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BNJMN

BNJMN

Publicada el 05 Diciembre 2018 por Bruno Garca
Que un productor británico decida abandonar su tierra, su gente, para contagiarse de una ciudad tan potente como Berlín, hace unos años resultaría un suceso ‘extraño’, ahora ya no. Es el caso de Ben Thomas, mucho más conocido por su apodo BNJMN, con el cual acaba de ‘sacudirse las telarañas’ del cuerpo en formato álbum. Lo hace con Hypnagogia (Delsin, 2018) tras siete años de silencio engañoso –sí que ha publicado EPs en esta misma discográfica, además de Tresor, Brack o Tiercel- y aquellos LPs en 2011 para Rush Hour (Black Square y Plastic World). Que me parta un rayo en dos si esta no ha sido de las charlas más amenas y honestas que he tenido con un tío tan talentoso en este 2018. Porque si, la integridad como persona no tiene por qué estar reñida con el éxito y el oficio de facturar muy buen techno que comparte mesa y mantel con retales cinemáticos, expansivos y dinámicos; firmar con grandes sellos; no parar de componer a otro nivel como es licenciar para televisión, radio, etc. Con los años he descubierto también en él uno de los DJs más interesantes de la actual escena, y en esto mucho ha tenido que ver esa vida berlinesa. Que nos lo cuente mejor él…

Lo primero ¿nos retrotraes un poco y nos cuentas como te empezaste a educar como músico? Si no ando mal informado, antes de meterte de lleno en la electrónica y, siendo encima un crío, le diste primero a la guitarra…

Yo empecé a tocar la guitarra con tan solo 5 o 6 años, de hecho ésta siempre fue mi mayor pasión. Viví en una constante obsesión por procurar mejorar día tras día. No tenía otra cosa en mi cabeza que, como mínimo intentar ser igual de bueno que aquellos artistas a los que admiraba. Lo cierto es que realmente no llegaba a componer mi propia música, la obstinación la volcaba más bien en hacer todo lo posible para avanzar en improvisación y técnica. Estaba enamorado del sonido de la guitarra en sí. Me pasé una gran parte de mi vida comprando y vendiendo pedaleras, amplificadores… cualquier cacharro que me ayudase a obtener nuevas formas y diferentes matices con la guitarra como instrumento principal. Creo que este mismo objetivo continuó cuando comencé a trastear con música electrónica. Estuve en una escuela de música a los 17 años y aquello, pues que os puedo contar, pues que me daba bajón a la hora de tocar… Se dio el caso que al final pasaba la mayor parte del tiempo en mi habitación haciendo eso mismo, música electrónica. Así, hasta que con el tiempo canalicé toda mi energía hacia ella.

¿Cuándo fue exactamente que empezaste a creer verdaderamente en el potencial como músico de BNJMN? Tanto, que por fin llegaste a pensar que te podrías ganar la vida haciendo música.

Eso fue probablemente nada más publicarse mi primer álbum con Rush Hour. Después de ocurrir eso comencé a recibir propuestas de agentes, promotores, mucha gente que quería contratarme para tocar. Antes de ese momento no tenía ni idea de que alguien estaría interesado en pagarme dinero por actuar, aquello fue un momento muy cojonudo. Aunque he de reconocerlo, estaba muy nervioso solo pensando en cómo serían mis primeros shows. Desde que era un chaval quería hacer de la música mi profesión, eso sin haberme planteado jamás un plan B en el caso que todo se fuese al garete y no funcionase. Yo siempre creí que sería posible, sin importar lo que otras personas me dijeran achacándome que no era un tipo realista.

Posees también otros seudónimos artísticos como Singing Statues o Jackhigh ¿cuándo empezaste a dejarlos aparcados para centrarte de lleno en BNJMN? ¿Abandonados del todo, o aún sigues acudiendo a ellos para expresar otra versión de ti?

