Entrevistas

Matias Aguayo

Matias Aguayo

Los buenos artistas son aquellos a los que no les puedes poner una etiqueta o para definirlos echas mano de ecuaciones imposibles. Por ejemplo, pienso en Matías Aguayo (y en el sonido Cómeme), como una conjunción imposible de Suicide, Tito Puente, Juan Atkins y James Brown. Es sólo un ejemplo, cabrían más factores en esta suma. Los buenos artistas también son aquellos que crean admiración o rechazo, sin puntos intermedios, y al chileno de adopción germánica es fácil amarlo u odiarlo por la radicalidad y extravagancia de sus propuestas. Si bien en los últimos años, se ha granjeado una reputación mayor y su música ha llegado a más estratos, él sigue empeñado en provocar, en generar estados de confusión y sorpresa en su música. Asi debería ser siempre. Estuvo recientemente en la fiesta de 2ManyDjs en Razzmatazz y aprovechamos para charlar con él 20 (intensos e inspiradores) minutos.

¿Por qué te han llamado los hermanos Dewaele para su fiesta de esta noche?
Llevan tiempo apoyando mi música y también el trabajo de Cómeme. Les gusta nuestra onda...

¿Y tú qué opinas de ellos?
Respeto el trabajo que hacen tanto como Soulwax como con 2 Many Dj's, es diferente a cómo yo me relaciono con la música, llegan a un público más grande, comunican de otra manera, pero lo hacen muy bien.

Tú no te puedes quejar… Desde hace un tiempo tu música está llegando a más gente ¿Lo has notado?
Sí, claro que sí… Aunque depende de los lugares. Hoy todo es más internacional, la música tiene más alcance y difusión, pero hay países como España, Francia o México en los que el sonido Cómeme tiene un impacto mayor.

Tu último EP en Kompakt, "Legende", se desmarca del sonido que has ido ofreciendo en los últimos años ¿Cuál era tu objetivo con este trabajo?
La idea del EP nació hace ya algunos años. Esos cuatro temas son como un pequeño álbum. Partió de unos arpegios… que me llevaron a un lugar especial. A veces el proceso creativo, o los momentos más importantes del proceso, se concentran en un espacio corto de tiempo. Al menos es así en mi caso. En pocos días armé la atmósfera y las sensaciones del disco, pero tardé en terminarlo porque no supe muy bien cómo abordarlo en términos de producción y conseguir el sonido que tenía en la cabeza. Al final, tiempo después, lo conseguí; y me gustó la idea de editarlo en Kompakt, ya que hacía tiempo que no lanzaba nada nuevo en el sello. Es un trabajo que remite un poco a mis técnicas del producción del pasado.

Tiene algunas conexiones con el sonido de proyectos anteriores como Closer Musik.
Sí, porque estuve usando algunas máquinas antiguas que sé manejar bien. El corazón del EP surgió de un Commodore Amiga, que uso desde chico, tiene un programa muy raro que nadie utiliza y eso ya aporta algo diferencial a la música. Por lo general siempre busco un acercamiento técnico original a la hora de crear, o intento generar situaciones especiales que automáticamente se reflejan en el resultado.

Partir de una premisa… Y a ver qué sucede.
Sí, y muchas veces se trata tan sólo de reducir las posibilidades. Ya sea usando sólo cuatro pistas, o utilizando aparatos raros, o haciendo un disco sólo con mi voz, o trabajando con músicos en directo… Todo ello se refleja en la música. En el proceso de creación siempre me gusta crear situaciones especiales para que pase algo nuevo. También me gusta sentirme principiante, ponerme a sacar algo con instrumentos que no conozco o trabajar con procesos que no domino. Hacer música siempre con lo mismo frena la creatividad.

¿En qué momento crees que se encuentra Cómeme? Personalmente lo considero un label muy singular e influyente. Y creo que el propio sello ha promovido una manera específica de hacer música de baile. Se puede hablar de un sonido Cómeme y a veces tengo la impresión de que muchos artistas buscan premeditadamente ese sonido. ¿Piensas lo mismo?
Bueno, no sé si hay un sonido Cómeme, quizá hablaría de un espíritu Cómeme, porque si comparas la música de Ana Helder con la música de Djs Pareja o Daniel Maloso el denominador común es que es bastante bailable y que es difícil de contextualizar. Cada uno de los artistas tiene su propio sonido, pero sí que es cierto que todos tienen algo en común.

