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David Puente

David Puente

Publicada el 10 Mayo 2018 por David Sánchez

Como probablemente ya sabrás, David Puente ha publicado un libro titulado Diggers, infraDjs y otros desubicados. Una recopilación de artículos con el que de forma muy personal nos muestra las particularidades de un submundo que apenas se ve de la escena de Djs y coleccionistas de Barcelona y alrededores. Es "un homenaje a todos aquellos apasionados por la música que no dudan en mover parte de su inmensa colección de discos allí donde los llamen para pinchar", comenta nuestro colaborador más longevo. Por ello hemos querido entrevistarle y así nos explica de forma más precisa como ha sido su elaboración y algunos otros secretos más.

¿Recuerdas el momento concreto en el que surgió la idea de editar un libro como este?

Pues no muy bien. Se pierde en el tiempo. De hecho, el libro lo tenía ya escrito al 90 por ciento hace dos o tres años, pero por cuestiones familiares no encontré tiempo para maquetarlo con mi editora hasta hace dos meses. De todos modos, la serie Diggers Hard to Find publicada hace un tiempo en esta web ya estaba concebida como banco de pruebas para el libro. Tenía pensado ya entonces aprovechar algún que otro capítulo. Ese desfase temporal entra la concepción y la publicación ha provocado que a alguno de los infraDjs del libro le haya dado tiempo a romper la crisálida, y ahora esté a punto de convertirse en una estrella y todo.

¿Qué es exactamente un digger para ti? ¿Te consideras tú mismo un digger?

Un digger es una persona que rasca en la realidad porque no se conforma con la superficie. Uno de los primeros interesados en esta palabra fue el poeta y filósofo naturalista David Henry Thoreau, él se encargó de rascar en nuestra condición natural cuando las ciudades empezaban a convertirse en metrópolis, Es curioso que, unos 150 años después, el término se utilice principalmente en un ámbito cultural de lo más sofisticado. El digger es el que escarba entre los productos culturales que la industria ha ido sembrando en nuestro desarrollo como sociedad. Algunos de esos diggers descubren artefactos culturales, como puede ser una cassette de los años 80, que deciden devolver al mercado con una reedición. Pero ese objeto del pasado hoy llega a nosotros totalmente desubicado (y muchas veces cotizado a un precio más desubicado todavía). Ese producto cultural se creó en un momento determinado con unas técnicas y un marco socieconómico que obviamente no coinciden con las circunstancias de nuestro presente. Yo soy de espíritu digger, curioso por naturaleza, no sólo con los discos, como periodista me encanta ofrecer información que a primera vista parece marginal, pero si se analiza con perspectiva histórica, igual no lo es tanto.

Y un ¿infraDj?

El término infraDj es en realidad una broma privada entre mi colega Gonzalo Castillo y un servidor. Nos sirve para definir a ese Dj que consideramos está a punto de extinguirse, porque no cuenta con sello alguno, no representa a una crew, no publica como productor, ni siquiera es residente en un club… Por lo que apenas tiene oportunidades de pinchar, pero mueve su colección de discos con una pasión que es digna de admirar. Cuando llega al garito en cuestión el equipo de sonido es lamentable y la gente apenas le hace caso. Todo por cincuenta euros, en el mejor de los casos, o a lo sumo un par de copas o consumiciones. Al libro quería darle un aire crepuscular, de alma romántica que va perdiendo pie en un mundo, el de los personajes citados, que se está desmoronando. El infraDj para mí encarna lo contrario al algoritmo de Spotify que nos mantiene encadenados a nuestros gustos. El infraDj, al mantenerse al margen de intereses y acuerdos comerciales preestablecidos, propone hallazgos casuales que ensanchan nuestra paleta de colores o gustos.

Nos llama la atención la portada del disco.

Es una foto de un mural que hay en el barrio del Born que incluye un sillón colgando de una pared que es un homenaje a Tàpies. La obra callejera ha aguantado a la intemperie, todo tipo de inclemencias del tiempo adversas, durante unos cuantos años. Me parece una buena metáfora de las actitudes que se intentan mostrar en el libro.

Recientemente publicamos un artículo sobre una web en la que se podían comprobar los datos de los seguidores de Facebook de algunos Djs. ¿Cuánto porcentaje tiene que ver el marketing en las carreras de los Djs actuales?

Es que para mí la comunicación es vital si pretendes pasar de la categoría de infraDj a la de Dj contrastado que se hace un hueco en el circuito. El infraDj no se preocupa de su imagen, se debe a sus discos y a sus obsesiones personales. El Dj que consigue entrar en el circuito lo consigue porque tiene más claro a donde quiere llegar. Apunta a un target. Y entonces llegan a la red y se crean una imagen. Me llama por ejemplo la atención el Dj socialmente comprometido, principalmente con las ideas de la izquierda. Otro desubicado más, pero que en este caso tiene tirón entre el público. Es un misterio.

A la vez que vas contando conversaciones y nos presentas personajes en el libro también por su tipo de narración es bastante autobiográfico. ¿Te has autocensurado muchas cosas?

Conmigo no, al hablar de otros sí. Me ha quedado un libro un poco paranoico. Lo primero que hacen los Djs que han comprado el libro es ojear a ver si salen citados, de tal modo que alguno me ha preguntado por qué no hay un índice. Hablo de gente muy cercana a mí. Y que encima sigue viva. En realidad, es un libro difícil de encarar. Por eso me refiero a ellos por su nombre de guerra. Para ganar una distancia, y para indicar que me interesa más el sentimiento que desprende el personaje que la persona.

