Entrevistas

Jus-Ed

Jus-Ed

“Te importa si respondo un par de mails antes”, me comenta Edward McKeithen poco antes de encender el grabador en el comedor de sus anfitriones del The Monkey Bar, fiesta en la que pinchará esta noche (jueves para el lector) en los bajos del hotel Omm de Barcelona. Ha traído un ramillete de referencias de su sello Underground Quality a muy buen precio que se reparten organizadores, amigos y todo aquel que pase por la casa y tenga gusto por el house de plato hondo (repartición que acabará con turno de autógrafos). “El principal problema de los artistas se debe que siempre están solos… Excepto cuando suben al escenario, claro. A mí me gusta completar todo el proceso cuando me contratan que sigue con la venta a domicilio y acaba con el último disco que pinche en mi sesión”. De repente llega el turno de brindar por la fiesta que se avecina esta noche. Me doy cuenta de que Jus lo va a oficiar con un vaso de agua y le aviso de que da mala suerte. “No te preocupes, este agua está bendecida”. Noche de vino y rosas.

No es muy común verle por estos parajes.
Pues la verdad es que no. Esta es la segunda vez que pincho en Barcelona. La primera fue en el año 2008 durante la Sónar Week, una fiesta oficial de Resident Advisor con artistas como Akufen, Thomas Brinkmann y Lucio Alquilina.

Thomas Brinkmann, menudo personaje. ¿Coincidió con él en el camerino?
Si, es un personaje bien particular. Pero precisamente son los Djs especiales los que saben mover al público en la pista.

¿Le gusta su música? ¿Le interesa el techno alemán más marcial,¿por ejemplo? O es usted un hombre de house puro y duro…
Si, porque está todo relacionado. Necesitamos de todos los estilos musicales para estimular nuestra mente, catalizar nuestras emociones… Todo eso es música. Todo es relevante para nuestro espíritu. No me gustan las categorías. Tú eres el que eliges. Abrirse a la luz o quedarse en las tinieblas de la etiqueta y el puro marketing. No hace falta creerse ls lecciones del diablo. Si una cosa no te gusta, pues no te gusta y ya está. Yo mismo podría poner en todo lo que hago que soy de Detroit. Porque todo el mundo piensa que soy de Detroit. Pero no, soy de Connecticut. Un estado que ha pintado poco en términos de techno.  Al principio era complicado vender mi trabajo porque no venía de Detroit , venía de una ciudad con poco glamour para la  música como Bridgeport.

A parte de todo esto, ¿Detroit está demasiado idealizada por parte de los seguidores del techno?
Bueno, en Detroit se creó el techno en su forma más primitiva y minimalista. Diríamos que fueron los creadores de la génesis. Con los años esa génesis se fue abriendo a otras lecturas. Y aquí ya los originadores de todo el proceso no se pueden hacer responsables de las relecturas de los que han venido después. En el fondo tampoco tienen la culpa de la sobredimensión que tomó la ciudad como meca de todo ese sonido. Estuve hace dos semanas en Chicago que es una ciudad tan musical como Detroit. También estuve hace poco en tiendas de discos de Roma mirando algunos viejos vinilos de italo-disco. Me gusta viajar hacia las ciudades con tradición musical. Pero una vez he estado en muchas de ellas me he dado cuenta de que el inicio nunca está donde piensas encontrarlo.  Si escarbas en los orígenes de cualquier tipo de música te darás cuenta que en realidad no existe esa persona única y pura que creó un sonido de la nada. ¿Quién fue el primero? ¿Quién fue el primero? No sabemos quién fue el primero, pero sabemos que nos gusta pavonearnos diciendo que somos los mejores. En Bridgeport todavía no sabemos en qué somos los mejores, pero todo llegará.  Estamos muy cerca de New York, así que aunque sea por radiaciones algo nos tiene que llegar. New York es una marca facilísima de vender. El reto está en vender música que venga de Connecticut. 

Usted lo que vende lo vende directamente a través de su web. O viajando por el mundo como es el caso.
Empecé a distribuir los discos de Underground Quality con Downtown 161, después pasé a trabajar con Rubadub y ahora lo distribuyo yo mismo.  He decidido que sea una sola persona la que controle el precio de mis discos. Es decir, yo mismo. El precio de venta al público baja considerablemente para gozo del comprador. Y funciona. Créeme que funciona. La música es el 90 por ciento de mis ingresos. 