Jackhigh fue precisamente el primer proyecto que ideé nada más ponerme a crear música con el ordenador. La escena de sonidos ‘beat’ de Los Ángeles fue la que me inspiró. Llegué incluso a hacer una colaboración con Teebs de la cual aún me siento orgulloso. Con el otro seudónimo, Singing Statues, aún continúo haciendo música. Pero en este caso mucho más basada en las particularidades de la guitarra, y utilizando vocales ocasionalmente. Sin embargo, la mayor parte de esa música va a editoriales en lugar de ser publicarla por sellos, generalmente se está utilizando bastante como música de fondo en televisión, radio y licencias de sincronización. Me divierte también esta otra vertiente, y es que además necesito volcarme con otras historias, no quiero centrarme al 100% en el universo BNJMN. Aunque siendo sincero, en estos días estoy muy metido en hacer música como BNJMN, son muchas las ideas nuevas que tengo en la cabeza, aún resta mucha música por venir.

 

Estábamos deseando tener otra vez en nuestras manos (y oídos, por supuesto) un nuevo LP tuyo. Se acabó la espera, pues acabas de publicar Hypnagogia, esta vez en Delsin ¿Qué ha sucedido de especial para ser ahora el momento idóneo y no antes? ¿Todo bien con Rush Hour?

Ya he perdido la cuenta de cuantísimas veces he intentado preparar este álbum. En realidad álbumes. Y, de hecho, hubo uno terminado que se suponía se lanzaría en 2013 por Rush Hour. Ya estaba incluso masterizado, vamos, todo más que listo para salir a la calle. El caso es que el A&R de Rush Hour con el que siempre trabajé se marchó, y ‘supongo’ que el nuevo tipo que cogió los mandos no estaba tan interesado en él, así que nunca salió. Cayó en el ostracismo. Desde entonces he vuelto a componer varios álbumes, pero ninguno ha alcanzado las etapas finales de ser firmado en una discográfica. Dicho esto, este álbum sería en realidad la culminación de muchos intentos previos para sacar por fin un disco en condiciones. Haciendo números, en los últimos 3 o 4 años habré producido como unos 50 temas nuevos que, gracias a los chicos de Delsin quienes han sido decisivos a la hora de descartar y darle forma, han derivado en un señor LP de tan solo 10 cortes.

Personalmente, me encantó la paleta de sonidos desplegada en Hypnagogia. Sé que es a veces difícil de explicar, pero nos encantaría saber sobre el proceso de creación, la metodología al componer y como lidiaste para mezclar las canciones de este estupendo álbum.

El disco entero fue creado a lo largo de un año y medio, y en tres estudios distintos de Berlín. Tenía claro que esta vez sí que se convertiría en un álbum tarde o temprano, pero al mismo tiempo no tenía un objetivo real en mente al instante de ir creando pistas. Y como ya dije, con la ayuda y el asesoramiento de Delsin, lo convertimos luego en algo cohesivo, pero eso fue después de haber creado un buen puñado de canciones. Yo acostumbro a ser muy espontáneo a la hora de ponerme a componer cosas. Me gusta ir improvisando todo, a la vez que me voy dando cuenta de adonde quiero llegar. Nunca me paro de brazos cruzados con la mano en la barbilla a pensar para luego sentarme a trabajar en una idea pre-concebida. Me guía la naturalidad. El ir aprendiendo a la vez que creando. A la hora de mezclar estos nuevos temas, una de las principales cosas que me inspiró mucho al trabajar en ellos fue la compra de una muy buena interfaz de audio (Prism Sound Lyra II) que cambió totalmente mi forma de currar en el estudio y la forma en que podía moldear mi propio sonido. Ha sido una gran adquisición. Me ha puesto las pilas. Hay otras piezas de mi equipo que también son claves para el proceso de creación musical: Ableton, Waldorf XT, 808 clone, 606, Eventide H9 y un Thermionic Culture Vulture, un increíble rack a válvulas.

Entonces, ¿invitarías a que más de un productor de los que leen ahora mismo esta entrevista se sacudiese los complejos, olvidase por momentos la matemática, meticulosidad y los patrones perfectos para atreverse más con la espontaneidad?

