Entrevistas

Bambounou

Bambounou

A muchos de los chavales que comienzan a abrirse paso en esto de la música y la electrónica de baile les gustaría verse reflejados en el mismo espejo que este parisino parido como Jeremy Guindo pero crecido artísticamente como Bambounou. Con tan sólo veintipocos años ya ha editado su primer álbum (Orbiting) en uno de los sellos de moda, 50 Weapons. Ese mismo que dirige el dúo alemán Modeselektor quienes se quedaron prendados con él… no se lo pensaron mucho para tirarle la caña. Otros sellos donde ha editado trabajos son Youngunz Enterteinment, Sound Pelligrino y por supuesto CleckCleckBoom, discográfica de su inseparable amigo French Fries. Suyos son también los interesantísimos remixes a Lokiboi, Darling Farah, Krueger y por supuesto a The Loops of Fury. Su sonido crudo, rebelde, compulsivo, technoide y urbano seguirá dando mucho que hablar. Mucha tela que cortar con Bambounou.

¿Desde cuándo se puede decir que estás inmerso en la música?
No sabría decirte, es complicado atinar… mi memoria no ha retenido cuando comencé a quedarme embobado con la música, de hecho mi sensación es la de haber estado viviendo y haciendo música toda la vida. Como nota de color comentarte que el primer CD que me compré fue el de Sisqo Thong Song (risas)

Pero tu sonido actual poco o nada tiene que ver con ese tipo de R&B…
Cada vez que alguno me pregunta o me pide que defina mi sonido actual siempre contesto que hago house y techno. Eso es que a lo mejor no me conozco bien a mí mismo. Va a ser imposible encasillarme, hago lo que me apetece hacer, no me considero dentro de ninguna etiqueta concreta.

Si te pido de rodillas que al menos si me ordenes por preferencias estas tres ramas: roots, techno y beats.
Los beats son primordiales para mí. Me paso siglos encima de las secuencias y bases rítmicas para que queden lo mejor posible. Luego el techno porque me encantan los bombos potentes, es un sonido que incluso siendo seco y yendo directo al grano se te mete irremediablemente en la mente. Permíteme que luego te mencione al acid, me flipa ese sonido. Es algo a lo que no le vemos fecha de caducidad. Actualmente lo puedes escuchar hasta en música pop, algo he oído recientemente en artistas como Madonna o Lady Gaga. Y bueno, finalmente roots, que como suelen decir a veces “los últimos serán los primeros”, para mi es lo más importante. La cosa no está en de donde sea uno o qué tipo de música se haga, la clave está en tus raíces, seas cuales sean, la esencia de por qué haces las cosas del modo que las haces.

¿Es verdad que solías componer con “Fruity Loops”?

Eso es así, es cierto. Aunque desafortunadamente ya no podré utilizar nunca más ese ordenador donde lo tenía instalado, era muy viejo y pasó a mejor vida. Curiosamente coge, le hace una foto al ordenata y me lo enseña. Fruity Loops ha sido uno de los primeros softwares que utilicé para producir. Lo usaba para irme introduciendo poco a poco más en la materia. Hizo el trabajo que le correspondía. Ahora mismo produzco con Logic Audio, eso cuando estoy con mi portátil, espero que los de Fruity hagan una versión compatible con Mac, porque lo volvería a usar…

¿No te seducen los instrumentos analógicos?
Aún es muy pronto, pienso… Voy a alquilar un estudio y entonces comenzaré a crear mi propia colección de sintetizadores. Ya he empezado a ahorrar dinero para que esta idea no se quede en una mentira. Quiero hacer esto lo antes posible.

¿Qué opinión te ofrecen tipos como Pearson Sound o Scuba?
Me encanta la música que hacen los dos. Opino que Pearson Sound es un visionario, posee un estilo único. Scuba me gusta claro, como no podría ser de otro modo… Gran parte del material que saca es impresionante, el ha conseguido una conexión perfecta entre el Reino Unido y la ciudad de Berlín. Otro punto a favor, ambos tienen también dos sellos que son la bomba.

