Entrevistas

Vitalic

Vitalic

No busques segundas lecturas en la música de Pascal Arbez porque no las vas a encontrar. Él hace música para que pierdas el control. Para él no importan el medio, ni el mensaje, sino las formas. Por eso ha preparado un nuevo espectáculo: VTLZR (se pronuncia Vitalizer), en el que por primera vez se deja acompañar por un teclista y un batería en escena y que cuenta con una escenografía espectacular. El parisino no engaña a nadie: él es un entertainer, una apuesta segura para festivales, y lo reivindica abiertamente con un último álbum, Rave Age, que es pura dinamita hedonista, su álbum más visceral e inmediato. Este viernes actúa en el Sant Jordi Club (Barcelona) y el sábado en Fabrik (Madrid). También está confirmada su presencia en SOS 4.8 (Murcia) y Dreambeach (Almería).

He tenido una epilepsia matutina viendo los vídeos de tu nuevo show.
Jaja, sí, es bastante potente. La escenografía la ha hecho una de las agencias de diseño más importantes de Francia, 1024 Arquitecture, y está basada en un gran juego de "luces sintetizadas" que se mueven al ritmo de la música. Para este nuevo show me acompañan un teclista (Fred Soulard) y un batería (Antonie Bpistelle). Es una puesta en escena muy explosiva.

Creo que esta puesta en escena deja en ridículo el rollo de los espejos que llevabas en la gira de Flashmob.
Flashmob
fue un trabajo más orientado al disco, un álbum más calmado, más meditado en términos de producción. En directo a veces no conseguía las cotas de intensidad que quería al adaptar los temas. Por eso Rave Age es un disco pensado para ser tocado en vivo, para ser disfrutado en festivales y grandes espacios. De hecho ha sido un trabajo que ha nacido de los directos, por eso VTLZR es un show que intenta volver loco al público desde el primer minuto.

Recuerdo que te hice una entrevista para otro medio en 2009 a propósito de Flashmob y me comentabas que para ese disco te habían influenciado artistas como LCD Soundsystem, pero sobre todo Metro Area. ¿Cuáles han sido tus influencias en Rave Age?
Pues un montón de cosas... A ver, creo que el poso disco sigue estando presente en mi música, pero he cogido muchas ideas del rave de los 90, del trance, del rock, pero también elementos de las grandes estrellas del pop. Para hacer este disco he seguido un proceso a la inversa porque no he meditado mucho el concepto global del álbum, simplemente me dejé llevar y solté todo lo que tenía dentro. Entre OK Cowboy y Flashmob pasé largas temporadas pensando qué dirección tomar, pero para Rave Age he puesto mi mente en blanco y he producido sin pensar en nada más que ofrecer temas que desprendan mucha energía, buscando un tipo de sensaciones más espontáneas y salvajes. Además, cuando acabé la anterior gira me moría de ganas de volver a la carretera otra vez...

¿Ha cambiado algo en tu estudio?
Continuamente compro nuevos equipos, soy un poco freak en ese aspecto, así que para este trabajo sí que he contado con nuevo hardware, pero durante los últimos años he ido trabajando cada vez más con el laptop, moldeando los sonidos hasta dejarlos en el punto que me gusta. Creo que es fundamental ir renovando el estudio, porque eso te mantiene siempre creativo.

Es la primera vez que tocas con otros músicos en escena, ahora debe ser mucho más excitante, ¿no?
La verdad es que me divierto más, es muy estimulante compartir los momentos con alguien más en el escenario. Tanto los aciertos como los errores. Particularmente me he dado cuenta de que este formato me exige más, porque tengo que estar conectado a la conducción de Antonie y Fred: 'Ahora dejamos sólo la batería, nos enganchamos, alargamos esta parte...' Me estoy divirtiendo como nunca antes.

Esta puesta en escena me recuerda mucho a Soulwax...
¡Aha...! somos buenos amigos, hemos girado juntos en UK y Francia, pero creo que ellos tienen un sonido más inglés. Sí que es cierto que el objetivo es el mismo y la energía también, pero ellos tienen unas raíces que no son patrimonio del resto de europeos (risas).

Creo que ahora tu sonido, con esos sintes tan distorsionados e incendiarios, te acerca a la escena electrónica que está surgiendo en Estados Unidos. Parece que la audiencia de allí se ha abierto mucho de mente...
Estoy comenzando a introducir el disco allí pero ahora mi prioridad es Europa y también voy a tocar en Asia el próximo mes. Sé que el disco ha tenido buena recepción en América, pero hemos de dejarlo crecer un poco. De todas formas los sonidos rotos y el dubstep no son mi estilo, en el fondo sigo siendo un tipo al que le gusta la música disco, sigo muy arraigado al gen francés. Pero me gusta que en los últimos tiempos se esté hablando de una cultura electrónica americana más rica, y no sólo centrada en el hip hop y el R&B.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de Rave Age, aparte de su inmediatez y su variedad estilística, es cómo suena el disco: los niveles están muy arriba, suena salvaje pero definido, limpio y distorsionado a la vez. ¿Cómo has conseguido ese sonido?
Jaja, gracias, bueno se trata de un proceso que comienza desde el principio, desde que hago la idea... Sí que es cierto que quería mucha distorsión en este disco, porque la distorsión es energía y quería romper con el discurso más sutil que desarrollé en Flashmob. Otra de las cosas nuevas que he hecho en este disco ha sido una mezcla y un mastering como las de un disco de pop. Un disco de pop para ser escuchado en la radio. No quería una mezcla y un mastering de electrónica académicos, quería ganar pegada y tener una compresión y bombeo extremos, que son características de muchos discos de pop comercial.

¿Crees que conectas mejor ahora con los jóvenes que antaño?
Es cierto que Rave Age puede gustar a las nuevas generaciones, pero no creo que haga música para chavales, además tampoco estoy en el mainstream y no puedo llegar a todo el mundo, lógicamente. Yo creo que ahora me encuentro en una comunión muy dulce con mis seguidores. Cuando presenté el disco hace una semanas aquí en Francia en el público podía ver gente súper joven, pero también treintañeros que me llevan siguiendo desde el Ok Cowboy. Eso me hace feliz, porque es la muestra de que he sabido fidelizar a una audiencia a lo largo de los años, pero sigo conectando con los jóvenes.

¿Sigues viviendo en París?

¿Tienes alguna informacion sobre el retorno en cámara lenta que están haciendo Daft punk?
Jaja. no tío, no tengo ninguna información, no sé nada...

¿Los conoces personalmente?
Sí, conocía a uno de ellos, pero se mudó a Los Ángeles y perdí el contacto.

¿Tú no te animas a mudarte a Barcelona? Sé que te gusta mucho la ciudad...
Sí, siempre que tengo algún fin de semana libre me escapo a Barcelona, tengo muchos amigos allí... Pero de momento seguiré en París... Y visitando más países con mi música.




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Web Oficial: Vitalic

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