Danny Krivit

Danny Krivit

Publicada el 21 Noviembre 2017 por Bruno Garca
De leyenda. Así podríamos tachar la categoría y trayectoria de este DJ curtido en mil batallas nacido y crecido en la Nueva York de los años 60: Danny Krivit. Ni un minuto vas a tardar en coscarte cuanta mano santa ha tocado este hombre, y cuanta historia de la música ha pasado por sus manos, oídos, estudio e incluso su bloque. Entre ellas las de mitos como James Brown (abajo un par de historias que debes conocer, una muy importante relacionada con el Funky Drummer) o Jimi Hendrix. Un maestro del arte de montar edits –nada chapuceros, lo suyo es cosa seria, aunque los principios nunca fueron fáciles- que aún sigue en activo y publicando vinilos a cascoporro. Formato que, a todo esto, también engulle de manera enfermiza. Este año se le ha ido de las manos, ¿la culpa? su inagotable pericia para deconstruir y darle otra vida a gente como Inner City, Earth, Wind & Fire, Giorgio Moroder, MFSB, Louie Vega, Bob Marley, Soul Central, Jazzanova, y un larguísimo etcétera más. Venga, vamos ya con DK que está además a punto de visitarnos (viernes 24/11 en el Marula de Madrid) y cómo no, cargado de experiencias ¡uf! Una incluso que pudo acabar en tragedia siendo muy joven… Nunca, hasta ahora, me habían relatado una “peor experiencia” en cabina así.

Creciste en una ciudad como Nueva York, para más inri en una década brillante si hablamos en términos musicales: los 60. Si no ando equivocado tu madre era incluso vocalista de jazz, tu padre mánager del legendario trompetista Chet Baker… Esto es de locos ¿qué más nos desvelas de aquellos años y… en qué momento te empezó a picar el gusanillo de dedicarte sí o sí a pinchar y realizar edits?

Mis padres, Greenwich Village (en Nueva York) allá precisamente por esos años 60… un lugar que se convirtió en una especie de epicentro de la industria musical de aquella época y donde conocí a artistas como Janis Joplin -de hecho estuve a sus servicios en el The Ninth Circle- así como Charles Mingus, Freddie Hubbard, Stanley Turrentine, John Lennon y Yoko Ono, quien por cierto, aún me sigue enviando personalmente lo que va haciendo… Del mismo modo me topaba muchas veces por allí con Jimi Hendrix, incluso tuve la ocasión de estar en su apartamento de la 5ª Avenida. Mi vecino de arriba era el vicepresidente de Polydor, al mismo tiempo, amigo de mi padre. Ian Underwood de Mothers Of Invention vivía en el mismo pasillo que yo, para nada era extraño que acabase metido en el ascensor con la banda al completo. En el ático, Sid Bernstein, famoso promotor, era otro de los amigos cercanos de mi padre, nada menos que quien se colgó la medalla de traer por primera vez a The Beatles a los Estados Unidos. Llevó varios grupos, el más conocido fue The Rascals, hubo un tiempo que mi madre hacía varios trabajos, pues él le dio el de llevar su club de fans. Y con esto de que teníamos un piano en casa… The Rascals solían llamar a menudo a la puerta con la idea de entrar y tocarnos sus últimas canciones, tenían muchos éxitos pop, la mayoría de ellos tomaron forma en nuestro piano. Como es de imaginar, todo aquel período y circunstancias que lo rodeaban tuvieron un profundo impacto en mí. Aunque no fueron precisamente estos que acabo de citar los que me animaron finalmente a pinchar, de eso culpabilizo más bien a todas aquellas tiendas de discos que había abiertas en el mismo Greenwich Village. Ibas a ellas, y te quedabas boquiabierto con esa forma de exponer los discos, solo con mirar las carátulas te quedabas absorto, y gracias a ellas presentías perfectamente lo que habría dentro. Esas tiendas me atraparon de lleno y me convirtieron en un coleccionista, más bien un yonqui del vinilo, antes incluso de ejercer como DJ.

Con todos los respetos para aquellos que tienen en un pedestal a todos los artistas y grupos ya citados ¡el señor James Brown! Para mí, palabras mayores ¿En qué momento se cruzó en tu vida el “Padrino del Soul” y que significó para ti?

