Entrevistas

Infected Mushroom

Infected Mushroom

He de confesaros que este dúo israelí me cae francamente bien. Su energía y ese halo de buen rollete que trasmiten en el escenario, muchos querrían tenerlo aunque fuese de prestado para una sesión, un disco, una cara. Infected Mushroom (Erez Aizen y Amit Duvdevani) no son para nada unos mocosos. Imaginaos la de trabajos que han parido si os digo que llevan grabando desde principios de los noventa, cuando les pirraba el punk y la new wave. Sin embargo, no fue hasta finales de esa década cuando, gracias a álbumes como The Gathering (1999) y Classical Mushroom –ambos en YoYo Records- y muy especialmente a su condición de eruditos del psytrance, la vida y la carrera musical les cambió por completo. Etiqueta o género del que curiosamente poco a poco se van sacudiendo en pro de esas raíces más “guitarreras”. Ya nos empezaron a avisar con Vicious Delicious (2007). Renovarse o morir para seguir tocando y vendiendo miles y miles de discos. Aprovechamos su nueva visita a nuestra capital, para charlar con uno de sus componentes, “Duvdev”. Quién aunque sobrio en palabras, siempre es bueno invitarle a que nos ponga al día de la reciente etapa del dúo y nos cuente alguna que otra revelación antes de que actúen en Madrid el próximo 18 de marzo.

Otra vez en España, ¿Qué supone para vosotros?
Supondrá otra fiesta alucinante, más tapas deliciosas y grandes momentos junto a gente estupenda.

¿Qué músicos os acompañarán esta vez?
En este show estará nuestra banda: el brasileño Rogerio Jardim a la percusión y nuestro inseparable Erez Netz en la guitarra. Atentos porque el genial Erez lo mismo se atreve a hacernos la introducción tocando las cuerdas con los dientes (risas)… Y por supuesto yo (Duvdev) que haré las voces, y mi compañero, Erez Aizen, manejará los teclados. ¿Estáis preparados para la explosión infecciosa?

Creo que estáis viviendo en Los Ángeles actualmente, ¿Si? ¿Qué ventajas y desventajas le veis con respecto a Haifa?
Así es, actualmente estamos asentados en Los Ángeles. Nos encanta vivir aquí, pero no miento si os digo que echamos mucho de menos nuestros hogares. Y ciertamente, no hay nada por estos lares comparable a la auténtica comida israelí. Hemos encontrado un par de sitios que se asemejan, pero no hay ningún lugar como estar en tu propio hogar.

El mero hecho de hallaros en los Estados Unidos, ¿Os ha hecho regresar a vuestras raíces más metaleras?
Claro que sí, porque vivir en los Estados Unidos ha sido decisivo a la hora de poder colaborar con artistas como Jonathan Davis, cantante de Korn. Ahí tenéis Smashing the Opponent. Y por supuesto también, con los míticos The Doors.

Es cierto, habéis remezclado un clasicazo como el Riders on the Storm. ¿Cómo se gestó?
Sí, hicimos ese remix y fue una gran oportunidad. Nos representaba la misma compañía de The Doors, así que este hecho fue decisivo para facilitarnos conseguir los derechos necesarios para echar a andar este proyecto.

Son miles los seguidores mantienen años tras año la fe en vuestro sonido, ¡Os tratan como auténticas estrellas del rock!
Nuestra pretensión es posicionarnos firmemente en la búsqueda de un sonido de calidad. Luego sale a escena nuestra habilidad para conseguir que la gente se vuelva loca en la pista de baile, creo que estas serían las dos razones principales.

Mucho soniquete “acid”en vuestra carrera, ¿Seguís poseyendo alguna TB-303 o TR-808 que tratáis como vacas sagradas?
A decir verdad ya no. La razón principal muy sencilla, actualmente nos centramos esencialmente en el uso de software ¡Los tiempos cambian! (risas). Aún así mantenemos intacto nuestra manera de enfocar cada trabajo.

En vuestros comienzos no tuvisteis un presupuesto para tener un buen estudio de grabación. ¿Con qué equipo y secuenciadores comenzasteis?
Hemos recomendado por mucho tiempo el uso del Cubase como secuenciador. Antes de eso utilizábamos uno muy básico llamado Impulse Tracker, pero a partir de 1996 fuimos cambiando poco a poco al ya mencionado Cubase. Entonces no teníamos aún monitores, solo altavoces cutres, una mesa de cuatro canales Gemini, un Nord Lead 1 y un Solton MS50. Con esto empezamos a rodar.

Ambos debéis estar orgullosos de vuestras escalas y líneas melódicas. El secreto para conseguirlas está en vuestro aprendizaje gracias a… ¿la música clásica?
Sí, exactamente, diste justo en el blanco. También tenemos experiencias previas en grupos, así que nuestros oídos y mentes siempre han podido experimentar y hemos sido entrenados dentro de un amplio espectro de melodías. Ambos tenemos habilidades que se complementan con las del otro, he de deciros que los dos gozamos de esa educación temprana con música clásica. Estoy convencido que tenemos una dinámica similar al “yin y yang” donde tanto el uno como el otro podemos contribuir con ideas a la hora de encarar una composición.

¿Qué opináis de las diferentes modas que aparecen y desaparecen en la música de baile? ¿Son más negativas que positivas?
No tienen por qué ser negativas, está bien que la música electrónica sea fluida, eso logra que en un tema de baile se puedan encontrar elementos de múltiples géneros. Esto ayuda a que la escena evolucione y no se quede estancada.

Todo el mundo en España conoce a la gente del grupo de percusión israelí Mayumana. Habéis trabajado con ellos en unas cuantas cosas. ¿Correcto?
Sí. Lo pasamos genial trabajando con ellos. Son un montón de gente haciendo percusiones sobre cualquier cosa. Cubos de basura, botellas, escobas… Hicimos Converting Vegetarians y Shakawkaw con ellos. Son la versión israelí de Stomp.

¿Fiestas al aire libre o en clubs? ¿Por qué?
Las dos tienen sus pros y sus contras, pero confieso que la energía que se registra en una fiesta al aire libre es incomparable.

Por favor Duvdev, realmente lo necesito saber (necesito ir antes de morirme) ¿Cómo fue vuestra experiencia en el Burning Man? (Black Rock City, Nevada).
¡Increíble! Ojalá pudiésemos estar más de un día cada vez que acudimos. Con sumo gusto lo haríamos. ¡Es una experiencia alucinante y algo que todo el mundo debería hacer antes de hacerse demasiado viejo como para no poder disfrutarlo del mismo modo!

Si alguien os propusiera batir un récord Guiness, ¿Cuál os gustaría?
Bueno, yo probablemente conseguiría el record “al que come mas rápido”, es más, creo que ya lo debo poseer (risas). Me puedo zampar una hamburguesa antes de que tú consigas ponerle el ketchup a la tuya.


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