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Benjamin Fröhlich

Benjamin Fröhlich

Publicada el 14 Mayo 2019 por Javi López
Astrud cantaban aquello de “Hay un hombre en España que lo hace todo”, algo que se le podría aplicar a Benjamin Fröhlich si viviera, por ejemplo, en Cuenca o en Albacete. Porque el de Múnich tiene uno de los perfiles más completos que se le puedan aplicar a cualquier profesional de la música de baile en Europa. Fröhlich co-dirige Permanent Vacation, pero además de eso pincha, produce, remezcla, ha trabajado en tiendas de discos, como promotor, y ha desempeñado casi todas las labores en la noble industria del bombo a negras. Ahora sigue ampliando horizontes con la publicación de su primer álbum. Un disco en el que ha conseguido plasmar los sonidos que le han marcado desde el primer día que deslizó una aguja sobre un vinilo.

¿Qué es Amiata? ¿Hace referencia al Monte Amiata en la Toscana (Italia)? ¡Un nombre cool para un álbum en cualquier caso!

Sí, hace referencia al Monte Amiata. Pasé cada verano cerca de él, de los 3 a los 16 años. Mi familia tenía una pequeña casa de vacaciones allí, y ese lugar de la Toscana se convirtió como un segundo hogar para mí. Tardábamos 12 horas en llegar en coche desde Múnich, se me hacían interminables, pero cada vez que veíamos la cúspide del Monte Amiata era como un triunfo. Es como una especie de símbolo para mí, significa el final de un viaje, así que pensé que encajaba muy bien para definir el álbum. Y como bien dices, es un nombre muy cool.

Llevas muchos años en el negocio de la música de baile haciendo cosas diferentes. Pero supongo que firmar un disco de debut es algo especial. ¿Cómo te sientes?

Me siento bien… Todo lo que haces por primera vez es emocionante, y creo que he dado lo mejor de mi produciendo el álbum. Por supuesto, estoy un poco nervioso por las reacciones, pero siempre que he escuchado el disco durante los últimos meses me he sentido feliz y satisfecho con el resultado.

 

¿Qué has querido sintetizar en Amiata?

Supongo que el disco es, de algún modo, la quintaesencia de todas mis influencias musicales de los últimos 20 años. He sintetizado muchas influencias en él, aunque hay una fundamental. Cuando era adolescente escuchaba muchos casetes de sonido Cosmic. Mis amigos y yo llegamos a ellos a través de nuestros hermanos mayores, que viajaban a Italia y a Austria para asistir a fiestas Afro y Cosmic. Traían cintas que compraban a los DJs durante esos viajes. Por entonces, aquella música resultaba un misterio para mi. Sonaba diferente a todo lo demás. Fue años después cuando comprendí que esos DJs usaban discos de diferentes géneros para dar forma a ese “sonido cosmic”: new wave, kraut rock, afro, reggae, italo, balearic, disco, house y pop… Todo ello fundido en una misma sesión. Creo que este enfoque ecléctico puede encontrarse en mi álbum, ya que desde siempre me han interesado todos estos géneros.

¿Cómo fue el proceso de creación?

Antes de sentarme a producir el álbum, reorganicé por completo mi colección de música: tanto física como digital. En un primer momento me vi sobrepasado por la gran cantidad de música que tenía que gestionar, pero una vez que me puse a ello también grabé muchos mixes temáticos: hice un par de reggae y dub, una sesión de hip hop, otras de drum&bass, disco, new wave, house… Y ese ejercicio me ayudó de verdad a digerir y filtrar mi música. Así que, de algún modo u otro, el disco es resultado directo de este proceso.

Un proceso interesante eso de crear a través de la ordenación de ideas. Imagino, entonces, que partes más en búsqueda de conceptos sonoros y no resulta tan definitorio qué herramientas usar.

En casa trabajo con lo justo, tengo algunas piezas de hardware como el Moog Sub 37, cuyo sonido puedes encontrar en muchas de mis producciones. Normalmente hago sketches en casa y luego lo trabajo todo a fondo en el estudio de Jan Krause. Él siempre está actualizando su estudio con nuevos equipos, pero a menudo sólo hace falta trastear con sus cacharros más viejos para materializar buenas ideas.

¿Cuáles serán ahora tus próximos pasos como productor?

Estoy continuamente trabajando en nueva música. He hecho algunos remixes que verán pronto la luz. También he producido un EP junto a mi amigo Lauer, que editaremos a final de año en Permanent Vacation. También estoy preparando un nuevo lanzamiento en solitario para el año que viene.

Llevas más de una década gestionando uno de los sellos más fundamentales de la música de baile: Permanent Vacation. Pero, tengo curiosidad por saber qué pasó antes.

¡Gracias por tus palabras! Antes de que mi socio, Tom Bioly, y yo comenzásemos Permanent Vacation, dirigí una tienda de discos llamada Play Records, en Múnich. Comencé muy pronto, en cuanto acabé el colegio. También comencé a pinchar en Múnich y alrededores, y a trabajar como promotor de algunas fiestas. Siempre he estado conectado con la música en mi vida profesional.

¿Y cómo fue el baptismo de Permanent Vacation?

