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Bedouin

Bedouin

Publicada el 14 Noviembre 2018 por Bruno Garca
La pareja de productores errantes formada por el jordano Tamer Malki y el egipcio Rami Abou-Sabe –artísticamente Bedouin- se está forjando una carrera brillante a base de mucha sensibilidad y pundonor en la pista de baile. Son de los que aun residiendo desde hace tiempo en tierras norteamericanas (Nueva York, Boston) jamás reniegan de sus raíces de Oriente Medio. Ritmos electrónicos y 4/4 mágicos donde la instrumentación real cuenta. Y mucho, como dentro de un rato nos desvelarán. Cara al público no llevan demasiado –en 2017 se alzaron en Mixmag con el #1 como artistas que han irrumpido con más fuerza- sin embargo se lo están tomando muy en serio y ya han publicado en sellos como Kindisch, Supernature y Crosstown Rebels. Es precisamente en la santa casa de Damian Lazarus donde acaban de lanzar Wastelands, un EP de dos cortes que define a la perfección la búsqueda y el sonido humano y evocador de estos chicos. Hablamos un poco de todo esto, que también de su reciente incursión con Saga en enclaves tan importantes para ese tipo de sonidos como Ibiza o Tulum.

Seguro que nuestros lectores quieren saber un poco más de cómo llegasteis a consolidaros como Bedouin. Imagino además que el nombre artístico no surgió de tirar al aire una moneda… Cero inventos siendo uno de vosotros de Jordania y el otro de Egipto ¿vamos bien?

Antes de que nuestro historial artístico naciese, los dos éramos simple y llanamente amigos. De esos que salen de fiesta y van a eventos juntos; bueno, y con otros muchos amigos en común. Fue durante aquel tiempo que nos dimos cuenta que compartíamos un gusto muy similar por la música. No tuvieron que pasar siglos para comenzar a encerrarnos horas, luego días, finalmente semanas en un estudio de grabación. Coincidimos que “Bedouin” (beduino) era un nombre bastante apropiado para representarnos; los dos somos de Oriente Medio. Además, la región situada entre Egipto y Jordania está mayormente habitada por beduinos… Nos identificamos bastante con esa manera de subsistencia que las tribus nómadas llevan a cabo. Era, y es para colmo, el nuevo estilo de vida al que estábamos a punto de embarcarnos.

¿Fue laborioso desde un principio dar con esa tecla donde vuestras raíces y gustos musicales casaran perfectamente con las del otro, o todo lo contrario? Tengo entendido que tú por ejemplo –Tamer- eres un fan incondicional de Pink Floyd…

Bueno, combinar nuestras sonoridades fue algo sencillo. Apenas nos costó esfuerzos. Cada día de ‘prisión’ en el estudio era como una especie de Jam Session donde los dos nos divertíamos improvisando y tocando varios sonidos al mismo tiempo. Y como suelen decir, “el cielo fue nuestro único límite”. Lo dejamos circular… sin una meta fija. Los dos amamos la música con toda nuestra alma, cualquier tipo de influencia externa no nos presiona o contamina, tan solo la música en sí. Es sumamente importante aprender a pensar por ti mismo como músico. Si no presientes, no posees la sensación de que tienes algo que ofrecer al mundo en cuanto a música se refiere, es que probablemente no lo tengas. Mejor no forzar.

Actualmente os tenemos a los dos residiendo y con el estudio montado en el distrito neoyorquino de Brooklyn ¿Cómo llegáis a percibir las vibraciones y la vida cotidiana de vuestra tierra natal estando inmersos en el corazón de una de las ciudades más cosmopolitas del planeta? Porque me apuesto lo que sea a que ni de coña repudiáis de vuestras raíces.

