Joey Negro

Joey Negro

Publicada el 03 Octubre 2017 por Javi López
David Lee aka Joey Negro es una leyenda viva de la música disco. Uno de los DJs y productores ingleses más versátiles y prolíficos desde los 80s. Ha trabajado con multitud de seudónimos (The Sunburst Band o Jakatta de los más conocidos) y en los últimos años ha dado salida a muchísimo material (tanto nuevo como viejo en forma de compilaciones) con su sello ZRecords. Este viernes vuelve al Marula de Madrid en el ciclo 99 y Tú by Carlsberg y será una oportunidad única para verle en su faceta más exploradora: disco, soulful, jazz, house, electro… Un maestro con todas las letras.

Estás viviendo tu tercera juventud como DJ. ¡Estás pinchando mucho!

Sí, estoy en un buen momento, sobre todo porque la música disco es muy popular y la audiencia responde muy bien a mi sonido. Aunque no me vuelvo loco como otros DJs, que pinchan cada dos días. Suelo actuar una o dos veces por semana y el resto del tiempo lo dedico a trabajar en el estudio y a gestionar mi sello.

Últimamente has actuado mucho en Ibiza gracias a Glitterbox, la fiesta disco promovida por Defected, que este año se ha trasladado a Hï Ibiza. ¿Cómo has vivido la temporada?

Ha ido muy bien. Hï es un club muy grande pero la fiesta se ha llenado cada semana. Es genial porque puedo pinchar música que no es habitual escuchar en Ibiza como discos de Gladys Knight, Linda Clifford… A veces puedes escuchar música disco en algún local chill out o en un restaurante, pero no hay ninguna fiesta que ofrezca lo que hace Glitterbox. Lo bueno es que además de viejos clubbers, atrae a mucha gente joven. Si tienes 25 años, toda la música disco es nueva para ti. Quiero decir… Es música que jamás han oído, pero se entregan a ella, porque es realmente muy buena música.

Cuando pienso en Glitterbox, siempre lo asocio a Needin You de David Morales. Es una fiesta que intenta rescatar ese tiempo dorado en el que sonaba mucho house americano y disco-house en la isla. ¿Es momento ya de reivindicar abiertamente esa etapa de los 90s?

Es una buena apreciación. Lo que está claro es que Glitterbox es una fiesta con un ambiente muy sano y alegre. Es una fiesta en la que vas a disfrutar sin pretensiones, todo es muy visual y colorido, hay confeti, euforia… La noche tiene color y no la dominan las drogas. Me alegro de que haya triunfado el concepto. En cuatro años la fiesta ha crecido muchísimo.

Esta semana vuelves a pinchar en el Marula de Madrid ¿Cómo fue el año pasado?

Muy bien, fue una gran fiesta, tuve la oportunidad de pinchar de todo. En este tipo de sesiones puedo permitirme la licencia de seleccionar material más oscuro, discos viejos, jazz, electro… Puedo navegar entre géneros. Marula es un sitio pequeño y muy acogedor, es de la clase de clubs en los que puedes desarrollar un discurso heterogéneo y explorador.

Tienes una larga carrera a tus espaldas. Llevas en activo desde los 80s y eres uno de los DJs y productores más versátiles y eclécticos de la escena disco/house. Pero me gustaría saber cuál fue tu primer experiencia con la música.

Lo primero que recuerdo, quizá tenía 3 o 4 años, es ver Top Of The Pops en la televisión cada semana. Por entonces no teníamos el acceso a la música que tenemos ahora, por eso ver el programa era todo un acontecimiento. También recuerdo que ya entonces mi padre y mi madre ponían mucha música en casa. Cuando me hice más mayor me gustaba el glam rock. Me encantaban bandas como Sweet, Slade o Mott the Hoople. Más adelante a finales de los 70s apareció el disco y comenzó a llamar mi atención, pero mi punto de partida fue el glam rock. Comencé a tocar la guitarra, hice una banda con mi hermano y algunos amigos. Nada serio, no pensaba que podía hacer carrera en la música.

¿Qué pasó después?

En los 80s comencé a trabajar en una tienda de discos… Y realmente fui muy afortunado de tener ese trabajo, porque era el trabajo de mis sueños y me abrió muchas puertas. Pude conocer muchísima música y el funcionamiento del negocio: temas sobre distribución, producción, promoción, el prensado de los discos…Definitivamente me cambió la vida. Antes sólo había tenido trabajos de mierda. Gracias a ese empleo, que me apasionaba, comencé a ser responsable, profesional y aplicar la ética en mi trabajo.


Justo ahora oficias otra compilación, The Best of Disco Spectrum, una referencia que vuelve a demostrar que el revival disco ya no es un revival, sino un fenómeno que sigue cautivando a las nuevas generaciones de clubbers.

La música disco es, por encima de todo, música excepcional. Disco Spectrum fueron tres volúmenes que salieron a principios de la pasada década. El sello BBE quiso rescatar un nuevo volumen compilando los mejores temas de esos tres recopilatorios. No era mi idea inicial, pero finalmente accedí. La vieja música disco se sigue pinchando y eso es genial porque es excelente, pero por otro lado demuestra que no se produce música disco nueva que esté al nivel de la antigua. Abundan los edits, los re-workings y los refritos pero la realidad es que hay muy pocos músicos y bandas dedicadas a hacer nueva música disco.

Estoy de acuerdo, de hecho era una reflexión que quería ponerte encima de la mesa.

Mira… hace poco ojeé un viejo número de Record Mirror, una vieja revista de música de los 70s. Vi la página que informaba sobre los singles que se editaban esa semana en cuestión, y era alucinante la cantidad de buenos discos que podían salir en tan sólo siete días en 1979. En una semana podías escuchar 7 temas que entraban en la categoría de clásicos, y luego tenías 7 más que quizá no eran tan buenos, pero son temas que todavía la gente pincha hoy. Fue una época, además, en la que los grandes sellos invertían mucho dinero en producir discos que la gente quería escuchar y bailar.

