Octave One

Octave One

Publicada el 23 Octubre 2017 por Bruno Garca - foto de Marie Staggat
Vamos a ver. Octave One llevan encestando canastas desde que MC Hammer aún podía dar saltitos sin echar el puchero por la boca. Esto es, finales de los ochenta, comienzos de los noventa. Dentro de un rato los amigos Lenny y Lawrence nos lo recordarán, así no nos olvidamos. El caso es que no todos los días puede acercarse uno a estos dos reyes del mambo electrónico nacidos y crecidos en esa urbe bendecida por la música como es Detroit. Ellos, causantes de hacernos bailar con clasicotes como A World Divided, I Believe, Burujha o por supuesto Blackwater, publicado en el 2000 por 430 West –sello creado por ellos mismos- pieza imprescindible en la música de baile de las últimas dos décadas. Un par de curiosidades no faltarán más abajo alrededor de esta joya. Una donde los hermanos demuestran a las mil maravillas su afinidad por el tech-soul de altos vuelos cuya principal fuente de alimento son siempre las máquinas. Quien tuviese todo lo que ellos manejan, aunque ojo, no todo lo que reluce es oro, que hasta los enanos de su circo han crecido alguna vez. Al turrón. Estuvimos con ellos hace unas semanas en Barcelona, y quedó pendiente esta charla que encantado os comparto ahora. Un momento dulce este, ya que tras pasar recientemente por Mondo Disko este sábado les tendremos de nuevo por aquí presentando el nuevo LP Love by Machine en Industrial Copera (Granada).

Parece mentira, pero es totalmente cierto eso que dicen de vuestra pachorra antes de salir a tocar. Yo me moriría del cánguele con tanto cacharro y público delante. A todo esto ¿sigue siendo España uno de vuestros sitios favoritos donde actuar?

A la mayoría de gente le parece raro que, en nuestro caso, y al menos en la mayoría de las veces, nos encontremos siempre muy tranquilos. Calma es lo que se respira minutos antes de salir a tocar. Lo habitual es aislarnos lo más que podamos del evento, de la fiesta en sí. Nos relajamos y alejamos todo lo posible del entorno donde en un rato vamos a subir a darlo todo haciendo lo que amamos, tocar. Todo cambia radicalmente cuando arrancamos, nos volcamos al máximo en cada actuación. Somos como dos locos descarriados que solo quieren dejarse llevar por el groove, por el contacto directo con las máquinas. Desconectamos de cualquier pensamiento que no sea el mero hecho de disfrutar y hacer bailar. Tú que nos has visto, habrás notado que lo único que queremos, nada más terminar son… ¡toallas, agua y aire fresco! Casi siempre en ese mismo orden (risas). Dicho esto, para nosotros es un placer, una pasada, actuar en cualquier sitio de España. Esa actitud de la gente la percibimos, se nota que no vienen a otra cosa que pasar un buen rato, e intuimos que a disfrutar de la vida en general, es magnífico. Las sensaciones son siempre alegres, al mismo tiempo todo es muy emocional, cuanto más te entregas a ellos como artista, ¡ellos te lo devuelven multiplicado por diez!

Por cierto, cuando os vi tocar en el Brunch-In Barcelona noté que tuvisteis algunos contratiempos con el sonido, o al menos con la mezcla de sonido ¿Es mucho más reto siempre tocar al aire libre que en un club o recinto cerrado?

Tocar al aire libre es, aunque divertido como no, un desafío diferente siempre. En los clubes se tiende a escuchar el sonido en un entorno mucho más contrastado, en muchas ocasiones sesudamente estudiado para obtener las mejores prestaciones. Ese sonido suele llegar a ti tal y como el público lo está percibiendo ahí abajo en la pista, eso ayuda mucho a interactuar con ella. Al contrario, cuando tocamos al aire libre como en nuestra última visita a Barcelona, nos vemos obligados a exagerar las compresiones e incluso los efectos, todo esto para obtener la misma sensación que un club. Al aire libre el sonido se tambalea de un lugar a otro, si no tuviésemos monitores es imposible a veces localizarlo. Lo confiamos todo entonces al técnico de sonido, quedamos en sus manos, y el público en la de todos.