A Tom y a mí siempre nos rondaba la idea de montar un sello, cada uno el suyo, de forma separada. Por entonces Tom trabajaba para Compost Records, así que ya tenía experiencia y sabía qué pasos dar al principio, lo cual nos fue de gran ayuda. Tom era cliente habitual en mi tienda y nos dimos cuenta de que teníamos un gusto similar en la música. En 2005 me encargaron compilar un lanzamiento con productores de Múnich para Compost. Tom estaba a cargo de ese proyecto y gracias a él nos convertimos en buenos amigos. Así fue como comenzamos a proyectar nuestro sello. Ambos estábamos asqueados de la ola minimal y nos interesaba mucho la nueva generación de productores de Balearic, Cosmic y Disco. Nos sentíamos como en casa (y nos seguimos sintiendo) operando en estos géneros, así que en el verano tropical del 2006 lanzamos nuestra primera referencia: la primera compilación de Permanent Vacation.

¿Qué es lo mejor y lo peor de dirigir un sello de música de baile? Imagino que no debe ser fácil mantener un catálogo relevante e interesante a lo largo de los años, sobre todo porque la escena va cambiando de modas con mucha rapidez.

Lo mejor es que hacemos lo que queremos con el sello y podemos editar la música que realmente amamos. Eso es un gran privilegio y me siento agradecido por ello. También trabajo de forma muy estrecha con nuestro diseñador gráfico Mathias Jacob, me gusta mantenerme involucrado en el aspecto visual de la música. Si un nuevo disco llega a nuestras oficinas y luce, se siente, huele y suena bien… ¡Ese momento es perfecto! No puedo decir realmente qué es lo peor, por supuesto siempre es frustrante cuando algún proyecto no sale como planeabas, pero supongo que eso pasa en todos los trabajos. El negocio de la música de baile puede ser muy rápido y de corta duración para muchos, y en 13 años te aseguro que experimentas una gran cantidad de subidas y bajadas. Pero lo importante es no perder tu cabeza, tanto si te encuentras en un punto álgido o bajo. Por muy cursi que suene: mantente fiel a ti mismo, ajústate a las nuevas tendencias y tecnologías sin perder tu esencia e intenta encontrar nueva música en la que realmente creas.

¿Qué planes tenéis ahora con el sello?

Intentaremos seguir en la misma carretera por la que hemos transitado, haciendo paradas para repostar aquí y allí, y mirar siempre por la ventana para contemplar lo que nos rodea. Tenemos el lanzamiento de un álbum en cartera, el nuevo de Woolfy vs. Projections, programado para el verano. Será su carta entrega en Permanent Vacation, es un honor que lleven tanto tiempo con nosotros. Tom también ha preparado un album con su aka TB, el cuál verá la luz a final de año. También tenemos nuevos 12” a cargo de Marvin & Guy, Christian S, Lauer, Bostro Pesopeo y DJ Hotel aka Daniel Bortz. También hemos comenzado a trabajar en una nueva compilación para el próximo año y lanzaremos nuevas camisetas y tote-bags para este verano. Así que, como siempre, un montón de proyectos en marcha.

¿Qué lanzamientos de Permanent Vacation consideras los más relevantes?

Creo que tuvimos suerte y hemos editado bastantes discos que resisten la prueba del tiempo. Nuestro segundo lanzamiento: los remixes de Antena a cargo de Joakim y Todd Terje, se convirtieron en un éxito y los pinchó mucha gente. Eso nos ayudó a ser reconocidos y nos abrió muchas puertas. El álbum Fin de John Talabot fue, por supuesto, uno de nuestros lanzamientos más sonados hasta la fecha, y llegó al mundo indie e incluso al pop. Y también los releases de Midnight Magic, Todd Terje, Mano Le Tough, Red Axes, Woolfy vs. Projections, Tuff City Kids, Lauer... Todos ellos dejaron una marca de algún modo u otro.

Sin duda fuisteis determinantes en la carrera de John Talabot.

Bueno, creo que fuimos afortunados al descubrirle tan pronto. De inmediato quedamos capturados por su sonido y no nos llevó mucho tiempo cerrar un trato para que firmara un LP con nosotros. Y sí, ese disco le catapultó hacia las grandes ligas.

Habrás visto de todo en este negocio. ¿Lo apruebas o lo miras ahora con un poco de hastío?

Sin lugar a dudas, ha cambiado mucho durante los últimos 20 años, y ahora está mucho más focalizado como negocio e industria. Ahora hay mucho más dinero en juego. Pinchar se ha convertido en un modelo de negocio para mucha gente y a menudo me sorprende lo que puedes conseguir si desarrollas la estrategia adecuada. Pero, te tienes que poner a prueba constantemente, de otro modo corres el riesgo de desaparecer del mapa tan pronto como apareces. También hay aspectos positivos, en general están sucediendo cosas muy buenas en todo el mundo en estos momentos en términos de igualdad de género, razas y diversidad sexual; y es bueno comprobar que, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, la escena de la música de baile está a la vanguardia de tan importantes progresos.


Más información:

Benjamin Fröhlich: FacebookSoundcloud | Twitter

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