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Dima aka Vitalic

Dima aka Vitalic

Publicada el 03 Julio 2019 por Bruno Garca - foto de Jeremie Blancfene
Hace pocas semanas nos aterrizó el debut de un tal Karabine en Citizen Records, el sello fundado en Dijon a principios de este siglo por el mismísimo Pascal Arbez-Nicolas, esto es, Vitalic. Desde entonces, y más aún por el sonido y el halo de misterio alrededor del lanzamiento, nos hemos preguntado por aquí ¿y si este Karabine es el propio Vitalic? Él mismo nos hablará a continuación sobre este asunto, así como de su deseo actual de retomar aquel seudónimo: Dima. Este sí que es oficial y como muchos ya controlaréis enfocado hacia sonoridades más oscuras y sesudas. Desenterrando y autentificando de nuevo su pasión por el techno severo, en detrimento del característico electro-disco feriado con el que nos tiene acostumbrado como Vitalic. Lo ha hecho tanto en directo, como con nuevos lanzamientos… por ejemplo, el titulado Sounds Of Life.

Antes de nada, ¿nos cuentas un poco qué tal está resultando tu verano de 2019?

Mi verano está siendo de lo más intenso. Voy a sumar en total como unos cuarenta bolos, principalmente porque estaré de gira como Dima, KOMPROMAT y Vitalic. Reconozco que es mucho, por no decir demasiado, pero a decir verdad me siento lleno de energías, fuerzas y verdaderamente feliz de que así sea. Además, otro punto positivo de salir de gira es que se trata de una buena fuente de creatividad, te impregnas de muchas cosas que luego vienen de perlas para cuando me vuelva a encerrar en el estudio. Esto sería ya en septiembre.

¿Y tiempo para algún instante de desconexión antes, aunque sea unas mini-vacaciones, tendrás? ¿Dónde sueles pasar el tiempo cuando disfrutas de un merecido relax?

Acostumbraba a alquilar una casa en España, en una localidad cercana a Barcelona. Pero no hace mucho me decidí a comprar una casa en el sur de Francia, en un lugar bastante apartado. Es allí donde suelo pasar ahora mi tiempo libre, además es donde he acabado montando el estudio de grabación.

Debes haber notado que hay muchos, muchísimos ‘clubbers’ que andan la mar de felices porque has retomado tus raíces más techno. Debe ser hermoso y alentador, aunque espinoso al mismo tiempo, especialmente pensando ahora en esa otra audiencia y fans que te veneran por tu rollo más disco y electro... ¿voy bien?

Sí, así es. En este momento puedo percibir muchísimo entusiasmo, y eso es algo genial. Y es que al fin y al cabo, la gente viene a verme tocar en directo con un formato donde no está programado ninguno de mis temas conocidos. Se trata de un ejercicio distinto. Diría que menos intelectualizado, pero donde muestro más devoción a lo que pueda suceder de una manera instantánea, al momento… con los cinco sentidos siempre puestos a percibir la energía que se está generando en la pista de baile. Por supuesto que me sigue gustando todo lo que compongo como Vitalic, pero es que necesitaba este otro camino, movidas distintas. Tal como decía hace un momento, actuar en directo retro-alimenta mi música a la hora de luego componer en el estudio. Como consecuencia, igual el próximo Vitalic que oigáis no tendría que ser forzosamente tan ‘disco’.

Fue a finales de la década de los 90 cuando comenzaste a utilizar el seudónimo Dima. Precisamente el que celebramos ahora y que recuperas casi veinte años después. El ‘porqué’ es el que nos imaginamos ¿verdad?

Me decidí a usar de nuevo este seudónimo artístico porque no me gustaría para nada mezclar ambos proyectos. Dima está ideado más para ser desarrollado en directo, y reconozco que es bastante más difícil que Vitalic. Y permíteme dejarlo claro, quiero anunciar, por si las moscas no quedó aún claro, que en estos ‘live’ no tocaré mis típicas canciones… es un proyecto totalmente distinto.

 

Pocas dudas con esto. A lo largo de los últimos años te has convertido en una especie de superestrella. Aun así, has logrado mantener intactos lazos con tu ‘yo’ más insumiso y underground. Uno donde en vez de melodías pegadizas y eléctricas reina lo ‘crudo’. La fidelidad a las raíces, aunque los años hayan llevado a uno en otra dirección ¿cómo de importante debe ser siempre esto?

Esto es complicado de responder… A lo largo de mi carrera he hecho algunas cosas por las que siento predilección, sobre todo si las comparo con otras. Desde luego es imposible mantenerse siempre en una única dirección a lo largo de 20 años ya. Si tengo claro, vamos que estoy realmente convencido al menos, que la música que he ido haciendo es la que me iba apeteciendo en cada momento. También opino que, como tampoco soy un tío que persiga las modas, siempre me he movido de una forma independiente. Soy un poco como una especie de “outsider”. Es lo que quiero y siempre quise.

Hablemos un poco de Citizen Records, tu discográfica fundada en Dijon allá por el 2001. Como un buen vino, ¿se podría decir que el sello está mejorando en su propuesta a medida que pasan los años, casi veinte? ¿Cómo sueles afrontar los altibajos?

