Entrevistas

2manydjs

2manydjs

"Enciclopedias andantes que te incitan a bailar", así es como siempre he visto a estos dos señores (los hermanos David y Stephen Dewaele) en cualquiera de sus despliegues como músicos o Dj’s. Valoro enormemente lo que llevan construyendo desde los años 90 como 2manydjs, Soulwax o ese otro proyecto “sabrosón” que diría la cubana, junto a James Murphy (LCD Soundsystem / DFA Records), denominado Despacio. Pocos artistas que se parten la cara en cabina le están sacando tanto jugo aún a los 12” y los “hits” reinventados que hacen bailar hasta al ojo de cristal de Lucio Sandín. No hace mucho los disfrutamos de nuevo en la ciudad condal en un Teatre Principal que tuvo que colgar el cartel de “no hay entradas”. Y como cumplieron los tipos…. A su nuevo paso por Barcelona dejaron un reguero de zapatillas rotas. No se andan con chiquitas estos belgas que se han atrevido a desarmar gente como Beastie Boys, Kraftwerk, Daft Punk, The Rolling Stones o Prince para luego hacerlos suyos. Han pasado ya un puñado de años y aún nadie –en mi opinión- les ha tosido lo suficiente. Y eso que la etiqueta mashup ha estado de moda en los últimos años.

Os considero un gran ejemplo de cómo una carrera exitosa debe prosperar con los años, nada de churros de un día para otro. Para colmo prototipo de hermanos, ingenio y buen rollo a pesar de tantos años compartiendo una misma inquietud: la música.
Agradecemos de veras que nos digas eso. Jamás nos propusimos otra cosa que explorar el potencial de la música en cualquiera de sus encarnaciones. Dando lo mismo épocas y estilos, el caso es que buscamos en todo momento algo que nos confiera sensaciones positivas y nos inspire. La música, al igual que la vida, no para de evolucionar. En cualquier ámbito unas cosas van desplazando a otras, en lo artístico todo esto se manifiesta con más evidencia. Y más velocidad si cabe. La escena se va constantemente realimentando, cogiendo prestados elementos de aquí, de allá, de donde sea… Hemos estado atentos a todas estas mutaciones y transformaciones del sonido para implantar nuestra propia especie. Nuestro trabajo se basa en la experiencia, y míranos, ya tenemos un buen saco de eso.

Soulwax, The Flying Dewaele Brothers, Kawazaki, Samantha Fu... Pero no, parece ser que ganó finalmente la batalla fue 2manydjs.
”2manynames” (demasiados nombres) eso es tan cierto como la nieve es blanca. Es un secreto a gritos el que hemos sufrido unas cuantas crisis de identidad. Está claro. La verdad es que adoptar todos estos nombres distintos ayudó para encontrarnos a nosotros mismos. Segmentar inquietudes para en cada momento sentirnos libres al cien por cien y experimentar sin reparos. También nos ha servido para no hacer pronósticos, tan solo divertirnos, poco nos ha ido afectando lo que podía suceder o donde podía acabar cada proyecto. Puedes verlo como etiquetas, distintas pieles pero con los dos mismos tipos dando por saco debajo de ellas. Se equivoca el que piense que nuestros seudónimos son una competición a ver cual peta más. Al menos nosotros no creemos que sea así, en absoluto. Mira, ya que estamos, acabamos de activar de nuevo nuestro proyecto Despacio, junto a James Murphy. Así se ha creado una plataforma que no habría sido posible como 2manydjs o como cualquier otro de nuestros desdobles. Es alentador sentirlo así. Seguimos vivitos y coleando.

Vuestra respuesta - hará unos 7 años- a un colega periodista fue “la mayoría de la gente aún no entiende lo que hacemos” ¿Aún pensáis lo mismo?
Pensamos que si hemos dicho eso es posiblemente por ende de todos esos nombres artísticos mencionados hace un momento. Relacionarnos con tantas historias puede resultar confuso para algunos. De todas maneras, sinceramente, ninguno de los dos recordamos exactamente en qué contexto dijimos aquello, incluso si lo soltamos, pero te vamos a tomar la palabra (risas). Actualmente intentamos atinar más, para no liaros tanto, el resultado es muy bueno, notamos una estupendísima respuesta por parte de todo el público que nos viene a ver. Da lo mismo si se trata de un directo como 2manydjs, Soulwax, Radio Soulwax o Despacio. Si la reacción es positiva significará que lo están pillando. Es lo que suele ocurrir. A partir de ahí no hay que perder neuronas analizando el por qué, disfrutemos todos y punto.

