PUBLICIDAD
Quarion

Quarion

Publicada el 25 Septiembre 2019 por Bruno Garca
El suizo Yanneck Salvo aka Quarion es todo un personaje. Para colmo, un músico como la copa de un pino. Ahora mismo lo tenemos acabando de hornear lo que será su primer álbum de estudio. El titulado Shades, que saldrá a finales de este mes de septiembre por el siempre interesante Drumpoet Community (sello con sede en Zúrich; uña y carne de Compost). Antes, este simpático señor, ha publicado obras esenciales como el EP Moons Around Jupiter (en Retreat), así como Cobblestone o esa maravilla del 2006 de nombre Karasu. Quarion es, de los artistas que he podido entrevistar, uno de los más impulsivos pero ‘sanotes’ que he conocido. El caso es que no le quito la razón… Si leéis toda la chicha de abajo, comprenderéis mucho mejor por dónde van los tiros. Aprieto el gatillo ya.

He tenido la suerte de conocer a un buen puñado de artistas de electrónica que sus primeros pinitos, allá por la década de los 90, como verdaderos beatmakers. Con esto me refiero a que comenzaron a producir cosas dentro de una onda hip-hopera, o de ritmos rotos como el drum’n’bass. Todo eso antes de evolucionar y acabar decantándose por el techno ¿fue ese tu caso? De ser así, ¿qué te empujó a ese ‘nuevo mundo’ entonces por descubrir?

Así fue de hecho. Yo di mis primeros pasos como DJ de Hip Hop, pero eso no duró demasiado tiempo, muy pronto caí enamorado del sonido House. Que también del Techno, el Drum’n’Bass y el Broken Beat. Creo que el denominador común entre todos estos géneros, aparentemente tan diferentes, fue siempre el Jazz. Me explico. Yo tocaba el saxofón en aquella época, y percibí que todos estos estilos musicales que acabo de mencionar tenían de algún modo influencias del Jazz. Por eso me atrajeron tanto. A nivel personal no creo que el House y el Techno fuesen tanto un ‘nuevo mundo’ como algunos quisieron hacernos creer, no al menos si lo comparamos con el Hip Hop. O incluso la música Disco. Opino que todos estos géneros pertenecen a una misma familia. Luego está claro, cada estilo posee tu propia energía y también apuntaría que su propio modo de experimentarlo en un club. Este punto sí que cambió mi percepción hacia cada una de esas músicas. En esto entraría por ejemplo como se escucha la música en un equipo de sonido más potente que otros, la ambientación, bailar durante horas y horas sin desistir junto a otras personas con ideas afines, etc. Fue todo esto que llamamos ‘clubbing’ lo que realmente me metió de pleno en los aspectos más duros e hipnóticos de la música dance.

¿Cuándo te diste cuenta por primera vez, conscientemente y en serio, que la música sería clave para el resto de tu vida?

Hasta donde puedo recordar, la música ha sido siempre parte de mí. Pero debo decir que al mismo tiempo que estaba descubriendo todo aquel Hip Hop y también cuando comencé a tocar el saxofón, y esto si no me falla la memoria fue con tan solo 12 años, cuando definitivamente percibí el momento como una experiencia enorme que me estaba empezando a cambiar la vida. Un tiempo más tarde, con unos 17-18 tacos, sí que supe sin error a equivocarme, que quería ser músico para el resto de mi vida.

 

Hablemos ahora de Shades (Drumpoet Community, 2019), nada menos que tu álbum de debut… ¿De qué rincones secretos ha surgido este maravillo disco? ¿Qué ha inspirado esta honesta y funcional amalgama de grooves electrónicos tan finos y bien puesto?

Agradezco muchísimo esas palabras que acabas de pronunciar. Bueno, este álbum ha sido concebido en un período muy particular de mi vida. Acababa de romper con mi ex novia cuando prácticamente al mismo tiempo conocí a mi actual pareja. Así que estaba pasando por una montaña rusa de emociones. También sucedieron paralelamente algunas cosas terribles a nivel político. Todo esto del Brexit, la incursión de Trump como mandamás de una enorme potencia como los Estados Unidos… todo aquel vaivén de situaciones alimentó, de un modo u otro, mi inspiración. El estudio de grabación se convirtió en ese rincón especial y seguro donde expresar mis diversos sentimientos, así a lo tonto me metí a producir música todos los días sin pensar demasiado. Pasado un tiempo, noté que la mayoría de esos temas nuevos tenían una "tonalidad" particular que los unía bastante bien y, por primera vez en mi vida, sentí que tenía ante mí una oportunidad magnífica para, finalmente, configurar un álbum.