Claro que ha habido algunos altibajos. Vivimos una época grandiosa, de dulce, entre el 2003 y el 2008. Fue una pasada tener la oportunidad de viajar todos juntos a los Estados Unidos, para allí montar todo un verdadero entramado de fiestas. Eventos de este a oeste y con la posibilidad de programar en nuestros line-ups a recién llegados. El caso es que, pasada esta maravillosa experiencia, me tuve que centrar de nuevo en mi propio proyecto. En la actualidad estamos a punto de firmar nuevos artistas tanto para Citizen Records como para Clivage. En el caso de Citizen cosas más orientadas al techno; en el de Clivage tirando más hacia música experimental y excéntrica.

¿Cuál es tu versión sobre el "resurgimiento del vinilo" y cómo te ha afectado todo eso, y más exactamente al sello?

Tenemos ahora mismo en marcha varios proyectos y es más, decidimos reabrir el sello hace pocos meses… así que ahora mismo es complicado, muy pronto quizás para aventurarme a decir cualquier cosa. Lo que es una verdadera locura es que aún seguimos vendiendo CDs, lo continuamos haciendo cuando todos sabemos que cada vez hay menos reproductores de este formato.

¿Qué tan importante es afrontar y gestionar riesgos en la muchas veces despiadada industria de la música de baile?

Recuerdo leer algo que me marcó, fue en el libro El Arte de la Guerra (Sun Tzu): "cuando tengas miedo de hacer algo, eso significa que debes hacerlo". Vivir acomodados y sin tomar riesgos es lo que al final nos acabará matando.

Por cierto, ¿de dónde ha salido Karabine? ¿Quién es este hombre? Él ha sido el último artista en firmar y publicar con Citizen el más que recomendable EP Octobre Rouge?

Karabine ha decidido y prefiere que su nombre no sea desvelado. Él se encuentra en una posición en la que no se le permite revelar cuál es su verdadero nombre. Así que respetemos eso, y no vamos a decir de quien se trata. Sabemos que es demasiado misterio, pero no nos queda otra opción, debemos seguir a rajatabla sus instrucciones.

 

A no ser que este misterioso personaje, Karabine, seas tú mismo, aparquemos el asunto por el momento. Voy con otra cosa ¿Cuáles son tus mayores obsesiones a la hora de empezar a componer un nuevo tema? Ya sea como Vitalic, o como Dima.

La mayor obsesión que tengo siempre es la de lograr lo que me propongo. Quiero encontrar la destreza, los mejores métodos para expresar lo que quiero en todo momento. Para que el mensaje os llegue tal y como debe ser. Este puede ser de una forma violenta, suave, o como sea… se trata de buscar y encontrar siempre el vocabulario musical correcto.

¿Cuál o cuáles son tus armas favoritas en el estudio cuando te metes de lleno a componer piezas de techno? ¿Y de electro? ¿Sueles tirar de la misma artillería siempre o...?

Acabo de hacerme recientemente con el Moog One. Madre mía, es una locura absoluta. Tanto por su fuerza como por su musicalidad. No he tenido la oportunidad aún de investigarlo bien a fondo, pero cuento los días hasta poder hacerlo. Será después del verano cuando me meta y bucee en él como se merece para buscar y lograr nuevos sonidos.

Ah, he leído que tu primera máquina fue una MS20 de Korg... ¿dónde te la agenciaste y qué tipo de magia aportó su sonido a tu propia carrera musical?

Me hice con él en una tienda de segunda mano en Dijon. Recuerdo que me costó unos 230 euros. Es una pasada, una ganga, sobre todo si lo comparamos con el precio que han adquirido con el tiempo, lo que cuestan ahora todas estas máquinas vintage. Creo que en aquel momento los sintetizadores no tenían memorias, tampoco presets, y gracias a eso mismo logré desarrollar el sonido Vitalic que ahora todos reconocéis. Confieso que si empezara a hacer música ahora la cosa sería tal vez diferente y quien sabe, igual usaría bancos de sonido como mucha gente hace. Fuera como fuese en aquel entonces uno necesitaba crear un vínculo afectivo con la máquina. Pasar mucho tiempo junto al cacharro, empaparse bien de él, aprender…

¿Qué opinas de cacharrería analógica algo más actual como el Arturia Matrixbrute o el Modal Electronics 008 Analog Synth?

Personalmente me gusta mucho el Matrixbrute. Es ideal para crear cosas rarunas y de un soniquete más experimental. Mientras que el Modal 008, el cual es bastante poco conocido, posee unos pads que son una pasada, así como un bajo bastante potente. Compuse la mayor parte de los temas para KOMPROMAT con este mastodonte.

¿Alguna cosa que se haya quedado en el tintero y te gustase añadirnos antes de acabar?

Pues sí. Me encantaría dar las gracias a toda la gente que vino a verme en el último bolo en la sala Razzmatazz de Barcelona. Jamás pensé que se iban a vender todas las entradas; pero se agotaron y tuvimos aforo completo… Quedé encantado con aquella noche.


Más información:

Vitalic: Website
Dima: Facebook
Citizen Records: Website

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