Así es, y como bien apuntas ahora mismo estamos residiendo en el barrio de Brooklyn. Aquí solemos tener nuestra vida y base de operaciones durante todo el invierno. Cualquier noticia y contacto que tenemos con lo que verdaderamente ocurre en Oriente Medio es a través de nuestras familias. Poder encontrarnos luego en carne y hueso con ellos es algo siempre hermoso. Las vacaciones y en definitiva cualquier oportunidad de visitar a nuestros seres queridos se convierte en lo más valioso de nuestro patrimonio. Y por qué no soltarlo, eso y que también damos la vida por ¡un buen desayuno árabe de vez en cuando!

Oh New York, New York’… Del tiempo que lleváis creciendo en los Estados Unidos, es Nueva York la ciudad que más os ha inspirado. De otro modo, ¿la que más os ha dado a nivel de experiencia de club; musical y artísticamente?

(Rami)

Yo crecí concretamente aquí, en Nueva Jersey, así que tan pronto tuve la edad suficiente para poder viajar solo en el tren, solía escaparme con bastante frecuencia a Manhattan. Recuerdo aquella especie de ‘hora-joven’ en el Limelight cuando no parecía importar que todos éramos meros adolescentes. Teníamos cualquier cosa a nuestro alcance. Todo. En fin, que tuve la suerte de gozar los últimos años de la historia neoyorquina más auténtica, unas vivencias geniales antes de la alcaldía de Giuliani. Cuando Nueva York era otro mundo. Por aquel entonces, había de todo excepto escasez de entusiasmo.

(Tamer)

Donde yo crecí no había apenas escena musical. Fueron mis primeras visitas a la ciudad de Londres las que verdaderamente cambiaron mi percepción del mundo y las que comenzaron a abrir mi mente hacia nuevos horizontes musicales. Así es como empezó todo para mí. Luego, mudarme a Boston fue, también, todo un acierto. Aquello sucedió en mi adolescencia temprana, lo considero mi verdadero primer viaje musical. Procuré aprender y absorber toda música que me rodeaba. Mi propio sonido comenzó a tomar forma de verdad. Aproveché para experimentar tanto cuanto pude. Me atreví inclusive a organizar eventos. Trabajé duro para cimentar una pequeña comunidad musical plagada de amigos y verdaderos amantes de la música. Pasado aquello, tocó aventurarse en Nueva York. El resto, es una historia aún por ser explorada.

Vuestro primer lanzamiento en formato EP fue en 2014. El titulado Mirage en Supernature ¿aún recordáis con anhelo y como si fuese ayer aquel desvirgue, o por lo contrario con tanto trajín ahora os habéis olvidado un poco?

Ese primer lanzamiento sigue significando mucho para nosotros. Es muy especial. Toda nuestra música está predestinada a ser una cápsula del tiempo. La mera idea de que nuestro trabajo pueda ser disfrutado dentro de millones de años es un germen magnífico que nos impulsa a no querer parar de crear ¡jamás! Nos inspira pasión... Nuestras vidas han cambiado mucho, nuestra mayor responsabilidad ahora mismo es la de componer e imaginar. No hay nada más en lo que tengamos que pensar y eso es algo hermoso para nosotros. Un sueño hecho realidad. Para ambos, la música ha tenido un gran impacto desde la infancia. 2013 es el año en que lo nuestro como Bedouin comenzó a consolidarse. Eso que los dos llevábamos ya bastantes años haciendo música.

Volviendo al presente. Vuestro nuevo lanzamiento ha visto la luz gracias a Crosstown Rebels. Debe haber significado todo un reto volver a firmar con ellos tras ese bombazo que supuso el año pasado Set the Controls for the Heart of the Sun (donde se incluye remix de Guy Gerber).

Ya predijimos los dos, y eso nada más arrancar a trabajar en este nuevo EP, que nos llevaría un poco más de lo normal hacernos con las riendas. En esta ocasión las melodías son más sofisticadas, quizás por eso no tan sencillas de recordar. El caso es que las emociones sí que se propagan con mucha fibra. Al menos eso pensamos nosotros ¿A quién pertenece este universo donde no hay salida? Desde que nacimos nos hemos visto atrapados aquí, en la Tierra… por decirlo de algún modo. Nadie nos ha preguntado si ese era nuestro deseo. No os queremos volver locos, ni mucho menos, pero en este concepto tan poderoso que acabamos de soltar es donde recae la inspiración que vaga por cada surco del EP.

