Entrevistas

Justin Martin

Justin Martin

Este norteamericano parido en San Francisco lleva desde principios de la década pasada abriéndose camino con varios éxitos en la escena housera yanqui. Por citar algunos: The Sad Piano, Cicada o Mr Spock. Este último junto a su protegido Ardalan y del que hablaremos un poquitín más abajo. El sello que lo ampara desde 2005 no es otro que Dirtybird, el mismo donde también firma otro grandote de la zona, Claude VonStroke. Como sabéis tuve la oportunidad de entrevistarle en 2010 y he de decir que los dos tipos son de lo más amable. Perfectos para unas risas, unas caras y un par de cafés. Volvemos al hilo del principio. Justin Martin lleva una década editando singles y remixes pero no es hasta este 2012 que se atreve por fin con un primer álbum: Ghettos & Gardens. Su sonido por si aún no lo has catado es muy personal, sensorial, ecléctico pero casado constantemente con los bajos y lo urbano. “Melódico y duro” así de rápido lo describieron los periodistas de su tierra. Ya verás con que estilo aprendió a pinchar, y no es el house, ni el hip hop. Qué también le pirra por cierto. Ahora comprendo mucho más porque su reciente homenaje a Goldie con Kemistry

Al escuchar su música tengo la sensación que llevas toda la santa vida coleccionando y consumiendo todo tipo de estilos musicales.
Y no te equivocas en absoluto, así ha sido y así sigue siendo. No me gusta perder comba y me considero un enamorado de géneros que van desde el hip hop al rock clásico. Cuando me siento a componer procuro volcarme al máximo para dar lo mejor de mí haciendo hincapié en diluir las fronteras entre cualquier estilo existente con mi fuerte: la música electrónica.

Me sorprende lo del rock, en absoluto el hip hop, tus canciones manan sonido urbano por los cuatro costados.
No queda otra. He escuchado a un montón de hip hop desde una edad muy joven. Cuando era niño sentía un gran fanatismo por bandas como Run DMC, A Tribe Called Quest, De La Soul, y por supuesto, los Beastie Boys… Esto por nombrarte sólo algunos de los que me vienen a la mente. Aún hoy en día escucho muchísimo hip hop aunque sea también fundido con pop. La televisión que tengo en mi estudio está perpetuamente conectada al MTV Jams, un canal de vídeo donde emiten las 24 horas vídeos musicales con apenas publicidad. Ya lo ves, si bien el sonido lo tengo muteado, estoy en constante contacto con la cultura urbana.

Ya que a mí me tocado mucho la “patata”, suelo ser muy pesado con esto, el día que supiste del fallecimiento de MCA (Beastie Boys) ¿cómo te marcó ese día?
Amigo, jamás de los jamases esta boca sabrá expresar lo mucho que los Beastie Boys influenciaron mi vida. Estos tíos siempre han ido un paso por delante con sus beats. Nos han enchufado año tras año los ritmos más frescos del mercado. Tengo como álbum favorito aquel Paul’s Boutique (Capitol Records, 1989). Hace tiempo que perdí la cuenta de las veces que escuché en mi walkman aquel disco en cassette. Siempre a cuestas y con la cinta rodando. Te lo digo así ¡MCA es una leyenda! No acostumbro a ponerme demasiado emotivo cuando un icono de la música nos deja por su muerte, pero ese día, ese maldito día ha significado uno de los momentos más tristes de mi vida. Recuerdo perfectamente que me estaba hospedando en el hotel Redbury de Los Ángeles, me las ingenié para hacerme con un tocadiscos en mi habitación y así escucharme una pila entera de discos del trío de Brooklyn. Permanecí encerrado sólo toda la tarde escuchándolos únicamente a ellos, en este estado catatónico me quedé hasta que llegó la hora de salir a pinchar aquella noche. Y por supuesto, mi set tuvo retazos de ellos, muy apasionado tío ¡Descanse en paz MCA!