Una estética, unos códigos, un actitud… Es un sello bastante punk.
Sí, sí, sí… Eso es verdad. Son las raíces de los que creamos el sello y creo que son las raíces del techno en general. Se ha perdido un poco ese espíritu de insurgencia que tenía el techno años atrás. En el pasado había sellos como Cheap Records (el label de Erdem Tunakan y Patrick Pulsinger) o Dynamic Tension (de Surgeon) que apostaban por ese espíritu salvaje que luego fue reemplazado por algo más frío y minimaloide o más lounge y agradable. Yo soy partidario de que el techno y la música de baile ha de ser algo físico, erótico oscuro, sucio, nocturno… Y esos códigos sí que son comunes en la música de los artistas de Cómeme.

Estoy de acuerdo contigo… En los últimos años el techno y el house se han convertido en algo políticamente correcto, son movimientos "para todos los públicos" a veces faltos de rebelión (salvo contadas excepciones).
Sí, lo noto a menudo, se ha establecido un sonido estándar o una manera de mezclar música. Cuando uno se sale de los parámetros establecidos la gente lo encuentra raro o la rechaza. Yo creo que la idea del techno es que suene raro. Es algo que hemos intentado rescatar siempre. Ha de mantenerse esa idea de ir al club o a las raves como antaño, a escuchar algo que no conocemos. Por otro lado, pasa mucho, que el oyente también se ha acomodado. Por poner un ejemplo… Hace poco estaba pinchando un disco de Sluts 'n Strings & 909, de los 90, y se me acercó alguien y me dijo que algo pasaba, que estaba saturando, que sonaba mal… ¡Y no sucedía nada! Simplemente el bombo tenía una distorsión, estaba hecho a propósito.

¿Eras punk de joven?
Sí, yo tengo un trasfondo muy raro. Crecí escuchando mucha música disco y funk; pero al mismo tiempo llegué a la dark wave y al post punk. Esa oscuridad combinada con el groove, cristalizó posteriormente con el nacimiento del techno y mi consecuente amor por el género. La música techno consiguió que géneros pretéritos como los mencionados dejasen de ser una contradicción.

Como artista en búsqueda contínua de nuevos caminos, ¿qué te gustaría expresar en el futuro?
Muchas cosas… He estado desarrollando varios proyectos para tocar en vivo. Recientemente estuve tocando con una banda chilena llamada Mostro! y fue una experiencia muy buena. Uno de mis objetivos es volver a tocar sin MIDI de por medio, ofrecer un show más físico. Esa inquietud también la quiero ir expresando en combinación con el arte del sello. En realidad estoy desarrollando muchas cosas, nuevas maneras de comunicarme con el público…

Desvélanos algún proyecto más que esté por venir.
Hay cosas que todavía no puedo anunciar, pero hay un proyecto que lo he desarrollado sólo con mi teléfono móvil. Siempre me gusta acercarme a otras maneras y soy de los que piensa que no te hacen falta muchas herramientas, equipo y dinero para hacer un buen disco.

Habrá que escuchar eso...
Recientemente también he estado un par de semanas en Colonia, trabajando en un álbum para el futuro, con el pretexto de crear sin pantallas de ordenador. Es algo reaccionario, en algún momento tiene que pasar la moda de estar pegado todo el día a una pantalla de ordenador como predijo George Orwell, no creo que esto sea el final de todo.

Ya...
También veo un problema en la traducción visual de la música. Ahora concebimos la música como algo que se mueve de izquierda a derecha en una pantalla. Y la música no es así, la música no se mueve de aquí para allí. El hecho de que uno tenga esa visualización de la música influye en los resultados. Es mejor no ver la forma de onda…

Entonces, no hay que mirar Soundcloud...
¡Mejor no!

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