Entrevistas

Radio Slave

Radio Slave

Matt Edwards, más conocido por todos como Radio Slave, es un tipo cuya sangre debe correr a 45 RPM debido a la innumerable cantidad de maxis de 12” que ha amontonado a lo largo de su vida. Ya lo sabrás pero por si acaso lo recuerdo, Matt es uno de los DJ’s, productores y remezcladores más respetados del Reino Unido. Un asiduo de clubes emblemáticos como el Fabric o el Ministry Of Sound pero que además no se cortaba un pelo para subirse a un carro y junto a sus mejores amigos plantarse en plan “rave” en lo alto de una montaña en Gales. Suyo es –junto a James Masters- el no menos respetado sello Rekids o estupendos recopilatorios como el Strictly Rhythms Vol. 5, un Fabric (48), Skint Remixes o el nuevo de la serie Balance (023). Según él mismo el más elaborado, sesudo y completo de su carrera y donde se incluyen artistas tan variados e influyentes como Herbie Hancock, Ryuchi Sakamoto o Jay Dee. Este último trabajo ha dado lugar a que por fin nos sentemos a dialogar con él sobre… y… e incluso… Pues eso compañeros, las respuestas aquí debajo.

¿Podría considerarse que estás actualmente en el mejor momento de tu carrera como artista y DJ? O tiempos pasados fueron mejores…
¡Guau! Vaya primera pregunta que me lanzas, un tanto complicada de responder. Si te digo la verdad no lo tengo nada claro ya que recuerdo con especial emoción mi primera época a los platos, esos primeros tanteos de cuando contaba tan sólo con 20 años. En ese momento me lo pasaba tan bien pinchando… igual me sigue pasando en este mismo momento. Lo único que ha cambiado es que ahora se ha convertido en mi profesión, no por eso pienso estancarme y son aún muchísimas las metas y sueños que me gustaría lograr, así que con el corazón te digo que el momento que vivo actualmente es inmejorable.

Te considero un verdadero maestro. Muéstranos el camino… ¿cómo describirías las diferentes etapas de tu carrera musical?
Bueno, yo crecí en el sur de Londres en un entorno sumamente multicultural, desde mi niñez sentí las influencias de un montonazo de estilos de música. Mi padre era además un director de arte que trabajaba al oeste de Londres así que él aportó también su granito de arena a mi progreso, por ejemplo, cuando salió la película Wild Style él trajo a casa una copia de la banda sonora que me compró en Groove, una tienda del Soho. Tenía igualmente compañeros de trabajo que eran jóvenes diseñadores así que por encargo estos chicos iban y compraban vinilos con ese tipo de electro-rap que luego mi padre orgulloso me traía siempre a casa. Gracias a ese fascinante empuje de mi padre hacia los 12” poco a poco me fui convirtiendo en un ratoncillo que coleccionaba discos sin parar. Todo tipo de géneros, desde la música de New Order a Ska del clásico o cómo no, muchas bandas sonoras. Sin embargo no fue hasta 1990 cuando me introducí de lleno en pinchar en clubes nocturnos, fue desde entonces, en esa década de los noventa cuando mi relación con la música de baile comenzó a ser de lo más agitada. Ya fuesen fiestas gratuitas que se celebraban en Gales a residencias como DJ en locales como el Ministry Of Sound en las sesiones llamadas Open All Hours. Antes de que se me pase, en 1988 me mudé a Brighton, lugar éste donde realmente me puse a trabajar produciendo música y donde verdaderamente despegó mi proyecto como Radio Slave. Si no recuerdo mal, en el 2001 para ser más exacto.

¿Cómo se sobrevive siendo un “adicto a los vinilos”?
Mi buen amigo Joel tiene a su vez otro colega que tiene tantos y tantos discos que no tiene más remedio que dormir en una silla. Aunque parezca increíble hasta su cama la tiene cubierta por estos. Esa sí que puede ser considerada una verdadera y peligrosa adicción.

Perdona si suena mal pero ¿es que la tuya no es tan grande? ¿Qué tesoros confesables guardas?
Supongo que mis tesoros más valiosos y preciados lo componen ese buen puñado de discos extraños, oscuros y maravillosos que he ido adquiriendo en mis numerosos viajes por casi todo el mundo. Desde bandas sonoras de películas de la India a new age y música electrónica tempranera de Hungría. Pillar este tipo de discos es una estupenda forma de guardar y mantener los recuerdos de cuando pasé por ahí. Como si fuesen ‘souvenirs’. Si por ejemplo tuviese que escoger un par de discos te diría que una edición promocional en ‘white label’ de In the Light of the Miracle de Arthur Russell, fue planchado por Talkin Loud pero jamás tuvo una versión comercial. Y también te mencionaría el LP de Herbie Hancock Dedication, del cual he extraído alguna cosilla para mi nuevo CD para la serie Balance. La canción Nobu me parece sencillamente increíble, este álbum fue editado únicamente en Japón allá por 1973.