Justo antes de acabar los 60, mi artista favorito era sin duda alguna James Brown. Uno de mis vecinos, el ‘vice’ de Polydor, se enteró que yo había empezado a pinchar y me dijo de pasarme por su oficina, para verla y para que me pillase algunas promos… No era precisamente el mejor momento de la discográfica, de hecho se podría decir que el único que lo estaba petando con ellos era James Brown. Recuerdo que fue en 1971 cuando me pasé por allí, ‘Jerry’, que así se llamaba al vice de la compañía, estaba un poco avergonzado ya que acababa de hacer cambios en las oficinas, básicamente en toda la planta, monopolizada ahora por la figura de James Brown. Justo se disponía a enseñármelas cuando apareció él, Mr. Brown, y me lo presentó. Yo era tan fan suyo… él lo era todo para mí. Fui presentado como DJ así que James pidió que se me pasaran todos sus últimos lanzamientos. Ah, no lo sé, pero parecía que publicaba dos discos por semana. Todo el pasillo estaba repleto de cajas con sus lanzamientos. Él mismo se agachó y me dio en mano un white label promocional con su próximo álbum, nunca antes en mi vida había visto uno de esos de James Brown, era su Get On The Good Foot. En aquel entonces, cuando te hacías con un nuevo disco lo mirabas desde todos los ángulos, como si buscaras algo que perdiste. También me dio otro LP de título Think (About It) de un artista con el que estaba trabajando. Era Lyn Collins. Luego, una vez que salió Get On The Good Foot, y mirando el cover, me di cuenta que llevaba puesta la misma ropa que cuando lo tuve delante de mí en ese pasillo. Aquel mágico momento, esa primera aproximación con mi ídolo, significó el estímulo decisivo, uno serio de verdad, para decididamente dedicarme a ser DJ.

No hace mucho se celebró en Barcelona la primera feria de discos 'Crate Diggers'. Soy consciente de que sabes muy bien de qué va todo eso. ¿Nos cuentas cuando fue aquella primera vez que pisaste una y… si las comparamos con ir a comprar a una de esas tiendas de discos que mencionabas hace un momentín?

A decir verdad yo sufrí una metamorfosis un tanto diferente. Cuando yo era joven los macro eventos de ese tipo, sobre discos y tal, estaban más enfocados a publicaciones de los 50’s, inclusive de épocas más antiguas. Lo que si me pirró desde el primer momento era presentarme y perderme en todas las tiendas plagadas de novedades, también por los mismos almacenes, y por supuesto rebuscar de vez en cuando por mercadillos. Con el tiempo los eventos de discos comenzaron a introducir también aquella música que yo consumía, a ellos que me fui lanzado. Crate Diggers es probablemente el más conocido hoy en día. Si te soy sincero tengo sentimientos encontrados sobre este tipo de eventos... Me encanta tener suerte, pasearme por ellos y encontrar discos maravillosos, por supuesto, pero al mismo tiempo odio cuando están a rebosar, son una locura cuando no cabe ni un alfiler. Es de lo más indeseable e incómodo excavar en las cajas de discos al mismo tiempo que te peleas con los codos de otros ¡demasiados codos a la vez!

Excavando en cajones cebados con miles de vinilos, conociendo a gente interesantísima… Vaya si es diferente pillar música así si lo comparamos con comprar música digital sentado frente al laptop o iPhone desde el salón de casa ¿no?

La gente que compra música solo digitalmente no tiene ni idea de lo que se están perdiendo. Durante todos estos años he coincidido con muchísimas personas como yo, enferma por el vinilo, a la hora de ir a comprarlos, a cazarlos… Conectaba con ellos sólo en esos momentos que coincidíamos delante de los cajones de discos. Muchas de aquellas personas me enseñaron una barbaridad sobre música y discos, algo que jamás hubiese aprendido de otro modo. Ha sido siempre muy excitante y divertido compartir, debatir ideas y experiencias con todas ellas. Imagínate si solo hubiese comprado ‘música digital’ desde casa. No habría vivido nada de esto. Tengo claro que, incluso si paso por una tienda de discos y no compro nada, lo cual es raro ya te lo digo, me lo pasaré cien veces mejor que estando en el sillón de casa, por muy cómodo que este sea.

