Entrevistas

Convextion

Convextion

Su fecha de nacimiento aparece equivocada en algunas webs como discogs, nuestro protagonista de hoy no nació en 1972, si no un año antes. Sea como fuere Gerard Hanson  (“mañana la corrijo y pongo 1973”) es un cuarentón que aparenta bastantes menos de lo que diga cualquier biografía ("Tengo novia, más joven que yo, es complicado ¿sabes? Lo que te puedo asegurar es que aún no estoy preparado para tener hijos. Ya vendrán si es que tienen que venir algún día"). Vive a las afueras de Dallas pero no es granjero tal y como piensan algunos. No vive marginado del mundo aunque su manera de pensar es tan oblicua que a veces es complicado seguirle por entre sus múltiples disquisiciones. El miércoles por la tarde lleva un par de días hospedado en un hotel de las Ramblas de Barcelona ya que los apartamentos donde se acostumbran a hospedar los Djs que vienen al Moog están ocupados por los artistas que vienen a tocar al festival Mas i Mas que organiza la promotora del mismo nombre y que gestiona al pequeño club. “Es un espectáculo cada vez que salgo a Las Ramblas. Me compro un helado y me quedo embobado con todo este flujo de gente que sube y baja”, comenta el tejano que ya estuvo a punto de venir hace un par de años pero un problema burocrático de última hora le impidió debutar en Barcelona. Así que la del miércoles pasado fue una noche especial en Moog ya que además a Gerard Hanson no lo ven actuar ni en su casa: “Habré tocado dos veces en mi vida en Dallas. Desde hace un tiempo sólo actúo para mis amigos”.

¿Por qué es tan difícil verle en el circuito?
La verdad es que no he salido demasiado a tocar porque nunca estoy contento del todo con mi sonido. Mi secuenciador ha fallado muchas veces y no funciona como debería. No sé, la verdad es que mi flujo de producción es muy irregular. Mis amigos me presionan para que acabe los temas y puedo tardar cinco años en entregar un encargo… Como comprenderás esa no es la manera apropiada para conseguir bolos. Mi periodo más prolífico fue de poco antes del año 2000 al 2003 más o menos. Seguramente cuando mi equipo estaba todavía fresco. El hecho de no seguir una corriente musical, ni estar presionado para seguir la tendencia del momento está muy bien y es muy lícito pero te complica las cosas sobremanera. Entre otras cosas porque no estás presionado a nada, ni dependes de nadie. Y entonces pasa lo que pasa... que tardas cinco años en entregar un tema. La gente se pone expectante. La crítica se pregunta donde estás y qué has estado haciendo todo ese tiempo en el que no has sacado nada… Todo eso. De todas maneras yo empecé a producir a principios de los 90 con mi proyecto Event Related Potential pero esa es una etapa que ha pasado desapercibida en mi biografía oficial, entre otras cosas porque nadie me contrataba ya que nadie me conocía. Un tiempo que ha quedado sepultado por lo que vino después.

Me consta que esta noche pasará por el Moog algún veterano seguidor de la escena electro.
Pues no hay nada que me alegre más que la gente conozca mi música. Que alguien de Barcelona venga a verme porque conoce mi música me hace muy feliz... Hay una correlación entre gustos musicales de la gente y su posterior confraternización en una pista de baile. Todavía me sorprende cuando la gente me dice que aprecia mi música. De hecho me sorprende que venga un periodista como tu y se interese por hablar conmigo. Un productor debería entender que es una bendición poder hablar tranquilamente con un periodista de un país extranjero. Es lo que hace que no me sienta tan sólo allí en Dallas. Es lo que hace que uno sienta que el mundo es muy pequeño. Te voy a contar algo que no sé si tiene mucho que ver. Regla número uno. No es fácil reproducir la música que estás imaginando. Es importante tenerlo en cuenta. A mi me gusta conceptualizar la música como si fuera un símbolo que tu proyectas al mundo exterior... y a ver quién recoge el guante! Si eres afortunado, alguién captará algún aspecto de ese símbolo. Estoy diciendo algún aspecto, ojo. Lo que suele ocurrir es que tu como productor te imaginas que el público te ha captado. Y muchas veces no es así. Es un terreno pantanoso este. ¿Cómo puedes saber qué significa tu música que además está desprovista de voz humana y de mensaje con letra a la manera de otros acercamientos como el pop? Igual el que está equivocado es el mismo productor… Pienso mucho en esto allí en Dallas.

Se dice de usted que vive apartado en una especie granja. Que es algo así como un productor de electrónica que vive de la tierra.
No es del todo cierto. Vivo en las afueras de Dallas, lo que en EE.UU. llamamos “suburbs”, pero no vivo en el campo. Es un suburb con muy buenas vistas pero no soy ese granjero que dices. De hecho, no es verdad tampoco que quiera vivir incomunicado del resto del mundo. Supongo que la gente me conceptualiza como granjero porque vivo en un estado típicamente granjero como es Texas. Así que mi entorno cotidiano es más bien urbano.