¿Sabes qué? Escuchando cortes como Periwinkle noté desde el primer momento una clarísima cercanía emocional. Llamémosle familiaridad. Esa melodía tan pura nos aporta un viaje increíble... ¿Estoy ansioso para que me cuentes la intra-historia de esta canción?

Pues vaya, menuda puntería ¡Periwinkle fue seguramente la canción que requirió más esfuerzos! Creo que hice como unas 20-25 versiones hasta que por fin estuve conforme, que es por supuesto la versión que aparece en el álbum. Quería aportarle a la pista una cierta sensación de "ritmos rotos", eso mientras me curaba de mantener un rollo tanto hipnótico como árido. Por alguna razón, es el más corto de todos los “temas de baile” que hay en el tracklist. Pero, ¡es el que tiene más cambios! De alguna manera sentí que necesitaba ser un viaje trepidante en sí mismo. Así que me alegra mucho tu apreciación.

¿Qué es lo que definitivamente ayuda más a mantener tu proceso creativo tan "especial"? Porque en este álbum también podemos encontrar pistas muy únicas como Ultramarine, Indigo y, por supuesto, Azure. Esta junto a Ripperton, ¿verdad?)

Pienso que la clave para mi es variar el proceso de producción con bastante frecuencia. Unas veces arranco preparando una base rítmica, otras directamente con una melodía que me vino a la cabeza… En alguna ocasión incluso utilizo tan solo dos sintetizadores y una caja de ritmos. Pero luego me pica el bicho del ansia y me da por todo lo contrario, enchufar todo lo que hay en estudio antes de ponerme a componer. Realmente no tengo una formula ni táctica específica. Cuando hablo de componer, también me estoy refiriendo al proceso creativo, este es también diferente. Al final la música debe ser siempre el reflejo de un alma ¿no crees? Dicho esto, Ultramarine por ejemplo fue creado con tan solo un sintetizador y algún sample en Ableton Live. Poco más la verdad. Para colmo salió en una sola toma, siendo exacto en una única mañana. Indigo fue concebido al principio de un modo distinto a como lo conoces ahora. En un momento dado decidí cambiar toda la línea de bajo y añadir una reverberación más natural sobre ese mismo riff ¡Creo que para este usé todos los teclados que tengo en el estudio! Pero una vez que todos los elementos encajaron bien, cada elemento en su sitio idóneo, la melodía del Rhodes y el arreglo llegaron airadamente sin pensarlo mucho. Finalmente Azure, este fue también creado en una sola ‘toma’. Y sí, lo he realizado con mi gran amigo Ripperton, y en el estudio tan cojonudo que tiene en Lausana. Ambos fuimos ideando a tiempo real varios elementos para esta pista y luego grabamos todo de una vez. Luego hice un poco de edición, pero no mucha cosa, ya que sentí que nuestra versión inicial quedó realmente bien.

Definitivamente elaborar algún tipo de rutina a la hora de trabajar en el estudio no es ni de coña tú santo y seña… Es curioso esto.

Así es, tal como comentaba hace un par de minutos, no me gusta llevar a rajatabla una rutina de trabajo. Incluso, por norma general, me quedo con una determinada configuración de estudio durante algunas semanas y luego la cambio para mantener fresco siempre el proceso creativo.

¿Y cómo empleas más tiempo: probando patrones y mutando pistas en Ableton Live o pellizcando los knobs y demás historias de tus sintetizadores?

¡Sin duda alguna estoy y estaré más interesado siempre en trastear con los sintetizadores! Pero vale, me encanta Ableton, pero lo estoy usando principalmente como secuenciador para grabar, algún elemento y luego editar según crea conveniente los archivos de audio.

 

Regresas a Drumpoet Community trece años después de lanzar aquel clásico instantáneo titulado Karasu. ¿Cuánto cambió tu vida artística desde aquel lanzamiento? ¿Y cómo consideras que cambió o evolucionó tu propio sonido desde entonces (2006)?

