Entrevistas

Hardfloor

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Ramon Zenker, mitad de Hardfloor, merece ser tratado con honores. Pese a que su nombre ya no está en primera línea de fuego (al menos en términos mediáticos), es uno de los artistas germanos más versátiles desde los 90. En su larga carrera ha producido desde ambient hasta break beat y ha trabajado con y para tótems como Mike Oldfield, Paul van Dyk, Depeche Mode, Yello o New Order. Ahora vuelve a entregar junto a Oliver Bondzio un nuevo álbum de Hardfloor, el décimo de una carrera que ya dura veintidós años y que sigue aferrada a unos códigos sónicos y estéticos únicos y reconocibles. Ellos son los que unieron los puentes entre el acid y el trance y los que demostraron que era posible usar las TB-303 de manera creativa. Con The Art Of Acid siguen defendiendo su trono.

¿Tienes ascendencia española?
No, sólo fue una idea loca de mi madre. Mi madre tenía una novia, y esa chica tenía un hermano que se llamaba Ramón. Mi madre nunca tuvo un hermano y como le caía tan bien ese chico, un día decidió que si tenía un hijo se llamaría como él. Lo curioso es que yo fui su segundo hijo. Cuando nació mi hermano le dijeron en el hospital: ¡No, ese no es un buen nombre, no le llames Ramón al niño! Le comieron la cabeza y le acabó llamando Ralf. Yo fui finalmente Ramón. Muchos me preguntan por mi nombre, porque en Alemania no es nada común y algunos me acaban llamando Román. ¡Pero no Ramón!

Háblame de The Art Of Acid. Es vuestro décimo álbum de estudio, pero seguís fieles a vuestro sonido de toda la vida.
Sí, así es. Decidimos llamar al disco The Art Of Acid porque el trabajo es un compendio de diferentes formas de concebir el género. Hay temas melódicos, otros más duros, algún pasaje downtempo… No hay un concepto o una historia detrás del trabajo, simplemente es un escalón más en nuestra carrera, lo cual a esta alturas es todo un logro, porque no resulta fácil dar otro paso editorial sin caer en territorios ya explorados en el pasado.

Seguís sonando casi igual que hace 20 años. ¿Crees que eso es algo bueno o malo?
Yo creo que es algo muy bueno, porque significa que nos mantenemos fieles a nuestros propios códigos, no hemos traicionado nuestra creatividad frente a nada ni nadie. Por otra parte, no hemos cambiado casi nada de nuestra forma de trabajar en todo este tiempo. Sí que hemos incorporado el software en el proceso creativo, por ejemplo ya no dependemos tanto de las cajas de ritmos; pero podemos presumir de seguir utilizando las mismas TB-303 de antaño y producir  y mezclar nuestros temas con la misma mesa que usábamos en 1995.

¿Por qué seguís cautivados por el sonido de la Roland TB-303? ¿Qué crees que tiene de especial?
La TB-303 sigue siendo un instrumento único. Es muy limitado, tienes pocas posibilidades, solo tiene un oscilador, pero es increíble lo que puedes conseguir con él. A nosotros nos gusta utilizar la 303 de diferentes formas. Lo normal es usarla como bassline y hacer que galope encima de un beat; pero nosotros siempre hemos intentado ser creativos y usar las posibilidades de la máquina para hacer arreglos y utilizarla de una forma artística y no elemental. Suena un poco pretencioso, pero creo que Hardfloor hemos encontrado un modo personal de usar la 303.

Aparte de la 303 ¿qué más es importante en vuestro estudio?
Usamos muchos samples de viejas cajas de ritmos: las Roland, la Oberheim DMX y la Linn Drumm son nuestras estándar. También usamos sintes analógicos como el SH 101, el MKS-50 o el Moog Miniatur pero también tocamos algún softsynth com el NI Absynth. Pero lo que sigue definiendo más nuestro sonido es mezclar en mesa analógica.

El sonido acid continúa teniendo un gran impacto en las pistas d baile, es un género muy vigente ¿Qué opinas tú?
Eso que dices es muy cierto, muchas veces tocamos en directo canciones de hace veinte años y siguen funcionando tan bien como el primer día… Es increíble porque muchos de nuestros temas siguen sonando frescos y no necesitan ser remezclados ni adaptados a las exigencias de las pistas actuales. Además el público es muy receptivo al acid. Durante los últimos años se nos acercan muchos jóvenes preguntando: 'Hey, ¿cómo os llamáis? O ¿qué tema acabáis de poner?' Eso demuestra que el género tiene una vigencia increíble porque sigue seduciendo a los jóvenes, que son los que se sienten más atraídos por la frescura, la energía y la inmediatez y eso es algo que siempre consigues trabajando con la 303.

¿Qué opinas de ese pequeño resurgimiento del hardware en la escena techno y house, especialmente en algunos productores jóvenes? Estoy pensando en Karenn, por ejemplo.
Bueno, no es un fenómeno que haya visto mucho por ahí… Ahora le llaman Live a actuar con un portátil y un controlador, y es algo con lo que no me identifico mucho. Si dices que hay un resurgimiento del hardware me parece genial, porque el que sale ganando es el público. Nosotros siempre hemos hecho shows en directo y llevamos varias 303, teclados, mire, un montón de cables por todos lados… La gente flipa, porque no tiene costumbre de ver eso. Si hay nuevos artistas que apuestan por este formato me parece genial, porque el que sale ganando es el público.

¿Qué planes tenéis para el futuro inmediato?
Tenemos varias fechas programadas y una gira en Japón, el disco acaba de salir y seguro que más adelante tendremos más fechas. Ahora hemos cambiado un poco nuestro set, pero seguimos ofreciendo una mezcla de temas nuevos y antiguos. También estamos trabajando en algunas referencias al margen del disco, además de remezclas, y también tenemos un tema a medias con Egyptian Lover.

Después de más de veinte años trabajando en la música ¿como os sentís ahora?
Bueno, la industria ha cambiado por completo, los días dorados ya pasaron, ahora es difícil hacer mucho dinero con la música a no ser que seas una super-estrella. Pero bueno, eso es algo que ya tenemos aceptado. Yo ahora me encuentro muy a gusto como profesional, antaño era todo "demasiado importante", la escena se tomaba muy en serio a sí misma. Había mucha presión por sacar temas que funcionaran, nos metíamos mucha caña en cuanto a entregas y proyectos  ¡Era innecesario! La música es para disfrutarla, no somos doctores, no salvamos vidas… Ahora personalmente me encuentro mucho más relajado y disfrutando de mi trabajo como nunca antes, supongo que debe ser también por la edad.

Te tengo que preguntar por la Aira de Roland. ¿Qué opinión te merece?
Todavía no la he podido usar en una producción, solo la he tocado un poco, pero no está nada mal. No es una réplica perfecta de las originales lógicamente, pero me parece una máquina muy versátil y una herramienta excelente para hacer cosas en directo. No creo que nosotros usemos su línea de bajos,  pero me llamó mucho la atención su procesador vocal. Me esperaré a tocarla en una producción para dar un veredicto más apropiado.

Más información
Web oficial: Hardfloor

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