En la escena más de club europea tendemos más a interesarnos por sonidos como el Detroit techno o Chicago house, tu eres de San Francisco… Véndenos lo bueno que es el house facturado allí. 
El sonido hecho en San Francisco es alucinante. Lo mejor que tiene esta ciudad es lo abiertos de mente que son los fanáticos de la música aquí. Este, para nada minúsculo, detalle ha permitido que un sello como Dirtybird haya tenido tanto éxito en la misma ciudad donde vio la luz. El público se muestra muy interesado en oír un estilo de música que nunca antes habían escuchado. Todo lo contrario que ocurre en otras ciudades donde la masa lo que quiere es bailar o escuchar canciones que les son conocidas. Otra cosa que me maravilla de San Francisco es que ¡a todo el mundo le encanta salir de fiesta! Lo puedes comprobar si vienes por aquí, verás cómo hay siempre algo programado cualquier noche de la semana. Las salas son magníficas, la marcha nocturna fantástica. Hasta los DJ’s se apoyan los unos a los otros en vez de despotricar y tirarse encima basura. ¿Lo has notado? ¡Es mi ciudad favorita de todo el mundo! En cuanto al sonido house, además de ecléctico, es sensual y hace que menees sin dudarlo el trasero.

Justin “the bass-freak” Martin, así te conocen en tu barrio ¿me equivoco?
El bajo ha sido desde siempre el foco principal de mi sonido como productor. Antes de empezar a ser más conocido como DJ /productor de house, lo que me volvía loco era ponerme a los platos y pinchar drum and bass. Cuando comencé a despuntar haciendo “house music” no quise olvidarme de aquello que me tenía tan enchufado, así que busqué la manera de capturar la misma esencia vibrante de cosas como el jungle donde el bajo juega un papel fundamental. Desde el primer momento el house se ha basado en el latido del bombo en un 4/4. He procurado romper en la medida de lo posible con esa regla, y más que en el bombo constante me fijo antes en enganchar una buena línea de bajo. El cóctel donde todo esto se mezcla es lo que está haciendo de mi sonido algo muy personal. Me pongo además en el lugar de los que están en la pista de baile, y los bajos son lo primero que se empiezan a sentir físicamente. Ya sabes, esas cosquillas del estómago. Es el elemento perfecto que logra más “oooooh  aaaahh”. Así que para mí es sumamente importante crear música que haga vibrar tanto a clubbers como a equipos de sonido.

Aún siendo americano, te gustaría el UK Garage ¿verdad? Por el Miami-bass-electro ni te pregunto…
Está claro que ambos géneros me gustaban, y me siguen gustando. Siempre he dicho “un buen tema es un buen tema, da lo mismo del estilo que sea”. Si me doy de bruces con un buen disco de Miami-booty-bass o garage te puedo asegurar que no tendré el menor reparo en pincharlo. De hecho me encanta que en mis sets tenga cabida de todo. Mientras sea bueno, que más da lo que sea. Al igual que en una buena pintura me encanta tener la posibilidad de difuminarlos. Estos dos que me has citado casan perfectamente tanto con lo que hago, como lo que mezclo. Tienen más influencia que la luna sobre mí.

Te lo pongo difícil, una frase que defina lo que haces.
“Profundidad emocional pero con la cualidad suficiente e innegable de agitar cualquier culo que se precie”. Sí señor, ¡el tamaño importa!

¿Cómo es eso que con tan sólo 2 años ya estabas dándole que te pego a ollas y sartenes? ¿Alguien procuraba que te hicieras músico lo antes posible?
Tuve la oportunidad de crecer en un entorno muy musical. Mi padre tenía colgado bafles por todos los rincones de la casa. Ya te podrás imaginar que siempre estaban enchufados y con algo sonando de su ciclópea colección de vinilos. Desde muy temprano comencé a escuchar a esos clásicos del rock, pero también jazz o incluso música clásica. Casi sin darme cuenta me vi tocando el piano y el saxofón. Lo que formulas en tu pregunta, está claro que era un bebé, no perdí el tiempo con juguetes caros, sí rodeado de mucha inventiva y mucha música. Todo se debe a esto que os digo, tener una familia muy entregada a lo segundo. Es lo que mas recuerdo de mi niñez. No fue hasta que descubrí la música electrónica (particularmente el drum and bass) a la edad de 15 años cuando definitivamente me obsesioné y decidí que tenía que aprender a pinchar. No sé tú, pero yo empecé teniendo dos de esos platos antiguos de correa… rápidamente empecé a comprar y coleccionar discos.