Me ha venido a la cabeza, ya que recién hablamos sobre él –James Brown- esa joya de tres minutos, Funky Drummer ‘Bonus Beat Reprise, un edit donde te luciste trasteando con aquel patrón rítmico único… ‘breaks’ usados posteriormente por gente como Public Enemy, Biz Markie, Big Daddy Kane, Ice T, LL Cool J, De La Soul e incluso Fine Young Cannibals. Yo digo ¡guau! ¿Qué nos dices tú?

Funky Drummer fue además mi primer edit. Tal cual. Me inspiró DJ DST y la manera en la que ‘recortaba’ Funky Drummer en directo ¡Impresionante! En 1980, muchos DJ famosos y amigos míos, ya tenían acumuladas un buen puñado de remezclas. Un colega de la infancia que justo había arrancado con un nuevo sello llamado Sleeping Bag, me preguntó si podía mezclarle su primer disco, Chill Pill, el presupuesto era mínimo y para colmo el tiempo para hacerlo, muy justo. El caso es que yo andaba con una idea en la cabeza, y quería llevarla a cabo, sin embargo yo no era ni de coña técnico de sonido. Durante mi mezcla un técnico me hubiese dicho “no te preocupes con eso, ya lo apañaremos más tarde cuando estemos editando”. El caso es que luego vino uno y la verdad, ese tío estaba estropeando toda mi labor creativa haciendo una edición desastrosa. Al final me las ingenié yo solo para que quedase lo más presentable posible, poco después visité a un amigo que era unos de los editores con más experiencia en la emisora de radio WBLS. Fue él quien me enseñó unos cuantos trucos, a partir de ahí, todo salió de un modo muy natural. Días más tarde, otro amigo me pidió que mezclara un disco ¿y sabes qué? volvió a suceder prácticamente lo mismo. Sin embargo esta vez no logré arreglarlo y quedé muy frustrado. De alguna manera, pasé de la noche a la mañana de tener una reputación intachable a tener en mi haber 2 mezclas mediocres. Me fui a casa cabizbajo y comencé a trabajar en el Funky Drummer, me convencí a mí mismo que tenía que hacerlo, que ya no podía volver a cagarla. Sorprendentemente todo fluyó bastante rápido y encima sonando bien. Otro amigo mío estaba sacando un montón de medleys y dijo que si tenía algo para él, que de ser así le encantaría lanzarlo, así fue que mi rework sobre el Funny Drummer se convirtió en Feelin 'James ¡el primer edit de mi vida! El 2º que realicé fue para el Rock the House, y también inspirado por DST. Luego me curré otro par de medleys con el Dance To The Music de Sly & the Family Stone, y el Love Is The Message que incluía Love Break. Años más tarde, en la azotea del Paradise Garage otro conocido me comentó que estaba trabajando en proyectos nuevos para la Polygram. Me dijo que tenía las pistas originales del Funky Drummer así que le sugerí que me las pasara y crear un edit para ellos. A ver, creo que Feeling James quedó muy bien, pero el planchado que se hizo en vinilo era penoso. Trabajar con los masters originales sería como… en fin, la noche y el día. Y así fue, todo sonaba de maravilla, muy limpio. Tanto, que después de salir se convirtió en algo de lo más normal que quisieran samplear su caja del ritmo. Que no solo eso. De hecho, y como ya apuntabas, pasó a convertirse en el disco más sampleado de la historia.

Después de haber tomado, trabajado en tantas cabinas de DJ imagino que habrás tenido que pasar por experiencias muy buenas, pero también muy malas, ¿nos cuentas por favor algunas de ellas?

