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Chelis

Chelis

Publicada el 21 Febrero 2018 por Luis Costa
Cumplir veinte años como profesional en esta jungla del dj no es fácil, qué duda cabe. Más aún si lo tuyo no es el techno ni el atún con pan y le das a varios estilos en tus sesiones. Es el caso del zaragozano Chelis, que lleva dos décadas mezclando discos y estilos varios por toda la geografía española (y parte de la europea), reconocido como uno de los principales selectores nacionales. Escogido varias veces como mejor dj nacional y finalista por la revista Rockdelux, y mejor dj aragonés en 2008 y 2010, Chelis es uno de esos dj vocacionales que se ha mantenido fiel a su ideario musical, basado en la más absoluta libertad y la diversidad de estilos musicales. Tras su gira con el veterano catalán Dj Zero, iniciada en la pasada edición de Sonar 2016 y que se extendió también al 2017, el maño volvió recientemente a Barcelona para marcarse un B2B con Bruce Lee, otro ilustre dj local que también cumple 20 años en cabina. Le pedimos que nos contestara algunas preguntas sobre su experiencia a lo largo de estos años y aquí tenéis la entrevista.

En primer lugar, enhorabuena por estos 20 años detrás de los platos.

Muchas gracias Luis!!

¿Recuerdas tu primera sesión como DJ profesional? La primera por la que recibiste una remuneración económica por pinchar vaya… ¿Qué recuerdos tienes de esa sesión?

Si te digo la verdad, tengo muy mala memoria y no recuerdo con exactitud la primera sesión remunerada, tal vez fue en El Retiro, un after zaragozano, haciéndole el warm up al mítico dj madrileño Jesús González. Pocos recuerdos de esa noche más allá de la oscuridad y el parpadeo del estrobo.

Antes de esa noche, ¿dónde te fogueaste con esas primeras sesiones de amateur?¿Qué recuerdos tienes de esas sesiones?

Casi siempre en fiestas que montábamos en casas y alguna incursión en “segundas casas” como el bar La Cama o el Jokers. De esas sesiones, y sobre todas las que eran de cara al público, recuerdo esa mezcla de goce y sufrimiento que aun hoy me siguen acompañando, ya que soy terriblemente tímido.

¿En qué clubs tuviste tus primeras residencias y qué tipo de música pinchabas por aquél entonces?

Pop Art junto a Herbal: Ambient, Trip Hop, Drill and Bass…

Siglo XXI junto a Kamal: Techno, Techhouse.

Apotheke junto a Luso, Josan, Pendejo, Denza: Techno, Bleep, Nuhouse, Brokenbeats, Disco, Funk, Breakbeat...

Siempre has sido un dj muy ecléctico, tocando varios estilos y muchas veces dentro de una misma sesión. Recuerdo que cuando empezabas alguien me dijo “tienes que ir a ver a un tío de Zaragoza que mezcla jotas aragonesas con Drum and Bass”. Y eso hice. Recuerdo tus primeras sesiones en el Moog, por ejemplo, y ver como disfrutabas de esa mezcla de estilos con un desparpajo que ya te ha acompañado siempre. ¿Cómo llegaste a ese plan de vuelo tan libre?¿tenías algún referente o fue algo que llegó de un modo natural, experimentando?

Ese plan de vuelo libre del que hablas, posiblemente sea lo que me ha hecho diferente y el estandarte que más me ha definido, creo que llegué a ello a través de la curiosidad, el sí se puede. Y que con el paso del tiempo, mi abanico musical se iba abriendo y quería incluir en las sesiones esos nuevos o viejos géneros. Escuchar a dj's como Weatherall, Cristian G. Martí, los también valencianos Braun (Fran Campos y Dioni Sanchez), Aphex Twin o a Theo Parrish, de los que aprendí formas de pinchar que de alguna manera ayudaron a forjar mi ADN como dj.

Respecto a ese plan inicial, ¿por qué fases crees que has pasado como DJ, en relación a tu estilo y en referencia a la escena electrónica y sus caprichos? Pienso por ejemplo en la época del minimal, en la primera década de los dos miles, que monopolizó la escena. Pienso que fue un momento complicado para los DJ con un estilo alejado del techno y el minimal. ¿Cómo viviste ese momento?

En cada fase tiras de lo que más te impresiona de lo que descubres, unas veces son artistas, otras son géneros musicales y otras son atmosferas o formas de afrontar una sesión. Casi nunca me he guiado por las modas sino por mis descubrimientos, que casi siempre han estado adelantados a la moda. Aunque hay modas como la que citas de mal llamado minimal, una suerte de techhouse anoréxico con ruiditos en la mayoría de los casos, que desde mi punto de vista ha sido uno de los momentos más insulsos de la música electrónica y de la cultura de club. Con los clubbers moviéndose en una suerte de marejadilla narcótica provocada por sesiones tan planas y faltas de referentes de las que, tras hora y media en la pista, no sabías destacar nada ni sabias si lo que acababas de escuchar era una única y monótona canción. En esa época empecé a anunciar mis sesiones cómo “Maximal”, si no recuerdo mal, era una amalgama de sonido francés, Bmore, Baile Funk, Electro, House, Kuduro, Hip hop y todo lo que caía en mis manos sintético y con Groove.

