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Mike Simonetti

Mike Simonetti

Publicada el 31 Octubre 2018 por Javi López
Intentar resumir la poliédrica carrera del norteamericano Mike Simonetti es difícil. Es justo considerarle un freak de la música en toda su amplitud. Desde finales de lo 80s ha hecho de todo, y aunque su especialidad es gestionar sellos discográficos (Troubleman Unlimited, Italians Do It Better, 2MR), también se ha mostrado como un productor competente, capaz de trazar viajes psicodélicos y profundos (como el que ofreció en su último EP para Correspondant este mismo año) o facturar rodajas de dance punk a base de samples (Bossa Nova Civic Club Bootleg o su libre interpretación del clásico de Donna Summer rebautizado como Mike Feel Love). Nuestro hombre está de actualidad gracias a Solipsism, un trabajo que recopila grabaciones enfocadas a la producción cinemática y audiovisual comprendidas entre los años 2006 y 2013. Aprovechamos este lanzamiento para charlar con él.

¡Qué largo viaje hasta llegar a este álbum!

La verdad es que es un sentimiento extraño lanzar estas canciones, porque son muy antiguas. Se suponía que iban a ser editadas en mi anterior sello Italians Do It Better, hace casi 10 años. Pero está bien que vean la luz ahora, porque tengo un nuevo proyecto editorial y siento de que se trata de música relevante. Además, ahora estamos viviendo una especie de resurgimiento de las bandas sonoras. Estas canciones fueron escritas años antes de todo eso.

De hecho este trabajo recoge varias piezas que fueron creadas entre 2006 y 2013.

Escribí algo de música para una banda sonora de Hollywood que no funcionó, porque los productores decidieron ir en una dirección diferente. Aún así pude conservar la propiedad de las canciones. También he incluido producciones que hice durante aquellos años. Como las compuse casi al mismo tiempo funcionan muy bien en conjunto. Cuando hice la selección para el disco vi que todo encajaba a la perfección.

¿Hiciste todo en el mismo estudio con el mismo equipo?

Sí... bueno, mi estudio es el sótano de mi casa, vivo en los suburbios de New Jersey. Siempre estoy pillando equipos y aprendiendo nuevas técnicas de producción. Nunca he grabado en ningún otro lugar. A veces hago algunas demos en el porche de detrás de mi casa, pero todas las canciones de este disco fueron producidas en mi sótano.

¿Quién es la chica que aparece en la portada?

Es mi madre el día de su boda, en 1968. La foto la hizo su hermana. Por entonces todavía vivía en casa de sus padres (mis abuelos) en Bayonne. Creo que tenía 23 años en ese momento. Era una fanática de la música, le gustaban especialmente los Beatles. En la pared detrás de ella puedes ver un mural hecho con cartones de cajas de cigarrillos en el que se puede leer: “Pot today, Acid tomorrow” (Porros hoy, tripis mañana). El álbum es una especie de homenaje a ella.

La música que conforma Solipsism coincide en el tiempo con el período de vida de Italians Do It Better. ¿Cómo valoras la experiencia de haber gestionado un sello tan particular?

Fue una experiencia extraña porque cuando comenzamos no esperábamos que se convirtiera en un sello tan popular. Por entonces éramos jóvenes e ingenuos. Y cuando todo sucedió y llegamos a tener éxito, nos asustamos y no supimos manejarlo bien. Es en estas situaciones cuando la gente se vuelve loca.

¿Has arreglado los problemas con el que fuera tu socio Johnny Jewel?

No, no he vuelto a hablar con él en casi cinco años. Él rechaza dirigirme la palabra. Y puedo asegurar, viendo las últimas producciones del sello, y por cuánto está retrasando el disco de Chromatics... que está nervioso. También ha despedido a su manager: Alexis. Creo que siente la presión de tener que lanzar un nuevo disco que sea un hit. Para ser honesto, apenas pienso en él. Siento que la música que está haciendo no es innovadora ni desafiante como solía ser. Se convirtió en aburrida música pop formulada. No es lo mío.

Tu carrera musical está llena de giros, has hecho un montón de cosas diferentes. Pero tus formas siempre son muy DIY. ¿Te consideras un punk trabajando en la música de baile?

Es una buena pregunta. La mayoría de la música de baile es muy DIY actualmente, pero es la manera en la que manejas tu carrera, tu forma de operar, y el modo en el que te relacionas con los demás, lo que te define como “punk”. Lo realmente importante al final de todo es tratar a la gente –y a ti mismo–, con respeto y ser fiel a tus ideales.