Tengo la sensación de que 2manydjs no solo vinieron a este mundo para hacernos bailar, sino para traernos también historia a la pista de baile.
¡Tenemos idéntica sensación! Debe ser cierto entonces... ¡Ojalá!

Mera curiosidad, ¿compartís la misma colección de vinilos?
Pues sí, compartimos la misma colección de discos. Como algún día nos dé por romper y separarnos vamos a tener que pillar dos pistolas para batirnos en duelo al amanecer, no vemos mejor manera de solucionarlo (risas). Nuestra música está actualmente almacenada bajo una bóveda gigante rodeada de láseres y cuyo acceso sólo puede ser abierto por un escáner con la retina de cualquiera de nosotros dos. Cualquier precaución es poca, por lo que pueda pasar… jeje

¿Cuándo fue la última vez que los dos os encerrasteis en una tienda de discos y os dieron las tantas?
Hace relativamente poco hicimos un bolo para presentar el Oxjam Festival, esto fue al Este de Londres, aprovecharon la tarde para llevarnos a una tienda de Oxfam donde nos pasamos unas cuantas horas escuchando y seleccionando discos usados. Aquellos que escogimos fueron los mismos con los que pinchamos a la noche. Fue una experiencia la mar de agradable y espontánea.

En tantos años surfeando por reductos de discos, ¿cuáles serían vuestras tiendas fetiches?
Madre mía, es muy complicado elegir cuales. En todo caso eso dependería de los propósitos por los que vamos a ese sitio. Para rebuscar entre discos de segunda mano por ejemplo 16 Tons en Zúrich. Es fascinante. Si lo que andamos es en busca y captura de nuevos lanzamientos Phonica es complicada de batir. Prácticamente también cualquier tienda de discos en Japón. Amoeba Music, cualquiera de las que existen, son increíbles. Por último mencionar todos esos pequeños negocios de índole más independiente que están repartidos por todo el mundo. Mount Analog por ejemplo. Está en Los Ángeles. No se nos pase Music Man que está en nuestra ciudad de nacimiento, Gent.

¿Cuánto es lo máximo que habéis pagado por un LP?
Tú verás, te lo podemos decir ahora mismo pero entonces no nos quedará otra que asesinarte (menos mal, risas). Hay ciertas cosas que nunca deben revelarse y si dormir en secreto, esta es una de ellas.

¿Cuándo surgió toda esta brillante barbarie de reinventar o triturar cualquier tipo de música?
No es para nada algo nuevo eso de fusionar música. Ni lo era hace años, ahora lo es mucho menos. Tomar prestados retazos de otros estilos musicales para luego ser incorporados o fundidos es algo de lo que ha pecado ya la mayoría de géneros que existen hoy en día. Sin este proceso la música en general se hubiese estancado. Eso pensamos. Los principios son los principios, los resultados al acoplarlos siempre imprevisibles y atractivos.

Hicisteis un curiosísimo trabajo con uno de mis temas predilectos de siempre: Six Days de DJ Shadow ¿Cuál es la historia detrás de este atrevimiento?
Cuando el remix para Shadow lo tuvimos crudo para dar con algo que de veras funcionase con el tempo de la canción original. Cuando por fin dimos con él, todo fluyó por sí solo y concluimos el trabajo en cuestión de pocas horas. Fue Steph (Steven) quien sugirió usar a los B-52’s y en serio, a partir de ahí fue como “coser y cantar”.

La cultura del “White-label” fue antes que todo esto del mash-up ¿verdad?
Los vinilos con etiquetas blancas fueron siempre nuestros mejores aliados durante bastante tiempo, en un lado o en el otro, a nuestra manera de concebir las cosas se adaptaban como un traje a medida. Está clarísimo, fuimos siempre unos entusiastas de esos discos con sobre de papel roto y galleta blanca.

¿En alguna ocasión un artista/banda os dijo “por favor haz algo con mi música”? ¿Todo lo contrario quizás?
Hemos hecho innumerables remezclas de canciones sin haber pedido permiso antes, tan solo porque nos gustaba mucho ese tema y encima descubríamos en él algo atractivo a lo que meter mano. Una vez desarrollada la idea y expuesto el trabajo nadie, al menos hasta la fecha, nos ha dicho “retira inmediatamente esto que has hecho sin nuestro permiso”. Por otro lado, que nos llamen y sugieran remezclar una pista es un elogio. Creemos que todo el mundo pensaría lo mismo. Sin embargo nos mantenemos fieles al hecho de no trabajar cosas que no nos inspiren nada. Como esto no suceda desde un principio preferimos no perder el tiempo, nos sería imposible dar con la puerta de entrada, la de cómo empezar.