No fue complicado percibir aquel día en Barcelona que la mayoría del público asistente rondaba los 20-25 años. Y la pista estaba a rebosar y sin parar de bailar. Incluso se sabían los clásicos ¿Os sorprende ser seguidos, incluso adorados, por unas generaciones tan jóvenes?

Esta pregunta nos divierte, en serio te lo decimos, nos hace mucha gracia porque nuestra base de fans a día de hoy oscila siempre en esas edades, incluso más jóvenes. Ya han sido muchos los promotores que se quedan en shock con esta historia, los datos demográficos de edad de nuestro público. Todos ellos nos lo han terminado comentando alucinados. Siempre acabamos diciendo lo mismo, esto es así, y nos parece perfecto, toda esta gente disfruta verdaderamente con nuestra propuesta musical, con nuestros ritmos, la manera en que nos gusta hacer vibrar. Los llevamos en nuestros corazones, estamos encantados con la multitud que sabe apreciar lo que hacemos, y como lo hacemos.

Es ahora cuando le hincamos el diente a ese Blackwater. Un clásico parido a principio de siglo que es reconocible por todos a las primeras de cambio ¿Os vestisteis de gloria creando este tema no?

Es ‘impepinable’, nosotros vamos a estar eternamente agradecidos a un tema como Blackwater. Es magnífico lo rápido que lo reconocen, mejor aún, como tanta gente se ha encariñado con él. Nos resulta asombroso que una canción grabada originalmente en nuestro pequeño estudio, ni te imaginas lo menudo que era y encima en un sótano, se haya convertido en todo un himno a nivel mundial. Hay una cosa que ahora podemos compartir, y de la que mucha gente aún no se coscó, es que la versión que ahora conocen y aman es más bien un remix creado por nosotros. Cuando produjimos la canción no teníamos muchos recursos, ni de lejos los que ahora, nuestra intención era reunir más instrumentación y localizar unos buenos vocales. Nos las ingeniamos como pudimos y vaya, nada más salir a la calle la primera versión, la diríamos ‘original’, flipamos muchísimo con el ritmo de ventas. Fueron tan buenas que rápidamente nos permitió la posibilidad de obtener financiación extra, y con ella alcanzar un acuerdo de licencia. Lo suficiente para hacer realidad nuestro sueño. Queríamos trabajar con músicos de estudio y vocalistas para completar la grabación. Si no andamos equivocados, Blackwater fue quizás la primera vez en la que una pista de techno estuvo vinculada con la musicalidad de una orquesta en vivo, ¡en este caso la Urban Soul Orchestra!

Sin duda los violines dan un plus de musicalidad y emotividad ¿qué significa para vosotros la música clásica y… cómo recordáis tocando en directo junto a la Tonhalle Orchestra en Zurich?

Esa suele ser una pregunta que habitualmente nos hacemos a nosotros mismos, creemos que la música clásica pasa de seguir modas y de algún modo, siempre está despertando algún tipo de emoción nueva... sea la que sea. Así que la música clásica no siempre es música clásica. Actuar en directo con la Tonhalle Orchestra en Zúrich ¡buah! eso fue lo más, un hito importantísimo para nosotros. No hay nada más excitante que compartir conversaciones con músicos concertistas, charlas donde les explicas como generas música a través de sonidos electrónicos, luego les intentas trasmitir lo que esos sonidos significan para nosotros, mejor aún cuando ellos nos cuentan que han sentido al escucharlos. ¡Verdaderamente inspirador!

 

Ya lleváis un buen puñado de años tanto produciendo como viajando por más de medio mundo para tocar. En todo este tiempo habéis creado más de un hit, no solo Blackwater, pero mi pregunta va más allá, con tanto trajín año tras año ¿esto no os cansa nunca?

