Entrevistas

Vakula

Vakula

A orillas del Mar Negro vive el singular Vakula (de nombre real Mikhaylo Vityk), uno de los dj's y productores de house underground más personales de la escena europea. Con un inglés peregrino pero buena disposición, este ucraniano que juega a ser un cruce esotérico entre Joe Claussell y Theo Parrish, explica las claves que le definen: la espiritualidad, la falta de complejos, el contacto con la naturaleza, la intuición en la factura de ritmos orgánicos, las ganas de trascender… Todo esto le convierten en un dj nada acomodaticio y productor excepcional. Durante las últimas temporadas ha sido muy prolífico, ha lanzado incontables referencias, se ha fogueado con sus múltiples akas (V y Vedomir, los más famosos) y ha puesto en marcha su propio sello Leleka. Uno de los buenos.

En tu cuenta de Instagram se puede ver que llevas una temporada viajando mucho…
Sí, desde el año pasado tengo muchas actuaciones, las cosas me van bien, no me puedo quejar. Ahora quiero hacer un parón, llevo cinco meses de aquí para allá y tengo ganas de volver al estudio y componer música nueva. Quiero producir material de corte más disco; pero al estilo clásico, con instrumentos orgánicos: bajo, guitarra, percusión… Una de mis obsesiones es hacer música de todos lo estilos que me gustan.

¿Siempre fuiste tan ecléctico?
Desde que tengo uso de razón. La música siempre ha estado dentro de mi, desde que era un niño. No de forma académica, sino de manera pura y emocional… Ya entonces me gustaba explorar distintos géneros.

Supongo que en tu ciudad natal, Konotop (Ucrania), no había muchas oportunidades para crecer como dj en tus primeros años.
Fue una de las razones por las que me mudé a Moscú cuando era más joven. Empecé a pinchar en 1998, ponía hip hop y cosas por el estilo, música mucho más dura de la que pongo ahora. Me acerqué al house en mi etapa en Moscú, me formé como dj pinchando en el Propaganda, que todavía hoy continua siendo mi club favorito. Después me inicié en la producción, era el paso natural, y luego vino mi sello, Leleka, en 2011, que es el reflejo de mi personalidad como artista, y en el que edito mi música más personal.

No hay duda de que eres un productor de house, pero tus códigos son muy diferentes al resto de dj's de la escena underground europea. Tienes muchas conexiones con los productores norteamericanos de soulful house de la vieja escuela y también con el deep house más mental y detroitniano.
Sí, de hecho Joe Claussell es para mi un gran guía tanto como productor como dj. Por otra parte, tengo muchos sintetizadores e instrumentos, pero para mi lo más importante es el ritmo. Por eso en los últimos tiempos he invertido esfuerzos en aprende a dominar las congas y otros instrumentos de percusión, y mejorar y experimentar con la cadencia, la métrica y el compás en mi música. Es algo muy importante para mi.

Luego está la manera en que utilizas los efectos…
Sí, probablemente la otra parte definitoria de mi sonido son los delays. Tengo un montón de módulos de delays y ecos… Mi proceso creativo es muy cercano al de la música dub. Me interesa el movimiento en las piezas, la fluctuación… Toda mi producción gira más en torno al tratamiento del sonido que no en las estructuras o encontrar grandes hooks.

Se desprende misticismo y espiritualidad en muchos de tus cortes. ¿Son cualidades premeditadas? ¿Crees que es posible trascender a través de la música de baile?
Mmm… bueno… Mi objetivo no es otro que expresar mi visión de la vida… Y la naturaleza tiene mucho que ver con ello. Me gusta la naturaleza y estar en contacto con ella, me siento a gusto en entornos salvajes y no urbanizados. La naturaleza es la base de todo, en ella se encuentran todos los mensajes y todas las respuestas, y por eso la considero una gran inspiración.

Creo que un punto que juega muy en tu favor es que has crecido (y operas) lejos del bullicio de las grandes capitales, donde hay mucho mimetismo entre los artistas, y además estás alejado de las modas y tendencias que suelen "contaminar" la creatividad. ¿Qué opinas tú?
Sí, puede que tengas razón… Me gusta viajar y vivir experiencias en diferentes ciudades, pero definitivamente la pulsión para hacer música la siento en Odesa, que es donde vivo ahora. A pesar de ser una ciudad grande, de un millón de habitantes, es también un lugar muy silencioso… Y tener cerca el Mar Negro es otra de las cosas buenas. Por lo que respecta a la creatividad… Otra de las cosas que me gusta es preservar y difundir la tradición de mi país y mi cultura. Quizá no es tan evidente en mi música, pero como ves es algo que reflejo en mi modo de vestir.

¿Cómo enfocas actualmente tus sesiones?
Tengo mi actitud personal… Durante los últimos meses no me preocupo mucho, no me obsesiono con mover la pista, tan sólo me dejo llevar. Muchas veces, por mi naturaleza como dj, que es la de pinchar muchos estilos, me cuesta generar algo interesante en la pista de baile. Pinché recientemente en Panorama Bar y no me gustó la experiencia. La gente estaba parada, bailando tan sólo de lado a lado, como zombies… Y me extrañó porque ponía disco, soulful… Puedo pinchar bien, estar satisfecho de mi sesión, pero muy a menudo, quizá es por el club, o por el estado de ánimo de la gente, no consigo generar el clímax que a mi me gustaría. Si eres un dj formal, que mezclas sólo techno o house y te dedicas a poner un tema tras otro, supongo que tienes las cosas más fáciles. Pero si quieres ser creativo y contar una historia y tomar muchos caminos diferentes, a veces es difícil contentar a la audiencia. Puede salir bien, pero también puede salir mal… Es un riesgo que hay que tomar. Pero necesito hacer sesiones "de autor", porque de otro modo no encuentro la emoción de ponerme tras unos platos. No me gusta entregarme a las exigencias de la pista, no quiero ponérselo fácil, porque si no, no disfruto.

Estas son las reglas que siguen dj's gurús como Theo Parrish o Dj Harvey, que se mueven entre la diversión y la pedagogía.
Yo siempre pongo la música que quiero… Pero no hay duda de que eso también entraña sus riesgos, porque si la gente no disfruta tu energía se viene abajo. Ha de existir un feedback y encontrar ese equilibrio es muy complicado… Pero es el camino que he decidido tomar.

Tú inconformismo creativo también se refleja en la multitud de seudónimos que tienes para producir ¿Por qué tantos nombres diferentes: Mikhaylo Karpenko, Mikhaylo Vityk, V, Vedagor, Vedomir, Viguel…?
La verdad es que soy una persona muy inconformista, ambiciosa o como quieras llamarlo… He estado haciendo mucha música durante los últimos años y mi deseo era editarla toda o casi toda. Sí que es cierto que ahora muchas de las cosas que he sacado ya no me gustan, hay muchos temas que ya no puedo escuchar… Pero es algo inherente a mi personalidad. Seguramente si escuchase o leyese esta entrevista dentro de unos meses tampoco me gustaría.

Estás en continua y vertiginosa evolución.
Sí, por eso decidí potenciar otros nombres, sobre todo el de Vedomir, porque rompe con el sonido que venía haciendo como Vakula. Yo siempre vivo con una sensación… Para mi es como si no hubiera hecho nada, no pienso en el pasado, solo actúo y miro hacia adelante. Es como si no hubiera hecho nada.


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