Muchos te descubrieron al frente de Italians Do It Better pero ya en los 90s gestionabas Troubleman Unlimited, un sello que lanzó material muy interesante. Desde los primeros trabajos de Prurient a los discos del combo post punk Erase Errata, pasando por Zola Jesus, Wolf Eyes o la banda de James Murphy anterior a LCD Soundsystem: Speedking. ¿Cómo era gestionar una discográfica en los 90s sin Facebook, Bandcamp, Ableton Live, Spotify...? El escenario para un sello underground era radicalmente distinto al actual.

Sí, era algo totalmente diferente. ¡Todo se basaba en llamar por teléfono y escribir cartas! Al principio de todo me pasaba la vida comprando revistas y visitando tiendas de discos. Vivías esperando a que saliera un nuevo fanzine para ver los anuncios de los nuevos discos....

Ya casi no nos acordamos de eso.

Por entonces también me gastaba un montón de pasta pagando grabaciones en estudio para las bandas. En cambio ahora casi todo el mundo se gestiona sus grabaciones. Ahora todo parece más fácil, pero en realidad es mucho más complicado conseguir notoriedad. Con respecto al material que editábamos, ya entonces era un reflejo de mi personalidad. Siempre he creído en la idea de lanzar todo tipo de géneros. Quería que el sello fuera una extensión de mis gustos musicales, y la realidad es que me gustan muchas cosas diferentes. Creo que esa fue una de las razones por las que el sello tuvo una vida tan larga.

Como experto en la materia ¿Cómo valoras el actual mercado discográfico?

Vivimos tiempos duros y extraños. El vinilo apenas se vende. Y parece que la mayoría de las discográficas de música de baile tienen acuerdos de fabricación y distribución con una entidad más grande, por lo que éstas lanzan nuevos lanzamientos como una fábrica y no apoyan nada en realidad. Una vez que se lanza el disco, se termina el acuerdo. Es como una carrera constante hacia la medianía. Es un momento extraño. Todo el mundo parece asustado, parece que la situación se hará insostenible de un momento a otro.

Otro escenario que dominas, y que es el que más rédito da a muchos músicos, es la sincronización de música en anuncios y películas. Durante la etapa de Italians Do It Better incluiste muchos releases en producciones audiovisuales.

Es el negocio más oscuro del mundo, pero da mucho dinero. A veces tienes que vender una parte de ti para seguir manteniendo tu arte a flote. Los artistas no hacen dinero con las ventas físicas.

Empezaste a pinchar a finales de los años 80s. ¿Qué te interesaba por entonces como DJ?

Por entonces ser DJ no era algo fácil, porque no todos disponíamos de equipo para practicar. Me influenció mucho lo que escuchaba en la radio: Kool DJ Red Alert, Bobby Konders, etc. Vi muchas veces a DJ Duke Of Denmark, era el residente de un club llamado Mars y hacía sesiones muy variadas.

Club en el que comenzaste a trabajar como promotor en 1989…

Sí, allí también pude ver mucho a Moby, también tenía una residencia, y era muy ecléctico. Como DJ mi objetivo siempre ha sido pinchar para el público, no para mí mismo.

¿Qué sensaciones te interesa ofrecer en la pista de baile?

Lo principal es mantener feliz a la gente. Si el público no me está mirando, significa que estoy haciendo un buen trabajo. Cuando ves al público mirando al DJ, significa que están esperando sentir algo. El djing no es como ver un concierto. Se trata de sentir y bailar canciones. Su selección, el tono en el que las mezclas, la sincronización de BPM’s, las vocales… Cuando pincho ni suelo mirar mucho a la audiencia. Soy un firme creyente de que puedes sentir el estado de ánimo del público sin mirarlos.

¿Cómo es desarrollar una carrera musical en Estados Unidos? Últimamente no paro de escuchar malas experiencias. Por ejemplo el caso de DJ Spinna pidiendo ayuda económica para financiarse un tratamiento médico, o el caso de Eric Copeland, que se mudó a Mallorca harto de soportar los elevados alquileres de Nueva York. ¿Tú cómo lo llevas?

La música de baile no es tan popular aquí como lo es en Europa. La mayoría de las actuaciones son en el extranjero y una gran parte de su tarifa se destina a los vuelos. Tengo hijos y su educación está aquí en América, así que no puedo mudarme a Europa tan fácilmente. De lo contrario, no me lo pensaría ni un instante… América es una gran mierda. La verdad es que no dudaría en trasladarme a España. Me encanta su gente y vuestros clubs.

Estados Unidos… ese extraño país en el que la gente es capaz de quemar sus zapatillas Nike por una campaña publicitaria y elegir a Donald Trump para dirigir la Nación.

¡Ha! Justo ahora llevo unas Nike. Al que no dudaría en quemar sería a Trump.


Más información:

Mike Simonetti: Facebook
2MR: Facebook

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