Shlømo

Shlømo

Publicada el 07 Diciembre 2017 por Javi López
Shaun Baron-Carvais aka Shlømo ha necesitado menos de un lustro para erigirse como uno de los principales líderes de la nueva escena techno francesa. Y lo ha conseguido gracias a sus múltiples facetas. Como productor se ha desmarcado con un sonido distintivo en sellos como Delsin, Singular Records o Arts Collective, además de fundar su propia etiqueta Taapion. Como DJ ha actuado en templos como Berghain, ha girado por todo el mundo, y es DJ residente del club parisino Concrete. Ahora, además, está actuando en directo armado con sus máquinas. Hoy mismo lo puedes ver en la fiesta HEX en Razzmatazz.

Tu nombre está sonando con fuerza en la escena techno en las últimas temporadas gracias a lanzamientos en sellos como Delsin, Arts o tu propia marca: Taapion. Pero me gustaría saber qué pasó antes ¿Cuáles son tus raíces musicales?

Cuando era adolescente estaba metido en el hip hop. Mi primer contacto con la electrónica fue a los 17 años, cuando descubrí la música de Boards Of Canada, Aphex Twin y todo el universo de Warp Records. El techno vino después, allá por el año 2012, y ahora me siento muy cercano a los preceptos de la escena techno de UK. Actualmente mi mayor inspiración es el trabajo de artistas como Sandwell District, Luke Slater o Inigo Kennedy.

Boards Of Canada fueron los culpables de que empezaras a producir electrónica.

Sí, mi pasión por la producción nació a partir de escuchar a los Boards of Canada. Comencé a comprar un montón de sintetizadores vintage en eBay a medias con mi mejor amigo, y pasamos muchas horas encerrados en el estudio tocando y haciendo música. Desde entonces me he dado cuenta de que la música, más que una pasión, es una adicción para mí. No hay ni un sólo día en el que no intente producir algo. Lo de pinchar vino más tarde, allá por el 2011, y también se ha convertido en una obsesión.

Una obsesión que nació en casa de tus padres.

Mis padres son grandes fanáticos de la música en general. Escuchan rock, jazz, bossa nova y música clásica. Desde pequeño tuve la mente muy abierta a todo tipo de géneros. Cuando era niño recuerdo sobre todo escuchar a Michael Jackson, música rap y un montón de bandas sonoras de películas. Era el único niño de mi clase que se interesaba por compartir CDs de música de cine con los demás.

Hablemos de tu trabajo. Llevas muy poco en el mercado editorial, comenzaste a publicar discos en el año 2013, pero en cuatro años has lanzado mucho material. Tu sonido, además, ha ido mutando desde que empezaste.

Como ya te he dicho soy un adicto a la producción y a las máquinas, por eso he podido editar tantos EPs. Durante los últimos años, he ido evolucionando y conociendo mis posibilidades. Lo que he hecho ha sido producir diferente música para sellos distintos. Por ejemplo, en Delsin he mostrado mi lado más deep techno, Arts es para mi sonido más pistero, mientras que mi sello Taapion lo concibo como un lugar en el que tener carta blanca para materializar todo tipo de ideas. Durante este tiempo también he tenido la oportunidad de desarrollar otro lado de mi universo con mi proyecto Shaun Baron-Carvais, el cual me ha permitido volver a mis raíces y a la música de películas.

Ahora parece un buen momento para lanzar tu álbum de debut. ¿Tienes ya pensado cómo será?

Lo editaré en 2018. No sé exactamente cuándo, tengo que estar satisfecho de todo el conjunto... Será algo especial, un trabajo más íntimo, con un sonido entre Shlømo y Shaun Baron-Carvais.

Tus producciones están muy bien balanceadas. Suenas poderoso, pero también profundo e intimista. ¿Cuáles son tus reglas en el estudio?