A pesar de que los tiempos forzosamente han cambiado a la hora de consumir y comprar música ¿has cambiado tus hábitos en especial esa magia de acudir a una tienda de discos?
En absoluto. Lo único que deseo a la hora de ir a comprar discos es que los artistas o discográficas no los hayan puesto a un precio demasiado elevado. Esa cultura elitista de poner en el mercado los nuevos lanzamientos a precios muy caros no me parece del todo justa, comprar música en formato físico debería de ser una posibilidad al alcance de todos, no un lujo.

Lo acabas de mencionar hace nada, acabas de firmar no hace mucho tu propio Balance, el 023. ¿Te intimidó ponerte manos a la obra con esta serie de prestigio donde otros productores han dejado una impronta imborrable?
Y tanto, tienes toda la razón, porque no fue en absoluto fácil. Mezclar un disco tras otro en un club no tiene nada que ver con crear un mix completamente grabado en el estudio. Cualquier mínimo crujido, latido o cacofonía requiere inmediatamente de tu atención. Los cinco sentidos puestos en que se va fundiendo. Para mí ha sido un verdadero honor entrar a formar parte de un elenco de artistas que ya han firmado su respectivo Balance, artistas como por ejemplo James Holden.

Muy fácil no te lo has puesto precisamente porque ¡recopilas hasta 33 temas! ¿Me equivoco?
Bueno, el proyecto comenzó a plasmarse el año pasado pero yo ya estuve con antelación pensando y aclarando que temas quería realmente reunir. Tuve siempre muy claro que discos quería utilizar, así que preferimos esperar y demorar el lanzamiento hasta tenerlo todo despejado. (Licencias y tal…) A esto se le sumó que estuve un tiempo bastante enfermo tras una operación en principio de poca importancia, esto sucedió allá por Enero. Así que no me puse definitivamente manos a la obra a mezclar el CD hasta que no regrese de Miami. Esta labor me tomó luego unos 3 días, 3 jornadas que terminaron cayendo en saco roto ya que decidí rehacerlo todo de nuevo junto a mi buen amigo Alexkid. Muchísimo mejor tener dos pares de oídos para hacer este tipo de cosas.

¿Podrías explicarme por favor esta frase tuya?: “Doy lo mejor de mi cuando el trabajo me atrapa, entonces logro sumergirme en la música".
Básicamente lo que quiero decir es que los mejores trabajos que he hecho hasta la fecha, al menos los que personalmente considero los mejores, han sido hechos cuando verdaderamente e imperiosamente consigo escaparme de cualquier otra cosa externa que no sea trabajar y componer música.

Hará unos años llevaste a cabo otra obra estupenda, una recopilación para la serie de Fabric. ¿Fue más sencillo encarar ese proyecto?
Fue totalmente distinto. El mix para Fabric fue mucho más simple, constó en recopilar algunos temas, bueno temas de baile de aquel año, el 2009. Siembre tuve la sensación de que mucha gente no lo entendió, sin embargo yo creo que estaba siendo honesto conmigo mismo y con todos acerca de la música incluida, era la misma que estaba pinchando en esa época. El mix de Balance vuelve a ser totalmente un trabajo honesto, una selección, una reflexión de mi aunque en un sentido mucho más amplio de los años, de la música que siempre me ha gustado y he amado.

¿Cómo recuerdas esa primera vez que pinchaste en el Fabric de Londres?
Si no recuerdo mal eso sería por el 2005, o quizás el 2006. No estoy seguro al cien por cien, ya han pasado muchos años... Eso sí, te puedo asegurar que me sigue hirviendo la sangre y encantando ir a tocar allí.

Muchos siguen diciendo que es el mejor club del Reino Unido ¿estás de acuerdo con eso?
En sí el club sigue siendo un sitio impresionante, el equipo de sonido de la sala 1 es la rehostia de bueno, para más inri todas las personas que trabajan allí son súper amables... Desde luego no puedo estar más de acuerdo afirmando que es un lugar fantástico tanto para poner música como para bailarla.