Hay mogollón de experiencias brutales. Buenísimas. Sobretodo todas aquellas veces cuando la gente se vuelve loca con mi música, y claro, todas las ocasiones en las que Larry Levan me pedía ir a pinchar al Paradise Garage. Malas… recuerdo a principios de los 80 aquella novia, con ella la cosa fue muy complicada, ella pensaba que no estaba recibiendo suficiente atención por mi parte, así que un buen día decidió acercarse al tocadiscos que estaba sonando y sacar la aguja del disco. Todo aquello mientras 1000 patinadores se divertían en el Roxy Roller. Las mil cabezas se volvieron hacia la cabina de repente. Solo había que verle la cara a ella, mezcla de misántropa y llena de placer gracias al poder que había sentido al hacer lo que hizo con sus dedos. Pero bueno, aparte de eso, la peor fue sin duda en 1976, y en Nueva York. Yo residía como DJ en un nuevo club que mi padre abrió en Tribeca. Se llamaba ONE’s. Tenía como segurata a un ex boxeador llamado Charlie Green, a este hombre no se le ocurrió otra idea que abrir también su propio after hours unas calles más abajo, y encima él ser el único DJ, así que a veces se piraba antes de hora… Una noche de verano que no estaba el local precisamente muy lleno, habría como unas 25-30 personas, vinieron esos tíos… tendrían entre 15-18 años, no más, eran unos críos, bueno, el caso es que Charlie no estaba ya en su sitio, se había largado y se las ingeniaron para colarse, eran como unos ocho. A decir verdad estuvieron en todo momento disfrutando de la música, fue justo cuando estaba pinchando un edit de Francois K Sunshine Sound cuando los muchachos me estaban mirando con asombro, uno de ellos se acercó y dijo ¡guau! ¡Todo lo que suena está metido ahí! (un disco) ¡Te doy 25 pavos por él! Eso es más incluso de lo que yo había pagado por él. Pero le dije que no tenía la intención de vendérselo. Ya estaba amaneciendo, incluso quedaban menos personas en la sala. Esos ocho chavales que iban juntos daban bastante mal rollo, había algún tipo de mala onda alrededor de ellos, tuve el presentimiento de que algo iba a pasar… fue entonces cuando todos ellos sacaron armas. ‘Limpiaron’ a todos los que quedaban en la pista, pero vaya, solo se habían hecho con un botín de $40 así que empezaron a golpear a unos cuantos. Importunando incluso a las mujeres. El chico que me ofreció comprar el disco se subió a la cabina, me puso la pistola en la cara, concretamente el cañón en mi boca, dijo entonces “venga, di algo ahora”. Me quedé petrificado y no dije ni pío. Ni siquiera mostraba algún tipo de emoción, en mi mente solo había una cosa, que mi vida se había terminado. Así que todo lo que me ha sucedido desde entonces, y hasta ahora, lo he considerado como un regalo. Es lo que más acojona, niños con armas, lo único que buscan es excitarse, notoriedad, ser populares y temidos ¡son impredecibles! No lo provoqué, no le incité a nada, así que únicamente me golpeó en la cara con el arma. Yo tenía 2 Technics 1100A, uno de ellos los desenchufó y se los puso bajo los brazos. Fue cuando otro le dijo “¿pero qué haces?” a lo que le respondió que solo había logrado un botín de 40 pavos y que se los llevaba. Le encaró diciendo que ya habían robado el dinero y que ya se había hecho de día, “¿vas a caminar por la calle con todo eso? ¡Sé realista!”. Eso hizo enojar al otro... así que simplemente arrojó ambos platos al suelo de la pista de baile. Finalmente nos hicieron desnudar y nos ataron a todos. Al cabo de una hora Charlie volvió a aparecer por allí y nos liberó. En los años 70, Nueva York era de ese palo.

¿Crees que en tu caso estás bien pagado como DJ considerando todo el historial que tienes así como debemos considerarte un erudito de la música de baile? Pregunto esto sobre todo teniendo en cuenta lo disparatado que están los cachés de muchos DJ en nuestros días… los promotores pagan a veces tarifas a priori exorbitantes, mientras a otros, una verdadera miseria.

Sí que creo hay mucha gente que valora mi recorrido. Me siento afortunado y respetado en ese sentido. Pero por otro lado es totalmente cierto que hay muchos cachés exagerados por ahí... Lo veo más como un mero mercadeo. Si determinado DJ llena un festival y hace ganar a los promotores un montón de pasta, entonces ese artista debería cobrar el equivalente. Lo que si no me entra en la cabeza son esos DJ que cobran un pastizal pero que sin embargo no mueven público ni dinero.