Así me lo parece a mí, ‘espontaneidad’ es definitivamente la palabra ideal. Como ya he comentado antes, cada vez que me meto a trabajar un track el proceso es para mí como ir aprendiendo nuevos aspectos de mi propio sonido. Hay días en los que me encierro en el estudio y la cosa no fluye. Pero sin embargo es más que posible que algo, por mínimo que sea, surgido en esa sesión me sirva luego para ser añadido en el siguiente tema que me curre. Evoluciono y aprendo con cada nuevo paso que doy, por muy en falso que este resulte ser al principio.

¿Aún contento utilizando software (fx, sintes VST), y más concretamente un secuenciador como Cubase, o por lo que intuyo Ableton se lo comió con papas? ¿Nos chivas alguna pieza virtual que te convenza particularmente para ese sonido sci-fi que destilas en tu música?

Ahora estoy eso, trabajando exclusivamente con Ableton. En mi caso tiendo a usar sonidos que no van en paquetes, la mayoría provienen, por decirlo de algún modo, de fuera del ordenador. Y si, uso algunos VSTs de efectos, también para compresión y ecualización, pero la verdad es que ahora mismo no tiro mucho de sintetizadores virtuales. No me importa deciros que la mayoría de los sintes que aparecen en mi sonido actual provienen del Waldorf XT, así como los sonidos monofónicos secuenciados que proceden de un Make Noise 0-Coast. Me tomó un tiempo pasar de usar software a hardware, pero ahora disfruto mucho más con el mero proceso de usar algo que no está ahí dentro de la computadora para crear la mayoría de los sonidos.

¿Hasta qué punto tus particularidades como ser humano o las situaciones de tu vida diaria pueden verse reflejadas en la música que compones? ¿Es entrando en el ‘modo ermitaño’ cuando BNJMN se siente mejor?

Un si como una casa de grande, cuando creo música, necesito estar completamente desconectado de lo que sucede en el mundo exterior. Me acabo de mudar a un estudio que es muy silencioso, apenas me entra algún ruido desde el exterior, lo cual lo convierte en el espacio perfecto para mí. Me niego rotundamente a cualquier distracción de fuera que se interponga en mi camino. Creo que esto explicaría un poco mejor por qué casi nunca he colaborado con otros artistas. Y las que hice, fueron siempre on-line. En general soy una persona bastante extrovertida, me encanta salir con los amigos y que tengamos conversaciones chulas. Constructivas y que me estimulen. Pero me transformo una vez que me meto en el estudio de grabación. Me convierto radicalmente en un ser de lo más introvertido. Esto me hace sentir a veces un poco esquizofrénico, y trato de mantener un equilibrio entre el tiempo de estudio y mi vida social. Es crucial.

Por cierto, y esta pregunta es a colación del título del nuevo disco, ¿estás interesado en algún tipo de ciencia? ¿Psicología por ejemplo? ¿Algún estudio relacionado con ella?

Bueno, no la ciencia por sí misma, pero si que estoy muy interesado en la conciencia y en los diferentes estados de ánimo. Exactamente lo mismo que ocurre con mi música, siempre trato de evolucionar como persona, y sobretodo aprender de los errores del pasado. Aunque soy de los que realmente no creen en los errores, tan solo trato de convertirme en una mejor persona, o al menos en una más consciente de sí misma. A veces profundizo bastante en cosas como la espiritualidad, la filosofía y la meditación. Me gusta reflexionar sobre cosas como el espacio y la posibilidad de vida extraterrestre.

¿Has oído alguna vez hablar del "efecto Tetris"? ¿Cómo te las arreglas para combatir las noches de insomnio, especialmente cuando estás en un momento muy creativo y, por supuesto, cuando estás de gira?