Vuestra carrera comenzó en los 90... Según vosotros ¿cuál ha sido hasta ahora la década que ha dado mejor música de baile?
Precisamente la de los noventa fue una década de oro en cuanto música de baile. Especialmente porque todo lo que surgió era nuevo y nadie se cortaba en experimentar y explorar nuevos territorios para la pista. Nuevos sonidos y maneras de entender el “ritmo” que revolucionaron la escena. Eso para empezar. Luego, es inevitable, conforme pasa el tiempo una escena se va deteriorando y convirtiendo en menos imaginativa. Se estanca. Mala señal cuando por inercia los productores y DJ’s comienzan a seguir trillando el mismo camino en vez de diversificar su actividad hacia lo nuevo o desconocido. Pero no, igual si lo haces te arriesgas a no ser entendido y te obliga a quedarte en casa. Menos mal que alguien se atreve siempre.

Lo visual juega también un papel muy importante en vuestra trayectoria ¿no me equivoco verdad?
Es obvio que plantarte durante dos horas en frente de dos tíos escondidos detrás de los platos termina siendo un coñazo. Decidimos en su momento darle al público un aliciente más. Era esencial crear una simbiosis entre música e imágenes, y juntos, crear una experiencia más estimulante. También es verdad que vimos como el público que bailaba frente a un escenario con el tiempo tendía cada vez más a prestar demasiada atención a lo que sucedía arriba. No siempre fue así, incluso hemos notado muchas veces como observan más que bailan. Comprobando este percal, el show visual era más que necesario pero… tampoco va a ser siempre así. Una de las movidas por las que Despacio es una experiencia estupenda es la de sacar la cabina del DJ fuera de la ecuación. Sin artilugios, a la vieja usanza. Tal como preveíamos la gente se gira y se pone a bailar perdiendo las miradas entre ellos o directamente con los ojos cerrados.

En la pasada Navidad la liasteis los tres bien bonica ¿cierto?
Como ya lo habrás notado en nuestro tono disfrutamos como enanos con Despacio. Esa noche de Navidad fue divertidísima. Nos permitimos el lujo de pinchar discos que hubiesen sido un riesgo, imposibles de afrontar frente a un público habitual. Por ejemplo, I’m Not in Love de 100 CC al completo, sin cortarla, a mitad de sesión. También le echamos cara y pusimos temas súper lentos, marcianos y exentos de base, tipo O Superman de Laurie Anderson. La gente consiguió darse cuenta como se puede llegar a tener una experiencia gratificante frente a un equipo de sonido brutal sin ser vapuleado por un millón de bpms. Estuvimos en todo momento muy en sintonía con James, hasta el punto que la selección de las canciones que iban a sonar fue de lo más espontanea. Un gustazo para todos trabajar así.

Me ha soplado un pajarito que únicamente vinilo esa noche…
Solo vinilo, así es. Esa fue la intención desde un primer momento. Despacio es esencialmente el mejor y mayor “hogar” del mundo para poner música, no podía ser de otra forma sino con vinilos. Normalmente usamos distintos formatos en vez de centrarnos en uno solo. Cuando resides en una sala, o estas cerca de casa vale cargar con los discos, pero hoy en día cuando debes estar trasladándote todo el tiempo de un país a otro no es siempre lo más práctico.

Ahora que lo decís, ¿lleváis bien eso de pasar mucho tiempo lejos de la familia?
Toda multitud que nos acompañe durante una actuación es nuestra familia. Es hermoso pasarlo en grande con todo el público. Ellos se entregan, nosotros nos dejamos la piel.

¿Cuál es el secreto para manteneros tan “frescos” a los platos?
Rociamos las cabinas con desodorante (risas).

Y otra pregunta del millón para concluir: ¿es el chocolate Belga el mejor del mundo?
¿De verdad tienes que hacernos esa pregunta? No debería tener dudas, todo el mundo lo sabe, “los Belgas lo hacen siempre mejor que nadie” (risas).


Más información
Web Oficial: 2manydjs

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