Empezamos a crear música allá por finales de los años 80, nos pusimos aún más las pilas a comienzos de los 90. Tienes razón, tanto tiempo ha pasado desde entonces que en el camino hemos logrado bastantes bombas de relojería que logran hacer volar por los aires una pista de baile. Cuando comenzamos en esto, lo hacíamos simple y llanamente por el amor que sentíamos a la intensidad que provoca un buen sonido de sinte, el salvajismo y locura que se podía desatar manipulando una caja de ritmos. Ese romance era tan intenso que lo hacíamos por mero disfrute personal, era sentir que estábamos vivos, éramos nosotros ¿Adivina qué? ¡A día de hoy nos pasa exactamente lo mismo! La pasión es aún tan profunda y el amor tan grande que nunca nos cansamos de hacer esto. Esto no va solo de darle salida a la creatividad, o de ganar dinero, es más bien una parte de nuestro ser ¡de nuestra propia existencia!

Sois hermanos, incluso muchas veces os habéis juntado más (Lorne, Lynell. Lance), sin ir más lejos los cinco que sois, empezasteis a dar clases de piano juntos ¿qué significa para vosotros la familia?

¡La familia es el verdadero sentido de todo! Damos por hecho que nuestra madre pensó de verdad en nosotros cuando decidió matricularnos a todos a la vez, éramos muy jóvenes, se lo dejó todo por meternos en clases de piano. Aquello no fue bueno únicamente con fines disciplinarios, sino que nos mantuvo muy unidos a todos, a los cinco hermanos. Gracias a la música se consolidó un vínculo que no solo es que perdure a día de hoy, sino que también continúa creciendo. Es cada vez más fuerte y profundo a día que pasa.

Hablemos un poco del último álbum, Love by Machine, que es además en el que basáis principalmente la actual gira y shows que muy pronto viviremos de nuevo en España. Contadnos un poco sobre el concepto del disco. Ya sabéis, algo de chicha rica.

Bien, hemos notado como dispositivos modernos que han sido diseñados para acercarnos, no han hecho sino montar barreras y finalmente separarnos más. La definición de "amigo" ha cambiado, ha pasado de ser un puñado de personas cercanas que nos conocen íntimamente, a cientos o miles de personas de las que realmente no sabemos mucho o nada en absoluto. Decimos cosas en mundos virtuales, que no nos diríamos jamás a la cara en la vida real. Creamos vidas paralelas en lugares electrónicos que son muy diferentes a quienes realmente somos. Love by Machine explora todo este mundo. Gran parte de los temas se compusieron mientras andábamos envueltos en viajes. Son canciones que ya estábamos presentando en nuestros shows y que finalmente fueron grabadas en intensísimas sesiones de estudio. En todo momento quisimos capturar la energía que transmitimos siempre en nuestros directos, así debía ser este nuevo álbum. Todo hay que decirlo, retornamos al método que siempre seguíamos cuando comenzamos a dar nuestros primeros pasos, nuestras primeras grabaciones. Esto es, conectar nuestros equipos directamente a una mesa de mezclas y luego mezclar directamente desde ahí, sin ningún multi-track abierto en un secuenciador de un ordenador o dispositivo de cinta.

 

Os pediría por favor que nos contaseis un poco ahora como os lo soléis montar normalmente a la hora de crear en el estudio de grabación, y luego explotar vuestra música en directo ¿os repartís siempre las mismas tareas?

A la hora de producir no nos gusta trabajar con nada predefinido. No nos van las reglas en ese sentido. Muchas de las cosas de las que somos responsables cuando tocamos en directo, son las mismas de las que cada uno se ocupa en el proceso de producción. Pero ojo, no todas. Así como en los directos Lawrence lidia más con las mezclas, lo mismo ocurre cuando nos encerramos en el estudio. Por otro lado, Lenny es quien se lo monta haciendo arreglos. Todo lo demás va surgiendo sin más gracias a la conexión que ya tenemos, hacer esto juntos es una diversión plena, buscamos siempre la frescura, lo impredecible.

Ponednos los dientes largos ¿qué nos podéis soltar sobre esa nave espacial que lleváis siempre con vosotros y que madre mía, lo pasareis canutas a veces para que quepa todo en el escenario?