Mucho ha cambiado, obviamente, y esto a la vez que era capaz de ir viviendo mi sueño. El cual te lo puedes imaginar seguramente ¡el de ganarme la vida únicamente con la música! En todo este periplo de tiempo me he sentido muy arropado por mucha gente nueva, personas que incluso me han inspirado. He conocido individuos y visto lugares que jamás pensé viviría. Lo de tocar con asiduidad en clubes, eso también me hizo querer más y más apostar por la pista de baile y por supuesto arrancarme con temas más ‘pisteros’. Hoy en día no salgo tanto. Pero siento que puedo inspirarme tanto en un libro o una película como en una noche de desparrame. Creo que definitivamente me estoy inclinando hacia un sonido más "techno". Tal vez no en el sentido del tempo o en la crudeza, pero sí en la sensación de reducir una canción solo a los elementos que mejor funcionan y luego si acaso generar algunos elementos más hipnóticos.

¿Te han 'forzado' alguna vez a producir y luego entregar alguna cosa con el tiempo encima? Esto igual te debe encantar…

Ah pues sí, en realidad trabajo mucho mejor con una fecha límite jajaja Una vez hice un remix por mera diversión en tan solo una hora. Y ostras, aquello resultó finalmente ser una gran experiencia ¡Estoy encantado de seguir probando este tipo de trabajos y hábitos "contra reloj"! Son divertidos y con ello se desarrolla mejor la destreza.

Otro tipo de experiencias, la de tocar en directo ¿eres también de esos artistas que están encantados con los distintos sucesos inesperados que pueden ocurrir durante una actuación?

Afirmativo. Personalmente me encanta improvisar cosas mientras toco. Opino que es como un directo se mantiene fresco y excitante. Para mí sería todo un sueño formar por ejemplo parte del proyecto de Sebastian Mullaert Circle of Live. Pero reconozco que para que eso fuese posible, y luego me defendiese con creces, primero necesitaría practicar mucho más.

¿Me vas a decir ahora que nunca te han saltado los sudores por culpa de algún puñetero problema técnico?

Bueno, si te pones así y en ese caso, lo que puedo decir es que todo debe reducirse a no perder la calma, y más importante aún, que en medio de esa mala experiencia no dejes de mostrar que todo marcha bien. Por supuesto que me ha sucedido varias veces, por ejemplo, que el controlador MIDI no me respondía como debía, o que directamente era el programa quien no obedecía correctamente a los comandos. No me ha pasado ¡pero hasta el mismo portátil se puede ir al garete en cuestión de segundos! Pero si eres de los que conocen bien su equipo, siempre serás capaz de encontrar una solución. Y todo esto, con calma siempre.

Quarion

¿Cuán distinta es tu configuración para una performance en directo sobre un escenario, a la que te rodea en el estudio bien componiendo o directamente marcándote una jam session?

Bueno, por norma general lo que llevo a una actuación es siempre mucho más reducido. Aunque con lo culo inquieto que soy, ya te habrás coscado, siempre está en constante evolución. Lo voy cambiando según me da. Por el momento, actúo con un Elektron Analog Rytm MKII, un Octatrack (también de Elektron), un Moog Minitaur y un controlador Novation Launch. Nunca me llevo a un directo un ordenador. Ya no. Aunque nunca se sabe, quizás me dé por volver a usarla en el futuro... Ahora sentándonos, nunca mejor dicho en el estudio de grabación. Hice una mudanza no hace mucho tiempo, por lo que ahora mismo no luce demasiado bien. Me encantaría decir otra cosa, pero mucho me temo que es así. Sí que tengo muy claro como lo quiero volver a montar, y lo resumiría a conectar lo básico, no hacer montañas de trastos sino trabajar con poco equipo solo. Esto dicho de otro modo serían como unas 3-4 máquinas al mismo tiempo, luego le daría la vuelta a la tortilla, y en unas semanas lo volvería a desmontar y cambiar todo (risas). Por ejemplo, me está picando el gusanillo de volver a utilizar mi vieja AKAI MPC 3000, y ésta, junto al Octatrack. Creo que la combinación entre ambas puede ser… ¡muy peligrosa!

Ahora mismo, y directamente mirando a mi alrededor, tengo a la izquierda mis tres teclados favoritos: un SH 101, un Juno 6, ambos de Roland; junto al ya mencionado Moog Minitaur. Mientras que en la derecha tengo un teclado Rhodes y unas cuantas pedaleras de Strymon. Pero aunque me repita tanto, todo esto estará así montado de forma temporal… además que lo que es en sí el espacio donde va el estudio no está aún terminado.

A ver qué tal sales de esta: ¿cómo de interesante o demoníaca puede resultar la tecnología para ti?

