Mount Kimbie

Mount Kimbie

Publicada el 14 Noviembre 2017 por Javi López
El dúo inglés reapareció este año con un single de adelanto (We Go Home Together) con la colaboración de James Blake, que ya anticipaba el nuevo rumbo de la formación. Dom Maker y Kai Campos, en nómina de Warp Records desde 2013, ya comenzaron en su anterior trabajo a abrazar las percusiones e instrumentación en vivo, y es ahora cuando se consolidan como productores y arreglistas. Su nuevo LP, Love What Survives, es un disco de pop y electrónica abierto de miras, en el que coquetean con géneros del pasado (post-punk, electro, pop psicodélico), trabajan con vocalistas de excepción, y derriban nuevas fronteras en su poliédrico sonido. Charlamos vía telefónica con Kai Campos, mitad del dúo, para que nos cuente más detalles sobre esta nueva y excitante versión de Mount Kimbie.

Love What Survives, el tercer LP de vuestra carrera (el segundo editado en Warp Records), suena totalmente diferente a los anteriores. Parecéis una banda: sonáis a post-punk y electro old school en muchos pasajes. ¿Por qué este cambio?

Antes de abordar la producción del disco estuve escribiendo mucho material. Escribí sin una dirección concreta, dejando que la propia música encontrara su camino. La decisión no fue explícita pero fue cogiendo forma con el tiempo y al final concluimos que sería interesante dar un giro a nuestro sonido.

¿No sentisteis vértigo o inseguridad?

Nos encontramos con varios retos. El primero era hacer nuestras varias influencias que hasta ahora no habían estado presentes en la música de Mount Kimbie. El segundo era conseguir no sonar retro, al usar equipos antiguos y rendir tributo a géneros del pasado. Y el tercer fue lidiar con el hecho de no tener el control en todo momento de lo que estábamos haciendo.

Uno de los factores más determinantes de este cambio de rumbo es que vuestros anteriores trabajos estaban basados en la experimentación y el tratamiento de samples con la computadora. Ahora sacáis todo fuera de la pantalla, los nuevos temas están más centrados en la composición con instrumentos.

Sí, absolutamente. Ha sido uno de los puntos más laboriosos, porque no tenemos mucha experiencia trabajando de este modo. Ha habido un proceso de creación y destrucción; y de rehacer partes, hasta que conseguimos encontrar nuestra propia voz. Paradójicamente es nuestro disco más accesible, pero para nosotros ha sido el más experimental en términos de creación, porque en muchos momentos hemos tomado decisiones a ciegas. Es bonito trabajar sin reglas, o derribando las impuestas.

¿Qué historia esconde el disco?

Quizá el mensaje es la libertad. Como músicos hemos intentando hacer algo físico en este LP. Pero encontrar un historia unitaria o un sentido en Mount Kimbie siempre será difícil porque nuestra obra es producto de dos personas, y cada una aporta su visión personal, su interpretación al conjunto. Me gusta pensar que la importancia del disco no es sobre qué trata, si no sobre lo que te hace sentir.

Habéis contado con más vocalistas que nunca: Micachu, King Krule, James Blake… ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?

Son amigos y encajan bien con nuestra música. Con todos ellos lo que hacíamos era quedar para tomar un café, charlábamos y les enseñábamos muestras de temas que podían encajar con su rollo. Nunca les mostrábamos los temas finalizados, para que así pudieran aportar y sugerir sus propias ideas.

Me encanta ver a King Krule en el disco, es uno de los artistas más eclécticos y magnéticos del pop ahora mismo. Tiene una gran voz.

King Krule es fantástico. Siempre trabaja con mucha energía, da el 100% en todo lo que hace. Tiene un gusto musical muy abierto y eso le permite aportar ideas desde muchos ángulos. Es un tipo que lidera muy bien las situaciones en el proceso creativo, y al mismo tiempo es como un alienígena, como venido de otro planeta.

El caso de James Blake es curioso porque tanto él como vosotros comenzasteis vuestras carreras a la par y habéis evolucionado de manera similar. Ambos comenzasteis con el estallido post-dubstep pero ahora vuestros proyectos tienen su propio universo. We Go Home Together, el que fuera primer single, podría aparecer perfectamente en uno de sus discos.

