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Califato ¾

Califato ¾

Publicada el 15 Enero 2020 por Pedro José Mariblanca Corrales
Con la Historia –el pasado que nos ha traído hasta aquí– y la tecnología –tan cercana siempre al futuro– como armas contra la ruina del presente, este colectivo nacido en 2018 de la mano de Breaking Bass (uno de los más potentes y prolíficos de la música bass en España) cerró el año 2019 a lo grande con su álbum Puerta de la Cânne. Defendiendo el encuentro entre la tradición, el vanguardismo y lo popular, experimentando con la mixtura entre ellos y reivindicando a través de ello el poder y la fortaleza de Andalucía en el mundo contemporáneo, su propuesta musical ha traído un renovado frescor tanto a la escena de la electrónica como a la de los sonidos más castizos que todavía perduran entre nosotros. Es tanto lo que este Califato nos propone con su último EP que decidimos acercarnos al mismo para profundizar un poco más en él, de ahí esta entrevista.

¿Qué es y qué significa Andalucía para Califato ¾?

Pues es algo bastante complejo y extenso ya que para cada uno tiene sus connotaciones y sus matices pero, a rasgos generales, Andalucía lo es todo para nosotros; Lo que somos, lo que amamos, lo que vivimos, lo que sufrimos, las alegrías, las penas, nuestra identidad y nuestra forma de ser, nos influye en todos los aspectos de la vida. Andalucía está presente en nuestra forma de hablar, de sentir, de actuar, de llorar, de reírnos, de mentir y es algo que siempre estará ahí. Como se suele decir, podemos salir de Andalucía pero Andalucía no puede salir de nosotros.

¿Cuándo, cómo, por qué y para qué surge Califato ¾? 

Califato surge en primavera de 2018, cada uno de nosotros por su cuenta y a su manera estaba experimentando con el folclore y la electrónica y, aunque no todos nos conocíamos personalmente, existía un nexo de unión por la experimentación que estábamos realizando a título individual. Un día a Curro se le ocurrió la idea de irnos a una casita en el campo con “los cacharros” y una bolsa llena de “inspiración” a hacer música sin ningún objetivo concreto y fue ahí donde empezó todo. En cuanto al propósito inicial, simplemente era experimentar y hacer lo que nos saliera del alma sin ningún rumbo marcado. Lo de montar la banda vino después cuando nos dimos cuenta de que el resultado del experimento nos encantaba.

¿Dónde, en qué y en quién podemos rastrear sus raíces? Porque sonáis al más puro folclore, a bass, a funk, a footwork, a hip hop, a dub, a punk, a idm…

Nuestras raíces están en nuestras vivencias y en nuestra crianza, en lo que hemos ido absorbiendo durante años y hemos retenido en nuestro interior, en todas las experiencias sonoras que hemos ido viviendo, conociendo, sufriendo o disfrutando y que nos han ayudado a ser lo que somos. Nuestra vida ha estado cargada de folclore, raves, electrónica, música sacra, punk, golferío y mañaneos. Todo bien mezclado.

Los Voluble, Raúl Cantizano, Vinila Von Bismarck, Fernando Vacas... Cada vez son más las voces que están fortaleciendo la reivindicación de la historia escondida y la magia de Andalucía -y también del flamenco- mezclándolas y desplegándose con los más actuales medios de la época -como ya hicieron antaño gente como Cái, Triana, Pata Negra, Camarón o Morente. ¿Qué relación guarda Califato ¾ con estas voces?

Ser andaluz, tener una idiosincrasia y manera de ver las cosas e interpretarlas, hace que cada uno, a su manera, cabalguemos en la misma dirección, que no es otra que la de reivindicar la dignidad y grandeza del arte de nuestra tierra, de un pasado amputado que nos brota por los cuatros costados y que grita por salir. Aunque es un camino duro, que solo se puede ver respaldado con el trabajo, sacrificio y profesionalidad, es el camino de nuestra verdad. 

Por otro lado, la experimentación con el flamenco como todo el mundo sabe lleva mucho tiempo en marcha, incluso su fusión con la música electrónica ya se había practicado antes de que nosotros llegáramos. Lo que nosotros podemos aportar es nuestra forma de hacerlo. En el Califato estamos enfrentando dos mundos muy concretos; la tradición musical andaluza y la fiesta electrónica. Ese enfoque quizás si sea más novedoso.

Muchos “discos especiales”, sean folclóricos o no, siempre van a contrapelo. Para sonar fresco a quien se debe escuchar es a uno mismo. Lo antiguo respetarlo y comprenderlo y seguir dando pasos adelante. Uno debe hacer lo que le sale de dentro y ya está. Para trasmitir es fundamental ser natural.