¡Creo que la tecnología es una pasada! Puede ayudar e inspirarnos muchísimo. Gracias a ella pueden surgir ideas realmente increíbles. Aunque no lo debemos dejar ahí, en manos de ella, al final es tu propio cerebro, y esa alma que nos pulula, no queda muy claro por donde… quienes deben tomar los mandos de todo, ¡ellos son los factores más importantes a la hora de crear música!

¿Qué cosas sueles asociar con Berlín? Porque, aún vives allí ¿verdad? ¿Cuáles han sido esos nuevos lugares que has descubierto y te siguen demostrando que se trata de una ciudad fascinante?

La verdad es que Berlín jamás me ha decepcionado. Nunca ha cesado de sorprenderme. Y esto, tras 12 largos años viviendo aquí. La ciudad ha ido cambiando muchísimo, ahora incluso se ha convertido en un sitio más enrevesado para la escena musical. El motivo, pues que no han parado de venir gente, tantísimo artista nuevo de cualquier rincón del mundo, que apenas va quedando sitio porque además están cerrando muchos clubes… No hace mucho que me mudé –he ahí este cambio reciente de casa- al área de Tempelhof. Y la verdad es que me siento muy contento aquí. Me encanta. Está un poco lejos de todo el cotarro, pero la comunidad que me rodea es la mar de apañada. Muy agradable, tanto que no es difícil sentirse muy cómodo.

Algo que también hace Berlín tan diferente con respecto a otras ciudades es el peso de su historia. Desde la época de Bismarck a todo lo que tenemos más presente que sucedió durante la 2ª Guerra Mundial. Ya sabéis también, como se pasó de un Este – Oeste divididos por un maldito muro, al estallido luego de locura en los 90. Se puede sentir toda esa historia en cada rincón de la ciudad.

¿Sueles descubrir todos los lugares solo? ¿Con amigos o la familia quizás?

Normalmente salgo con mi chica y amigos. Nada mejor que con ellos para perdernos a descubrir nuevos rincones. Por lo general, cada mes y después de haber leído alguna cosa, alguna reseña bien on-line o en el periódico.

¿Nos describes brevemente aquella primera vez que pinchaste en un club berlinés? ¿La última?

La primera vez que toqué en Berlín fue en un local minúsculo situado en Mitte. Lo hice frente a diez personas, si, solo una decena. Pero reconozco que aquel público era más que suficiente, todo aquel que conocí allí son amigos míos en la actualidad (risas). Me siento muy afortunado al poder decir que mi último bolo en Berlín fue en Heidegluehen. No me corto, y honestamente te digo que fue uno de los mejores sets que he realizado en mi vida ¡tengo muchas ganas de volver pronto allí!

Imagino que no todo para ti será asfalto, rincones de ladrillo con historias bélicas, fogonazos de discoteca, urbanitas convertidos en clubbers y viceversa…

Eso es verdad. Me gusta mucho salir fuera de viaje con mi chica. Solemos ir a visitar a su familia que vive en las afueras. En el campo, en Brandemburgo. Siempre hay algo interesante que hacer allí. Ayudamos a reformar lo que sea menester, trabajamos en el jardín… y al mismo tiempo supone un descanso, una desconexión perfecta y necesaria del habitual ajetreo que es la vida en la ciudad.

¿Has pensado alguna vez en regresar a Suiza?

Sí, he pensado más de una vez en eso, por supuesto que sí. Como se suele decir “no tengo nada escrito en una piedra”. Pero por el momento, me encanta la vida que llevo junto a mi novia en nuestro nuevo apartamento de Berlín.

Seguro que te resulta muy difícil elegir, pero lo siento, te debo poner a prueba para cerrar ¿cuáles son 5 de tus álbumes favoritos de todos los tiempos? ¿Algún álbum memorable de De la Soul o ATCQ? ¿Algún pionero del techno o el house en ese top?

Es por supuesto muy complicado, pero acepto el reto y aquí voy:

-A Tribe Called Quest – Midnight Marauders – Jive

-Group Home – Livin’ Proof – Payday

-Wayne Shorter – Speak No Evil – Blue Note

-Jaylib – Champion Sound – Stones Throw

-Björk -Utopia – One Little Indian



Más información:

Quarion: Facebook | Soundcloud

Compartir:
PUBLICIDAD

¿Quieres leer otra entrevista?
Busca en nuestro archivo

PUBLICIDAD

APÚNTATE A NUESTRO E-FLYER SEMANAL

Tienes que indicar una dirección de correo electrónico.

La dirección de correo electrónico no es correcta.