Te has hecho de rogar, pero por fin has editado tu primer álbum: Ghettos & Gardens (Dirtybird). ¿Por qué tanto tiempo?

Lo cierto es que llevaba ya varios  años con la idea de sacar un álbum rondando por mi cabeza. Pero no ha sido hasta estos últimos cuando finalmente considero que he dado con el sonido personal que quería. La disciplina que requiere sentarse a componer un disco no es para tomársela a broma, tienes que estar muy seguro y satisfecho con lo que realmente quieres hacer. En mi caso ha supuesto un año entero desde el instante que estaba totalmente convencido que era el momento justo de afrontar un reto tan personal. En 2010 tuve el año más estimulante y productivo de mi carrera, esa chispa fue tan necesaria como definitiva. Otro punto importante es que soy un enfermo del perfeccionismo. Ni siquiera quise pasar por la torpeza de ponerle a nadie alguna canción sin estar yo contento con ella al 110%... Y seguimos con los retos, toca la hora del desafío no menos importante, agrupar 13 canciones que juntas cobren sentido. Otra vez uso el símil de una pintura, una gran obra de arte. Escribir música no me resulta complicado, lo que si me cuesta más es que todos los temas fluyan de principio a fin en armonía. Un buen puñado de cortes e ideas no pasaron el examen. Me vi avocado a sentarme de nuevo a construir canciones nuevas para conseguir ese equilibrio. Dicho todo este sermón he de confesarme por fin muy satisfecho con el resultado obtenido en Ghettos & Gardens. Créeme, he volcado todo mi corazón en este proyecto.

Existe una curiosa anécdota con tus vecinos mientras escribías los agradecimientos del disco ¿verdad?
Oh sí, así es. Estaba inmerso en un momento sumamente especial para mí, acaba de terminar el álbum y tocaba estar concentrado en escribir las personas a quienes dar las gracias y que aparecerían en el digipack. Fue entonces cuando escuché que en el apartamento del vecino de abajo sonaba a todo trapo uno de mis primeros lanzamientos en Dirtybird, uno de hace más de 6 años… ¿Una coincidencia? ¿el azar? Fuese lo que fuese me hizo sentir de un modo fabuloso, tomé aire, sonreí, y por mi cuerpo corrió la sensación de que todo el viaje hecho hasta la fecha mereció la pena.

¿Tan emocionante como cuando tus padres escucharon el disco por primera vez?
Vaya que sí, eso fue sin duda alguna también otro momento de lo más emocionante. Ver la cara de felicidad y orgullo de mis padres descubriendo que lo había conseguido es impagable. Como ya sabes ellos estuvieron siempre ahí apoyándome desde el principio. Esto cuenta para mi tanto… marca la diferencia con otros compañeros que conozco. Me siento bendecido de tener unos padres tan maravillosos, modelos a seguir.

Ahora toca el momento de presentarlo y girar como una peonza…
La mayoría de los bolos cerrados son en los Estados Unidos. Ya sea en Miami o Filadelfia, siempre son una nueva aventura, es imposible saber lo que va a suceder. También es verdad que muchas ciudades, sus clubes e incluso a los fans me los conozco al dedillo, nada que ver a cuando vas a un sitio a tocar por primera vez, la teoría o lo que tenías más o menos planeado puede terminar por los suelos. Procuro acudir a cada sitio con una actitud muy positiva y un gran sentido de la aventura. Actualmente puedo sentirme más tranquilo que antes, tengo a mí alrededor un magnífico equipo comandado por mi agente de booking que siempre me tiene muy estudiados aspectos como que la sala tenga un buen sonido. Se lo curra no sabes cómo antes de mandarme a cualquier lugar donde la situación termine estallando en desastre. Sin embargo repito, es imposible que todo salga siempre al dedillo y hay que mentalizarse que cualquier cosa puede pasar. Cabeza fría, positiva y a intentar hacerlo lo mejor que sabe uno da igual la situación. Como cualquier otro DJ del mundo he sufrido el colapso total de la cabina donde todos los aparatos han sufrido un apagón y han dejado de funcionar. Es una mierda vale, pero hay que hacer todo lo posible para salir del paso y volver a encauzar un show cojonudo.