¿Por qué se retiró de la música durante unos años?
Yo no me retiré. Fueron las drogas las que me retiraron.  Me encantan pero no podré tocarlas nunca más. A riesgo de volver a vivir en la calle como ya me ocurrió durante el paréntesis al que te refieres. No todo el mundo cuenta con el mismo nivel del suelo... con el que dar con tus huesos una vez estás acabado. Mi suelo es el de la calle, eso lo tengo claro.  Mi gran problema es que soy muy pasional y seguramente por eso mi fondo es más profundo que el de los demás.  En 2001 pude salir de todo eso.

La música es una puerta abierta al cielo pero también al infierno…
Si miras en el diccionario y buscas “espíritu” encontrarás varias acepciones, algunas de ellas hacen referencia al espíritu como entidad sobrenatural o demoniaco. Las bebidas espirituosas son bebidas alcohólicas. Se habla de la música siempre como algo bueno para nuestro espíritu. Mucho del techno está diseñado para interactuar con las drogas. La música clásica o la ópera es un buen ejemplo de cómo la música por si misma puede llevar a tu espíritu hacia cotas nunca imaginadas. La música tocada en iglesias, muy importante en góspel para el house y el disco, sería otro buen ejemplo. Cuando una persona que no tiene el espíritu bien firme se pone a producir música es muy probable que caiga en la tentación de otros aspectos que no tienen nada que ver con  la música: la bebida,  las drogas, el sexo, dinero, fama…  Yo esta noche me comeré el mundo porque toda la gente que pase por la discoteca estará pendiente de mí. Pero mañana por la mañana cuando me levante sólo en mi habitación del hotel que sea me sentiré morir un poco si la gente no me presta atención. Si no estuviera curado y no tuviera todo esto muy bien trabajado seguramente mañana por la mañana me pondría a pensar en la siguiente fiesta en la que voy a ser el centro de atención. Y querré que esa fiesta llegue cuanto antes. En esas circunstancias el tiempo libre se vuelve una maldición que hay que pasar con drogas o con alcohol o con cualquier placebo que te saque de este mundo. Hay muchos Djs conocidos metidos en esta montaña rusa que no para hasta que no pares tú mismo.

¿Cuándo supo que estaba preparado para volver a pinchar después de haber pasado por todo aquel infierno de drogas y alcohol?
Aunque salté de la escena, nunca dejé de pinchar en mi apartamento de Miami.  Nunca dejé la música. En 2001 unos amigos me dijeron de ir a pinchar a una fiesta pequeña en un local de NY. Y fui con siete discos. Me preguntaron por mis discos. Les dije que traía pocos porque no quería pinchar  durante mucho tiempo. No me apetecía. Estaba como desganado con lo que me había gustado a mí pinchar en fiestas. Me puse a pinchar y me encontré con que tenía delante a Lisa Lisa del proyecto de freestyle Cult Jam. Mi gran inspiración en los 80 estaba bailando delante de mí. Entonces me di cuenta que llevaba pocos discos, claro. Tuve que pincharlos por ambas caras. Disfruté como un enano. Después de un infierno como el que yo pasé puedes volver a la industria, claro que si. Sólo tienes que tener muy clara cúal fue la razón por la que caíste tan bajo.  El sistema de apoyo formado por tu mentor y por tus familiares y amigos es muy importante y funciona. Lo único que tienes que decir es: “No, gracias”. Es muy fácil.  Muchos en el fragor de la noche te animan a que tomes una copita. Entonces yo les digo: “Esa chica tan guapa que tienes a tu lado, ¿es tu mujer? Bueno, pues si pruebo una copa me tendré que tomar todo el bar entero y sólo pararé de beber hasta que me haya acostado con tu mujer. ¿Estás seguro de que aún quieres invitarme a un trago?”. 

Lisa Lisa entonces fue muy importante en su vida por una razón doble…
Si, me cayó del cielo aquella noche. Soy de los que cree que Dios pone las respuestas delante de uno. Lo que ocurre es que nos empeñamos en elegir una respuesta que creemos nos conviene en ese momento, por norma siempre es la respuesta equivocada.

Más información
Jus-Ed en Internet


Compartir