Entrevistas

French Fries

French Fries

Me encanta toparme con chavales como este, apenas veinte tacos, joven pero lleno de ganas, de energías, de triunfar con la música –sus primeros escarceos como DJ de sala a los 14 años- pero siempre desde el respeto, los pasos firmes y las ideas muy claras desde bien temprano. Otro artista “empujado” por los buenos consejos de un padre. Valentino Canzani, al que mejor conoceréis por French Fries, pertenece a la nueva generación de artistas franceses que han entrado pegando fuerte. Destaca por su seriedad en los bajos y su fortaleza techno underground. Sus raíces, el Southern rap, el dubstep, el electro o techno Detroit o el Chicago house. Aunque todo lo mete en su freidora –nunca mejor dicho- personal y se lo lleva a un terreno a la altura de Benjamin Damage, Untold, Pearson Sound o por supuesto su inseparable amigo Bambounou. Ha editado en sellos como Dirtybird o YounGunZ Entertainment. Sin embargo, donde actualmente se deja los piños es produciendo y co-dirigiendo en su propia discográfica: ClekClekBoom. Conozcamos más de este “ghetto boy” y del París más actual aún por explorar.

Si eres tan amable Valentino, ¿nos cuentas un poco sobre tus orígenes y primeros contactos con la música? 
Mis padres son ambos uruguayos. Yo sin embargo nací en París, llegué a estar mis dos añitos en Uruguay, pero sólo eso, poco después y desde entonces he vivido en la capital francesa. Mi padre es ingeniero de sonido, también músico, así que imagino que estaba predestinado desde que nací a desenvolverme en este ambiente que es la música. Mientras crecí me zampaba los discos de artistas como Prince, James Brown o Fela Kuti. Mi padre, de nuevo, me solía dar siempre discos de vinilo cuando tan solo era un crío, yo por supuesto los aceptaba y me pasaba todo el santo día escuchándolos.

No has pensado nunca no sé, probar suerte también en otro sitio como Londres o Berlín ¿qué imán sino tiene para ti la capital francesa?
Desde que las emisoras de radio comenzaron a poner mis temas, desde ese mismo instante he tenido contrataciones para pinchar y hacer giras por todo el mundo como jamás antes. He de reconocer a nivel personal que París es una ciudad a la que considero algo muy especial, y encima es hermosa. La escena de baile es muy variopinta pero sin embargo todos los bandos se conocen. No paran de suceder movidas. También te topas con multitud de buenas discográficas y estupendas fiestas. Al menos ahora lo veo así. La cultura de club aquí es sumamente importante.

¿Cómo se pasa o evoluciona del Southern rap al sonido de club que planteas actualmente? ¿Nos citas algunas bandas? Referencias esenciales para ti…
Solía escuchar mucho Southern rap (hip hop de la costa sureña norteamericana: Nueva Orleans, Miami…) cuando era más joven. Me inspiraba un montón, es algo que supongo puedes adivinar en mis producciones. La relación entre ese estilo y la música electrónica, al menos para mí y lo que he vivido, era el sentir ese sonido como algo salido del “ghetto musical” de los Estados Unidos, una minoría de entonces que también podría abarcar estilos tan fascinantes como el Chicago house, Detroit Techno o el Baltimore Club. Todos poseen el mismo espíritu, similares ambientes, tan solo que suenan diferentes. Te diría que los artistas que más he escuchado son Dj Slugo, Parris Mitchell, Drexciya y Rod Lee.

Te inspiran muchas cosas, las máquinas como la TR-909 por ejemplo. ¿Qué más y sobretodo defínenos eso que dicen de ti por ahí, que eres un “ghetto mastermind producer”?
Definitivamente mi inspiración proviene esencialmente de todo lo que rezuma a Detroit y Chicago. Me he empapado mucho de Dance Mania y Underground Resistance. Me encanta la idea de crear música que puede sonar de lo más futurista pero utilizando herramientas y sonidos antiguos, old school. Otra cosa que me gusta mucho es usar sonidos que habitualmente no se utilizan para hacer música. Por ejemplo de sci-fi o extractos de cine que luego rediseño para conseguir texturas interesantes. No te puedo decir la verdad mucho sobre eso del "ghetto mastermind producer". Alguien en su día me llamó así y luego se quedó pegado a mi nombre como una losa. Imagino que lo que esa persona quiso decir es que yo soy un tipo que está realizando en la actualidad “ghetto house”. Sin más.

Encuentro también en tu sonido mucha potencia en los bajos… A la hora de producir ¿qué es primero para ti?
No utilizo líneas de bajos en todos mis temas. No creo que sea algo expresamente necesario para dar lugar a una canción cojonuda. Lo primero que suelo trabajar es sin duda alguna la base rítmica. Luego si acaso buscarle algún bajo en los espacios donde se necesita. Me suelo pegar maratonianas sesiones en el estudio de grabación, casi todo el día ahí metido, interminables e intensas (risas).