La “Nave Nodriza” (Mothership), así es como la llamamos precisamente, es nuestra gran herramienta para expresarnos musicalmente en los escenarios. Cada pieza de engranaje es una parte de un rompecabezas mayor. Llevamos solo hardware porque es como trabajamos y nos lo pasamos mejor. Cada cacharro tiene su propia personalidad, sus propios caprichos. Los matices individuales que posea cada uno ayudan a llevar cada una de nuestras actuaciones a un nivel de expresión diferente al bolo que igual tuvimos el día anterior. Esta “Nave Nodriza” está formada por varias cajas de ritmos, sintetizadores, pedaleras y demás unidades de efectos.

Digo yo que con tanta tecnología a cuestas más de las veces deseadas se habrá escacharrado, bien por las aerolíneas o los propios shows, alguna pieza ¿me equivoco? ¿Sois manitas reparando?

Siempre hay alguna cosa que se estropea y necesita ser reparada. Los aparatos se rompen, tanto en el camino, cuando los transportamos de un sitio a otro, así como cuando los vapuleamos mientras tocamos. Un secreto, solemos llevar con nosotros por duplicado aquellas máquinas vitales en nuestro engranaje. Para curarnos en salud con lo que pueda pasar luego. Estas serían: 2 Akai MPC1000’s, 2 Korg EMX-1’s, 2 Moog Minitaurs, etc. Cuando se nos daña algo, siempre procuramos tenerlo de nuevo en perfecto funcionamiento lo antes posible. Normalmente hacemos las reparaciones cuando regresamos al estudio. Recordamos como si fuese ayer mismo aquel bolo donde un adaptador se apretó tanto contra la toma de corriente eléctrica que acabó rompiéndose. Necesitábamos encarecidamente usarlo, era para una unidad de efecto vital en nuestro show, pero no teníamos entonces las herramientas correctas para repararlo. Nos vimos forzados a usar algunas tiras de madera y algún que otro chicle para sostener los puntos de energía en el lugar exacto y que entonces pudiéramos obtener la corriente necesaria para el espectáculo ¡maldito estrés durante nada menos que 90 minutos ininterrumpidos! Estábamos acojonados pensando que el apaño se desintegraría e íbamos a acabar de golpe y porrazo con todo el sonido, ya que la unidad de efecto era un compresor -Buss Compressor- que actuaba sobre toda la mezcla. Si nos ponemos a hablar de aerolíneas, lo cierto es que pierden nuestro equipo con más frecuencia de la que lo rompen. Más de una vez hemos aterrizado en una ciudad sin ninguna de las cuatro cajas que transportamos con nosotros normalmente. Si no se nos reenvía todo ese ‘equipaje’ a tiempo, tenemos que empezar a correr por toda la ciudad, y entonces comprar o pedir prestado equipo. Y claro, da por hecho que eso no es para nada menos estresante que lo otro.

Leí este pasado verano que algunos DJ de Detroit se reunieron en un museo con el alcalde para discutir sobre esta idea “¿cómo podría la ciudad ayudar más a ‘su techno’, ese que nació en las entrañas de Detroit pero que a día de hoy parece prosperar más en sitios como Berlín”. ¿Sabíais sobre esta iniciativa?

Lo cierto es que apenas sabemos nada sobre el asunto. Apenas paramos últimamente por Detroit. Vivir, menos. Tras un buen montón de años trabajando y viviendo en la ciudad, hemos tomado la decisión de instalarnos en un sitio distinto, que derive al mismo tiempo en una experiencia de hacer las cosas… diferente. Esto que nos comentas suena como una idea muy ambiciosa. Desde luego deseamos que la logren llevar a cabo. Sí que nos consta que tienen en marcha varios proyectos que sin duda alguna lograrían conectar más a la ciudad con el verdadero sonido Detroit Techno.

¿Algún sabio consejo para los clubbers que esta misma noche piensan salir de fiesta?

Perderos todo lo que podáis mientras suena la música, disfrutad del momento, y por supuesto, cuidaos siempre los unos a los otros.

El próximo sábado, 28 de octubre, Octave One estarán en Industrial Copera (Granada)


Más información:

Octave One: Facebook

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