Sea como sea, has sido elegido varias veces mejor DJ nacional por Rockdelux y mejor artista aragonés en la categoría de dj. ¿Cómo has recibido ese tipo de reconocimiento a lo largo de todos estos años? ¿Crees que estos premios se han visto revertidos de algún modo notable en tu carrera profesional?

La verdad es que han sido muchas veces y lo agradezco porque es un halago de personas a las que admiro como artistas o periodistas. Otra cosa es que me resulte violento, ya que mucha gente lo toma como algo categórico y eso no mola. Desde luego, yo soy el primero que no me considero el mejor dj ya que hay tantos factores para determinar esto que se podría nombrar a un montón de compañeros y todos tendrían razones irrefutables para serlo cada año. A mí lo que de verdad me gusta y me llena de orgullo es cuando alguien se acerca a ti y te dice que para él eres el mejor dj, eso sí es mesurable y si te lo puedes creer. En cuanto a lo que revierten estos premios… Creo que mucho menos de lo que se pueda creer. De hecho, las actuaciones que salen en las que el motivo único de contratación es esto, suelen ser las más raras e incómodas.

Tu siempre has sido unos de esos DJ puros, de esencia digamos. ¿Nunca te has planteado producir tu propia música?¿Lo has intentado alguna vez?¿Tienes alguna producción por ahí?

Hacer música es algo que todo el mundo te aconseja como paso a seguir, pero da mucho vértigo. Y más cuando no tienes formación musical ni tocas ningún instrumento.

Respeto profundamente a los músicos, pues sin ellos nosotros no existiríamos, y creo que no estoy preparado para ofrecer algo que tenga la calidad que les exijo a los demás. En un recopilatorio de artistas electrónicos aragoneses que se llamaba “Aragón territorio electrónico” tengo un track que grabé como The Black Sheepproject, para el que conté con el buen hacer de Flappi, de John Landis Fans. Hace muchos años que no lo escucho, pero era una suerte de techno hipnótico con su melodía melancólica/épica y sus breaks.

¿Y qué me dices de tu proyección internacional? Con toda tu impresionante trayectoria a tus espaldas, ¿cómo va tu carrera internacional? ¿Sales a pinchar fuera de España?

Hoy en día y salvo honrosas excepciones hay que ser productor si quieres entrar en el circuito internacional, y muchas veces en el nacional. La mayoría de mis actuaciones fuera de España fueron gracias a Lo Fi Funk, el sello que monté junto a mi amigo Hybakusha y que quedó en stand by hace unos años. Volver a actuar en otros países sería genial pero es realmente complicado.

De la gira conjunta por España que hiciste con el dj catalán Zero, uno de los más veteranos de la escena, y que arrancó en el festival Sonar del pasado 2016, ¿qué recuerdos tienes de la misma y qué balance haces?

De la gira me quedo con todo: las conversaciones, las risas, los restaurantes, viajar acompañado, no parar de preguntar “¡¡¿¿qué es esto??!!”, las llamadas para ir perfilando como orientar cada sesión, descubrir que contra todo pronóstico el pieza del dúo es él…. Aún nos queda alguna fecha importante y espero continuar haciendo sesiones con Raúl porque nos hemos divertido mucho y hemos alcanzado una gran conexión en cabina.

¿Cómo ves la escena electrónica nacional? Tanto por lo que respecta a la producción como al clubbing más puro y duro. Productores, sellos, radio, prensa, clubs, djs…

En los últimos años no paran de surgir nuevos proyectos, sellos y dj’s que abarcan todo el espectro de la música electrónica y eso es ilusionante. Muchos de ellos destacan a nivel internacional pero aquí continuamos mirando hacia fuera en busca de la calidad y solo nos mueven de casa los artistas foráneos. La prensa especializada cada vez se interesa más por los nuestros pero estamos a años luz de países como el Reino Unido.

¿En qué club te gustaría pinchar donde todavía no lo hayas hecho?

Un club del que he oído maravillas y que me encantaría catar es Lanna Club en Gijón, además visitar Asturias es una excusa perfecta para pegarse un homenaje gastronómico.

¿Y con qué DJ te gustaría pinchar que no lo hayas hecho todavía?

Posiblemente el que más ilusión me haría sería Andrew Weatherall pero otro con el que me encantaría coincidir e incluso plantear un b2b es Hugo Capablanca, estoy seguro de que sería algo especial.


Más información:

Chelis: Facebook

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