se dedicó a cantar los temazos de soul motownero de su nuevo álbum, entre ellos la esperanzadora Another Day. Me dijeron unos amigos que Tim Exile la partió abajo con una violonchelista que sampleaba en directo para llevarlo al breakcore, tan duro que hasta se cargó una de las peas. Luego como es habitual en sus shows, se bajó del escenario a samplear al público. Para haber estado.

Clark
Uno de los triunfadores del festival, sin duda. Esta actuación mejoró la del Sónar de este verano (y eso ya es chungo). Menuda burrada de directo se hizo el tipo. Tiró del Turning Dragon al principio, pero enseguida se cansó y le dejó sitio a su nuevo material, bastante más bestia pero igual de fino. Llovió un drum & bass, cerebral, estilizadamente complicado y muy duro, que hizo las delicias de los asistentes, dándole una nueva vuelta de tuerca a la post-rave y al hardcore digitalizado y con múltiples piruetas sonoras. Hard-idm lo calificó un amigo, y vaya razón tenía.

Aphex Twin & Hecker & Dj Godfather
La primera media hora de la sesión de Aphex y el alemán dejó este balance: El Frequency de Alter-8, y cuatro descuadres gordos. Como músico, es un genio, pero como dj, deja mucho que desear. Bajamos a ver a Godfather, y esa fue la decisión más acertada del festival, porque lo que hizo este hombre con dos platos y un fader fue antológico. Techno de Detroit, booty-house, ghetto techno, media discografía de Dj Funk y las gogós del festival azotándose los traseros indiscriminadamente. Llovieron scratches vocales, de bombo, beat jugglin’, el todo a 140 bpm’s y el todo rimado e incitado por Mc Omega... Uno se pasó más tiempo con los pies en el aire que en el suelo, y nos han llegado rumores de que viene a Madrid en diciembre, así que estén atentos.

Otto Von Schirach - Subatomic Disco Divas
Green Velvet & Otto Von Schirach
El de Chicago lleva diez años sin tocar su set de dj, y cantándose su La La Land y su Flash. Lo único que sacamos en claro, fue que el tipo necesita una renovación urgente. Todo lo contrario que el loco de Miami. Si metiésemos en una turmix a Ozzy Osbourne (por los chillidos y la actitud), a la 2 Live Crew (por el sexo), a Dynamix II (por los bombos y bajos gordos), y lo pasáramos por un filtro breakcoriano, saldría el cubano-germano enterico, con su micro, su bandana y sus cacharros. Aparte de hacer que las dos gogós se quitaran el sostén (ni Godfather) a base de tralla, el tipo volvió patas abajo la sala a pepinazos de su último disco: Oozing Bass Spasms. Saludos a David Noller, apologías a Miami, y energía punk-satánica. También viene a Madrid en breve a la siguiente Impersonal Strike.

Luke’s Anger & Radioactive Man & Jerome Hill
Para acabar un sábado de infarto, que mejor que el techno nuclear, arropado en reminiscencias rave del bueno de Luke’s Anger y una sesión de electro, densa y divertida a partes iguales, que a veces rompía con ritmos 4x4 por parte del espadachín solitario. Nos fuimos cuando Jerome Hill, empezó a ponerse technazo del bruto, esto es en el primer tema. El resumen: una noche inmejorable, muchos nombres tachados, y las piernas rotas del cansancio.

Domingo:
Mad Professor
Directazo de dub sudoroso del jamaicano, con dos percusionistas detrás y mezclando en directo. Paneos, delays, reverbs y mucho roots aderezado con las percusiones caribeñas de sus acompañantes, hicieron de su actuación algo para recordar.

2 Bad Mice - Bombscare
2 Bad Mice & Altern 8
Para el domingo, que mejor que cumplir uno de tus sueños y revivir por unas horas la rave de los años 90’ a 94’ de mano de 2 Bad Mice, Altern 8, que aunque estuvieron separados por Skream & Benga, dejaron los dos una impresión muy parecida, si bien los segundos triunfaron porque había más gente y era más tarde (a más cervezas encima, mayor es la excitación). Sus sets fueron muy parecidos, con himnos raveros, pianitos vampeados y stabs de house, divas histriónicas, riffs mentasmeros, breaks por doquier y velocidades rozando el hardcore. 2 Bad Mice acabaron con el Sweat Dreams de Eurythmics y los Altern-8 con Out Of Space de Prodigy (que también había puesto los anteriores), con el que se ganaron los gritos, saltos y coros de un público severamente emocionado, con la lagrimita cayendo. Las mezclas de ambos eran muy limpias, acabando un corte cuando entraba el estribillo o la melodía del siguiente, y se notó que llevaban 19 años poniendo los mismos temas. A continuación, el tracklist de lo que pusieron entre los dos: Outa Space - Prodigy; Playing With Knives (Quadrant Mix) - Bizarre Inc; Don’t Go – Awesome 3; Far Out - Sonz Of Da Loop Da Loop Era; Mentasm - Joey Beltram; Smack My Bitch Up - Prodigy; Sweet Harmony - Liquid; Activ8 – Altern8; Frequency -Altern8; Let Me Be Your Fantasy - Baby D; Charly - Prodigy; Bombscare - 2 Bad Mice.

Skream & Benga
Las estrellas del dubstep estuvieron bien, aunque de mezclar poquito, a cada tema se tiraban unos pull-up rebobinando el disco y empezando de nuevo el tema o aprovechando la coyuntura para cambiar de corte. Su sesión demasiado lineal, por momentos aburrida, a años luz de Pinch. Como no podía ser de otra manera, se pusieron el Night de Benga & Coki y el Oskilatah de Skream.

Bizzy B & 4 Hero
El orden debió de ser al revés, pero aún así, Bizzy B y su mc se tiraron una sesión de lo suyo, drum & bass bañado en aguas jamaicanas, estribillos de reggae, bajos descomunales y mucha energía. 4Hero nos enseñaron lo que fue el proto-hardcore, esto es la frontera del breakbeat raver con el jungle y el paso de la euforia raver al comienzo de la oscuridad hardcore con una sesión impecable. El mc repetía incansablemente: “No poses, no demons, no vampires” y “oooh my gosh.” Sin palabras.

Donna Summer - I Feel Love
Bambaataa & Craig
Debido al retraso de una de las salas, llegamos a tiempo de ver a Bambaataa, que hizo de Bambaataa: cortes sencillitos con temas clásicos de hip-hop, mainstream, pop etc. Por lo menos esta vez se notaba que había mejorado considerablemente su técnica desde actuación de Zaragoza de hace cuatro años. Cayeron la Human League, el Good Times de Chic y el Another One Bites The Dust, el Apache, el White Lines, It Takes Two, y el Love Generation del Sinclair que dejó roto a los que nunca lo habían visto. Por lo menos esta vez no puso reggaeton. Carl Craig –otro de los triunfadores- se hizo una sesión de techno clásico bañada en su minimalismo soulful marca de la casa y con una presión de graves envidiable. Empezó loopeando el Jaguar hasta el paroxismo, hipnótico como el solo, siguió con techno profundo y de paso se deformó el The Bells como le dio le gana, para acabar con la versión del Strings Of Life más larga que uno ha oído nunca. Cerró con el I Feel Love de Summer & Moroder. El set del detroitiano nos tocó la fibra, y pese a estar cansadísimos, no pudimos hacer otra cosa que bailar y sonreír. Un cierre de festival idóneo. Nos vemos el año que viene.


Más información:

Web Oficial: Bloc Weekend

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