¿Eres consciente de la suerte que tienes siendo tan joven y sin embargo estando ya tan bien considerado en la escena electrónica?
Bueno, si partimos de la base que haces esta consideración por mi edad, vale, porque si, no tengo muchos años. Afortunado… Yo no diría tanto, la suerte no ha llamado a mi puerta porque sí, ha sido a base de mucha dedicación y trabajo duro el que ésta me haya visitado finalmente, más bien el reconocimiento. Cada músico tiene su particular historia, personalmente estoy muy contento con lo que la música me ha aportado desde siempre. He colaborado en diversos proyectos, hago mis propias cosas… Si hablamos de éxito, cuando le entregas una demo a una discográfica no van a mirar cuantas arrugas tienes en la cara, ese no es el juego aquí. Estoy cada vez más convencido de que la gente que pone sobre la mesa algo distinto, novedoso, obtiene mejor acogida e interés dentro de la ya de sícomplicada industria musical.

¿Qué pasas más tiempo con gente joven como tú o con tipos más veteranos como Modeselektor?
Paso más tiempo con la gente de mi edad. He tenido la suerte de crecer en París junto a otros artistas como French Fries, Coni o Manare. A todos nos encanta la misma música y nos estamos dando todo el santo día consejos. Formamos una pandilla estupenda. Con Modeselektor en cambio paso todo el tiempo que puedo, mejor dicho, que podemos los tres. Es algo muy gratificante, ellos tienen a su vez multitud de gustos, son muy eclécticos musicalmente hablando, como no puede ser de otro modo yo tengo los míos. Es enriquecedor, aquí no se salva nadie de aprender algo nuevo. La edad poco tiene que ver con enseñar o compartir ideas. También te digo que si ellos me viesen la cara y me soportasen a diario pronto iban a cansarse de mi (risas).

Tuve la oportunidad de sentarme con ellos en el Sónar pasado y ya me vendieron tu moto, quiero decir, ya me hablaban súper bien de ti.
Ellos me invitaron a participar en la fiesta con motivo de la salida del álbum Transistor Rhythm de Addison Groove, antes del jaleo tuvimos una cena y todo marchó a las mil maravillas. Yo estaba súper cortado, para colmo era mi primer bolo importante en Berlín. Ellos me trataron estupendamente. Después de esa noche me contactaron de nuevo para ofrecerme preparar un álbum… En ese momento no tenía mi mente clara y les dije que no, pero cuando regrese a mis cabales dos días después les dije que sí. 50 Weapons es un sello muy respetado. A mucha gente le sorprendió que yo firmase con ellos tan pronto, con una carrera, la mía, recién echada a andar. Los artistas que editan en el sello son todos muy distintos entre sí, pero todos y cada uno de ellos aporta algo único, un toque muy, muy personal.

Antes comentabas sobre Scuba como ha conseguido mutar y unir el sonido de dos ciudades como pueden ser Londres y Berlín ¿te pasaría algo similar si te instalases en la ciudad alemana o en la británica?
Probablemente no, de hecho pienso que ya estoy lo suficientemente influenciado por ambas. Suelo viajar mucho y actúo en clubes de toda Europa, incluido estas dos ciudades. Procuro mantenerme en una posición neutral, fiel a lo mío, a mi propio rollo que de hecho ya está influenciado por un mogollón de sitios… Así que no creo que mudarme a otro lugar suponga un gran cambio en mi mentalidad.

De tus amigos que producen, ¿a quién le auguras un boom mediático más pronto?
Coni es muy bueno produciendo… Él ya está sacando cosas en el sello de mi amigo French Fries, Clekclekboom. Tiene un enfoque muy distinto al mío, es más deep house aunque le enchufa elementos rudos a sus temas. No te lo he nombrado aún, pero me encanta de veras Lowjack, todas sus composiciones son brillantes, su música electrónica no suena a nada de lo que se esté facturando actualmente, juega en otra liga.

¿Ha cambiado mucho tu vida en los dos últimos años?
En estos dos últimos años he viajado un montón. Te diría que cada semana me encuentro en una nueva ciudad o país diferente. Me gusta también montármelo por mí mismo y así conocer a cuanta más gente nueva mejor.