Después de buscar en Google de que va esto que dices del “efecto Tetris” debo decir que definitivamente puedo relacionarme con él. A veces estoy tan absorto en la música que ella es todo en lo que puedo pensar y, a menudo, tengo infinidad de sueños al respecto. Yo acostumbro a trabajar principalmente durante el día, me gusta tomármelo como si fuese un trabajo normal, pero a menudo llego a casa y aún me embebo a trabajar en la música hasta alcanzar altas horas de la madrugada. Soy un tipo al que le gusta dormir, igual demasiado, así que a decir verdad no sufro mucho de noches enteras de insomnio. En cuanto a las horas en las que debo actuar, siempre he encontrado extraño tener que hacerlo muy tarde. A veces en Berlín, por ejemplo, tienes un horario establecido que puede ser las 7 de la mañana y luego te toca estar tocando durante 4 horas. Vale que de algún modo me he ido acostumbrando a esto, es solo cuestión de acomodar tu mente en el sitio y momento correcto. Ir al aeropuerto al día siguiente después de muy pocas horas de sueño puede resultar algo muy difícil de llevar a veces, pero debo de entender que es parte del trabajo.

Un chico británico que solía vivir junto al mar en la costa sur de Inglaterra, pero que ahora vive en una urbe como Berlín: ¿cómo te ha ayudado la ciudad a desarrollar tu faceta como DJ? ¿Y cómo persona?

Echo de menos el mar, pero por otra parte un sitio como Berlín me ofrece infinidad de cosas. Me ha ayudado indiscutiblemente a formarme como DJ. En este sentido son muy constructivos los sets largos que se suelen hacer por aquí, algo que no pasa en otros sitios del mundo. Y aunque no te lo creas, opino que Berlín es muy relajante, sobre todo si la comparamos con otras ciudades. Viví en Londres durante un año y aquello me provocó muchísima ansiedad. Berlín es un lugar mucho más juicioso. De hecho he oído a algunas personas quejarse de que es demasiado relajada y que la gente aquí no necesita trabajar tan duro como en otras partes. Para mí y para muchos de mis amigos no es así, yo soy de los que voy al estudio a diario para seguir intentando evolucionar como persona y como artista.

¿Recuerdas la primera vez que actuaste en Berghain? ¿La última? ¿Cuáles son tus sensaciones cada vez que pinchas o visitas el/un club berlinés para disfrutar de la música, el ambiente, y su público?

He tocado dos veces en el Berghain, para ser exactos en el Panorama Bar. La última vez fue en 2012. Desde ese año no he vuelto a actuar en el club. Sin embargo sí que me gusta ir allí para ver a otros amigos y compañeros de profesión pinchar. Mis afiliaciones sí que se han mantenido mucho más constantes actuando en clubes como Tresor, about:Blank, Griessmuhle y otros lugares que ahora mismo no recuerdo de sopetón, perdóname. Es una suerte que coexistan varios. Me gusta no estar atado a un club en particular, por lo que además puedo vivir muchas experiencias distintas como DJ.

Si tuvieses la oportunidad de escapar durante un tiempo a algún lugar de la tierra, o fuera de este planeta, ¿dónde te gustaría más?

Si alguna vez tuviese la oportunidad de dejar el planeta o incluso verlo desde una perspectiva externa, lo haría de cabeza. Todo se andará, creo que a la mayoría de nosotros, de todos los que están leyendo estas líneas, será posible viajar al espacio durante esta misma vida. Eso no quiere decir que no quiera explorar primero más por ‘aquí abajo’, por el planeta Tierra. Estuve en Asia a principios de este año y esa visita causó un profundo efecto en mí. Hay que volver.

Poniendo el broche a esto ¿Ya estás preparando un Live Set para presentar ‘Hypnagogia on Tour’? ¿Algún plan para visitar de nuevo y pronto España?

Me gustaría muchísimo volver a España, y además, eso, muy pronto. Toqué el año pasado y lo pasé muy bien. Lo ideal sería haciendo ese directo que dices, pero tendría que ser si o si en el momento y lugar correctos, necesito presentar toda mi nueva música de la mejor manera posible.


Más información:

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