Algunas cosas que no te has querido guardar, por ejemplo, aquella anécdota de ese Dj conocido (ahora) que quiso que borráramos la entrevista que publicamos con él hace ya más de siete años porque no se reconocía en ella. ¿Has tenido muchas presiones de Djs a lo largo de tu carrera después de haber publicado una entrevista?

Si, en los últimos tiempos más que al principio de escribir en la web. Es lo que te decía antes, que el Dj reconocido o con ínfulas ahora cuida su imagen, de tal modo que el Dj o artista electrónico se ha convertido en una especie de figura política, algo que me parece un contrasentido, claro. En el caso al que te refieres, lo que intento es describir como la obsesión por la imagen lleva a ciertos personajes públicos a cambiar el pasado o directamente a borrar su propia huella digital.

Quizá la anécdota que más detalladamente explicas es la de Ancares Dj, algo en lo que tú, y por ende Clubbingspain se vio envuelto. Al explicarla comentas las dudas que tuviste los días antes de pinchar. ¿Te arrepientes de haberlo hecho? 

No, en absoluto. Toda la experiencia fue brutal, desde cómo se gestó la trama, por casualidad, a cómo se produjo esa sesión final que fue la guinda de unos días de locura. Los días previos a esa sesión de junio 2011 viví una especie de paranoia que me llegó a afectar psíquicamente. De hecho, desde entonces no he vuelto a Sónar de noche, lo tuve claro desde que bajé del escenario.

Otro de los momentos curiosos del libro es la aparición de Melendi, alguien a quién uno no espera encontrar en este libro. 

A Melendi lo conocí en un momento chungo de mi vida. Me acababa de separar de una relación, me enteré por a prensa que estaba fuera del equipo scannerFM, y a punto de que me echaran del colegio donde impartía clases de Marketing… Me fui a Madrid por una oferta de trabajo que tenía que cambiar mi vida y ampliar horizontes. Quedó en nada. Fue conocer a Melendi y atestiguar que el mundo realmente está muy loco. Otra razón para lo de “desubicados” del título. Yo mismo me encuentro desubicado ahora mismo.

¿Hay algún personaje al que te hubiera gustado entrevistar para el libro que por la circunstancia que sea no ha podido entrar? 

Lo que si me hubiera gustado es incluir a más personajes que creo que deberían haber tenido su espacio. Uri Callejo, al que una vez le propuse escribir sus memorias, Jordi Telexketch, Dj Tejón… A alguno de estos voluntariosos Dj los veo pasear por el barrio del Raval y me digo a mí mismo que igual tendría que haber alargado el libro. En una segunda edición, quién sabe… También me hubiera gustado contar con la opinión de un psicólogo que me hubiera explicado por qué hoy existen tantos casos de síndrome de Diógenes cultural. Y a un sociólogo para que me explicara por qué esa patología está tan bien vista en las redes. Que me explicara el porqué del coleccionista que cuelga mensajes anticapitalistas en su muro de Facebook y luego tiene miles de euros invertidos en vinilos, muchos de esos ejemplares los pinchará una vez en su vida, si es que se acuerda de que tiene ese o aquel disco.

También hablas bastante del foro de esta web y de algunos de sus foreros. Ahora da la sensación de que los foros (salvo forocoches y alguno más) ya son parte del pasado y tampoco volverán, fagocitados por las redes sociales. ¿Qué opinas de la situación actual en relación a todo lo que envuelven las redes sociales? (Con todo lo que está pasando con las fake news, la vulnerabilidad de las redes a la hora de proteger a los usuarios).

Si, he intentado que quede constancia de ese tránsito. De ese momento histórico en el que los seres como yo, que de niños nos hemos críado en analógico, dejan paso a los nativos digitales nacidos después del 90. Los primeros teníamos el foro de clubbingspain que era como una especie de jungla en la que los trolls parecían vietcongs emboscados y era como la guerra, pero también había espacio para compartir que dicen que es vivir. Pese a los encontronazos, ese foro ha forjado unas relaciones que muchos años después siguen siendo muy firmes.

¿Cómo ves el futuro de la profesión del dj? ¿Llegará un momento en el que desaparezcan o siempre se necesitará ese toque humano a la hora de seleccionar música en un local? 

Es muy probable que se extingan tal y como los entendemos hoy. El público los encumbró y el público los bajará del pedestal. En los hoteles en los que pongo música, cada vez se da más el caso de ese cliente que quiere que pinches lo que le apetece en ese momento concreto, sin tener en cuenta si encaja o no con lo que tú estás poniendo. Primero te trae un iPhone con el tema en pantalla para que no te quepa duda. Si dices que no lo llevas encima, entonces bajan a la habitación y de vuelta te traen el cable para que conectes su smartphone a la mesa de mezclas.

¿Cuáles son tus planes a corto plazo? 

El libro lo he publicado para que tenga recorrido. Para presentarlo en bibliotecas, en bares, en ateneos… Que tenga vida más allá de la pura venta. Me interesan mucho las actividades en vivo y en directo, últimamente estoy por los eventos presenciales más que por los virtuales…Por eso lo estamos vendiendo como si picáramos piedra y sin intermediarios, lo queremos disfrutar en todo el proceso. Por cierto si después de leer esta entrevista hay alguien interesado en adquirirlo me puede mandar un mail, puente.david@gmail.com. También hay ejemplares en Discos Paradiso, punto de encuentro de los protagonistas del libro.



Más información:

David Puente: Facebook

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