¿Un desastre de estos en especial que guardes con “no cariño”?

Uf, ya te digo que han habido varios. Así que tenga más reciente recuerdo uno por ejemplo en Gran Bretaña cuando tanto yo como los técnicos de sonido estábamos moviendo los CDJs y el mezclador tras una actuación que había tenido lugar, mi set ya había empezado, estaba justo en el comienzo, y la música de repente se apagó hasta 3 veces . En esa tercera ocasión el público comenzó a abuchear, fue una dura batalla a la que tuve que enfrentarme, una vez solventado el problema lo único que pude hacer es implorar a mi corazón para levantar aquello y procurar que la gente perdonara lo antes posible los problemas técnicos.

Te hemos tenido hace muy poco bien cerquita, en Ibiza. ¿Tu primera vez en la isla?
¡Me encanta Ibiza! Lo cierto es que esta última visita cuenta como la quinta ocasión en ella. Y tío, definitivamente ha sido la mejor. Actúe en el Sankeys para la fiesta The Jackathon organizada por Heidi. ¡Me lo pasé tan bien! Me dijeron que fue la noche más agitada y llena de toda la temporada, he de reconocer que el público asistente me impresionó y me pareció estupendo. Estoy loco de ganas por repetir lo mismo el año que viene. Estoy muy entusiasmado también con mi próxima visita en septiembre al We Love en el Space. El año pasado hice un “back to back” junto a Claude VonStroke, estuvimos ahí dándole que te pego sin parar hasta 4 horas, fue de locos. Irrevocablemente uno de mis momentos álgidos del 2011. He aprendido una cosa nueva de esta vida, lo dificilísimo que es coger un vuelo el día después de tocar en Ibiza, ¡es muy duro abandonarla!

¿Sólo la fiesta y la noche te gustan de allí?

Que va, toda la isla en sí es hermosísima. El clima es una pasada, las puestas de sol son de infarto, dan la sensación que no son de este mundo. Pienso que es un sitio donde igual te relajas a las mil maravillas que te hartas de fiesta. Cuando voy me gusta mucho salir y explorar… Soy muy adicto a las tapas ¡Me encantan!

¿Es pescar una de tus aficiones?

Me encanta ir de pesca, pero tío, es que soy muy malo en ello. Los peces deben estar riéndose de mí porque soy incapaz de capturar ni siquiera a uno de ellos. Prefiero como afición comer pizzas, se me hace la boca agua sólo de pensar en ellas.

Recordando tú tema Mr. Spock junto a Ardalan… ¿Te confiesas un “trekie” o algo por el estilo?
(risas) ¡Ah! No es que me considere un “trekie”, pero tan solo descubriendo como los fans disfrutan con este single cada vez que suena, me convertiría en uno de ellos… Hubo una fecha para enmarcar, te hablo de cuando tanto Ardy como yo nos disfrazamos de Mr. Spock durante una de nuestras fiestas del sello en San Francisco. Mantuve escondidas bajo la capucha de mi sudadera tanto la peluca como las orejas vulcanianas, nos las revelé hasta que no pinché el track. La gente se volvió loca cuando descubrió que su DJ no era otro que el mismísimo Mr. Spock. Aún sigo amando esta canción, por supuesto pinchando, me sube la moral ver como una y otra vez la gente sigue delirando… Una cosa he de comentarte, este tema finalmente tuvo ese título porque la avalancha de acordes vocales en la parada me recordaron mucho a la banda sonora de Star Trek. También tuvo su parte de culpa la canción de Snoop Dogg Drop It Like That, tema editado en la discográfica Star Trak del súper productor Pharrell Williams. Por aquel entonces la tenía siempre enchufada. Es muy sabido sobre Pharrell su constante guiño hacia la saga cada vez que actúa, hace ese gesto con los dedos de… “larga vida y prosperidad”


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