Antes la gente joven se dejaba la vida por dominar un instrumento y tocar en una banda. Ahora el objetivo de muchos es convertirse en DJs. Eso ha cambiado por completo la oferta musical.

Eso es cierto, pero siempre habrá jóvenes freaks en cualquier parte del mundo que van al conservatorio, se juntan para tocar e intentan sonar como los Blackbyrds. De hecho hay bandas buenísimas, pienso en Snarky Puppy por ejemplo. El principal problema es que es difícil mantener a flote una banda. Ya lo era en los 70s. Hace poco lo hablaba con algunos viejos miembros de Mass Production, que a veces llegaban a ser diez músicos en escena, con secciones de viento incluida. En sus tiempos ya era difícil pagar diez cachés, gestionar diez habitaciones de hotel y dietas para tanta gente. Ahora es todavía peor. Es difícil que funcione una banda importante como negocio.

Ryuichi Sakamoto declaraba hace poco que los únicos que parece estar haciendo dinero con la música en la actualidad son los DJs. Y es verdad.

…las grandes bandas siempre han sido insostenibles económicamente, ya en los años 30 y 40 las grandes big bands de jazz de Cab Calloway o Duke Ellington suponían un mal negocio. Esa fue otra de las razones no populares por las que luego triunfó el rock & roll. Si ahora mismo me tocara la lotería y tuviera un millón de dólares, apostaría por encontrar una nueva banda de música disco/funk, estoy seguro que en el subsuelo norteamericano deben haber varias y muy buenas, y apostaría por ella.

Tú fuiste uno de los primeros productores en samplear música disco en los 80s para tus producciones. Ahora el sampling es la herramienta más fácil y rápida para hacer música de baile. Todo el mundo puede hacerlo. ¿Se ha degradado el arte del sampling?

En los últimos tiempos lo que más me desagrada es que la gente no tiene consideración en el límite de tiempo del sample. Cuando comenzamos éramos mucho más restrictivos. Cogíamos el sonido de una caja, un golpe de bajo, un fragmento vocal, como mucho un loop de dos compases… Ahora muchos productores cogen el tema entero, o el breakdown, y construyen un track de manera rápida sin mucho más que aportar. Sí que es cierto que hay material cool, basado tan sólo en trocear loops y baterías, pero no hay duda de que es la manera más sencilla y rápida de hacer un disco, porque el software actual lo permite. Lo peor de todo es que a la gente le gusta. He visto a veces discos en el top ten de Beatport muy limitados a nivel sónico y conceptual y con samples demasiado evidentes o trillados. Además soy de los que piensa que si el original es bueno, prefiero pincharlo antes que el re-work.

¿Qué herramientas conforman ahora tu estudio?

Uso los dos mundos. El corazón de mi estudio es la computadora, y utilizo instrumentos analógicos: un rhodes, un Jupiter, un Juno… pero lo que más me interesa es usar instrumentos en vivo como guitarras y bajos. Pero en realidad me da igual si alguien utiliza equipo analógico o digital, lo que me interesa es que el resultado final sea atractivo. Has de pasar tiempo haciendo que tus temas suenen bien independientemente de lo que uses.

En tus últimos volúmenes Remixed With Love demuestras tu visión como remixer, que normalmente se basa en respetar mucho el original. ¿Qué es lo más importante para ti a la hora de remezclar clásicos?

Creo que si decides remezclar un clásico has de hacerlo para mejorar de algún modo el original. Muchas veces he desechado remezclas que tenía en marcha porque veía que el original ya era perfecto y no podía hacerlo más atractivo para la pista de baile. En Remixed With Love mi idea era hacer mucho más pinchables algunos viejos temas de música disco, adaptarlos a la actualidad. Básicamente lo que intento es hacerlos más amigables para los DJs, conseguir un sonido más potente y brillante pero conservando el espíritu del original.

Está claro.

Hay discos, sin embargo, que ya suenan excelentes, parece que hayan sido editados la última semana; pero otros si que tienen margen de mejora. Pero hacer remixes no es una ciencia exacta. Hay remezas que fluyen desde el primer minuto y hay otras que pueden resultar eternas, porque hay elementos, ya sea un break con sección de vientos o un inicio de canción con desfase de volúmenes entre instrumentos… que se resisten. Muchas veces incluso vuelvo a remezclas ya cerradas para intentar todavía mejorarlas aún más. A veces se convierte en una obsesión.

Imagino que para ti, como digger y coleccionista de discos, debe ser cada vez más difícil encontrar joyas del pasado.

Todavía sigo descubriendo música, sobre todo a partir de compilaciones de otros DJs. Recientemente los volúmenes de "Too Slow To Disco" de DJ Supermarkt me han gustado mucho. También hay sellos en todo el mundo re-editando música muy interesante ahora mismo. También he llegado a un punto en el que incluso re-descubro material que ya tenía en algún LP pero no le había prestado atención en su momento, hace 30 años. Creo que aunque llevemos mucho años en esto siempre vamos a descubrir música nueva.

¿Y ahora qué será lo próximo en tu sello?

Tengo muy buenos singles para editar antes de navidades y varias compilaciones en camino, una de ellas enfocada al jazz a cargo del legendario DJ inglés Colin Curtis, y otra a cargo de Faze Action… Y, bueno, si alguien me envía buena música disco tocada en vivo ten por sentado que también la editaré!

Joey Negro estará el próximo viernes 6 de octubre en Marula Café (Madrid) en la fiesta de apertura del ciclo 99 y tú by Carlsberg.


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