Tenía ganas de enfrentarme a un chaval como tú para hacerle esta pregunta: ¿todo esto del comercio digital que nada tiene que ver con cómo se hacían las cosas hace 10-15 años, como te roza?
En pocas palabras, los tiempos cambian, evolucionan, y uno debe cambiar y evolucionar en paralelo. Siendo de la generación de los 90, crecí divirtiéndome teniendo ya acceso directo a la red, eso me daba la posibilidad, como a todos, de abarcar una cantidad enorme de música. Esto fue sin duda alguna algo vital para mis comienzos. Reconozco que no tenía la pasta suficiente para comprar toda la música que quería tener. Sin embargo esto no quiere decir que haya dejado de respetar jamás a los que con su esfuerzo crean esa música de la que me nutro. Le rindo un tributo muy especial al vinilo, especialmente a los discos de electrónica y house. Con el tiempo he ido aumentando mi colección de 12”, de hecho he descubierto un amor enfermizo por las tiendas de discos. Respeto por supuesto a los DJs que hacen sus sets sólo con temas en digital, pero me gusta mucho más ahondar en la creatividad, la destreza y lo que aporta pinchar en vinilo. Lo ideal sería saber llevar a cabo una balanza entre ambos recursos, lo digital por ser práctico y cómodo, los 12” por su calidad y por historia. Actualmente estoy en ello, en una sesión mía trabajo tanto con discos como con USB. El USB es muy eficiente, súper práctico, más incluso que los CD’s, es un reto mayor cuando solo cargas una maleta de discos, mi cabeza da más vueltas para procurar acertar, a mayores riesgos, mayores satisfacciones.

¿Compones según tu estado de ánimo verdad?
Creo que todo el mundo lo hace así. En cualquier tipo de trabajo, si este es artístico pues se marca muchísimo más. Me siento a componer según mi humor sí, pero no te creas que me pongo delante el ordenador y me digo “hoy me siento deprimido, hagamos una canción triste”… No que va, hago lo que sea, lo que define mi estado de ánimo habitual son las ganas.

Cuéntame lo que te apetezca sobre tu álbum Orbiting, mira, esta es la reseña que te hice…
¿Sabes? Ya había visto y leído tu crítica, entiendo el castellano, me pareció muy buena… Si quieres saber algo divertido sobre el álbum te contaré que Any Other Service fue un tema originalmente hecho para el cumpleaños de French Fries. Una especie de regalo. Yo no tenía ni un duro y se me agotaba el tiempo para buscarle un regalo así que comencé tocando el “feliz cumpleaños”, el tonillo clásico, para más inri lo hacía en un piano barato imagínate, luego le añadí algunos golpes y tiré con eso. Quien lo iba a decir, luego este tema se convirtió en uno de mis favoritos dentro del disco.

¿Tocas en este próximo Sónar verdad? ¿Qué sabes de él?
Todo el mundo conoce el Sónar… Me siento muy honrado siendo invitado a actuar este año como artista novel que soy, de verdad te lo digo, ya no puedo esperar más, lo estoy deseando. Estoy totalmente seguro que me lo pasaré súper bien, las vibraciones de los españoles me ayudarán a ello. Ya he estado con anterioridad en Barcelona, como en un par de ocasiones, también en otros sitios de España. Me encanta tu país, la gente es muy amable… pero oye, ¡lo que si tenéis es la cena demasiado tarde! (risas) Me encanta vuestra comida y la siesta después de almorzar, ¡el sitio ideal para vivir!

No hace mucho también estuviste en el Electrosnow, en Andorra ¿qué prefieres tocar a 0ºC o con 35ºC?
Pienso que de verás estuve a mucho menos 0ºC cuando actué en el Igloofest de Montreal. Si no recuerdo mal hacían como -30ºC, y mira por donde, me lo pasé súper bien. Es posible que la gente esté más degenerada y dispuesta a la fiesta sudando con 35ºC pero si se trata de un evento de los buenos el público puede volverse loco y disfrutar como nunca antes ya sea rodeado de calor o cubitos de hielo, es más, si se están congelando deberán moverse y bailar más para no morir de frío.

¿Cuáles son tus hobbies? Me da a mí que debes tener unos pocos...
Si que tengo unos cuantos. Acostumbraba a hacer skate, pero ya no tengo el mismo tiempo que antes… También solía nadar con el equipo de mi localidad, también lo tuve que abandonar… No sé si me entenderás, pero cuando nadas uno se siente muy solo, te pones a pensar demasiadas cosas, tu humor puede llegar a desvariar y uno sentirse algo raro. Cuando no estoy encerrado haciendo música me gusta desconectar y relajarme con los amigos, especialmente con los que nada tienen que ver con la música. Luego como no, pasar buenos ratos con French Fries, quien sino, nos lo pasamos muy bien cocinando juntos. También me queda tiempo para ver a mi novia, vamos, lo que un chico normal de mi edad, 23 años, haría.


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