Soy de la misma opinión, me encantó el Fabric cuando lo visité, ahora, cuéntanos alguna experiencia en una de esas fiestas gratuitas en las que solías pinchar en Gales o en Brighton en los 90...
¡Ajam! Bueno, de esta manera es como conocí a mi socio y manager James Masters. Solía viajar muy frecuentemente desde Londres, puede ser que incluso hasta una vez cada dos meses, solía ir a pinchar para James y un viejo amigo de la escuela quien organizaba unas fiestas llamadas “Spank”. Esto que te hablo venía a ser por el año 1994 y lo normal es que las fiestas tuviesen lugar los viernes. Luego ellos mismos cogían y alquilaban un equipo de sonido para la noche siguiente, la del sábado, para liar unas fiestas tremendas en las colinas de Gales. Algunas veces incluso eran en la misma cima de una montaña. En seguida la noticia corría de boca en boca hasta aglomerar unos cuantos miles de personas, madre mía que estupenda locura aquella.

¿Sigues viviendo en Berlín verdad? ¿Sigue siendo por antonomasia el sitio ideal para el techno?
Si y si. Me siento muy feliz viviendo en Berlín. He hecho además multitud de buenos amigos. Y por supuesto sigue siendo una ciudad que goza de una comunidad muy amplia de gente creativa.

¿Cuáles fueron tus primeros escarceos con el house y el techno?
Otra pregunta que encierra su trampa… Hay tantísima gente, tantísimos estilos, y aún hoy en día puedo asegurar que soy un fan hasta la médula de Carl Craig. Por ejemplo. Este señor ha tocado muchos palos musicales y siempre lo ha hecho con un estilo muy particular. Él sería un modelo a seguir. Como ya sabes son muchos años comprando discos, no es que pueda forzosamente asegurar que tengo lanzamientos de todo el planeta, pero en cuanto a techno si que pongo la mano en el fuego afirmando que el mejor sonido techno que tengo ha sido parido dentro del continente europeo.

¿Qué nuevos planes tenéis o tienes para Rekids?
James y yo tenemos acumulada un poco de demora en cuanto a lanzamientos previstos. Creo que por fin tenemos ahora más claros los objetivos que queremos lograr, los cuales iremos cumpliendo poco a poco a lo largo de lo que resta de 2013. Tenemos magníficos artistas en liza como Mr.G y Nina Kraviz. Me considero un súper fan de los dos, lo cual me hace triplemente feliz.

¿Recomendaría a generaciones venideras sacar adelante su propio sello antes de gastar energías enviando demos y más demos a discográficas saturadas de material?
Todo depende precisamente de lo que uno quiera conseguir. Si uno está predispuesto a sacrificarse formando parte de un equipo o si se prefiere tener el total control de lo que se produce. Yo diría que si estás haciendo música y ésta es demasiado estándar en el sello donde la quieres mandar, entonces hazlo, porque no. No al tuntún, pero si eres sabedor que un sello o artista va a apreciar eso que has hecho… merece la pena intentarlo. Si luego estos tienen el momento justo para oírlo y valorarlo, esto es si encima les gusta, entonces estoy seguro de que darán sus respectivos consejos sobre qué hacer y a quién dirigirse. Esto si no te lo pillan ellos mismos claro está.

¿Cuál de tus innumerable remixes crees que ha pasado mejor el paso del tiempo?
No estoy seguro pero lo cierto es que me gusta mucho una remezcla que hice recientemente para Spencer Parker & Ian Pooley. Me encanta esa especie de onda tan particular que le incorporé llena de ambientes y giros del revés. El título del tema es Lerchen Und Eulen. Aún no me he cansado de escucharlo una y otra vez.

¿Remezclar o reeditar?
Reeditar viene a ser coger una canción entera para luego reorganizarla al completo. Sin partes o pistas por separado. Enfrentarse a un remix es esencialmente coger una canción desgranada para luego montarla con elementos nuevos, partes que nunca existieron, te lo curras todo lo necesario para marcar tu propia impronta. Lo siento pero me siento muy a gusto haciendo las dos cosas.

¿Es verdad que uno de tus hobbies es coleccionar películas de James Bond?
Bueno, eso no es del todo cierto. Yo solía coleccionar las bandas sonoras de James Bond cuando yo era un chiquillo. Aún me siguen gustando las bandas sonoras originales, así que ya sean de Bond o no, las sigo escuchando, buscando y yendo a comprar.

El mejor James Bond de la historia según tu fue...
El Roger Moore de Vive y deja morir (Live and Let Die, 1973) :-)



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