No sé, pero te imagino siempre rodeado de algún otro amigo (productor de tu edad) pasándolo genial mientras hacéis música ¿Me equivoco?
(Risas) Seguro que te refieres a Bambounou, nos vemos a diario y solemos trabajar juntos. Soy de la opinión de que es súper complicado realizar música pegado a alguien, pero con él resulta todo lo contrario, se puede hacer todo con mucha fluidez, nos apoyamos y ayudamos mucho el uno al otro.

Y a la hora de comprarte un disco para pinchar? En qué te fijas, qué te seduce más?
Acostumbro a comprar un poco de todo. Igual me puedo pillar un disco de techno como hacer lo mismo con uno de grime. Del mismo modo puedo pegarme noches enteras en Discogs para descubrir algún viejo lanzamiento de la escuela de Chicago. Por ejemplo. De veras que consumo todo tipo de música, y soy un enamorado de descubrir todo el tiempo cosas nuevas. Lo intento al menos.

Empezaste a pinchar en La Favela Chic ¿a los 14 años. Y de residente además. Cuéntanos por favor un poco desde entonces hasta ahora.
No te veas si han pasado cosas desde entonces, desde que yo tenía 14 años. Habré firmado como 10 discos, he creado mi propio sello CleckCleckBoom junto a Jonathan Chaoul y Adrien Creuse. Y como ya había comentado antes, ahora mismo no paro de tocar por todo el mundo. Como luego la mayor parte de mis horas las paso creando música, ahora me puedo permitir el lujo de pincharla en todos los clubes a los que voy. No es que me dedique solo a eso, no me considero tan solo un productor, llevo marcada a fuego la marca del DJ, bajo mi punto de vista es muy importante sacar esta cualidad a relucir, por eso me paso bastante tiempo también buscando discos nuevos, para pincharlos luego. En mis sets de ahora suena de todo.

¿Tienes tiempo para hacer otras cosas? Jugar a video-juegos, patinar en tabla, hacer barbacoas…
Justo acabo de regresar de una gira enorme por los Estados Unidos, ha sido aterrizar y ponerme a currar de lleno en un nuevo álbum… Eso he hecho. También tengo que ponerme las pilas con mi discográfica, así que poco o nada de tiempo extra me resta. Si te digo que cuando lo tengo lo que más me gusta es ir a visitar a mis amigos, darme un garbeo hasta la tienda de discos o cocinar con adivina quien… Bambounou (risas).

Háblanos un poco más sobre el sello que codiriges: ClekClekBoom Recordings
ClekClekBoom tal como decía es cosa de tres: yo, Adrien y Jonathan. Comencé como casi todos editando en otros sellos, pero me di cuenta que necesitaba un sitio, algo más personal, donde sacar tanto mis proyectos como el de otros artistas. Estaba loco por planchar vinilos y entusiasmado por llevar a cabo fiestas con todos los compañeros de sello. Lo primero en salir fue Champagne / Hugz, ha pasado ya un año desde entonces, por este motivo hace nada sacamos nuestra primera recopilación. En ésta hemos querido adelantar muchas cosas que están por editarse aún. De verás, esto es un proyecto excitante.

Ya que no hace mucho se ha editado el “Paris Club Music Vol.1”. Háblanos según tu qué tal se encuentra la escena de club en París. ¿Qué sobra y qué hechas en falta? 
Justamente es ese, ese es el título de este recopilatorio que os hablaba ahora mismo. Os cuento más, se trata de un doble CD, igual en 12”, y como no, con su versión digital la cual contiene además de todo lo que consideramos lo mejor que ha pasado por el sello, y 7 temas originales más. Sobre la escena underground parisina, creo que es enorme. En la actualidad la encontrarás sobre todo en lugares atípicos como por ejemplo el Concrete, que es un barco. También en almacenes. Cada vez hay más promotores y unos line-ups brutales. Lo repito, en este momento es una ciudad fantástica para salir de fiesta. Si acaso lo que deberían de espabilarse es en invertir y poner mejores equipos de sonido.

¿Y si sobrevivimos a la noche parisina…?
Si quieres conocer la esencia del París de día debes perderte por Montmartre, te metes en una panadería y te zampas un croissant recién hecho. La Rue du Faubourg Saint Honoré para ir de compras, Syncrophone si te quieres volver tarumba como yo comprando discos.

Uno de tus temas que más me gustas es “Yo Vogue”… navegando online descubrí este curioso vídeo clip ¿lo habías visto? ¿qué piensas?
Sí que lo he visto sí. Es bastante rarillo jajaja… Me imagino que quien lo hizo fue para pasar un buen rato, poco más. Si no recuerdo mal el mismo chico que lo hizo se dio a descubrir y puso un comentario debajo del vídeo. Era él bailando cuando tenía 11 años.

He leído que si no trabajases haciendo música, te dedicarías quizás a la moda…
Ostras la verdad es que solté eso en una entrevista y madre mía ¡bendita la hora! ¿En qué estaría yo pensando? (risas) Venga va, en cuanto a moda me gusta el estilo urbano norteamericano y el rollo japonés también.

¿Cuándo te vamos a ver por España tocando?
Estaré por Barcelona muy muy pronto, este mismo mes de Mayo… Estoy deseando ir ¡estoy impaciente!



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