Para tal ocasión, el músico de estudio Guilhem Desq os ha grabado la zanfona ¿verdad? ¿Qué supone para vosotros tener la oportunidad de compartir ideas y finalmente registrar vuestros temas con otros músicos / instrumentistas?

Toda nuestra música se basa en la instrumentación. Siempre prestamos una atención especial a los instrumentos que utilizamos. En ese primer EP del que hablábamos hace un par de minutos, usamos una Lap Steel, guitarra que se toca con una pieza de metal. La hicimos sonar en el corte titulado Indecision. En aquella ocasión la tocamos nosotros mismos. Luego, en la pista Wrong Take utilizamos un bajo tocado a la mitad de un semitono (muy usado en géneros como el blues). Los instrumentos tocados en vivo son normalmente, para nosotros, el alma de cada canción. Y luego claro está, las voces. Percibimos que cada composición debe tener un rasgo particular que la delinee. Es la esencia misma de un instrumento real o de una voz que se va presentando con sigilo y delicadeza, la que puede y debe lograr narrar la historia que encierra dicha canción. Pasamos varios días en Egipto grabando precisamente a beduinos que aún habitan en el desierto. Tener la oportunidad de colaborar con músicos impresionantes de cualquier rincón del mundo es probablemente una de las partes más interesantes de este trabajo.

Por otro lado, algo que personalmente me ha maravillado siempre: la presencia de capas de sintetizador ¿trabajáis con ellos del mismo modo que con un ‘instrumento más orgánico’? ¿Algún consejillo generoso para los que nos flipamos mucho manipulándolos?

Necesitamos educar los oídos ya que aquello que a nosotros nos puede sonar bien a priori, es más que posible que no suene realmente tan bien. En general, con los sintetizadores, y sin importar demasiado qué sintetizador estés usando, incluso si es virtual o analógico... lo que importa es la habilidad de cada uno para manipularlo. Deberemos en este caso comprender la naturaleza del mismo y como lograr desmontarlo sin abusar de los osciladores. Tal vez aprovechando una onda sinusoidal con la que todos estamos familiarizados. Arranquemos de ahí. Luego podríamos ir añadiendo poco a poco modulación, sin pasarnos, sin brusquedades, así sucesivamente hasta que el colchón sintético nos resulte verdaderamente apropiado e interesante.

Se podría decir que, a nivel actuaciones sobre todo, el 2017 fue un año esencial. Una publicación hermana tan respetada como Mixmag os alzó en el primer puesto de artistas revelación, coronasteis también vuestra primera temporada con Saga en Ibiza… Ahora que la Isla Blanca “paró máquinas” hasta el año que viene ¿cuándo os veremos por España? ¿Pronto quizás?

Desafortunadamente, y es que debemos cumplir con las reglas pactadas, no podremos regresar a Europa hasta el próximo año. Por esta razón legal no está claro en este preciso momento, y por desgracia, cuando será exactamente nuestro próximo evento en España. Sin embargo, estamos súper contentos de haber traído Saga a Nueva York. Que también a Tulum, donde nos mostramos en Day Zero, sin duda alguna uno de los eventos más increíbles en los que hemos tocado. Tenéis que ir.

Por cierto, ¿tiene Bedouin alguna rutina en particular antes de salir a darlo todo en una nueva actuación?

Algo que solemos hacer siempre es procurar por todos los medios salvaguardar nuestros oídos de un volumen excesivo. Por lo que acostumbramos llegar al lugar donde actuamos como una media hora antes de subir a la cabina. Antes, no. Aparte de eso, también pasamos mucho tiempo en el hotel familiarizándonos con toda la nueva música que llevamos para cada ocasión.


Más información:

Bedouin: Facebook | Soundcloud | Twitter

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