He notado que has lanzado en vinilo infinidad de edits este mismo año. Impensable para muchos por el formato, aquellos que lo creían herido de muerte ¿Nos resumes un poco cosas que has publicado y… lo que está por publicarse pronto?

Este año ha sido impresionante para mí, así es, he publicado muchos vinilos, y en particular con los sellos TK & Most Excellent. Encantado os los enumero. Los que ya han salido son:

-It’s In the Rhythm (DK Edit) Man Friday en Soundmen on Wax

-Boogie Land (DK Edit) / Lady Lady Lady (DK Edit), 123 (DK Edit) / My Summer Suite (DK Edit) todos en Most Ecellent

Y los que saldrán próximamente:

-Masterpiece (DK Edit) – Timmy Regisford Feat. Arnald Jarvis en Tribe

-Smack Dab (DK Edit) / Johnny Johnny en Dailysession

-Right Here, Right Now (DK RMX) – Alicia Myers en Ace/-Most Ecellent

-Runnin’ (DK Edit) / Brazilian Rhyme (DK Edit) en Sony/CBS

-Disco Circus (DK Edit) – Martin Circus en Unlimited

-So You Wanna Be A Star (DK Edit) – Mtume en Epic

-Nowhere (DK Edit) - Hokis Pokis en Shield

-Warm Weather (DK Edit) / Live in Me (DK Edit) en Most Ecellent

Ya no de este año, pero ¿nos chivas algunos edits o canciones originales que fueron o aún siguen siendo pura magia para ti?

Hay muchísimos, pero aquí te nombro un quinteto ganador…

-Salsoul Orchestra feat. Loleatta Holloway Runaway

-Hokis Pokis Nowhere

-Earth, Wind & Fire Runnin

-Thelma Houston I'm Here Again

-MFSB Love Is The Message

Te vamos a tener muy pronto pinchando en España, esta misma semana. Concretamente en el Marula Café de Madrid ¿vienes ya con una idea preconcebida de por dónde irá tu sesión? Y, aunque no sea una fiesta Body & Soul, cuéntanos algo sobre ellas.

Me gusta percibir y atrapar la energía de la gente que me rodea. Suele suceder de un modo muy espontáneo, por eso tomo mis sesiones como algo muy libre, ni siquiera yo tengo clara la dirección que tomaré. Me dejo llevar. Me siento súper cómodo pinchando junto a FK & Joe Claussell en las Body & Soul… con ellos existe esa sensación de libertad, aunque no tanta de cuando actúo yo solo.

Y unos pocos días después, estarás compartiendo cabina con The Black Madonna, para colmo, algo más tarde pinchando en un templo como el Fabric de Londres…

He oído infinidad de cosas sobre Black Madonna, todas buenas eso sí. Pero no la he llegado a escuchar pinchar nunca. En Fabric pinché ya una vez, eso fue hace 20 años, y ni siquiera en la pista principal. Vamos a ver qué tal esta segunda vez… ¡Por lo que estoy impaciente ahora mismo es por pasear por las tiendas de discos de Madrid por primera vez!

¿Qué tan diferente es según Danny Krivit, la vida nocturna en NYC con respecto a otras partes del mundo?

Nueva York es única en muchos aspectos. En especial en la diversidad e historia de su vida nocturna. Muchísima gente que ha venido a mis fiestas lo ha podido percibir… los neoyorquinos poseen, poseemos una energía muy especial. Existen sitios en el mundo que son estupendos, pero ninguno de ellos supera a la ciudad de los rascacielos.

Para terminar esta instructiva charla contigo, ¿algún sabio consejo para aquellos que de repente decidieron hace poco comenzar compulsivamente a comprar música en vinilo y luego intentar mezclarlos con un buen par de platos?

Pues que procuren no caer en la trampa de lo que es ‘genial y moderno’. Si compras y pinchas música, hazlo solo con aquella que verdaderamente te gusta, te inspira… Eso hará que tanto tú, como los que te sigan, lo pasen bien.


Más información:

Danny Krivit: Web Oficial | Facebook

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