Su sonido siempre se ha movido en un terreno muy melódico. Muy emocional.
Mi sonido se divide básicamente en dos troncos: la música que es melódica y la que no lo es. Me gusta jugar con los “snare drum patterns”. Me vuelco en ellos cuando se trata de recuperar el beat inicial de Kraftwerk. Un recurso que no se ha superado desde los primeros tiempos del electro. Para mi ese es el ritmo que ha movido a la música urbana y popular desde hace ya unas cuantas décadas. Me refiero al beat genérico, “bum ba bum baa”. Me gusta. Porque a efectos prácticos ese es nuestro ritmo natural. Caminamos al ritmo de este beat. Caminamos en clave “cuatro por cuatro”. Piensa en ello. Cada paso nuestro es un “bum ba”. Andamos como escuchando electro de la vieja escuela. Las cosas pasan en clave electro. Después vino Detroit para poner acordes y melodías al ritmo más primitivo. Para darle sentimiento al ritmo... Y hasta ahora. Muy poco más se ha inventado desde entonces. Ya se dió con la fórmula en su momento y ahora sólo queda estirarla. Ritmo y espacio, son las dos claves para poder ser un buen músico. Debes dotar a tu música de ritmo pero también de una dimensión, de un espacio que sólo está al alcance de los buenos ingenieros. Por eso a los nuevos productores les queda la música un tanto chata. Porque no saben dar con esa dimensión espacial o simplemente no han pensado en eso.

¿Mover a la gente es su principal objetivo cuando produce o reproduce su música?
Para mi el movimiento se da de cuerpo para fuera o de mente para adentro. Me da igual que una persona esté escuchando un directo mío y únicamente mueva un dedo de una mano. Está sintiendo. Mi objetivo principal es que yo mismo me entretenga con lo que hago. Hay muchas razones para producir música. Una de ellas es que me gustan los periféricos que rodean a la música. Me gustan los sintetizadores y me gustan los ordenadores y su software. La música me gusta como agente de meditación. Y sobre todo me ayuda a entender según qué emociones. Me aporta lo que las palabras no pueden describir. Entonces entramos de nuevo en el tema de los signos y en ese terreno arenoso al que me refería antes. Cuando escuchas música sientes, pero no piensas en palabras. Escapas del concepto… Y eso no es tan fácil en nuestra vida moderna. Siempre conceptualizamos… No sé si me explico.

Su música suena muy emocional siempre desde lo intuitivo. ¿Sabe tocar algún instrumento a la manera convencional o reglada?
No soy muy bueno. No, más bien diría que soy desastroso. Como mucho, junto notas. Siempre opto por un conjunto de notas que entiendo suenan bien. No soy muy bueno reproduciendo tal o cual nota que he escuchado en tal o cual tema. Así que no me queda otra que tocar de acuerdo a mis sentimientos. Y por lo que respecta al ordenador, entiendo que es una herramienta. Pero no me atrae interactuar con un ordenador. Pero si que es verdad que me gusta como herramienta. De todos modos no soy un defensor a ultranza de lo analógico. Esa es una guerra que debería estar superada.

Pese a su dilatada experiencia únicamente cuenta con un álbum en toda su carrera, Convextion, publicado en Down Low Music en 2006. ¿Por qué uno sólo en todo este tiempo?
No lo sé. Puede que la vida me distraiga. Muchas veces pienso en que como me gusta utilizar un molde, mi molde, porque es lo que necesitas para servir tu música. De otro modo, estás produciendo algo que la gente no entiende. El público no puede sostener eso que le pasas ya que le falta una forma que agarrar. Claro que puedes hacer música sin un molde, pero entonces estás destinada a que la gente no la escuche porque no sabe por dónde agarrarla. Por eso la forma de la música me interesa mucho. Porque es arbitraria pero la gente la reconoce, de otro modo no le llegaría la música. No sé si me explico. Pienso mucho en eso allí en Dallas.

Lo último que ha sacado es un Ep que salió hace cinco meses para Frustrated Funk con su seudónimo Erp. Entonces, ¿en qué momento se encuentra ahora? ¿Va a centrarse más con una producción más continuada o seguiremos disfrutándole a cuentagotas?
Pues para ser honesto te diré que lo que quiero es seguir publicando cuando realmente tenga ganas para ello. Como te decía son mis amigos los que me empujan… mejor dicho, los que me recuerdan que tengo que entregar tal o cual colaboración. Me encargan algo y me emociono y digo que está muy bien y que lo empezaré en cuanto vea el momento. Pero ese momento se puede alargar cinco años... Y la gente me lo recrimina, claro. Bueno, en realidad sólo he olvidado hacer algo de música... ¡no he matado a nadie! Por eso trabajo con amigos de verdad. Con amigos que tienen paciencia y saben que cada uno tiene su vida y que los timing no siempre se pueden cumplir. No me imagino a mi mismo repartiendo mi música por sellos ajenos a mi entorno social. Los propios gestores de Down Low Music que son amigos míos, por eso publiqué el álbum allí, me dicen que tienen que planificar muy bien su tiempo para poder llegar a tiempo a todos los sitios. Pero son corazones puros. Por eso tienen responsabilidades y por eso deben aprovechar muy bien su tiempo.

¿Hábleme entonces de cómo va a provechar su tiempo en un futuro no muy lejano?
No pienso en proyectos, lo que tengo son ambiciones. Necesito estar ocupado, así que es probable que me embarque en más proyectos. Últimamente si que he estado practicando más con mi equipo analógico. Nada importante, pero si que me ha dado más por sonidos más blandos, sin tempo alguno… Como más abstracto. No sé, veremos como distraigo mi mente. Pero tampoco hay mucho mercado para eso… Bueno, antes no lo había. En todo caso, si no se vende, lo subiría a mi Soundcloud. No me importa mientras la gente lo pueda escuchar.

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