Cuando comienzo un tema, la mayoría de las veces trato de definir el groove, la conexión entre el bombo, el bajo y el subgrave. A partir de eso edifico la estructura y el resto de elementos. Cuando produzco una pista más IDM o ambiental, el factor más importante para mí es el estado de ánimo: intentar trasladar la emoción en la música. Estas son mis dos normas básicas, pero lo cierto es que en la electrónica no hay reglas. Es lo que me gusta de la electrónica, es un territorio libre y un proceso de evolución sin fin.

Eres uno de los principales agitadores de la nueva escena techno francesa que tiene las fiestas Possession en el Club Zero y el club Concrete como principales epicentros. ¿Cómo es el ambiente en estas dos nuevas plazas?

Es un orgullo poder participar en la nueva escena de París y contribuir a su evolución. La verdad es que se nota el nuevo pulso techno en la ciudad. Concrete fue el primer club en volver a introducir el sonido techno más puro en sus after-partys dominicales y programar line-ups muy potentes. Para mi siempre es un placer pinchar en el barco, este domingo volveré a actuar allí justo antes de Ben Klock

¿Qué me dices de Possession?

Possession representa la nueva generación de fiestas rave en París. Sus organizadores son gente estupenda y están haciendo un gran trabajo. En sus fiestas recrean el ambiente oscuro de las fiestas de Berlín. Recuerdo un set de cierre que hice para ellos en marzo pasado que fue mítico. Estábamos en un almacén y la policía vino a clausurar la fiesta, pero los organizadores hicieron todo lo posible para mantenerlos alejados. Todo el público se enteró de que la policía estaba fuera y el ambiente de la fiesta se convirtió en algo muy loco y eléctrico. Fue una gran noche.

Hoy actúas en vivo en la fiesta HEX en Razzmatazz. ¿Qué podemos esperar de tu show y qué utilizas para tus directos?

Estoy muy entusiasmado con esta actuación. Es mi primera vez en HEX y el line-up habla por sí solo. Normalmente toco con mi Nord 1 como sintetizador principal, acompañado de mi MS20, una TR8 (no tiene el mejor sonido, pero su flujo de trabajo es perfecto para sesiones en vivo), un Microkorg, Ableton como secuenciador y un montón de complementos. Mi objetivo es bastante simple: atrapar a la audiencia y llevarlos de viaje conmigo.

España tiene mucha tradición en el techno. ¿Cómo percibes nuestra escena desde tu posición?

Estoy muy familiarizado con todos los artistas de Polegroup, la etiqueta Non Series, Involve y, por supuesto, Semántica. De los veteranos respeto y admiro mucho a Óscar Mulero, Exium y sus proyectos en solitario, Svreca, Christian Wunsch y Stoned Baby. Por otro lado también soy muy fan de la nueva generación de productores como mis amigos Regal & NX1 o Kwartz, a quienes invité en mi primera noche como residente en el club georgiano Khidi. También tengo una conexión especial con la antigua etiqueta Rxxistance que acaba de volver a la actividad, el EP Ronaldo es una de las armas secretas de mi maleta.

¿Qué planes tienes con tu sello Taapion?

Acabamos de lanzar un nuevo EP de mi socio del sello AWB con un impresionante remix de nuestro amigo Pris. El próximo será mi primer EP en solitario en 4 años en el sello, con un sonido medio club / medio íntimo. Este EP será una precuela de mi próximo LP. Estamos pensando en abrir el sello a otros artistas, pero de momento no tenemos nada concretado. En cuanto a mis propios proyectos, editaré próximamente en Delsin, en Soma y quizá en algún sello español.

Siempre recuerdo una reflexión que ofrecieron Dadub (productores e ingenieros de mastering) tiempo atrás en una entrevista a este medio sobre el sentido del techno. Decían que el techno es similar a la música vudú, algo así como una música chamánica, que conecta el cuerpo con la mente ¿Qué opinas tú?

Estoy cerca del enfoque de Dadub. Para mi la música de baile es una forma de escapar de la realidad, una oportunidad para evadirse del mundo. El techno también es el vehículo para expresar los sentimientos, estados de ánimos y pensamientos de muchos productores. Desde el otro lado, el público puede interpretar esas emociones de manera libre. Y bailar, también, con total libertad. Esa es la magia de esta música.


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