Entrevistas

Andrew Scheps

Andrew Scheps

Andrew Scheps es uno de los mejores ingenieros de sonido del mundo. Ha producido y mezclado a algunas de las bandas de rock más importantes de nuestro tiempo como Metallica, Red Hot Chili Peppers, Weezer, Audioslave, Linkin Park, Green Day o U2. Ha trabajado con iconos como Johnny Cash, Neil Diamond o Iggy Pop, fue afinador de pianos para Stevie Wonder, técnico de directo de Michael Jackson y responsable de grabar el retorno de Black Sabbath. Un puto crack en patines al que llamaron para participar en el International Music Summit de Ibiza y al que allí entrevistamos.

Comienza tocando la trompeta pero no tarda en darle la patada.
Sí, cuando descubrí cómo se hacían los discos quedé fascinado, y supe que eso era lo que quería hacer en mi vida. Ahora sigo tocando un poco varios instrumentos, pero no soy ningún virtuoso.

Después Brian Eno le cambió la vida...
Escuché uno de sus discos, leí la contraportada: "Producido por Brian Eno". Fue entonces cuando comencé a comprender el rol y la importancia del productor en la creación de discos. Siempre ha sido un gran referente para mí por su versatilidad, me encantan tanto sus trabajos de ambient como sus discos con Talking Heads. Aunque sí que es verdad que Brian Eno me gusta más como productor que no como músico.

Muchos obras de ambient de Brian Eno son una experiencia sonora más que una obra de composición al uso.
Ahí reside un aspecto importante en producción, cómo la sencillez y la concreción pueden proyectar belleza y emociones poderosas. Hay discos de Brian Eno que son sencillos y extraños, siempre quieres volverlos a escuchar. La música ambient es fácil que sea aburrida, pero la obra de Eno tiene la capacidad de atraparte. Creo que esta idea sintetiza lo que han de tener los buenos discos.

En su carrera ha trabajado con los más grandes. Desde fuera uno puede pensar que lo más difícil de su trabajo ha de ser discutir con los artistas a la hora de hacer un disco. Tratar con ellos y sus egos.
Jaja, eso es una percepción falsa, las relaciones de trabajo siempre son muy buenas. Se trata de una colaboración profesional en la que ambas partes nos concentramos para dar lo mejor y hacer un buen trabajo. No te voy a negar que muchas bandas jóvenes quizá son las que tienen un ego más grande que su talento, pero los grandes artistas siempre son muy buenas personas y profesionales. Sí que es cierto que el punto crucial es saber qué quieren, muchos son detallistas o quieren algo muy concreto y se tarda en encontrar el camino, pero siempre es algo estimulante.

En "Wouldn't it be nice: Brian Wilson y la creación de Pet Sounds", de Charles L. Granata, (Libros de Ruido, 2013) hay un pasaje que habla sobre la influencia de Phil Spector en el trabajo de Brian Wilson y se compara sus caracteres en el estudio. Phil Spector era un sargento, frío y calculador; mientras que Brian Wilson era un tipo caótico pero agradable con la gente, ¡Y no tenía nociones de solfeo! Son dos imágenes muy contrapuestas, ¿pero cuál cree que ha de ser el rol ideal del productor en un estudio?
Pues ha de estar en un punto intermedio. Cada productor tiene su estilo. Sé que hay muchos productores que les gusta tener a los músicos y al equipo un poco incómodos, para sacar a relucir una tensión o conseguir una energía determinada en el estudio. También a menudo responde a la personalidad de las personas. Personalmente me gusta generar un clima de calma y distensión, porque la producción de un disco no ha de ser una montaña rusa de emociones.

¿Y la tensión puede ser buena a la hora de hacer un disco de música dura o extrema?
No, no tiene porque. La tensión genera nerviosismo en los músicos y eso se traduce en inseguridad a la hora de tocar o de tomar decisiones. Lo más importante es la paciencia, el buen humor, estar focalizado y preparado para resolver cualquier situación, tanto a nivel técnico como a nivel psicológico. Y sobre todo, no tener miedo a probar cosas.

También ha trabajado con dos grandes iconos de la música negra: Stevie Wonder y Michael Jackson.  ¿Qué tal la experiencia?

