Entrevistas

Jon Hopkins

Jon Hopkins

En 2009 ya estuvo en Sónar pero sólo actuó veinte minutos como parte de un show que estaba co-producido por el festival barcelonés y el británico Faster Than Sound en el que también participaban Tim Exile y el director de una orquesta formada por robots, Roland Olbeter. También recordamos su directo de hace tres años en Gijón donde Alba G. Corral desplegó sus visuales para el propio Jon Hopkins. “Me gusta tocar con visuales y sin ellos. Por ejemplo en la gira por EE.UU. que emprendo en julio he decidido no utilizarlos para que la gente se concentrara más en mi música. Me gusta ir variando la comunicación con el público dependiendo de donde me encuentre”. Me explica que lleva catorce años practicando meditación: “Lo primero que tienes que hacer para que las ideas acudan a tí es limpiar tu mente de basura. Es casi una ley física. Tienes que vaciar primero para poder rellenar después. Cuanto más profundo llegas dentro de tí más te acercas a tu realidad”. Añade: “Una de las fuentes principales de negatividad que tiene un músico se da en la ventanilla de un aeropuerto cuando tienes que lidiar con toda esa burocracia estúpida que te impide subir al avión según qué equipo”.

Llama la atención la cantidad de artistas diferentes con los que ha colaborado. ¿Es complicado cambiar su manera de trabajar o de concebir la música cuando se pone a trabajar para Brian Eno, por ejemplo?
Bueno, lo importante es saber con quién estás trabajando y sobretodo que es lo que espera de tí. Es clave saber por qué esa persona se ha interesado por esa persona y tomar un mismo punto de partida. Menos en el caso de Brian Eno donde todo es diferente porque nuestro trabajo se ha basado principalmente en las improvisaciones. En ese caso lo importante es que la otra persona no te coarte con críticas o comentarios negativos porque puede llevar al traste todo el trabajo conjunto.

Y Brian Eno supongo que no debe ser muy criticón. ¿O tal vez si?

No, Brian Eno es un dinamizador, por tanto tiene prohibido a sí mismo lo de coartar nada. Durante las sesiones de grabación del disco Small Craft On A Milk Sea llegamos a contabilizar seis horas diarias de música sin cortes de ningún tipo.

¿Qué aprendió de Brian Eno?
A relajarme. A conseguir la paz necesaria como para dejarme llevar en esas sesiones de improvisación. A no examinar demasiado lo que estás haciendo en un primer momento pero a fijarte en los detalles más significativos una vez echas la vista atrás y compruebas lo que que has grabado y cómo.

La mejor idea siempre es la primera. Dicen.
A menudo. Mi propia música nace de la improvisación. Nunca entro en un estudio con una idea preconcebida. Las pillo al vuelo. A un músico las ideas le pillan como por sorpresa, nunca va a buscarlas. Son las buenas ideas las que se posan en tu hombro. Para la grabación de los temas de mi último álbum Inmunity siempre empecé desde el mismo punto. Grabas un sinte y cuando suena algo que te produce un hormigueo en el estómago entonces empiezas a añadirle elementos que pueden llevarte a desarrollar la idea inicial.

Otro de los músicos con los que ha trabajado es David Holmes que es otro tipo con una pierna en el underground y otra en el mainstream.
De hecho, lo conozco gracias al disco de Brian Eno en el que también trabajó Leo Abrahams que también trabajaba en el álbum y que fue quien me presentó a David. Es un tipo fantástico. Y sabe mucho de música. Mucho más que otras estrellas del negocio. Durante la grabación de aquel disco Brian Eno me presentó a Coldplay con los que también he trabajado.

Extraña conexión la de Eno-Coldplay.
Si, pero Brian Eno estaba buscando nuevos músicos que pudieran aportarle nuevas miras a la música de Coldplay. Las estrellas del mercado siempre están buscando nuevos creativos que ensanchen sus miras artísticas pero sin traicionar al público que compra sus discos. Lo de grabar para una estrella del pop no es tan fácil como la gente se piensa. De hecho, detrás de estos artistas siempre hay mentes pensantes muy potentes que queriendo o no estiran los límites del pop.

Como usted mismo.
Bueno yo en realidad sólo colaboré en un tema del último álbum. En Midnight. En Viva la Vida creo que colaboré en media docena.

Es curioso porque los fans de Coldplay igual no saben quién es usted en cambio los que no siguen a Coldplay saben que usted está detrás de su trabajo.
Pues no lo había pensado. 

También cuenta con experiencia en bandas sonoras como por ejemplo Monsters del director Gareth Edwards.
Si, que este año por cierto ha estrenado Godzilla. Me encantó trabajar en la ópera prima de un amigo como Edwards. Impresiona cuando te enteras que le han llamado para dirigir un taquillazo. En realidad fue una experiencia iniciática más que otra cosa.

Usted con lo que debe disfrutar más es produciendo álbumes…
Pero también es más duro. En el tema de trabajar para el cine es bastante más fácil porque la historia ya está contada. En el caso del álbum eres tu el que la vas contando mientras la produces.

Y en un álbum es importante dar con un concepto que es algo que parece está demodé por los menos en la electrónica contemporánea.
Porque hoy en día puedes hacer cualquier cosa. El concepto es el no concepto. Yo personalmente no trabajo con ideas o conceptos intelectuales. Me guío más por las emociones o las sensaciones. Por ejemplo en Inmunity he intentado redondear un álbum lo más hipnótico posible. He buscado que el público se pierda en mi música. Mucho más mental que intelectual.

Con la que está cayendo, digamos que corren buenos tiempos para que la gente se pierda en la música…
Si, pero es una huída que parte de algo real porque está dentro de tí. Allí donde te lleva la música, ese espacio, eso es real y es tuyo porque lo has creado tu. La música sólo es el canal. Eso es lo que espero. Que mi música lleve a la gente a sitios personales, propios y por tanto reales.

¿Qué proyectos tiene para el futuro? 
Aún me quedan fechas para presentar Inmunity por el mundo pero ya estoy trabajando en un nuevo concepto de directo. Quiero dar más conciertos en locales de capacidad mediana que en clubs nocturnos. Me apetece cambiar el registro. Creo que en septiembre empezaré a desplegar otro tipo de directo que refleje un poco más de mí.

Y en julio se marcha a EE.UU. que es un mercado que a usted le trata…
Bien, aunque siempre es complicado atar una gira en EEUU. por diferentes cuestiones legales y por temas burocráticos varios. También es verdad que a mis shows va bastante menos gente que en Europa pero es un país al que siempre apetece ir porque puede pasar de todo. Cuando cruzo el charco paso de presentarme ante miles de personas a hacerlo ante cientos y la verdad es que me sigue gustando lo de tocar para un público más reducido. Es lo que te comentaba antes, en EE.UU. cuento con más dificultades a la hora de transportar el equipo, entonces me toca decidir cómo rentabilizar al máximo la logística y qué puedo hacer con lo que me queda.

¿Y no ha pensado en ponerse a pinchar? Siempre es una buena salida.
Bueno, en realidad produzco porque un día me di cuenta que no encontraba la música que me satisfacía. A mi lo que me gusta es el techno melódico que es en general lo que publico. Digamos que me gusta oírme (risas). O me gusta la música que hago.

Los Djs no han sido importantes en su música...
La cultura de Dj nunca ha sido parte de mis influencias. Puede que descubriera música en alguna de las fiestas a las que iba muy de vez en cuando. Pero no se puede decir que el Dj haya sido una fuente de información para mí. La música siempre me ha encontrado a mí.

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Web Oficial: Jon Hopkins

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