Hay una interesante y creciente ola en gran parte del mundo haciendo lo que estáis haciendo vosotros (desde los sonidos electrónicos andinos a la electrocumbia, pasando por el bass mexicano, el tropical bass o la música electrónica africana, entre otros). ¿A qué creéis que se debe? ¿Es, por fin, el momento de no dejar de arrimar el hombro con esta posición musical (y política, filosófica, cultural, artística...) ahora que los grandes relatos que nos han traído hasta aquí no hacen más que resquebrajarse?

Es más común seguramente porque hacer música es más accesible que nunca, solo necesitas un ordenador, internet y sensibilidad. Puedes armar un discurso musical mezclando tus influencias con los sonidos que te rodean. En un mundo tan globalizado con internet es necesario tener referentes culturales propios para tocar tierra. También incorporar letras a los temas es clave: Letras de tu mundo, no hacer letras del mundo de las radio-unicornios o cantar en inglés si eres de Jerez. 

Es verdad que hay cierto auge de lo folklórico pero las modas son pasajeras y solo lo auténtico permanece. En los 60 y 70 en España se imitaba mucho la música anglosajona de manera descarada y sin pudor y de eso no conservamos nada, nada ha permanecido en el subconsciente colectivo. Sin embargo, la música con raíces, ya sea tradicional o moderna, nos sigue acompañando hoy en día independientemente del momento en que se facturara.

Gran parte del mundillo electrónico (postmoderno por antonomasia, lo queramos o no) ha flipado sobremanera con vuestro trabajo, ¿tenéis noticias sobre la reacción de las esferas flamencas como tales (modernas socioculturalmente hablando)? 

La verdad que del mundo del flamenco no nos ha llegado mucho feedback. Supongo que como en todo habrá diferentes opiniones, habrá a quien le guste y a quien no. Nosotros aceptamos y respetamos todas las opiniones y seguimos nuestro camino de la única manera que sabemos, desde el respeto, el conocimiento y el trabajo, desde la constancia, el corazón y el alma.

Miráis al pasado para descifrar el presente con sonidos y técnicas de lo que se nos presenta -o se presentó en su día- como el futuro y creáis situaciones y nuevos discursos con ello. La Historia pertenece a los perdedores, a los de abajo... Y creo que venís a reclamar, entre otras muchas cosas, algo así. ¿Cómo lo lleváis? ¿Hasta qué punto os encontráis con todas aquellas realidades que reivindicáis? ¿Pensáis en estas cuestiones a la hora de crear y desplegar? ¿Por qué con la electrónica como principal arma?

Nuestra reivindicación es de vida. Toda la carga política, todo el discurso no es tal, es simplemente la traducción del día a día de lo que sentimos y respiramos. Está claro que nuestra posición social y demográfica, nuestra forma de ver y pensar, nos lleva a una manera de vivir y sentir que está cargada de política, entendiendo como política la manera de afrontar y solucionar los problemas derivados de la vida, pero no es algo partidista, solo se trata de la búsqueda del bienestar básico y cada día nos encontramos realidades, contratiempos y dificultades a la hora de vivir.

En cuanto a por qué elegimos la electrónica, básicamente es porque todos tenemos en común que somos productores de música electrónica y es un lenguaje en el que sabemos comunicarnos, que conocemos y  que no tiene límites. A la hora de hacer música nosotros sabemos dónde está el lado oscuro: en el sota, caballo y rey. Nosotros lo que queremos es vivir dignamente y reclamar dignidad, no ser un mono de feria. Nuestra creatividad es nuestra libertad. 

Son muchos, pero ¿qué puntos de confluencia entre el flamenco y la electrónica destacaríais?

El mantra, el ritual, el duende está también en las máquinas. La magia del contratiempo y el manejo de los silencios. Hay muchos puntos en común porque, al fin y al cabo, son tan solo diferentes herramientas para expresar sentimientos.

Con todas las puertas que habéis derribado hasta ahora, ¿hacia dónde camina Califato ¾? ¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo -si los tiene? 

Llevamos varios meses centrados exclusivamente en construir un show a la medida de la música que estamos haciendo. Nos sentimos con el enorme compromiso de devolver a la gente el grandísimo cariño que hemos recibido y la mejor manera de hacerlo es ofreciendo un espectáculo en directo a la altura de las circunstancias.

Una vez que tengamos solucionado este asunto nos plantearemos volver a meternos en un cortijo o una casa en el campo y volver a tirar los dados a ver que surge. Tenemos muchas ganas de hacer más música pero nos vamos a obligar a no hacerlo hasta que no tengamos un directo increíble.

Y tras tanta pregunta... ¿Alguna cuestión que no os haya preguntado y sobre la que os gustaría hablar?

Nos gustaría destacar y agradecer la especial acogida que ha tenido nuestra música y decimos especial porque la gente no solo nos demuestra que les gusta, sino que además nos ofrecen cada día un especial cariño y complicidad que nos da fuerza y nos llena de vida. Gracias. Salud y aire. 


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