Sí, es verdad. Nos conocemos desde hace muchos años y llevamos compartiendo ideas y experiencias desde el primer día. De hecho, y algo que muchos no saben, es que James Blake hizo algunos conciertos con nosotros como miembro de la banda en nuestros primeros días. Nuestra historia empezó en la misma página.

¿Cómo es ahora vuestro día a día? Dominic se ha mudado a Los Ángeles, pero tú sigues viviendo en Londres.

Siempre nos hemos dado mucho espacio creativo entre nosotros, hemos explorado y creado de forma independiente y luego puesto ideas en común. Así que su mudanza a Los Ángeles no ha sido tan traumática como puede parecer. Para este disco yo me iba un par de semanas a LA o él venía aquí a Londres, nos enseñábamos el material que habíamos hecho y desarrollábamos de forma conjunta las maquetas. Antes más o menos también trabajábamos así, sólo que ahora nos separan un vuelo de 10 horas y veinte minutos en tren.

Es muy curioso, y sintomático de los tiempos en que vivimos, que actualmente en la industria no hay muchos proyectos de dos personas. Ahora la escena electrónica está dominada por los artistas en solitario, supongo que debido a la explosión de los bedroom producers y la accesibilidad a las herramientas creativas. En cambio en los 90s, nacieron y todavía siguen, muchas parejas electrónicas, desde los Chemical Brothers, Daft Punk, Basement Jaxx o Slam por citar algunos…

Mmm… es interesante, y tienes razón. A veces es difícil conectar de manera creativa con otra persona. En nuestro caso sentimos mucha confianza entre nosotros, y el uno llena el espacio del otro. Ahora ese espacio o ese feedback de muchos artistas vienen directamente de las opiniones de la gente en Internet: cuelgan algo y ven si funciona o no según los likes o descargas, pero muchos no experimentan ese intercambio de impresión orgánico con otra persona. Creo que trabajando en pareja puedes llegar a mayores estándares de calidad porque siempre vas a contar con la reprobación del otro.

La semana que vienen actuáis en Barcelona (Razzmatazz, Miércoles 22 de Noviembre) y Madrid (Joy Eslava, Jueves 23 de Noviembre) ¿Qué hay de nuevo en vuestro show?

Actualmente la formación para directos la formamos 4 personas. Es un live en formato banda para presentar los temas del nuevo disco, pero también revisitamos mucho material antiguo. Definitivamente la energía es diferente tocando así, las baterías aporta mucho punch, y también tocamos guitarras y teclados. Ahora hay mucha más tensión en el escenario, en el buen sentido, porque no tenemos tanto control sobre todas las pistas, hay pasajes más abiertos a la improvisación, y es algo muy excitante.

Tengo que acabar preguntándote por el género que os vio nacer. ¿Continúa habiendo una escena post-dubstep en Londres? ¿Sigue vivo, e interesante, el género en la ciudad?

No lo creo, se ha convertido en un micro-género, a nivel sónico ha pasado a ser un estilo facilón, repetitivo, como hecho a partir de plantillas básicas, y no ha progresado mucho. Se podría decir que hemos visto nacer y morir la escena post-dubstep en Londres (risas)

Me encanta como la industria inglesa siempre lidera modas y géneros y luego las entierra hasta nueva orden ¿Hay algo excitante y nuevo en la ciudad que debamos conocer?

¿Vives en Barcelona, verdad? Pues seguro que tienes la misma sensación que yo cuando alguien te pregunta: 'Ey, ¿qué es lo que lo está petando ahora en la ciudad?'. Hay tanta oferta musical y artística que no sabría por donde empezar. Así que: No tengo ni idea. Ayer noche fui a ver a King Krule en directo. Como te he dicho antes, es un tipo extraordinario… Es por eso que está en nuestro disco.


Más información:

Mount Kimbie: Web Oficial

Compartir:

Comentarios

¿Quieres leer otra entrevista?
Busca en nuestro archivo