Con Stevie Wonder estuve de gira y me encargaba de tener siempre a punto los teclados. Fue un tour por Europa y en cada ciudad tocábamos con una orquesta local, detrás del escenario teníamos una sección de cuerdas, vientos y demás. ¡Fue muy excitante…! Una gran experiencia, había momentos en los que trabajaba un montón, pero cuando sonaban los grandes clásicos como Superstition, en las que él no tocaba, me ponía a bailar disfrutando con el sonido de la orquesta ja ja. Stevie es un gran talento y una gran persona.

Y con Jacko…
Con Michael Jackson fue diferente, trabajé para él como ingeniero de directo y especialmente me encargaba del Synclavier. Mi rol era tenerlo los Synclaviers a punto y hacer la submezcla con el resto de la banda. Otro tipo de experiencia, que la verdad tampoco he vuelto a repetir con frecuencia en mi carrera.

¿Cuáles son sus discos favoritos en términos de sonido?
"The Dark Side Of The Moon" me parece una obra espectacular, de hecho toda la discografía de Pink Floyd. Hay un tema, Fairless, que me fascina. La disposición de la batería en la grabación es muy imaginativa y tiene un pegada especial, la definición del resto de elementos también es muy interesante. También me encantan todos los discos de Radiohead. Suenan extraordinarios. Y en otro plano, destacaría los primeros discos del sello Blue Note. Muchos discos de jazz de esa época, especialmente de finales de los 50 y los 60, tienen una calidez increíbles. Hay un disco de Oliver Nelson que siempre que lo escucho parece que esté en la misma habitación con él. Ese tipo de sensaciones son las que definen los buenos discos.

¿Y cuáles de sus propios trabajos son sus favoritos?
¡Son todos terribles! A ver… me gustan mucho las mezclas que he hecho para Red Hot Chilli Peppers, o el "99 problems" de Jay Z. Hay muchos discos que los escucho tiempo después con oídos críticos y pienso que podrían sonar de otra manera, o les veo fallos, pero lo que de verdad importa es que la música suene excitante. No importa que un disco suene bien, sino que sea excitante.

Usted comenzó a trabajar en entornos digitales muy pronto, a mediados de los 80. ¿Cree que las herramientas digitales han cambiado la música?
Por supuesto que han cambiado la manera de hacer música, pero desde hace cinco años más o menos, el equipo digital suena tan bien que ya no es un punto determinante a la hora de producir. La música la crean las personas no las herramientas. No importa con lo que trabajes… Puedes hacer música terrible con el mejor equipo analógico del mundo, y puedes crear maravillas con tan sólo un ordenador. He escuchado discos hechos tan sólo con un laptop que me han parecido increíbles, como el disco de Skrillex, con esos grandes drops de bajos, ¡Es un sonido enorme! Lo que importa en un productor es su oído y su capacidad de tratar el sonido.

¿Puede brindar algunos consejos a productores de electrónica?
Lo que me gusta de la electrónica, y lo que aconsejaría a todo productor, es que no se preocupe por cumplir las reglas. La electrónica no obedece a normas, así lo considero yo al menos. En mi entorno, en los estudios de grabación clásicos, a menudo estamos encorsetados en una serie de reglas: "Esto se puede hacer, esto no…" Pero la electrónica y los productores digitales están exentos de toda ley, y eso es fascinante ¡Son libres! La música es emoción, así que no te preocupes en sonar bien o hacer una mezcla técnicamente perfecta, sino en buscar la emoción.

Otro tip más…
Bueno… Creo que es importante saber detectar lo que necesita cada proyecto, leer las necesidades y ajustarse a él. Yo tengo determinado equipo que son como básicos en mis producciones: micros, pre-amps, cadenas de efectos… Pero es importante saber adaptarse a lo que necesita cada canción o proyecto.

Me gustaría acabar con una pregunta abstracta: ¿Cuál es el futuro del sonido? ¿Podemos mejorar todavía la definición del audio en la producción musical?

Mmm hay que matizar, la grabación de sonido en los 60 y 70 ya eran excelentes, al igual que lo es ahora. El problema radica en los sistemas de reproducción. Actualmente grandes discos y excelentes producciones quedan denostadas porque son reproducidas en sistemas muy pobres. Necesitamos un cambio de mentalidad en este sentido.

Más información
Web oficial: Andrew Scheps

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